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TZARA -CEREALES Y SALVADO Nota VI (fragmento)

Este texto fundamental de TzAra explica fehacientemente las diferencias (y el tránsito) entre Dada y Surrealismo o lo que es lo mismo entre Breton y tzara. En la foto el duelo en la conferncia de La sorbona entre ambos , un fragmento de la cual aparece en este mismoi blog. PARA ACABAR DE UNA VEZ CON LA IMPOSTURA..

All-focus

NOTA V

POESÍA, TRANSPARENCIA DE LAS COSAS Y DE LOS SERES

La identidad entre sueño y poesía es una de las simplificaciones a las que con frecuencia se ha recurrido para caracterizar a ésta última ante la ausencia de una rigurosa verificación de sus relaciones. Se ha podido deducir una cierta naturaleza de parentesco en sus respectivas manifestaciones, reduciendo uno y otra a meros fenómenos de automatismo síquico, cuyos mecanismos, por supuesto, se tocan y se influyen recíprocamente si se consiente en confundir su teórica división con la realidad inmediata de sus particularidades. Pero, al presentar el automatismo síquico uno sólo de los aspectos del problema tanto por lo que respecta a la alienación mental como a la poesía, en relación con el sueño, demuestra netamente la insuficiencia de este método. Nos vemos obligados, para mayor verosimilitud, a reducir la poesía, tal comodeberá ser, a un mecanismo objetivamente automático. Sin negar a éste una virtud funcional y estimuladora, útil en más de un aspecto, no se puede dudar en ver en la exclusión de los modos de pensar del conjunto de de los elementos de investigación (únicos modos a los que la poesía está vinculada) el insignificante valor de los resultados conseguidos.

Para obtener un análisis más exacto de la similitud substancial entre sueño y poesía, es necesario remontarse a épocas donde -debido al pensar no-drigido que impregnaba (y en el que se bañaba) el conjunto de conocimientos que la hacían consciente al hombre- aún no constituían el ámbito hermético que actualmente ocupan. A partir del objeto de conocimiento que era, el sueño se ha convertido en objeto de deseo y de rechazo. El pensar dirigido (lógico, productivo) de la época moderna, que ha tomado la función preponderante que conocemos por el desarrollo de las ciencias en las sociedades individualistas, sólo contiene el pensar no-dirigido (asociativo, improductivo) en estado de germen rechazado, que sin embargo prevalece en las sociedades primitivas. Y el mismo pensar dirigido no era sino un rudimento (cuya forma nos es desconocida) en el pensar precedente. Este brusco salto, este vuelco de valores al coincidir con la transformación de las sociedades colectivistas en sociedades individualistas es visible en el desarrollo de las civilizaciones prehistóricas mediante el estudio de las excavaciones emprendidas en diversos países. Ha dado origen a algo más que la simple amplificación del germen del pensar dirigido y que es el significado, el alcance y el tono del que defendemos su crecimiento acelerado. Un punto de saturaciónconstitutiva es previsible en la civilización material que ha engendrado y su desbordamiento, según el principio del cambio de la cantidad en cualidad, tendrá el carácter totalque esperamos de la revolución. El pensar dirigido está sin embargo muy alejado de alcanzar en estado puro lo que se le querría atribuir y es el desorden permanente que interviene en cada una de sus operaciones y que tratamos de limitar. Gracias a la fuerza de expansión que mantiene en reserva el germen del pensar no-dirigido, un movimiento similar a éste que ya se habría producido, basado en los perfeccionamientos adquiridos y en los conocimientos inhibidos, consecutivamente con las transformaciones de la sociedad, es susceptible de ocurrir en el futuro. El sueño es la concentración extrema de este desorden denominado pensar fantástico, imaginativo, ensoñación diurna, etc. Sirve, desde el otro lado de la barricada que separa los dos mundos subjetivo y objetivo, como instrumento de señalización a toda una serie de neurosis y enfermedades mentales. Y en razón de la manera imprecisa en la que el sueño alcanza nuestra conciencia, la inteligencia fragmentaria que tenemos de él, ¿acaso permitirá, al igual que las deducciones paleontológicas, reconstruir el modo de pensar genésico, no solamente tal como ya existió, sino sobre todo, en conformidad con la ley del devenir, tal como se extenderá en un medio propicio futuro? La participación inherente del pensara dirigido en la elaboración de sus propias condiciones futuras está quizás en condiciones de dejarnos entrever su destino probable, y nos obliga a limitarnos al ámbito de las necesidades objetivas y de los deseos subjetivos que este pensar representa en su estado vivo, para nosotros.

Para definir las relaciones entre la poesía y el sueño (y consecuentemente el modo de pensar que lo contiene), no hago más que esbozar aquí algunas propuestas que me parecen dignas de ser tomadas en consideración.

Consistirían en demostrar que el símbolo onírico, al concentrarse en un punto sobre una linea determinada por el límite entre el consciente y el inconsciente, extrae su sustancia de los hechos reprimidos, de la profundidad del subconsciente, de su conjunto, haciéndoles converger hacia ese punto cuyo proceso de eclosión a la plena consciencia (en regiones limítrofes) constituye el símbolo perceptible, mientras que el símbolo poético, al nacer sobre la misma frontera y representado también por un punto (que sería el proceso de su toma de conciencia a través de imágenes, metáforas, etc.) proyecta sobre el mundo exterior, por divergencia y en una forma superior, unos hechos que corresponden a los que actúan en estado latente sobre las bases del mundo interior. Lo que es relativamente estático se transforma en relativamente dinámico y las facultades inhibitorias del sueño se transmutan en facultades exhibitorias de la poesía. El sueño y la poesía serían, en planos diferentes, un mismo pivoto alrededor del cual las represiones llegarían a ser objetivadas.

PAUL ELUARD – EJEMPLOS

Paul Éluard por Salvador Dalí

Es conocido que tanto el dadaismo como el surrealismo dieron gran importancia a la paremiología y utilizaron el acervo popular de los refranes, dichos y frases hechas en sus composiciones poéticas. En un recorrido inverso algunos de los veros de estos poetas entraron a formar parte de ese hasbla coloquial. Por ejemplo de Paul éluard, «hay otros mundos pero estan en este» . Tzara en uno de sus ensayos equipara el uso de los proverbios en poesía al collage en pintura. Paul Eluard fue uno de los más fervientes enamorados de estas expresiones del lenguaje cotidiano, y en el libro titulado «Las necesidades de la libra y las consecuenciad e los sueños» que va precedido del siguiente preámbulo incluye también liminarmente estos «Ejemplos»

Ejemplos

(1921)

El singular error de Victor Hugo, de Stephane Mallarmé y de Mme Mathieu de Noailles puede llevarnos más allá, a pensar que el sentido mismo de las palabras, al margen de que posean gusto, olor o música, no es una propiedad tan segura porque no las dejan irse inmediatamente que el escritor las descuida, o las acoge sin brutalidad de espíritu, o más bien no tiene en cuenta sus venas, hilo y tipo particular de resistencia. Para los proverbios, ejemplos y otras palabras nunca jamás determinadas por un primer descubrimiento, cuanto más vacío haya a su alrededor más absurdos y puros los hace, análogamente difíciles de inventar, de mantener. Me gusta que Paul Éluard los incorpore tal como son o los redescubra. A continuación empiezan sus poemas.

Jean Paulhan.

EJEMPLOS

CUATRO CHAVALES

El sobrio glotón,

Hinchando sus carrillos,

Tragando una flor,

Olorosa piel interior.

Formal niño,

Silbido,

Boca necesariamente rosa,

Boca ligera bajo pesada cabeza,

Uno para diez, diez para uno.

Huérfano,

El pecho que le alimentó vestido de luto

No lo lavará más.

Sucio

Como un bosque en noche de invierno.

Muerto,

Hermosos dientes, y hermosos ojos yertos,

¡Quietos!

¿Qué mosca de su vida

Es madre de las moscas de su muerte?

OTROS CHAVALES

Confidencia :

“Hijito de mis cinco sentidos

Y de mi paciencia.”

Mecemos los cariños,

Tendremos formales niños.

En buena compañía,

En la tierra ya nada nos dará miedo,

Alegría, felicidad, prudencia,

Los cariños

Y ese salto de edad en edad,

De la condición de niño a la ancianidad,

No nos someterá

(Confidencia).

FIESTAS

El vals es hermoso,

Los grandes estímulos del corazón también lo son.

Calles,

Un rueda bailaba desenfrenadamente.

Ruedas, faldas, sombreros, rosas.

Regada,

La planta estará lista para desear las fiestas.

MORIR

Verdad oscura,

Oscura verdad.

Sacamos al muerto y retrocede el hogar.

La piedra es dura, el muerto no es de piedra.

(Verdad ya antigua ).

MALABARISTA

Calor.

Día de mazas,

Día de hombros,

De fastos.

Armas ante la vitrina,

Defensa de cristal,

Amparada por follaje,

Umbría, plumaje.

El poder extrae al hombre lo que tiene,

Cielo complaciente.

Pronto los ojos ya no necesitarán manos.

Podrá coger una escalera.

La cabeza a la orilla del río,

Esperanza de un único ramo,

Desesperación.

PASEO

Andar por costumbre,

Correr por costumbre,

Tierra oculta y descubierta,

Menor que un imperio,

Muy extenso,

Mía aquí y allá,

También por otros lugares,

Dispuesto el gesto sonriente

Por cosechar

Árboles y paseantes,

Sus sombras y sus bastones,

El sol dividido por todas partes.

PASEANTES

Abrazada,

La madre, siempre la misma,

La más útil,

La bella, la habitante,

La ineludible madre

Y el abrigo de todos.

Las nubes, su contrario

En tierra,

Masas pesadas, masas ligeras.

La familia húmeda

Pese a los árboles húmedos

Al borde del agua.

Los bosques con su propia luz.

Sombra suave,

Importante.

El bosque por dentro

Y el cielo por fuera, la luz

En tierra.

OBRERO

Ver en los árboles tablas,

Caminos en las montañas,

En la juventud, en la edad adulta,

Forjar el hierro y modelar la piedra,

Embellecer la naturaleza,

La naturaleza sin su hermosura,

Trabajar.

BOXEADOR

¡Oh! Y el hechizo de un enorme puño, agitado,

Pelota de ataque,

Corazón bien situado

(el corazón late a su altura),

Saltador

Y no por temor.

DORMILÓN (1)

Triste, va a morir de extraña manera,

Sus ojos caerán en el saco de las mejillas,

Labios aspirados, nariz estrecha,

Esperanza : se dormirá.

Con manos y pies colgando

Sobre tantos mares, tantos suelos,

Un marinero muerto,

Se dormirá.

Látigos enganchados, bolsillos, sobacos,

El asiento es más pesado,

El sol más estrecho,

Pero el sueño no cuenta paseando.

Joven muerto, sin porvenir, muerto.

DORMILÓN (2)

Hacia el alba la sombra del corazón

Con prisa

Al descanso.

Nada envuelve en su ensoñación

A este corazón más henchido que los escaparates.

Sombra,noche y sueño.

Un corazón se deshace

De todo lo que no sabe.

NOCTÁMBULO

Cielo aplastado bajo la sombra que desciende,

(Olvido-del-sol),

Los muertos sin brillo se olvidan más lentamente,

(Cielo-desaparecido).

Los ojos se necesitan

Menos por cielo que por tierra,

Y saber donde poner los pies,

(Montaña-por-escalar).

(Olvido-del-sol)

Los párpados para los ojos bastan,

(Noche-desaparecida)

Y el sueño conoce su cama.

EL CORAZÓN

El corazón con que ella canta,

A la nieve hace licuarse,

Alimento de las aves.

MODELO

Tantas luces,

Tantas manos y tantos rostros,

Todos estos días entre estas noches,

¡Como el cielo entre las alas

de los pájaros!

Destinada.

El hombre, sólo, encontró todo.

Aparición.

Unos horizontes entran en escena.

Fluida.

Caída de la luz sobre una cúpula apagada,

Un desierto,

Una estrella diurna para sólo algunos días.

EL ARTE DE LA DANZA (1)

Exijo en la sala : puntualidad u orden.

Pero la bailarina de pies dorados, de agua transparente

No sabe leer ni contar.

Tan ingenua como un espejo,

Carece de techo,

SÓLO UN SOL

Y la cálida sombra sin muros.

Galones de oro en torno al cuerpo,

Brillantes en bruto,

Una falsa desnuda,

Los espectadores olvidaron

Que está esculpida para bailar.

EL ARTE DE LA DANZA (2)

La lluvia frágil, apoyo de las tejas

En equilibrio. Ella, la bailarina,

Jamás conseguirá

Caer, saltar

Como la lluvia.

EL ARTE DE LA DANZA (3)

Cristales azules, hierbas, la lluvia, bailarina,

La bailarina emulaba a las bailarinas,

Imágenes perfiladas varias veces.

El caucho tenso, el paraguas abierto,

Los pies mojados, los cabellos rizados,

Ella está por todos los lados,

Viaja para no viajar más,

Baila por los cuatro costados,

En las manos del ciego,

En el espejo-cuna

EN EL-CORAZÓN- EN EL CORAZÓN

Y en la tierra de su danza

Magia-magia-magia.

SENSIBLE (1)

En las sombras que desbordan la copa repleta,

En los tejados por encima del límite que oculta las calles,

En los árboles entre los árboles

Enseñar la pérdida de una alegría,

Un gesto desgastado hasta la horca,

Cara al sol.

SENSIBLE (2)

La luz socava el cielo

Y los pájaros no saben esfumarse.

El cree amar los pájaros

Y tan pronto hace un ramo,

Como una red con sus gestos al aire.

MÚSICO

Inteligencia ingenua

Al son de los instrumentos

Con música,

Con música de labio desnudo,

Al final de la tierra conocida

Y hasta el otro confín

La cabeza extraviada,

Las manos delicadas aquí.

REFLEJOS

La mitad de todo, la tierra,

La otra mitad, enterrada,

En la quietud de las estrellas,

Su día de mañana.

RUEDAS

Ruedas por las carreteras,

Ruedas hilo a hilo desatadas,

Desgastadas.

IMBÉCIL HABITANTE

Rostro fuera de temporada,

Rostro, vidrio y piedra,

Las paredes de la casa me parecen como

Una careta,

Se sujetaron a mi carne.

El sol revela

Joven y mujer y pared

De pintura fija

Salen unas piedras

Sobre las piedras, de izquierda a derecha,

Un niño está sentado al lado de un anciano,

Un rostro.

A lo lejos

Mi madre

Baila como una polvareda.

¡AH!

¡Ah! Mil llamaradas, un fuego, la luz,

¡Una sombra! ….

El sol me sigue.

MALLAS

La roja de azul,

La azul de rojo,

Alegría,

Derramada el agua

Los párpados la rodean.

Abrí los ojos, respiré,

Sed- alegría.

GUAPO

Guapo con suerte,

Feo con desgracia,

Visible para los ciegos.

SEDUCIR

La adoración de las miradas

Seduce a los ojos que ven mal lo que ven.

Ruborizándose,

Los ojos tendrán placer sobre sus mejillas

Y que se familiarizan de ellas para siempre.

Quien la ve virgen y la sabe virgen,

Virgen de terciopelo,

Conoce también sus párpados coronados,

La alegría en guardia.

Por vergüenza, tener siempre vergüenza,

No,

Sino abrir una casa

Y enseñar su buen cara,

Ésta de allá .

SEDUCCIÓN

El corazón es una imagen

El corazón es un medio.

“ …De aspecto distinguido.”

Y continuemos:

Amable niña,

Desencajando los dedos,

Esperabas.

Se depositó allí el beso,

Satisface un buen beso,

Desde la antigüedad

Mezcla de serpientes.

“…De aspecto distinguido.”

Se va.

COMPLETAMENTE SEDUCIDO

Acróbata de los platos,

Enamorado de chicas mezquinas,

Pone su mano y su brazo sobre tí

Baja,

Ligera para coger

Pero enorme para conservar.

UNA

Una tristeza de mal Ésta dulce

tiempo, los revolcones Ésta hermosa,

abalanzándose por el hu- Tranquila

mo y el viento, un cielo Fundamento de colores,

gris a punto de llover, Y, el cielo vigilante,

decimos que la música El calor displicente.

pierde su sentimiento.

CORRER

Esta dura boca, sin lágrimas,

Elige a las mujeres

Y los ojos de color

Aprecian

Siempre un poco más de carne.

Elegir o girar la cabeza.

Esta sonrisa de cabeza

Añade carne a la carne,

La carne buena a la mejor.

Apreciar, por el orgullo de elegir.

Y concluida la faena :

Acertar.

CÁNTICO

El niño mira la noche desde lo alto,

(No creáis a los aviones, ni a los pájaros,

Está más alto)

Si el niño muere, la noche tomará su lugar.

IMAGEN

Los grandes animales mueren

Y se van los menores.

Animales invisibles

Entre la tierra y el hombre.

ENTRAR, SALIR

La calle se detiene aquí y vuelve a salir, la desconocida.

La puerta borra la calle.

Paso a paso,

Piedras lanzadas de abajo a arriba,

Que toda superficie esté tranquila,

Que se junte toda línea.

Futuro. La mano no olvida

Lo que los ojos inventaron.

Cabeza vacía,

Cabeza perfecta.

¡Piedras! Lo que está enterrado resucita,

Lo que está tumbado, hundido, se alza, se limita.

Futuro, cabeza cerrada,

Cabeza vieja,

Antigua.

ENCERRADO, SOLO

Canción completa,

La mesa para ver, la silla para sentarse

Y para respirar el aire.

Descansarse,

Idea inevitable,

Canción completa.

LA HORA

Árbol verde,

Árbol plantado,

Tierra.

A mediodía

Cuando el cielo está en el árbol

En tierra la valentía …

Sol en los dedos

(Agua fina en el viento)

Olvidar cualquier trabajo que rebaja.

Y el dueño es duro tal vuelo de piedras.

Manzano agrio, agujeros por los llantos

de la tierra,

El ojo y el corazón que estas flores bañaron

Perdieron su encanto.

AIRE NEGRO

La vida cosida con hilo blanco,

Los tejados llevan chimeneas,

El cielo a las calles paralelo,

Las calles,

La humareda por las aceras,

H A L L A Z G O.

Unos pasos hacia los otros,

El sol o la luz,

Recuerdos de ciudad,

H O R A A H O R A ,

Por la mañana, al mediodía, de noche,

Tiendas y fachadas,

En los escaparates luces dobladas,

V E L A R ,

En otra parte,

La noche encerrada en la noche,

Los perros ladrando a la noche de los gatos,

C A N S A N C I O.

ENVEJECER

Sombra de nieve,

Corazón blanco, sangre pobre, corazón infantil.

La mañana.

Siempre hay días soleados y días

de nubes.

El cielo, brazos abiertos, buen recibimiento

En el cielo.

PASTOR

El animal como la lámpara

Poco más que la cerilla.

¿Quién le guía? Y su bastón,

Bolardo,

¿Es más seguro?

FINES

Hombres solos, hogares vacíos.

Sólo existe abandono.

Sencillo, demasiado sencillo y viejo, demasiado viejo

Para estar contentos.

Desde sus cimientos,

No queda nadie en el hogar.

LAS NECESIDADES DE LA VIDA

Y LAS CONSECUENCIAS DE LOS SUEÑOS

Precedido por

Ejemplos

(1921)

El singular error de Victor Hugo, de Stephane Mallarmé y de Mme Mathieu de Noailles puede , más allá, llevarnos a pensar que el sentido mismo de las palabras, al margen de que posean gusto, olor o música, no es una propiedad tan seguraporque no la dejan ir inmediatamente que el escritor las descuida, o las acoge sin brutalidad de espíritu, o más bien no tiene en cuenta sus venas, hilo y tipo particular de resistencia. Para los proverbios, ejemplos y otras palabras nunca jamás determinadas por un primer descubrimiento, cuanto este vacía a su alrededor más absurdos y puros los hace, análogamente difíciles de inventar, de mantener. Me gusta que Paul Éluard los incorpore tal como son o los redescubra. A continuación empiezan sus poemas.

Jean Paulhan.

EJEMPLOS

CUATRO CHAVALES

El sobrio glotón,

Hinchando sus carrillos,

Tragando una flor,

Olorosa piel interior.

Formal niño,

Silbido,

Boca necesariamente rosa,

Boca ligera bajo pesada cabeza,

Uno para diez, diez para uno.

Huérfano,

El pecho que le alimentó vestido de luto

No lo lavará más.

Sucio

Como un bosque en noche de invierno.

Muerto,

Hermosos dientes, y hermosos ojos yertos,

¡Quietos!

¿Qué mosca de su vida

Es madre de las moscas de su muerte?

OTROS CHAVALES

Confidencia :

“Hijito de mis cinco sentidos

Y de mi paciencia.”

Mecemos los cariños,

Tendremos formales niños.

En buena compañía,

En la tierra ya nada nos dará miedo,

Alegría, felicidad, prudencia,

Los cariños

Y ese salto de edad en edad,

De la condición de niño a la ancianidad,

No nos someterá

(Confidencia).

FIESTAS

El vals es hermoso,

Los grandes estímulos del corazón también lo son.

Calles,

Un rueda bailaba desenfrenadamente.

Ruedas, faldas, sombreros, rosas.

Regada,

La planta estará lista para desear las fiestas.

MORIR

Verdad oscura,

Oscura verdad.

Sacamos al muerto y retrocede el hogar.

La piedra es dura, el muerto no es de piedra.

(Verdad ya antigua ).

MALABARISTA

Calor.

Día de mazas,

Día de hombros,

De fastos.

Armas ante la vitrina,

Defensa de cristal,

Amparada por follaje,

Umbría, plumaje.

El poder extrae al hombre lo que tiene,

Cielo complaciente.

Pronto los ojos ya no necesitarán manos.

Podrá coger una escalera.

La cabeza a la orilla del río,

Esperanza de un único ramo,

Desesperación.

PASEO

Andar por costumbre,

Correr por costumbre,

Tierra oculta y descubierta,

Menor que un imperio,

Muy extenso,

Mía aquí y allá,

También por otros lugares,

Dispuesto el gesto sonriente

Por cosechar

Árboles y paseantes,

Sus sombras y sus bastones,

El sol dividido por todas partes.

PASEANTES

Abrazada,

La madre, siempre la misma,

La más útil,

La bella, la habitante,

La ineludible madre

Y el abrigo de todos.

Las nubes, su contrario

En tierra,

Masas pesadas, masas ligeras.

La familia húmeda

Pese a los árboles húmedos

Al borde del agua.

Los bosques con su propia luz.

Sombra suave,

Importante.

El bosque por dentro

Y el cielo por fuera, la luz

En tierra.

OBRERO

Ver en los árboles tablas,

Caminos en las montañas,

En la juventud, en la edad adulta,

Forjar el hierro y modelar la piedra,

Embellecer la naturaleza,

La naturaleza sin su hermosura,

Trabajar.

BOXEADOR

¡Oh! Y el hechizo de un enorme puño, agitado,

Pelota de ataque,

Corazón bien situado

(el corazón late a su altura),

Saltador

Y no por temor.

DORMILÓN (1)

Triste, va a morir de extraña manera,

Sus ojos caerán en el saco de las mejillas,

Labios aspirados, nariz estrecha,

Esperanza : se dormirá.

Con manos y pies colgando

Sobre tantos mares, tantos suelos,

Un marinero muerto,

Se dormirá.

Látigos enganchados, bolsillos, sobacos,

El asiento es más pesado,

El sol más estrecho,

Pero el sueño no cuenta paseando.

Joven muerto, sin porvenir, muerto.

DORMILÓN (2)

Hacia el alba la sombra del corazón

Con prisa

Al descanso.

Nada envuelve en su ensoñación

A este corazón más henchido que los escaparates.

Sombra,noche y sueño.

Un corazón se deshace

De todo lo que no sabe.

NOCTÁMBULO

Cielo aplastado bajo la sombra que desciende,

(Olvido-del-sol),

Los muertos sin brillo se olvidan más lentamente,

(Cielo-desaparecido).

Los ojos se necesitan

Menos por cielo que por tierra,

Y saber donde poner los pies,

(Montaña-por-escalar).

(Olvido-del-sol)

Los párpados para los ojos bastan,

(Noche-desaparecida)

Y el sueño conoce su cama.

EL CORAZÓN

El corazón con que ella canta,

A la nieve hace licuarse,

Alimento de las aves.

MODELO

Tantas luces,

Tantas manos y tantos rostros,

Todos estos días entre estas noches,

¡Como el cielo entre las alas

de los pájaros!

Destinada.

El hombre, sólo, encontró todo.

Aparición.

Unos horizontes entran en escena.

Fluida.

Caída de la luz sobre una cúpula apagada,

Un desierto,

Una estrella diurna para sólo algunos días.

EL ARTE DE LA DANZA (1)

Exijo en la sala : puntualidad u orden.

Pero la bailarina de pies dorados, de agua transparente

No sabe leer ni contar.

Tan ingenua como un espejo,

Carece de techo,

SÓLO UN SOL

Y la cálida sombra sin muros.

Galones de oro en torno al cuerpo,

Brillantes en bruto,

Una falsa desnuda,

Los espectadores olvidaron

Que está esculpida para bailar.

EL ARTE DE LA DANZA (2)

La lluvia frágil, apoyo de las tejas

En equilibrio. Ella, la bailarina,

Jamás conseguirá

Caer, saltar

Como la lluvia.

EL ARTE DE LA DANZA (3)

Cristales azules, hierbas, la lluvia, bailarina,

La bailarina emulaba a las bailarinas,

Imágenes perfiladas varias veces.

El caucho tenso, el paraguas abierto,

Los pies mojados, los cabellos rizados,

Ella está por todos los lados,

Viaja para no viajar más,

Baila por los cuatro costados,

En las manos del ciego,

En el espejo-cuna

EN EL-CORAZÓN- EN EL CORAZÓN

Y en la tierra de su danza

Magia-magia-magia.

SENSIBLE (1)

En las sombras que desbordan la copa repleta,

En los tejados por encima del límite que oculta las calles,

En los árboles entre los árboles

Enseñar la pérdida de una alegría,

Un gesto desgastado hasta la horca,

Cara al sol.

SENSIBLE (2)

La luz socava el cielo

Y los pájaros no saben esfumarse.

El cree amar los pájaros

Y tan pronto hace un ramo,

Como una red con sus gestos al aire.

MÚSICO

Inteligencia ingenua

Al son de los instrumentos

Con música,

Con música de labio desnudo,

Al final de la tierra conocida

Y hasta el otro confín

La cabeza extraviada,

Las manos delicadas aquí.

REFLEJOS

La mitad de todo, la tierra,

La otra mitad, enterrada,

En la quietud de las estrellas,

Su día de mañana.

RUEDAS

Ruedas por las carreteras,

Ruedas hilo a hilo desatadas,

Desgastadas.

IMBÉCIL HABITANTE

Rostro fuera de temporada,

Rostro, vidrio y piedra,

Las paredes de la casa me parecen como

Una careta,

Se sujetaron a mi carne.

El sol revela

Joven y mujer y pared

De pintura fija

Salen unas piedras

Sobre las piedras, de izquierda a derecha,

Un niño está sentado al lado de un anciano,

Un rostro.

A lo lejos

Mi madre

Baila como una polvareda.

¡AH!

¡Ah! Mil llamaradas, un fuego, la luz,

¡Una sombra! ….

El sol me sigue.

MALLAS

La roja de azul,

La azul de rojo,

Alegría,

Derramada el agua

Los párpados la rodean.

Abrí los ojos, respiré,

Sed- alegría.

GUAPO

Guapo con suerte,

Feo con desgracia,

Visible para los ciegos.

SEDUCIR

La adoración de las miradas

Seduce a los ojos que ven mal lo que ven.

Ruborizándose,

Los ojos tendrán placer sobre sus mejillas

Y que se familiarizan de ellas para siempre.

Quien la ve virgen y la sabe virgen,

Virgen de terciopelo,

Conoce también sus párpados coronados,

La alegría en guardia.

Por vergüenza, tener siempre vergüenza,

No,

Sino abrir una casa

Y enseñar su buen cara,

Ésta de allá .

SEDUCCIÓN

El corazón es una imagen

El corazón es un medio.

“ …De aspecto distinguido.”

Y continuemos:

Amable niña,

Desencajando los dedos,

Esperabas.

Se depositó allí el beso,

Satisface un buen beso,

Desde la antigüedad

Mezcla de serpientes.

“…De aspecto distinguido.”

Se va.

COMPLETAMENTE SEDUCIDO

Acróbata de los platos,

Enamorado de chicas mezquinas,

Pone su mano y su brazo sobre tí

Baja,

Ligera para coger

Pero enorme para conservar.

UNA

Una tristeza de mal Ésta dulce

tiempo, los revolcones Ésta hermosa,

abalanzándose por el hu- Tranquila

mo y el viento, un cielo Fundamento de colores,

gris a punto de llover, Y, el cielo vigilante,

decimos que la música El calor displicente.

pierde su sentimiento.

CORRER

Esta dura boca, sin lágrimas,

Elige a las mujeres

Y los ojos de color

Aprecian

Siempre un poco más de carne.

Elegir o girar la cabeza.

Esta sonrisa de cabeza

Añade carne a la carne,

La carne buena a la mejor.

Apreciar, por el orgullo de elegir.

Y concluida la faena :

Acertar.

CÁNTICO

El niño mira la noche desde lo alto,

(No creáis a los aviones, ni a los pájaros,

Está más alto)

Si el niño muere, la noche tomará su lugar.

IMAGEN

Los grandes animales mueren

Y se van los menores.

Animales invisibles

Entre la tierra y el hombre.

ENTRAR, SALIR

La calle se detiene aquí y vuelve a salir, la desconocida.

La puerta borra la calle.

Paso a paso,

Piedras lanzadas de abajo a arriba,

Que toda superficie esté tranquila,

Que se junte toda línea.

Futuro. La mano no olvida

Lo que los ojos inventaron.

Cabeza vacía,

Cabeza perfecta.

¡Piedras! Lo que está enterrado resucita,

Lo que está tumbado, hundido, se alza, se limita.

Futuro, cabeza cerrada,

Cabeza vieja,

Antigua.

ENCERRADO, SOLO

Canción completa,

La mesa para ver, la silla para sentarse

Y para respirar el aire.

Descansarse,

Idea inevitable,

Canción completa.

LA HORA

Árbol verde,

Árbol plantado,

Tierra.

A mediodía

Cuando el cielo está en el árbol

En tierra la valentía …

Sol en los dedos

(Agua fina en el viento)

Olvidar cualquier trabajo que rebaja.

Y el dueño es duro tal vuelo de piedras.

Manzano agrio, agujeros por los llantos

de la tierra,

El ojo y el corazón que estas flores bañaron

Perdieron su encanto.

AIRE NEGRO

La vida cosida con hilo blanco,

Los tejados llevan chimeneas,

El cielo a las calles paralelo,

Las calles,

La humareda por las aceras,

H A L L A Z G O.

Unos pasos hacia los otros,

El sol o la luz,

Recuerdos de ciudad,

H O R A A H O R A ,

Por la mañana, al mediodía, de noche,

Tiendas y fachadas,

En los escaparates luces dobladas,

V E L A R ,

En otra parte,

La noche encerrada en la noche,

Los perros ladrando a la noche de los gatos,

C A N S A N C I O.

ENVEJECER

Sombra de nieve,

Corazón blanco, sangre pobre, corazón infantil.

La mañana.

Siempre hay días soleados y días

de nubes.

El cielo, brazos abiertos, buen recibimiento

En el cielo.

PASTOR

El animal como la lámpara

Poco más que la cerilla.

¿Quién le guía? Y su bastón,

Bolardo,

¿Es más seguro?

FINES

Hombres solos, hogares vacíos.

Sólo existe abandono.

Sencillo, demasiado sencillo y viejo, demasiado viejo

Para estar contentos.

Desde sus cimientos,

No queda nadie en el hogar.

No queda nadie en el hogar.

GUÍA DE CAMINOS DEL CORAZON – TZARA

TRISTAN TZARA

INDICADOR DE CAMINOS DEL CORAZON

(1.928)

Versión : Manuel Puertas Fuertes

Esta exigua plaquette fue compuesta entre 1924-25 sin embargo fue publicada tres años después, con tres aguafuertes de Louis Marcoussis. Aun cuando perteneciente por tanto al período dadaista de Tzara, está no obstante impregnada de un aire melancólico y sentimental, plasmado por la dirección hacia el tú, esto es a Greta, a la que dedicaría por completo su posterios libro “El árbol de los viajero”, como señaló Hugnet en el número 48 de la revista “Las hojas libres” : ”Es éste un libro humano, que surge del cerebro, del corazón, de las entrañas, de los pies y de las manos…… cuando la poesía nace de todo el cuerpo, el ritmo que arrastra las palabras se convierte en un himno….»

VÍA

qué camino es este que nos separa

a cuyo través tiendo la mano de mi pensamiento

hay una flor escrita en la punta de cada dedo

y el final del camino es una flor que marcha contigo

TONIFICANTE

el hastío de las lentas crecidas se deposita sobre tu pecho

muelle ampliamente abierto a indecencias claras

adoquinado por gruesos pedazos de sol

sol destrozado en los cruces de las aguas

de las aguas venas sonrientes

venas de viento inconstante

los mástiles se alzan hacia la carne de las nubes

amenazas multiformes ocultas bajo la ropa de los ángeles

el cielo es azul en el trabajo de los marineros

las cuerdas de los siglos tensas entre sus manos

las arriesgadas partidas hacia tartamudos lenguajes

entre sus manos que siembran señales en lengua extranjero

rechinad ruedas dentadas en la boca de los mares

a lo largo de la cadena que nos amarra a la costa

en los olores adolescentes de los productos de exportación y de amor

te espero a la puerta de la sonrisa a la puerta del día

la luz del día se enciende en tus labios

pintados por el sonriente beneficio de este día

y tus labios se encienden con el resplandor de las sílabas

que se escapan en las luminosas debilidades de tus labios

BIFURCACIÓN

no quiero abandonarte

mi sonrisa esta arraigada en tu cuerpo

y el beso del alga en la roca

dentro de mi edad llevo un niño alegre y ruidoso

solo tu sabes hacerle salir de la concha

como al caracol de voces delicadas

existen entre la hierba

manos frágiles de flores que se estiran hacia mí

y solo tu voz es delicada

como tu mano delicada como el anochecer intacto como el descanso

PENDIENTE

enfermedad de noches demasiado amargas

sombras amargas

en la pared crecida aumentándose la puja en las subastas

los perros ladran a la esquiva distancia

vino del sueño en la jarra del cráneo

y en la alfombra puesta por tus manos huesudas

manos que se tropiezan con otras manos de ramas muertas

encienden los aluviones en las vidas sin salida

manos que acercan la palabra a la boca del niño

conducen al niño a la boca del día

día tapizado de fuego que roza la osadía de las primeras veladas

o se agarra nervioso a la cuerda de salvamento

tu cantas unas nanas en el idioma de tu luz

en los frescores nocturnos présbitas en lenguas de viento envueltos

madre de cantos guturales en la ola ahogados

tu mano sabe agitar tan débil lenguaje

como adoquines los recién nacidos sobre las eternidades del sueño

a su vez acunan el mundo en el hueco de la ola cantarina

mientras en el fondo nevado ya de tu juventud

tus ojos renacen en la sangre de las preguntas tibias

ACCESO

mágico proceso de noches incompletas

noches tragadas deprisa de bebidas amargas tragadas deprisa

noches hundidas bajo el felpudo terroso de nuestras pasiones lentas

sueños secos por largas miradas de cuervos picoteados

hemos levantado sucios húmedos jirones de noche

en nosotros cada uno de nosotros una torre de color tan altanera

que la vista no se aferra más allá de montañas y mares

que el cielo ya no se aleja de nuestras redes de pescar estrellas

que las nubes se acuestan a nuestros pies como perros de caza

y que podemos mirar el sol de frente hasta el olvido

y sin embargo mi descanso no encuentra su motivo

como en el nido de tus brazos la marea vespertina

tras el resplandor de las estridentes tormentas la muerte gotea

es el cuerpo descosido de una panoplia de la tierra

que se desgrana en el collar de nuestros sueños de olvido

SEÑAL

entre las tramas limitadas de una sólida leyenda

mi verso vacila más allá de los pasos

el camino me atrapa en su giro deslumbrante

en los puntos que se saltan donde la malla mala

se traga la llave de mi razón errante

caja vacía abandonada en la pensión nublada del destino

en las carreteras – he de recorrerlas todas acaso-

quién todavía no encontró su gaznate regadera de la tristeza

por qué te abandoné – de la prodiga tristeza a fuego impresa

que tu curas tan rápido igual que la palabra del luminoso es cierta

pájaro con tu huella sujeto por la noche constituido

punta de flecha deslizó arco lastimero a lo largo del raíl

la noche anuló la gran distancia a media asta

derramando cubos de tierra entre nuestros despertares de fuego se

eleva

no puedo escribirte

estoy demasiado sucio por la mezcla de sueño de hollín

que el tren removió durante toda la noche

dentro de la botella de la noche

y sin embargo los paisajes yuxtapuestos en las solemnes indecisiones

de las caderas

mediante mil rodeos de tallados estancados te harían comprender

que entre el amor y la maldita coincidencia

planté la semilla de tu sabrosa tristeza

pero estamos tan lejos del abrazo canoro

que une la amistad con la carne flexible de destinos

los colores del vagón están sucios

las almohadas se hunden bajo nuestras cabezas igual que nuestras

cabezas

y el poder de aquel que nos envía a través del mundo

en largas filas de migrantes tormentas

en sus barcos y sus trenes de carbonizados conjuros

anuncia el eclipse de las voces en el termómetro de nuestras venas

veo nuestras venas

sobresaltos interrumpidos volcados que ocasiona la balanza

pero aquella oscuridad repentina quita los colores como camisas

en las voluptuosos colinas

sus camisas

la luz de tus cabellos ahoga en el túnel

y el túnel

PIRUETA

las torres inclinadas los cielos diagonales

los coches cayendo en el vacío de las carreteras

los animales por los linderos de los caminos rurales

con ramas cubiertas por hospitalarias cualidades

y por pájaros con forma de hoja sobre sus cabezas

tu caminas y otro lo hace sobre tus pasos

esparciendo su despecho entre fragmentos de memoria y aritmética

rodeada por un vestido casi sorda por el ruido cuajado de las capitales

la ciudad burbujeante y masiva de luces y orgullosos reclamos

desborda fuera de la cacerola de sus párpados

sus lágrimas fluyen por arroyos de barrios bajos

sobre la llanura estéril hacia la carne y la lava suaves

por montañas peligrosas apocalípticas tentaciones

perdido en la geografía de un recuerdo y de una oscura rosa

ruedo por calles estrechas a tu alrededor

mientras tú también ruedas por otras calles más amplias

alrededor de cualquier cosa

DEMARRAJE

el barco se separa de la muerte tupida de claraboyas

una lágrima una sola es la yesca

que nos conecta rostro pintado de sol taciturno

y prende fuego tu estas lejos

mi lágrima es el cielo tu la ves

lo que tu adivinas lo que llega a ser

en la neblina trémula de sal de atlas

agito el pañuelo nevado de única alma

sobrecogida por corriente conectada a la santa preocupación

sin juntas sin nerviaciones tu estas lejos

de mí mismo me separo pero soy yo

un conglomerado verbal de órganos de recuerdos fingidos

el barco se separó del labio de tierra

un fruto mordido en las medias noches que se aglomeran

salieron las ortigas los destinos se llenaron de ellas

bastante

FUGA

pies desnudos y garganta áspera en el centinela

sequé mis lágrimas del lagar hasta la planta de la cabeza

aunque las vivas huellas suenan en el cerrojo

y los estornudos de la luz sangran el cielo bajo el puente de los truenos

pusimos en la cascada los sollozos a hurtadillas

cuyo invierno se abastece y se mortifica en nosotros hacia los

ciclámenes

ceniza de las tierras el codo de la garganta adornada de hierro

y de bisutería de aguas repercutiendo reúne pastores con cordones de

diálogo

y el músculo de la rama exagera despecho y vision

pero todo cuelga dolorosamente afuera por la ventana puerta

la clavícula de la montaña se rompió en harapos de nieve

y pesan mis ojos encargados de esperar la tormenta

los aulladores a la muerte los ponis comedores de chispas y tintineos

conducen eléctricamente aéreos conflictos confundidos por trances

tantos hilos de lluvia tantas riendas para dirigir de la cima mejilla en

fuego

y cada puño que cae sobre la eternidad es una flor cerrada en la noche

el apósito surge de violines volcánicos

y el mar masca la viga amarga

y sin embargo hierba tan a menudo pasada por el peine del viento

que sabe cuándo vendrán a juntarrse tus miradas de clorofila con las

mías

tu ves a la abeja recoger sus bailes a la luz de una vida efervescente

el mirlo picotea alfabetos en los giros de los ojos

el mulo cuenta arrugas en los reflejos de medianoche

en las gotas de vitriolo existe el jaguar que no sabe

así se persiguen los números a la caza de loterías

y te encontrará un día en el perímetro de las cosas

corriendo sobre el horizonte en una maldición de química extirpada

abriendo los bolsillos de tu ser a los deseos meteorológicos yo qué sé

Tzara escribe sobre ALCOOLS de Apollinaire

En la edición de ALCOOLS de 1953 al cuidado de Tzara, él mismo redactó este prefacio. es un texto para nuy interesados en la materia, pero relata cómo se elaboró este libro capital de la poesía contemporánea, fiel heredero de Las flores del Mal y demuestra la desaparición de los signos de puntuación por primera vez en poesía.

ALCOHOLES

El Aguardiente que Apollinaire había destilado a partir de la sustancia misma de los sufrimientos y alegrías del poeta y que, durante mucho tiempo, había conservado de reserva- ¿no tenía treinta y tres años cuando su primer libro vio la luz?- no solamente ha conservado su poderoso y primigenio valor, sino que aún ha mejorado gracias a la calidad de los frutos que entraron en su composición e igualmente bajo la acción ferviente, invisiblemente mantenida, de varias generaciones de admiradores. Para ellos, a fin de cuentas, este libro se convirtió en lo que Las Flores del Mal habían sido para Apollinaire y sus compañeros. La misma similitud del sistema metafórico que rigió en la elaboración de estos dos títulos, –Las Flores del mal, El agua de Vida-, se expresa en la concepción antitética de la vida desafiando a la muerte bajo el aspecto del porvenir que, por una parte, Baudelaire veía empobrecerse en la inutilidad de las escusas, mientras que a Apollinaire le conducía hacia las fronteras cada vez más amplias de las posibilidades humanas. A los desfallecimientos de Baudelaire, a sus desesperados esfuerzos por escapar del círculo mágico, hipnótico y perturbador de la maldición, responde, a pesar de las dulces melancolía de los amores interrumpidos, el espíritu que Apollinaire hace renacer en cada etapa de la evolución humana como una respiración triunfal y el ritmo mismo de la esperanza.

En esta dirección, donde se impuso la puesta en cuestión de los problemas humanos y del lenguaje poético en particular, dirección determinada por la precisión del mundo moderno, es necesario investigar la razón profunda por la que Apollinaire se decidió cambiar el título de Agua de vida por el de Alcoholes. En el juego de palabras sensiblemente intencionado, Apollinaire prefirióla desnudez exacta, real, sin promiscuidad posible, de la palabra que sólo es ella misma, significada en su rotundidad sin trasfondo alusivo, o, mejor, exento de las seducciones de la imaginería sublimada.

Así podemos interpretar el poder metafórico del término escogido por Apollinaire como título de su obra, como una especie de repulsa del trayecto alegórico y simbólico del pensamiento baudeleriano, y en este rechazo debemos deducir el significado de paso adelante que constituye el modernismo apollinario en relación con el de Baudelaire. Los Alcoholes embrutecidos y y plebeyos, opuestos a las flores delicadas y aristocráticas, resumen el total del realismo lírico que Apollinaire echaba en la balanza de los tiempos modernos y contrapartida del de Baudelaire, históricamente válido en todos sus puntos. Es preciso pues convenir que los dos, si se encuentran en el eje del modernismo de su época, son igualmente sus representantes realistas y cualificados, los jefes de filas de esa ala en marcha de la juventud que en el terreno literario constituye la vanguardia revolucionaria. Me explico. El realismo de Baudelaire deriva de la perspicacia de su visión del mundo contemporáneo, al cual confirió apariencia y contenido. Al actualizar la realidad de la vida cotidiana, en todos sus aspectos, físicos y morales, introdujo en la vida de las ideas una clarividencia que acabó por desterrar las quimeras románticas que obstruían a la juventud de entonces, ávida de avanzar. La atmósfera de la vida y la moda femenina, la miseria y la superpoblación de las ciudades por el desbordamiento comercial e industrial, el vicio y la vileza, esos venenos secretados por la nueva sociedad, como el progreso, hasta en el alumbrado de las calles, y este nuevo fenómeno : la metrópoli, ciudad tentacular con un único y poderoso aliento y ya no el placentero agrupamiento de comunas que fue el París anacrónico de los románticos, todos estos elementos de la renovación realista resaltados por Baudelaire componían el imaginario fresco al que Apollinaire podía fundir su propia imaginación cuando, a finales de 1901, llegó a París. Se puede afirmar que vivió en la atmósfera espiritual definida por las amplias perspectivas que Baudelaire había abierto en la vida del espíritu. Pero no pretendo dar aquí una imagen exhaustiva del lirismo de Baudelaire. Sin la complejidad de su universo afectivo, ¿sería el gran poeta de ecos terriblemente actuales en nuestros espíritus? Y lo mismo ocurre con Apollinaire – ¿no le debe por otra parte el haber descubierto en primer lugar los encantos de su propio discurso? – cuya poesía no podría ser circunscrita a los marcos teóricos que había establecidos. En el trasfondo ideológico de su pensamiento, sobre el que parece desfilar la historia misma, he intentado fijar los puntos cruciales de su realismo poético. Y así se revela igualmente, en su desnudez estructural, la obra de Villon, en la encrucijada de ese siglo xv al que imprimió un movimiento decisivo, oponiendo al romanticismo naturista de sus predecesores como Carlos de Orleans – él nunca evocó la naturaleza ni el amor idealizado – la sustancia de su propia vida, las relaciones con sus contemporáneos, la vida de todos los días y el realismo del lenguaje oral y de las circunstancias temporales. A este característico rasgo anti-romántico de Villon, cuya línea continúa a través de Du Bellay y Verlaine, debemos relacionar el apasionado interés de Apollinaire en la consideración de poetas que cultivaron el lenguaje hablado e individualizado, gestual y expresivo, en contra del que, basado en las generalidades representativas tomadas como símbolos que, para Hugo como para Mallarmé, aunque desde polos diferentes, sirve de fundamento para la elaboración de la imagen. Sin embargo, Rimbaud, ese otro gigante del pensamiento poético, debe a la sensibilidad de Baudelaire el haber reconocido la realidad del mundo circundante tal como era y no como los románticos hubieran querido que fuese y, en cualquier caso, el haber superado completamente la generación de los Parnasianos mediante la violencia de la vida contradictoria y llena de baches que se expresa en sus versos. Profeta de la novedad, confiando en la ciencia de los ingenieros y del porvenir, podríamos creer que es en él en quien pensaba Apollinaire al decir : “La nueva poesía es toda estudio de la naturaleza y de nuestro nuevo mundo. Imagina fábulas proféticas que posteriormente realizarán los inventores”.

Aunque los simbolistas barajaron de nuevo las mismas cartas que Baudelaire les había proporcionado, el papel de renegador que asumió Jarry ayudó poderosamente a desmitificar su época literaria. Sin embargo el material y los medios que empleó eran en gran parte pr

estados por la mistificación simbolista. Ahí reside la gran ambivalencia de Jarry que escapa a cualquier definición. Mucho más que Walt Whitman, Verhaeren, los unanimistas y los futuristas, Jarry, por su humor despojado de lo cómico y por ese elemento de sorpresa del que Apollinaire dijo que era la “gran energía neva” preparó un terreno favorable para la eclosión del Espíritu nuevo.Joven, descarada e iluminada, así se presenta esta tendencia que Apollinaire definió como el carácter esencial del mundo moderno. Y bajo este aspecto puede prevalecer al haber barrido definitivamente las nieblas que los simbolistas usaron inmoderadamente donde todo parecía lívido y fantasmagórico.

Podemos decir que el gran poeta que fue Apollinaire puso fin a la era de los poetas malditos. Con él comienza la de la poesía conquistadora.

Todo es conquista en este vasto dominio donde la poesía es constante invención, como en lo sucesivo ya no se tratará de vivir su vida, sino de inventarla a cada instante. ElEspíritu nuevo¿no integró la poesía en todas las actividades humanas? Incluso en la industria, la publicidad, la marcha de los pueblos y la evolución de la vida ¿son inseparables de esta poesía que es un clima social, una manera de pensar, el lenguaje de los hechos y el acento de los acontecimientos? Con esta excelsa lucha Apollinaire había conquistado el derecho a reinar sobre nuestra época poética y los Alcoholes que proponía para el consumo de las multitudes tenían el don de proyectar sobre la pantalla del porvenir las secretas aspiraciones de los hombres hacia una vida radiante, mientras que su amor, amor real de carne y sensaciones, debía encontrar la plenitud en el inmenso estremecimiento de un espectáculo siempre renovado.

La fe de Apollinaire en la ciencia y en su poder de cambiar la cara del mundo es proclamada en un tono profético y optimista que extrae su fuente de un pasado tierno y doloroso. Es también, por eso mismo, un antídoto para estos tiempos revueltos.

Cuando, en 1913, apareció Alcoholes, Apollinaire había traspasado ya la etapa en la que Zona constituía el punto culminante, me refiero a la transición a los Caligramas, a los poemas-conversación y al simultaneísmo en el que el poeta veía una expresión más adecuada al mundo moderno que la de los Unanimistas aún descriptiva y declamatoria. Zona mismo es la coronación de toda un actividad donde Las Veladas de París, primera serie, fueron el campo de batalla. En la carta a Madeleine del 30 de Julio de 1915, Apollinaire escribe : “…en Alcoholes, quizás es Vendimiario el que prefiero, también me gusta El Viajero , por lo demás amo mucho mis versos, los hago cantando y me canto con frecuencia lo poco que me acuerdo y es muy poco, sobre todo ahora…”

Como los antiguos bardos, cuya tradición se mantiene en varios lugares, y notoriamente en la fiesta vasca de Sare, donde aún se puede asistir a combates líricos, que improvisaban sus versos cantándolos. La ambición de Apollinaire fue frecuentemente dotar a su poesía, que es ágil como la circulación por las calles de París y el bullicio de los cafés, del carácter cotidiano, hecho de palabras absurdas, significativas y significantes. Un aliento lírico sin embargo atraviesa este material de lenguaje en bruto, aliento evocador que, como el de Marot o Du Bellay, es aportación de la canción popular. El uso que hace de él Apollinaire hace pensar que un sentimiento comparable a su ternura hacia el Aduanero Rousseau no es ajeno al desarrollo de su gusto por el “mirliton”.

En Alcoholes aparecen aún poemas muy antiguos, como La Canción del Mal amado, escrita en 1903, esa verdadera mitología del demasiado amor insatisfecho, del demasiado enorme amor en un mundo excesivamente pequeño, donde el espacio aumenta a medida del estremecimiento que anima al poeta, al margen de los marcos temporales y de la geografía convencional. El modernismo de Apollinaire y su sentimiento de lo real estaban adelantados en sus poemas anteriores a 1912, cuando El Mercurio de Francia se decidió por fin a publicar el volumen. Para Apollinaire, la solución del realismo adoptada por los pintores cubistas formaba ya parte de su concepción poética. La descomposición preconizada por ellos de los elementos objetivos estaba destinada a una ulterior reconstrucción según un orden más cercano a la naturaleza íntima de las cosas y a su situación en el espacio que la visión aparentemente reproduce en la superficie de la tela mediante los trucos de la perspectiva y de las ilusiones figurativas. Al igual que la poesía de Apollinaire hacía referencia a imágenes impactantes, más que a las metáforas, la gramática discursiva existía allí parcialmente sustituida por una especie de sintaxis gestual y por el dinamismo de la reunión de factores aparentemente dispares. Alcoholes se ubica en el mismo centro de esta época crítica, capital para la comprensión del arte y del espíritu actuales.

Era preciso utilizar medios radicales para librar y ganar la batalla literaria. Y más por su gusto instintivo que por causa voluntaria Apollinaire debe el haber detestado el docto mallarmeismo y el haber renovado una tradición que viniendo de Villon, a través de Ronsard (André Rouveyre cita incluso a La Fontaine), llega a Rimbaud y a Verlaine, en lo que se refiere a la simplicidad de la expresión verbal, al tono confidencial, antirretórico, más recitativo que oratorio, opuesto a las complejidades gramaticales de los románticos y los simbolistas. Y es así como su poesía, al impregnarse de la cadencia del lenguaje hablado, del recurso a los lugares comunes, a las locuciones proverbiales, a lo que define el gesto corporal y vocal, a lo que apoya el sentido de la palabra y va incluido en su verso y tan íntimamente incorporado a él que puede prescindir de la puntuación, que incluso exige la supresión de la puntuación para poder afirmarse en su totalidad expresiva. Es el verbo mismo de Apollinaire que reconocemos en sus poemas, esa voz aterciopelada, grave y persuasiva que nos confirman las grabaciones fonográficas en vida, con la monotonía del recitado, la inimitable inflexión, la profundidad hierática y familiar.

Una gran parte de la historia de Alcoholes esta registrada en las primeras pruebas que Apollinaire corrigió y que, una vez aparecido el libro en 1913, dio a Sonia y Robert Delaunay. En paquetes pequeños, entre el 31 de Octubre y el 6 de Noviembre de 1912, la imprenta Arrault en Tours hizo llegar las galeradas a Apollinaire. Agua de Vida debía empezar por La Canción del Mal amado (plaquette 3ª). En esta hoja ya, Apollinaire tachó el título inicial del libro y es al comienzo de Noviembre cuando decidió cambiar el orden de los poemas al inicio de Alcoholes. Zona (inicialmente con ô) apareció en el número de diciembre de Las veladas de París. Estos son los bosquejos que han servido para la publicación que fueron añadidas al principio de las galaradas de Alcoholes. El título Grito está tachado y sustituido por el de Zône. Además. hecho inusitado y reseñable, Apollinaire pegó cuidadosamente al final su nombre impreso, queriendo así subrayar la importancia que otorgaba al poema que, de esa manera, adoptaba el aspecto de un manifiesto o un prefacio. Esta firma fue suprimida a lo largo de las transformaciones del libro y el poema tomó el lugar que conocemos al principio del poemario.

Si consideramos que Zona fue el primer poema que debió ser concebido sin puntuación (Vendimiario apareció en la entrega de noviembre de las Veladas también de esta manera, mientras que las pruebas de Alcoholes del mismo poema llevan todas los signos de puntuación), tenemos derecho a pensar que apenas acababa de ser escrito. Una prisa singular impulsó a Apollinaire a incluirlo en su libro, incluso antes de que apareciese en revista. Hay que tener en cuenta, por supuesto, su deseo de otorgar a Alcoholes, junto a Vendimiario al fin del volumen, de una especie de marco donde el nuevo pensamiento estético de Apollinaire podía manifestarse en relación al algunos poemas más antiguos. Y el parentesco de Zona con Pascuas en Nueva York de Cendrars (escritas en abril de 1912, publicadas el mismo año en las Ediciones de los Nuevos Hombres) ya hace tiempo había sorprendido a los amigos de Apollinaire para quienes, no solamente por la estructura de pareados asonantados evidenciaba una influencia desconcertante, sino que el mismo tema de los poemas parecía un hallazgo nada fortuito. Ahora bien, a los detalles que acabo de destacar, debidos al estudio de las galeradas de Alcoholes, se añade el descubrimientodel ejemplar de Pascuas dedicado por Cendrars a Apollinaire en noviembre de 1912. Todo esto parece confirmar el papel que Cendrars jugó en la elaboración del Espíritu Nuevo (no es banal recordar que la revista de Cendrars se llamaba Los Hombres Nuevos). Aunque ya Alcoholes anticipa sus premisas, solamente en la elaboración de Caligramas El Nuevo Espíritu demostrará su completa innovación.

La personalidad de Apollinaire es tan rica, su obra brilla en tantas facetas, que sería fácil construir de él varios personajes diferentes, tan válidos los unos como los otros. Sin embargo todos adquieren su significación en Alcoholes donde las diversas corrientes confluyen en la fuente común de su don creativo. Para remarcar el contraste con Zona de tono duro, desnudo y directo, Apollinaire sitúa después el Puente Mirabeau, colocado inicialmente entre Crepúsculo y Amiga, que de alguna manera constituye una introducción a La Canción del Mal amado.

A partir de Zona, todos los poemas contenidos en esta obra llevan su puntuación que Apollinaire eliminó, salvo raras excepciones, con sumo cuidado en las galeradas. Muy singularmente en la lectura del Puente Mirabeau, cuyos párrafos son igualmente diferentes a la versión definitiva, el tono recitativo del poema parece alterado, estamos tan acostumbrados a su fisionomía como para concebirlo sin puntuación (plaquette 2ª). Esta es sin duda una prueba, entre otras muchas, de que la nueva poesía basada en una cadencia mas próxima a la modulación oral que a la declamación, debe olvidarse de la puntuación significativa.

En La Canción del Mal amado, Apollinaire produjo, en las galeradas, una importante modificación (plaquette 4ª). Las dos estrofas añadidas constituyen con la precedente una nueva parte del poema que tituló La respuesta de los Cosacos Zaporogos al Sultán de Constantinopla. En el verso blanco de la página anterior, antes de copiarlas a limpio con la intención de su impresión, Apollinaire las tachó sin considerar escribirlas hasta el final (plaquette 3ª). Las tenía seguramente en la cabeza, habiéndolas compuesto, como el decía, cantándoselas. La febril atención que dedicó a las galeradass de Alcoholes se manifiesta también en las transformaciones esenciales de Ladrón (plaquettes 9ª y 10ª) donde las repeticiones en las mismas correcciones hacen pensar que cambió espontáneamente los versos bajo la presión del tiempo del que disponía para enviar las galeradas. Y cuando constatamos que algunos de los versos más hermosos fueron improvisados de esta manera, la imagen del poeta se iluminaba misteriosamente, cuando el trabajo de creación, en él, parece responder a una prodigiosa revelación. Es preciso leer estos versos conociendo los que fueron sustituidos .

Conquistadores ofuscados que se alejaban con premura

Columnas de guiños que huían ante los relámpagos

……

Este insecto hablador oh poeta salvaje

Reconquistaba castamente a la hora de morir allí

El precioso bosque de pájaros gemíparos

A los sapos que el cielo y las fuentes maduraron

También en el Ladrón, Apollinaire suprimió la última estrofa que podemos leer aquí (plaquette 11ª) mientras que el poema Corifeo (plaquette 6ª) compuesto por un sólo verso figura por primera vez en estas pruebas de Alcoholes que además contienen muchas más correcciones notables, cambios de títulos (plaquettes 13ª, 14ª y 15ª) y nuevas disposiciones tipográficas, especialmente de los espacios, necesarios por la supresión de los signos de puntuación. Al compararlos con la edición del Mercurio de Francia, con pocas más excepciones, podemos establecer las correcciones que Apollinaire efectuó en las galeradas que sucedieron a las primeras y que desconocemos. Algunas de esas correcciones son importantes (así la introducción de los personajes en El Ladrón) pero las que conciernen a Zona, tienen un significado particular. La premura, causa que precipitó su publicación en Las Veladas, obligó a Apollinaire a revisar el poema cuyas galareadas dan una versión aún más anterior a la de las Veladas. He contado 29 cambios en el texto, de palabras o de versos, pero sólo citaré aquí las últimas lineas porque son las más conocidas :

Adiós Adiós

Sol degollado

que sustituyen :

Sol naciente cuello cortado

Excepto las dedicatorias a L. de Gonzague Frick y a M. Ary Leblond, ya impresas en sus primeras galeradas, el resto fueron añadidas posteriormente.

Sin embargo, a pesar de los atentos cuidados prestados a la confección del volumen, se han deslizado errores, como lo atestigua la carta del 3 de agosto a Madeleine. Apollinaire escribe : “ Alcoholes contiene muchas erratas. Aquí doy algunas que es preciso corregir : en Lul de Fantenin :

Aunque huyeron los barqueros

Lejos de los labios a flor de ola

Mil y mil animales hechizados

Husmean

“ en lugar de Husmeando.

“En Cortejo, en vez de aficionados hay que leer Armadores.

En Merlín y la mujer vieja segunda estrofa, hemos de leer : floreció el invierno en vez del universo, en Vendimiario, hay que leer, al principio, yo vivíay no viviría y trimegisto más adelante, etc., etc., no me acuerdo más de todas estas erratas ….”

Nuestra presente edición tiene en cuenta estas observaciones . En cuanto a los “etc.”los hemos reducido a hipótesis. No obstante quiero señalar que el 7º verso de Cortejo fue corregido por el autor :

Una bruma que se acerca a oscurecer las farolas (plaquette 7ª) pero ante la ausencia de segundas pruebas es difícil saber si restableció el texto inicial (por las palabras de cerca en el verso anterior) o si la corrección se le escapó tanto al impresor como al mismo Apollinaire.

Hay una serie de faltas, de contrasentidos y de omisiones de palabras en la edición de Gallimard de Alcoholes y en el resto de ediciones y antologías que hubo a continuación. Las hemos detectado refiriéndonos a la edición del Mercurio y, en los casos dudosos de los espacios que coinciden con el final de las páginas, a las galeradas corregidas. Sólo citaré, como ejemplos, estos contrasentidos :

En La Canción del Mal Amado, de la Edición de Gallimard están impresos los siguientes versos :

Que los cuarenta de Sebastián

Menos que mi vida martirizada

cuando hay que leer martirizados.

En Palacio :

El palacio del rey como un rey desnudo se alza

de las carnes fustigadas por rosas de la rosaleda

siendo la versión correcta : delas rosas.

En El Viajero, la edición Gallimard imprime :

Olas peces arques flores submarinas

en lugar de pecescurvados. Es verdad que en este preciso caso, la edición del Mercurio presenta una anomalía : el acento de la é está medio borrado. Las galeradas de Alcoholes aportan no obstante la solución, puesto que este verso añadido por Apollinaire esta escrito por su propia mano. Por otra parte Las Veladas de París publicaron la versión así corregida.

En El Ladrón :

Porque no tuvieron al fin la púber y el adulto

del pretexto sino de amarse nocturnamente

en vez de : pretexto. La edición del mercurio imprime en la IXª estrofa del mismo poema, conforme a las primeras pruebas :

Que son viejos corales o que son unos recaudadores, que la edición Gallimard transforma en calvarios. Clavaire, palabraantigua, significa guardián de las llaves, oficial de cuentas, recaudador particular lo que da una imagen perfectamente coherente.

¿Y que pensar del verso (El Brasero) :

Los centauros en sus brazos

en lugar de : en sus caballos , que da la edición del Mercurio?

También hay palabras omitidas, como por ejemplo en La Casa de los Muertos, el verso :

Después que la tropa se embarcó

que debe ser restablecido :

Después de que todala tropa se embarcó

De la misma manera hay que leer en La Gitana, escrita en versos regulares :

Sabemos muy bien lo que se condena

Pero la esperanza de amar caminando

y no

Pero la esperanza caminando

Nada más emocionante que penetrar en la intimidad de un gran libro. Cuando, como en Alcoholes, se encuentra en él imbricada la vida del poeta y no solamente en tanto reflejo lírico, sino porque, podría decirse, el ritmo de esa vida es perceptible hasta en los detalles de su gestación, el sabor, en cuanto viviente, de esta presencia se añade al de la poesía misma. Ésta, a través del apetito vital de Apollinaire, que ejerció una especie de reinado sobre su época, aparece como un secreto a flor de piel de un herida permanente y sensible, secreto por otra parte bien guardado entre sus compañeros de aventura. Porque, como para la de Villon o Rimbaud, al acrecentar la aventura de su vida sobre el plano temporal, la justifica y universaliza sus circunstancias. De ahí el valor mítico que adquiere en la distancia la misteriosa y legendaria vida de aquel que fue Guy al galope. Únicamente su herida en la cabeza, ésta real, logró detener su desenfrenada carrera hacia inéditos horizontes.

Fue entonces el Poeta asesinado, él que no había previsto que la guerra “tan hermosa” cuando la afrontó con toda la generosidad de su espíritu abierto a todas las aventuras, iba a quemarle la vida como un alcohol demasiado fuerte, fue Apollinaire el pionero de la serie de poetas asesinados cuyo sacrificio en nombre de la poesía hizo de ésta un arma de combate, el arma misma de la conciencia humana. De García Lorca a Saint-Pol-Roux y de Max Jacobs a Desnos, estos poetas, como desde siempre todos los poetas, plantaron el inmenso peso de su inocencia a la crueldad calculada de los hombres de presa. El recuerdo de Apollinaire permanece unido al honor de todos los poetas asesinados. Él que había elevado el sentimiento de la existencia hasta las “pasiones futuras” donde se satisfacen nuestros sueños, fue golpeado en pleno descuido de su fortaleza, en el centro mismo de su proyección. Gracias a él y a sus continuadores la poesía, más próxima a la verdad humana que a la abstracta exploración de la belleza, ya no es un instrumento de vano regocijo intelectual, al haberle conferido la sangre derramada y tanta felicidad devastada una dignidad que la sitúa entre los mas excelsos valores.

En la poesía actual, la voz de Apollinaire resuena, fiel, salvaje y emocionante. No ha dejado de asombrarnos y todavía conduce a la juventud hacia la conquista de nuevos territorios y de excitantes libertades.

TZARA – Primera aventura divina del señor Antipirina –

Portada de la obra, primera de la colecíon Dada en Zúrich


INTRODUCCION


Fracasado el proyecto de publicación de los poemas negros “Mpala
Garoo” recitados en las veladas temáticas a tal efecto en el Cabaret
Voltaire durante aquellos meses de febril actividad artística, provocativa y
escandalosa para la pacífica y neutral sociedad suiza (“Épater le
bourgeois”), Tristan Tzara da a la luz por fín este texto, en cierta manera de
índole teatral, que inicia el conjunto de obras, libros, folletos, opúsculos,
pasquines etc…etc…de sello dadaista que iban a conmocionar el mundo del
arte y de la creación y ¿por qué no añadir? de la tipografía y de la
publicidad, en la época y en muchos años venideros.
Publicado en Zúrich en 1916, con grabados en madera de su compatriota
y compañero de aventuras Marcel Janco, con una mínima tirada, fue
parcialmente leído-representado en la velada que se celebró en el Cabaret
Voltaire el día de la fiesta nacional francesa de 1916 ¿casualidad?
Antipirina y los demás disparatados personajes, antecesores del Sr. AA
el antifilosofo y del teatro del absurdo, vagan errabundos por esferas
etéreas, mentales, oníricas, y/o, utilizando el término valleinclanesco,
esperpénticas. ¿Pero … es ésta una obra teatral? No hay descripción de
escenario, de ademanes, de entonación, de aspectos indumentarios, ni
siquiera se levanta el telón ….entonces, ¿será poesía? O bien ¿no es acaso
un manifiesto, precursor de los famosísismos que después reagruparía en
“Lampisterias” el monólogo del propio personaje Tristan Tzara? Sea lo
que fuere, es todo y es nada, nos hallamos ante la demostración visual,
sensorial, tangible y audible de la desaparición de los géneros literarios
que preconizaba Dadá, y que tan enorme repercusión ha tenido y tiene
hasta en nuestros días, como evidencian las manifestaciones artísticas
contemporáneas donde se imbrican diferentes disciplinas creativas.
¿Cuántos espectáculos multimedia, donde confluyen, danza, teatro,
proyecciones audiovisuales, luminotecnia y hasta fuegos artificiales, se
programan actualmente?
Pues eso…..y más se lo debemos a Dadá.
Manuel Puertas Fuertes


Sr. NOVATONOVATO
el desierto avanza
cava aullando el sendero en la arena movediza
escucha la vibración
la sanguijuela y el escarabajo errante
Mataoi Lounda Ngami con la avidez de un
niño que se mata


Sr. GRITOCRITO
máscaras y nieves putrefactas circo Pskow
impulso fábrica en el circo Pskow
el órgano sexual es cuadrado es de plomo es más grande
que el volcán y vuela sobre Mgabati
procedentes de las grietas las montañas remotas
portugal desembarcadero tropical y partenogénesis
largas cosas de plomo que se esconden
Dschilolo Mgabati Bailunda


LA MUJER EMBARAZADA
Toundi-ha-consagrado
Soco Bgaï Affahou


Sr. NOVATONOVATO
Farafamgama Soco Bgaï Affahou


PIPI
amargura sin iglesia vamos vamos carbón camello
sintetiza amargura en la iglesia isisise las cortinas
dodododo


Sr. ANTIPIRINA
Soco Bgai Affahou
Zoumbaï Zoumbai Zoumbaï Zug


Sr. GRITOCRITO
no queda humanidad sólo luces de la calle y
perros
dzïn aha dzin aha bobobo Tyao oahiii hii hii heboum
iéha iého


Sr. NOVATONOVATO
indudablemente

Sr. ANTIPIRINA
puerta cerrada sin fraternidad estamos amargados fel
cornisa devolver escolopendra de la torre Eiffel
enorme panza piensa y piensa pienso
mecanismo sin dolor 179858555 iého bibo fibi aha
Dios mío oh Dios mío a lo largo del canal
fiebre postparto encajes y SO2H4


Sr. NOVATONOVATO
Tombo Matapo los virreyes de las noches
perdieron los brazos Moucangama
perdieron los brazos Manangara
perdieron los brazos polígono irregular
en Matzacas la mariquita es más grande que el hemi
sferio
cerebral
y donde son las casas los virreyes de las noches


LA MUJER EMBARAZADA
cuatrocientos caballos sesenta camellos
trescientas pieles de cibelina quinientas pieles de armiño
su esposo está enfermo
veinte pieles de zorro amarillo tres pieles de chelizun
cien pieles de zorros blancos y amarillos
un gran pájaro vivo Tyao
ty a o ty a o ty a o
y cuatro hermosos rifles

SR CRITOGRITO/SR. NOVATONOVATO/PIPI/SR ANTIPIRINA

zdranga zdranga zdranga zdranga di di di di di di di

Sr GRIPOGRITO│zdranga zdranga zdranga zdranga
Sr NOVATONOVATO│di di di di di di di
PIPI │zoumbaï zoumbaï zoumbaï zoumbaï
Sr. ANTIPIRINA│dzi dzi dzi dzi dzi dzi dzi dzi

el gran designado Novatonovato aumenta su desesperación
y caga allí sus manifestaciones del último día el
no quiere nada lateral y se enclaustra como unos
ángelus en su campanario intestinal a la llegada de la
policía está asqueado y se muestra profundamente enfadado


Sr. GRITOGRITO
casas flauta fábricas cabeza rapada
107 cuando la noche llega muy silenciosamente como un
escarabajo
los conejos que rodean la catedral dral dral
y giran hasta que se conviertan en luz H2O
como las partes septentrionales que se envuelven en
Ndjaro


EL DIRECTOR
el ha muerto diciendo que la farsa es un elemento po-
ético, como -por ejemplo- el dolor
luego cantaron


Sr. GRITOGRITO │crocrocrocrocrocrodril
LA MUJER EMBARAZADA│crocrocrocrocrocrocrodrel
PIPI │crocrocrocrocrocrocrocrodrol
Mr ANTIPIRINA │crocrocrocrocrocrocrocrocrodral
al final no tardó nada en iluminarse sin la ayuda del
cubista y Kintampo y Crans y Begnins y Nicolas
asistieron y fueron doseles las longitudes des
mesuradas de su encantamiento se llamaron en adelante
mganoni

PIPI
tengo en el pecho 5 tan hermosas pecas
en los bordes 16 heridas las 7 túnicas de los ángeles
en arco iris de ceniza 4

Sr. ANTIPIRINA
aves embarazadas que cagan sobre el burgués
la caca es siempre un niño
el niño siempre es un ganso
la caca es siempre un camello
el niño siempre es un ganso
y cantamos
oi oi oi oi oi oi oi oi oi oi oi oi oi oi oi oi oi oi

EL DIRECTOR
soy histórico
llegas desde Martinica
somos muy inteligentes
y no somos alemanes

Sr. GRITOGRITO
la energía del movimiento interno
gira violín sube sube negro balcón
y mañana estaré enfermo – en el hospital

Sr. ANTIPIRINA
Soco BgaïAffahou
las calmas de los pantanos petrolíferos
desde donde los jerseys mojados y amarillos se levantan al mediodía
Faraangama los moluscos Pedro Ximenez de Batumar
inflan los cojines de pájaros Ca204SPh
la dilatación de los volcanes Soco Bgaï Affahou
un polígono irregular
repugnancia al sonido saltarín y al buen clima

Sr. NOVATONOVATO
Borkou Mmbaz gimnasia Mmbaz 20785
bajo estos escombros allá yace Jerez Amontillado

Sr. ANTIPIRINA
los paralelepípedos más angostos circulan entre los microbios
autos y patos nadan en el petróleo
quiero haceros justicia
Erdera Vendrell

Sr. BOUMBOUM
las canciones de los saltimbanquis se reúnen familiar
mente antes de
la salida
el acróbata escondía un escupitajo en el vientre
devolver coger entre devolver devolver coger coger
endran drandre
iuuuuuuuuupht
allí donde el pájaro nocturno 1000 canta sobre la valla
donde el pájaro nocturno canta con el arcángel
donde el pájaro nocturno canta para los apaches
y te congelaste en e cielo cerca de mi hermosa canción
en una cristalería

NPALA GARROO
se enrolla el arco iris los ahorcados se evaporan
el ombligo el sol se encoge
y el estudiante medirá su última intensidad
estaba a pesar de todo enamorado y rompió


TRISTAN TZARA
Dada es nuestra intensidad; quien erige las bayonetas sin consecuencia
cabeza sumatral del bebé alemán; Dada es arte sin zapatillas ni paralelo;
que está en contra y a favor de la unidad y decididamente contra el futuro;
sabemos sabiamente que nuestros cerebros se convertirán en cojines
mullidos que nuestro anti-dogmatismo es tan exclusivista como el
funcionario que no somos libres y que clamamos libertad Necesidad
rigurosa sin disciplina ni moral y escupimos sobre la humanidad. Dada
permanece dentro del marco europeo de las debilidades, todo es de la
misma mierda, pero en adelante queremos cagar en colores diferentes, para
adornar el jardín zoológico del arte, con todas las banderas de los
consulados clo clo bong hiho aho hiho aho. Somos directores de circo y
silbamos entre los vientos de las ferias, entre los conventos prostituciones
teatros realidades sentimientos restaurantes Hohohohihihioho Bang Bang.
Declaramos que el automóvil es una sensación que nos ha mimado
bastante en la lentitud de sus abstracciones, y los transatlánticos y los
ruidos y las ideas. Sin embargo exteriorizamos la facilidad buscamos la
esencia central y somos felices de poder ocultarla; no queremos contar las
ventanas de la maravillosa élite porque Dada existe para nadie, y queremos
que todo el mundo entiendan esto porque este es el palco de Dada, os lo
aseguro. Desde donde podemos escuchar las marchas militares y bajar
cortando el aire como un serafín en un baño popular, para mear y entender
la parábola Dada no es locura -ni sabiduría- ni ironía fíjate en mí, amable
burgués.
El arte era un juego, los niños juntaban las palabras que tienen un
cascabeleo al final y luego gritaban y lloraban la estrofa, y le ponían los
botines de las muñecas y la estrofa se convertía en reina para morir un
poco, y la reina se convertía en ballena y los niños corrían hasta quedarse
sin aliento. Luego vinieron los grandes Embajadores del sentimiento
que exclamaron históricamente en coro
psicología psicología hi hi
Ciencia Ciencia Ciencia
viva Francia
no somos ingenuos
somos sucesivos
somos exclusivos
no somos simples
y sabemos muy bien cómo discutir a la inteligencia
Pero nosotros Dada, no somos de su opinión porque el arte no es serio, os
lo aseguro, y si mostramos al Sur para decir doctamente : el arte negro sin
humanidad es para daros placer, queridos, os amo tanto, os amo tanto, os
lo aseguro y os adoro


LA PARAPOLA
si podemos preguntarle a una anciana
la dirección de un burdel
oi oi oi oi oi oi oi pájaro
que canta sobre la joroba del camello
los elefantes verdes de tu sensibilidad
tiemblan cada uno en un poste de telégrafo
los cuatro pies clavados juntos
él miró tanto al sol que su rostro se aplastó
oua aah oua aah oua aah
señor el poeta tenía un sombrero nuevo
de paja que era tan bello tan bello tan bello
parecía un halo sagrado
porque realmente Sr. el poeta era arcángel
este pájaro vino blanco y febril como
¿de qué regimientos viene el reloj de cuco? de esta música húmeda como
El Sr. GRITOGRITO recibe la visita de su prometida en el hospital
en el cementerio israelita las tumbas se elevan como
serpientes
Sr. El poeta era arcángel, realmente
decía que el boticario se parece a la mariposa y al
Señor y que la vida es simple como un boumboum como el boumboum de su corazón
la mujer construida en globos cada vez más pequeños co
menzó a gritar como una catástrofe
ouiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii
el idealista miró tanto al sol que su rostro
se aplastó
taratatatatatatata

Sr. ANTIPIRINA
En Ndumba en Tritriloulo en Nkogunlda
hay un gran halo donde los gusanos circulan en silencio
porque los gusanos y otros animales también tienen penas
dolores inspiraciones
mira las ventanas que se tuercen como jirafas
giran se multiplica hexágonos escalan tortugas
la luna se hincha marsupial y se convierte en perro
el guacamayo y las cacatúa admiran al perro
un lirio recién nacido en el agujero de su culo
es el rebaño de montañas en camisa en
nuestra iglesia que es la estación del Oeste los caballos se
ahorcaron en Bucarest mirando a Mbogo que monta
en sus bicicletas mientras los cabellos telegráficos se emborrachan
unas orejas del ventrílocuo rebosan cuatro deshollinadores
que revientan después como melones
el fotógrafo sacerdote dio a luz tres niños estriados
parecidos a violines en la colina empujan unos pantalones un histrión de hojas quiméricas se columpia
en mi armario
– mi hermosa niña con pechos de vidrio con brazos pa
ralelos de ceniza, arréglame el estómago hay que
vender la muñeca
un chico malo murió en algún lado
y dejamos que los cerebros continúen
el ratón corre diagonalmente por el cielo
la mostaza fluye de un cerebro casi triturado
nos hemos convertido en luces de la calle
luces de la calle
luces de la calle
luces de la calle
luces de la calle
luces de la calle
luces de la calle
luces de la calle
luces de la calle
luces de la calle
luego se fueron

Poemas por la paz

nusch eluard
Nusch y Paul Eluard

 

 

La terre est bleue comme une orange»
Paul Éluard

 

 

Aún percutían, en las mentes de las gentes, los horrísonos alaridos de la bestia bélica, y, continuaban la nubes flotando en la atmósfera como negras sombras chinescas expresando el dolor, cuando los supervivientes regresaban del frente, volvían a sus hogares.

Entre ellos Paul Eluard (Eugène- Émil- Paul Grindel, nombre de pila), ya casado con Helena Dimitrovnic Diakanova, a la que había conocido en el sanatorio de Clavadel en Suiza y a la que rebautizó como Gala y, recién estrenada su paternidad, había nacido Cécile, a quien están dedicadosa algunos de los fragmentos de POEMAS POR LA PAZ, obra que publica en Julio de 1918.

Con esta su cuarta obra es conocido por Jean Paulhan, que enseguida comenzó a colaborar en Nueva Revista Francesa de Gallimard y a la muerte de Jacques Rivière fue nombrado su director.

No sería muy aventurado afirmar que esta plaquette inicia la fulgurante ascensión de la carrera poética de Paul Éluard, uno de los poetas más importantes e influyentes del siglo pasado.

Poemas por la paz, pudiera haber formada parte de un proyecto más amplio, como lo escribe el propio Paul en varias ocasiones, de hecho se conservan más fragmentos y comentarios de la obra. ¿Porqué no se llevó a cabo? En la edición de sus Obras Completas, Dumas y Scheler, lanzan la hipótesis, muy documentada, de que quizás fue la influencia del propio Paulham la que interrumpió el proceso. Paulham presentó a Éluard al triunvirato Breton-Aragon- Soupault, que acababan de editarr el primer número de la revista Maintenant, tal vez estas nuevas amistades y nuevos compromisos, alejaron a Eluard de la posibilidad de concluir unos POEMAS POR LA PAZ de mayor extensión.

 

 

I

Todas las mujeres están felices
Se han reencontrado con su marido- regresa del sol
Tanto calor trae.
Ríe y dice buenos días en voz muy baja
Antes de abrazarse a su maravilla.

II

Espléndido, el pecho levemente arqueado,
Mi santa mujer, eres para mí mucho mejor que para el tiempo
Cuando con aquel, y aquel, y aquel, y aquel y aquel,
Sostenía un fusil, una cantimplora- ¡nuestra vida!

III

Todos los camaradas del mundo,
¡Oh amigos míos!
No son dignos de mi mesa redonda
Con mi mujer y mis hijos sentados,
¡Oh amigos míos!

IV

Tras el combate entre el gentío,
Te dormías entre el gentío,
Ahora sólo tendrás un aliento cercano a ti,
Y tu mujer compartiendo tu cama
Te excitará mucho más que las otras mil bocas.

V

Mi hijo es caprichoso-
Consigue todos sus caprichos
Tengo un hermoso hijo presumido
Que me hace reír y reír.

VI

Trabajo
Trabajo con mis diez dedos y trabajo con mi cabeza,
Trabajo de Dios, trabajo de animal,
Mi vida y nuestra esperanza de todos los días,
El alimento y nuestro amor.
Trabajo.

VII

Mi hermosa, necesitamos ver aflorar
La blanca rosa de tu leche.
Mi hermosa, es preciso ser madre urgentemente,
Haz un niño a imagen mía …

VIII

Tuve mucho tiempo un rostro inútil,
Pero ahora
Tengo un rostro para ser amado,
Tengo un rostro para ser feliz.

IX

Necesito una enamorada,
Un virgen enamorada,
Un virgen de vestido atrevido.

X

Sueño con todas las hermosas
Que se pasean por la noche,
Muy despacito,
Con la luna que viaja.

XI

Toda la flor de los frutos ilumina mi jardín,
Los árboles de la belleza y los árboles frutales.
Y trabajo y estoy sólo en mi jardín.
Y el sol arde en fuego sombrío sobre mis manos.

Versión  Manuel «Angel Carmelo» Puertas Fuertes

TZARA EL MARGINADO INVISIBLE

No es mi intención polemizar con los surrealistas recalcitrantes, solo exponer unos hechos fehacientes y que cada cual extraiga sus conclusiones.

ROBERT DESNOS : La muerte de André Breton

TZARA : EL INVISIBLE MARGINADO

Ya en Zúrich, Tristan Tzara fue citado a declarar en comisaría, era judío y exiliado, el interrogatorio se halla recogido por Marc Dachy en El domador de acróbatas. El invisible marginado Tzara siempre estuvo en el punto de mira. De sus 63 años solo 16 disfrutó de la ciudadanía francesa. Viajó a lugares comprometidos, a España durante la guerra civil y a países del Este comunista. Luchó clandestinamente en la Resistencia. Su hijo Chistophe estuvo en el frente. Durante la ocupación alemana huyó hacia el sur y tras ser detenido en 1941 en Sanary, sigue su largo periplo por Aix-en Provence, pero la costa Azul no es lugar conveniente y se refugia en Souillac en el departamento de Lot, delatado en 1943 por el periódico ultraderechista de París Je suis partout. Tzara fue perseguido y continuó su solitario éxodo, abandonado por los mismos que en su día le recibieron alborozados, casi con ramas de olivo, a su llegada a París. Sus Obras Completas, excepcional trabajo de Henri Béhar, fueron publicada por Flammarion, una editorial que aun siendo prestigiosa no tiene el sello de consagración e inmortalidad de la colección Biblioteca de la Pléyade de Gallimard, donde se han publicado los más grandes escritores y poetas del mundo.

Mientras, Breton, huyó de Francia durante la guerra, Viajó, medio de turismo, por Canarias y EEUU, donde residió durante la contienda mundial. Durante décadas los correligionarios adláteres surrealistas, la cohorte de Breton, estuvieron abducidos, el que se movía no salía en la foto, por la omnipotencia y la tiranía del “Pontifice”, considerado y reconocido mundialmente. Breton es aún actualmente uno de los grandes poetas del siglo pasado y su obra ha sido copiosamente traducida, por contra Tzara sigue denigrado, ninguneado, perseguido y condenado al ostracismo por la industria editorial, la crítica y la intelectualidad francesa, de la obra de Tzara apenas tres libros han sido traducidos al castellano, sin casi difusión, excepción sea hecha de los internacionalmente famosos manifiestos. Siempre hubo dobles varas de medir, balanzas trucadas según los individuos : el caso Breton-Tzara es paradigmático, para vestir un santo hubo que desnudar a otro. Y semejante marginación no es debida únicamente a que el mensaje dada sigue siendo peligrosamente revolucionario, antiburgués y anticapitalista. Hay otros motivos. Para que algo suceda deben concurrir varias causalidades o casualidades, existe una múltiple y variada etiología de cualquier suceso, pasemos a exponer algunas de este injusto comportamiento con Tzara.

Sociales : el carácter endogámico y xenófobo de toda las naciones, el famoso chauvinismo en el caso francés, que a pesar de enriquecerse de los trabajadores, artistas e intelectuales extranjeros, nunca los aceptan de igual manera que a un ciudadano oriundo.

Políticas : Breton frente a un comunismo stalinista, imbuído por las posturas extremas de Aragon, se fabricó un comunismo a medida del surrealismo, de quita y pon. Por contra hallamos un estricto compromiso social junto con un disidente espíritu comunista en Tzara que, tras diez años de militancia, también abandonó la disciplina del PCF. Cuando Tzara falleció, los comunistas quisieron organizar el sepelio, a lo que Christophe, con suficientes argumentos se negó, y su entierro fue en la intimidad, apenas asistieron media docena de amigos.

Personales : la manía persecutoria bretoniana y de su escuela contra todo lo que oliera a dada, del que habían nacido y mamado. Breton homófobo, autoritario, descortés, engreído, acomplejado por su miedo a la soledad y con rasgos bipolares, es esclavo de si mismo y Tzara era un hombre discreto, comedido, auténtico, fraterno, solidario y luchador revolucionario, era un hombre libre.

Conceptuales : Breton crea una escuela de larga y excesiva duración, pero ya obsoleta, sometida a su mandato irrefutable que tras repudiar el arte como oficio cae en ello y ejerce de autor literario. Tzara impulsa un movimiento revolucionario efímero, contingente como toda obra humana, que subvirtió la idea de arte y cultura tradicional, para él, el arte y la vida son lo mismo, la poesía no es una profesión, un medio de vida, sino un modo de vida, es una manera de enfrentarse a la realidad para hacerla evolucionar, y para cambiar el “orden social” hacia un mundo mejor, donde el amor y la libertad sean preponderantes. Dada y su mensaje, como no puede ser menos, ha superado la caducidad temporal, pervive y pervivirá siempre, porque está anclado en lo más profundo y genuino del alma humana.

GESTACION DE DADA

La lechería donde se ubicó el CABARET VOLTAIRE

GESTACIÓN DE DADA

(Cinco meses que revolucionaron el arte)

Dada existía antes de dada y antes aún del Cabaret Voltaire, dos años antes, el polifacético escritor libertario de origen autro-húngaro, Emil Szittya había abierto en 1914 el Cabaret Pantagruel en el mismo local y antes también, los futuristas rusos e italianos con Marinetti y sus palabras en libertad como consigna habían convulsionado la poesía convencional y dado origen a la poesía bruitista, y antes también Apollinaire deslumbraba con su obra, y el francés Barzun inventaba el poema simultáneo, y anteriormente a dada, en Mayo de 1915 habían llegado a Zúrich, Hugo Ball, con su bagaje teatral acompañado por su compañera la poeta, actriz y cantante Emmy Hennigs procedentes de Alemania donde ya despuntaban focos predada en Colonia, Berlin cuyo centro fue el Café de los modernos, Hannover con dos tendencias muy marcadas diferenciadas en su discurso político, comunista o libertario, y mucho antes Kandinsky se instalaba en Múnich. igualmente algo antes del Cabaret, Ball, aún en Alemania, había colaborado con Huelsenbeck en varias veladas expresionistas, en la del día 12 de Febrero de 1915, un año antes del nacimiento oficial de dada, celebrada en la Casa de la Arquitectura de Berlín en homenaje a los poetas caídos en el frente, leyeron el importante y precursor texto ¿ Un manifiesto literario?, y luego, ya en Mayo de 1915 la pareja llegó a Zúrich, donde con Tzara entablaron una entrañable amistad, rota después, entre otros motivos, por la disputa del primer manifiesto 1918 y por la paternidad de la palabra Dada, a la que se postulaban los tres, Ball, Huelsenbeck y Tzara, y también antes que Tzara existió un protodadaista, rumano como él, Urmuz, y antes o a la vez se inflamó otro foco en EE.UU en torno a la mítica galería de arte y fotografía, sita en la Quinta Avenida, Studio 291 de Alfred Stieglitz, con señeras figuras como Picabia y Duchamp, y no olvidemos a Arthur Cravan, poeta-boxeador, suizo, sobrino de Oscar Wilde (su tía Constance se había casado con el célebre dandy inglés), quien desde la publicación en París de su revista Maintenant (1912-1915), ni tampoco no recordar a Jacques Vaché, su irreparable pérdida marcó a a Breton de por vida, pero solo tras los escasos cinco meses de existencia del Cabaret Voltaire y merced al enorme trabajo propagandístico y de divulgación de Tzara, que, además de poeta e instigador, era un gran publicista, eclosionó el huevo de la revolución dada y el polluelo se lanzó a la conquista del arte internacional. El Cabaret Voltaire hizo su irrupción en la historia el 5 de febrero de 1916. Lo sucedido desde entonces, durante estos seis frenéticos meses que cambiaron el rumbo del arte está milimétricamente narrado por Hugo Ball en sus memorias tituladas La huída del tiempo. TambiénHuelsenbek, en Avant Dada, y Hans Richter en Historia del dadaismo, y los españolesPere Sousa en Historia ilustrada de dada, y Jose Antonio Sarmiento en Cabaret Voltaire, entre muchos otros, franceses, alemanes…etc, contribuyen enormemente al esclarecimiento de este apasionante y apasionado período.

Este antro, lleno de humo, centro de provocación y fuente de creatividad, generador de iracundias, protestas y alborotos, subvirtió los conceptos culturales burgueses y revolucionará el desarrollo del arte durante los decenios venideros. La Danza de la muerte, alegato antibelicista escrito y cantado por Emmy Hennings, Expresionismo, Cubismo, Futurismo, Bruitismo, poemas simultáneos, poemas negros, los primeros experimentos de poesía fonética, el Ubu rey de Jarry, leído por Arp, las máscaras abundantes diseñadas por Janco, la provocación, el escándalo, la ira de los espectadores,se alternaban y (con)fundían con exposiciones de obras de Modigliani, Picasso, Marinetti, Janco, Van der Rees, Oppenheimer y muchos más, sin embargo apenas existen crónicas periodísticas de tales acontecimientos, solo existen los relatos de los protagonistas, los libros antes mencionados y la publicación del propio Ball, a modo de pequeña antología titulada asímismo Cabaret Voltaire, incluso con versión alemana, que pasó prácticamente desapercibida. A pesar del éxito inicial, la novedad siempre atrae, el Cabaret no tuvo éxito y cerró a principios de Julio de 1916, no por orden gubernativa como cuenta una de tantas leyendas, Lenin jamás pisó ese local, que acompañan a DADA. Fueron solo cinco meses, bastaron para poner patas arriba el mundo artístico internacional.

TZARA – MIENTRAS TANTO

m

Primera edición

Ilustración Henry Matisse

PRESENTACIÓN Y TRADUCCION – Manuel Puertas Fuertes


En 1940, las tropas alemanas ocuparon París, Tzara como otros huye hacia el sur y
allí escribe estos poemas. Pertenece a su época más prolífica, escribió hasta cuatro
obras, aun cuando las situación bélica impidiera su edición. El 24 de Agosto de1946,
justo dos años después de la Liberación, se publica Mientras tanto con un aguafuerte
y cuatro ilustraciones de Henri Laurens.
Retomando temas genuinos de su trayectoria poética, la soledad, en este caso
acentuada por el desasosiego y la amargura de la persecución que le conduce a un
exilio silencioso, pero también, la luz, el fuego devastador y purificador, la
“remasterización” del significado de las palabras, la dotación de un nuevo sentido al
lenguaje y a la paremiología, como demuestran los títulos de poemas como Entre una
cosa y otra, Al margen del mundo, Entre mil…etc.
Ese aislamiento personal, no impide su conciencia social y los poemas se desdoblan
hacia otro, a la manera de Rimbaud, en este caso a un tú. Este continuo balanceo, esa
alternancia entre contrarios, esperanza y desesperación, amor y amargura, vida y
muerte, es una constante en la lírica (dialéctica) tzarista.

ENTRE UNA COSA Y OTRA
el cerrajero bruñe la oscuridad de los siglos
el carpintero a golpecitos maldice el miedo a la muerte
el jardinero planta sábanas sobre colinas de humo
y el ciego recoge el hollín siempre
al espejo del girasol el mecánico le da vueltas
en el sentido contrario al mundo de las enfermeras
van al cine al bosque de las setas
y los inválidos hacen sonar las hojas muertas
cuando el labrador arranca la espina del día
ninguna emoción recorre la palabra del somnoliento
el pastor remueve el gris del yermo
y el marinero no escapa a la ráfaga del tiempo
oh animal valiente en el huevo del dolor
el encantador de brisas cayó bajo su mano
toma posesión de la mañana en el silencio del camionero
y el vidriero proporciona los guijarros
y los niños están muertos los molineros levantados
los locos más numerosos que los candelabros de sus años
corriendo a la escuela sobre el hilo de las modistas
los detectives suben en los graneros del lenguaje
ten cuidado el soplador de vidrio vacía el sonajero
a la ciudad humeante no te acerques demasiado
el pescador despliega la vela del llanto
y viejos rifles reactiva el cartero
en cada mano mortal se desliza un vil individuo
cada invernal viento nos lleva a las puertas de los pasteleros
el deshollinador está allí metido en un lío
y sobre el quepi del general paz y cenizas
el carbonero tiene en la piel ruidos del armario
ni un perro ladra cuando pasa el carpintero
es un farmacéutico viejo vestido de yeso
y su guardián se pelea con la noche
hay panaderos en el bosque de las familias
y zapateros que saben latín celestial
aún son príncipes en la hierba de los gigantes
y el merodeador bate la soledad
no estaba en el pueblo una aureola de yeseros
acaso el andén se pondría guantes de embalsamador
aquí llega cojeando la tos del médico que aumenta
y el coche saca la escalera para la barba
los poceros se dan ánimo
cuando los geómetras rompen el oro del tiempo que corre
y los mineros devuelven la medida de la tierra
y los escolares cargan con su peso
es cierto acaso leñador que el sendero sale de tu cabeza
como al pastor de dientes hermosos
incendia la roca que yace en el foso
y el granjero no le oye con esta oreja
así van los carpinteros a la feria de chismorreos
así desarrollan los actores los subsuelos de los muertos
y los sombrereros sus verdades con lazos
y el músico saca sus consecuencias del trigo sordo
a los dedos del arquitecto nadie escapa
en los ojos de parque el relojero se instala en su banco
el regador de la calle comparte el pésame con la razón
y el cazador de pájaros se ríe con su trampa blanca
el pavimentado puso su cántaro sobre la cabeza
dónde están los jinetes que perforaban las montañas
el posadero enhebra dientes de jabalí
y el criado bebe su último aliento
amantes amantes en cuerpo y alma
los cazadores perdieron parte de la campaña
y los campaneros agudizan el aguacero
señores sepultureros quítense sus sombreros


TENER TIEMPO
el ciego duerme oculta su sueño
espejo el día se arranca de su cuerpo
duro pavimento de ojos muros
para el trayecto de mi olvido
arrojo viento y lo recojo
un punto madurado por la memoria
nieva sobre el mantel blanco
las pesadas manos del tiempo
hay noches de límpidas pieles
que devolvemos como tierra
solamente unas cifras de rostros prohibidos
con la avaricia de lo inmutable
el ciego duerme el amor impera
en el corazón de los cuentos para dormir despierto
en la cumbre de tragedias inseparables
concebí la vida como vida
en última instancia de la luz
cuál es la felicidad sus señales equívocas
que hasta la destrucción
lleva mi sangre terrible
roca llanto o vino adulterado
qué importa la vida es siempre hoja muerta
cabellos dispersos risa con sangre
soy el hierro


RAZÓN DE SER
sobre nuestras cabezas un único pájaro
en nuestras manos la mano voladora
es la misma es temporada
un único viento quema nuestros hombros
y bajo vocales amargas
la memoria sin atrevimiento
el agua viva que fuimos
en el origen de las palabras
hemos plegado las carreteras
las tijeras se pusieron en camino
con el ruido de futuros descubrimientos
quietos los jardines en la penumbra de nuestras bocas
corazón encontrado la flauta llena
niño de fuego sin humo
límpida sin estrenar
existe el sol en los dedos ciegos
que cuentan los mercados de la ciudad
en nuestras cabezas con provisiones
por el griterío de las mareas
entre frutas y batallas
iluminad las palabras de estrellas
quien pierde gana
la inmóvil razón del agua


PERDIDO EN EL CAMINO
conozco una playa cubierta de refinadas armaduras
en otro lugar los terciopelos de ardores corporales
hermosa por tanta ausencia que el mar pasa desapercibido
frente a tumultuosas medias noches de hielo
conocía un rostro donde el cielo celebra consejo
y las manos de galeras gravitan en torno a las nubes
están nubladas pero nada bajo sus restos
detiene el chapoteo de las palabras decapitadas
conocí también la angustia de los cristalinos
es la más dura hablo de juventud de inocencia
leve agua de roca y tú al lado barro
en la linea recta que se trazó a sí mismo el dolor
conocía qué no he conocido ahora el muro de noche
incluso tarde en el abismo se alzan promesas de cristales
mientras el fuego excava al amparo de lo imposible
quedan viejas vidas por desenterrar
podrán acaso aún servir para creer
la chispa con los brazos rotos
para suplicar el olvido de su risa
la miserable calderilla del jardín


CAPITEL
até en el cuello de la juventud
los cascabeles de la soledad
puse tiempo en mi vino
e hice callar la claridad
creer todavía todavía reír
en la transparencia pensada
de la serpiente que rompe el hielo
en el corazón de la angustia virgen
sería acaso solo humo
la pasión al alcance de las manos
la sombra sofocó el grito
de la selva al desnudo
ojo frágil de candado
frente a la serenidad derrotada
en la calle sin rostro
razón de ser no de vivir


MADUREZ
en la profundidad el viento rompe unas campanas
cristales del vacío nadie para escuchar
palabra tu sabor huyó al reino de los humanos
y la canción que seguí hasta las puertas del abismo
desde que la felicidad ya no da volteretas en los labios soleados
el sol encuba su trampa bajo la ceniza de las rocas
sequía todo es sequía donde el tenso arco del agua
tierna agua extraída de la palabra rozará la noche de un hombre
oyes tú acaso blancura de demasiadas vísperas
ese nombre aleteante de rama en rama
en el dintel de cada margen están siempre los mismos
me quedé en el sitio solo mis pasos están en otros sitios
el tiempo anidó lleno de sorderas
donde esponjas apagadas y pesadas sin culpas
representan un amplio desgarro en la memoria
y ecos abundantes se golpean contra el cristal
fuera el paisaje avanza amenazador
las hayas tienen gestos unidos a duros reproches
que arrojan por la ventana manojos de ira
taciturno escuchas removerse el deseo en el corazón del invierno
es un fuego contenido por unas lentas y extrañas manos
marchitos están los lazos de las palabras con los que se iluminaba
la frente de terciopelo con ojos amistosos
nada escapa al resplandor desamparado de su pasión
cada sombra en su alma reconocía la luz
y la presa no pesa mucho en la balanza desequilibrada
goteando tiempo imagen prohibida
que la muerte acecha en lo más profundo de tu risa


AL MARGEN DEL MUNDO
ella va perturbando las sombras por surcos cantantes
que las miradas salpican con su derrota de tormenta
profunda como la flor que cubriría la tierra
de una soledad de mano tendida en la esquina de una calle
tendida en vano – rígida- la vergüenza del rechazo
ya no es capaz de descubrir las viviendas nacientes
donde la muerte agota sus dolorosas lágrimas
a fuerza de rozar el olvido de los supervivientes
ella retira las nasas donde al rechazar el insulto
quedaron apresados los labios que de un pasado hablan
tierno y ligero como graves retrasos
de universo se unieron a las raíces de la infancia
y atando los vientos a unas ventanas muertas
mediante numerosas preguntas frágiles como la hierba
ella solo conocía del tiempo la hoja primera
moviéndose delicadamente en el enjambre de la primavera
ella no teme los hierros de los voraces inviernos
ni los fuegos de los recuerdos lejanas transparencias
donde extravió sus palabras el sufrimiento
ella remueve ausencias en la noche de las canteras
infancia abandonada en las vigas fugaces
el tiemplo sopla a ráfagas por tus bocas de par en par abiertas
se llenaron las palabras con el sentido de su polvareda
y el sol desgarra el desierto de las miradas
pero de bellezas presentes de delicadas melenas
de plantas con algunos aspectos de reinas
de los que vendrán en la abundancia de los días
ella solo conoce el dolor ella rompe la pobreza
eterna entre nosotros por no saber morir
y por no poder más ser ella lleva el peso
de la risa y de la desnudez de su existencia
que borra ya la noche con los cabellos canos de su aspecto


ENTRE MIL
frágil polvo en las risas de los marcos
la muerte duerme en el color de la sangre
llama a las puertas de los rostros
en cada giro un grito se cierra con estruendo
corazón del que habla sin belleza
la imagen misma de la vida
a ti quebradiza desaparecida
me extravié en el camino
tanto quise desorientar tu presencia
y creí llevarte conmigo
pero me quedé en el sitio alrededor de tu cuerpo
y no encuentro ya la salida


MAÑANA A LA VISTA
si digo la verdad de los inocentes
la letra muerta de la desesperación
la regla del juego cada paisaje por turno
vendrá no vendrá semejante a la vida el vacío
si grito más alto que la gran ciudad
nadie me oye
le hombre pende de un hilo
la mentira de la iluminación
la incertidumbre de la mañana depredadora
si siembro el grano de arena se pierde en las olas
grano nutricio de la miseria
si en la soledad del rostro
encuentro el opaco amor ultrajado
el desierto de la venganza triturado en los senos magullados
y la belleza con manos de barro
arrastrada cual brizna de paja
por la luz de tu pasión
esperanza es tu amanecer grande diáfano
sobre el hambre de un espacio con mirada de reptil
la bahía de tus ojos junto a tu existencia
los puños que sujetan las riendas del mar
representas tu orgullo permaneces a la escucha


MUDA
ilimitada vi tu nombre de arena
quemar la vida de las alas con tus razones
negar la curva de años atormentada de amor
el agua enana en la fuente
escucho al día en el fuego mudo
mentir con demasiada luz
tras que se extienda la tierra de tu belleza
y que la noche me llegue a a la boca
ácida como fruto de la consciencia
conduces los ríos con tu batuta
las ciudades se apilan y se dislocan en tu recorrido
una vida de lluvia una flor para la reina
y para la nieve de su voz la pulsera de cielo duro
mujer volada en la piedra
quieta en el borde del espejo y de la vida
tu paciencia perdida en el amanecer de tu melena
el mar oscurecido en tu sueño de yeso
entre tantos peces que la leve ceniza
danza en el sol nosotros payasos y yesos
nos bebemos el vino de sus palabras
de los que aún no se ha dicho todo ni de la aurora ni del dolor
la lana húmeda la razón oscura
ella esta en la roca es el mundo
las campanas tañen en sus pozos profundos
ella es de sal es la transparencia
los grandes ojos abiertos para mejor verse dormir


IMPENETRABLE
el fuego desplegado en la huella del árbol enloquecido por cometas
nada tiene tanta prisa como el ojo para creer
el fuego del mar vertiginoso
la piel tímida y salvaje de su cuerpo interior
para tocar tu soledad con el dedo
una ciudad ahogada de tanto beberla
una mujer deambulando por la transparencia de los viñedos
no le pesa a la falsa consciencia
el metal de agua
para tocar tu soledad con el dedo
aún el fuego y aún su alta rectitud
y mirar para siempre la distancia inapelable sin hojas
allá arriba donde se comen los sables el ruido del diablo
se escucha el aire mismo ante el espejo desnudo
tocar tu soledad con el dedo
y apenas asciende la noche atada al viento
cuando de todos los rostros la más dañina mentira
se abre en la orilla
y tu permaneciste atada al viento igual que a la risa el sufrimiento
para dormir a tu soledad despierta


A UNA MUERTA
se apaga un tejado en la mente de la tarde
todavía un día más en el corazón de la luz perdida
los ojos destejen la vieja trama de la evidencia
donde alrededor de las piedras se excava el mismo rostro
ya no tienen voz los labios de la noche
se cerró la corriente del llanto en el hueco de las olas
y las miradas están solas para convocar el acuerdo
de calles y arroyos en el atardecer del cuerpo
en los cabellos magullados por el alga de la aurora
se aferran aún unas manos que leen doce horas
los huesos se pudrieron y la hierba de primavera
a penas los descubre en las raíces del olvido
así te perdí por el cielo en llamas
a fuerza de buscarme en el margen de los caminos desnudos
en cada uno de mis pasos donde se agarra la esperanza
tu imagen se arranca de las heridas lejanas
en el corazón del largo silencio donde cristalizó una lágrima
único círculo de un mundo desaparecido
se borra hasta los límites de la dicha
el alma de un recuerdo mas firme que el tiempo
acaso aún existen orígenes nuevos y alegres
enterrados en el centro de las tierras cuando estuvimos
en la plenitud de nuestros días antes de muchos otros días
cuando el sol se confunde con el botín de nuestras noches
es el mismo rostro semejante al origen que muere
bajo cada gota de agua una muerte aún muy joven
nada resucita al final del dolor
ni mantiene el abandono en el sendero de la pérdida


DESPERTAR EN LA LEJANÍA
ella siempre canta en un bosque de cabezas
sonriente la cabeza con oro del abismo
el aire del zumbido de los minutos aumenta
y flota pesada la miel letal del tiempo
oigo el elogio del rumor último
cuando el hombre derretía sobre la hierba viva su cristal duro
arranca solamente testimonio intacto oh árbol
el cielo perdido en la frente opaca de este mundo
perdido en la multiplicidad del ser
vivido al nivel de cotidianos exilios
perdido en el ruido entremezclado de animales
vencido por el feroz barullo de la arena muerta
reconocí prado el brillo cargado de corazón
en nuestros amaneceres rotos por el hierro de la calle
y renaciendo en el aliento de su frescor que baila
esa voz la única que quiere que nos acordemos de ella
oculta cubierta por cenizas de nuestra pobreza


TALLO
yo descendía de la montaña
bebí el vino negro de la negativa
la cabra ramoneaba el reflejo del cielo
decepcionada la roca me enseñaba sus colmillos
el pino se mezclaba con la mimosa el duro declive de la certeza
silencio ambulante pájaro
qué hiciste tierra para que mi sed vencida
conquiste la dulzura de sus lágrimas en tus brazos
el canto llega lejos sin etiquetarlo
al centro claro del tiempo
es el sueño entre todas las existencias
sujeto al cuello de los seres nuevos


PROMETIDO A UNO MISMO
arrancada a mi sangre
existencia flor de la tierra en voz baja
escucho las repeticiones actualmente enterradas
pero vivas en las espesuras color de silencio
ya no están los ojos próximos a nuestros rostros
como el calor de la palma de una mano fraterna
para tener limpio el cristal de las sienes
ya desaparecía reabsorbida por el unánime movimiento
la melena de tu recuerdo cuán dulce presencia
blanda tensa agua vapor sobre la montaña
aliento doloroso grabado en la frente
de la infancia terriblemente juguetona de la primavera
luego un nuevo mundo de piedra y cerradura
el halcón real alza su cabeza dorada
entre los fríos esplendores coronados por vida impertérrita
más duras que la muerte las magnitudes del miedo
yo caminaba amigo del viento sobre senderos rebeldes
y pavimentos excesivamente nuevos para este mundo que corre
a perder su silencio en cortos estertores
caminaba sembrando el silencio
sobre corrientes de agua dulce o amarga
se extendían las placas de masivos pasados
allí por donde pasaba retornaba el silencio
estrangulado en la semilla de la noche faraónica
ninguna fiebre en el granito situado entre los muros
mil padres de sus padres pasados de hoja en hoja
retrocedieron la vítrea conciencia de la sonrisa
hasta épocas sin forma entre duras hormigas
entre fuego y hambre transcurre la hora la hierba renace
se desvía el luto por la muerte de los seres queridos
las flores recién nacidas en la colmena de la mañana
abren sus miradas sobre el olvido de uno mismo
y el futuro también engañara al tiempo
césped de juventud descubierto bajo la paja del invierno
sobre la colina de luz se enciende el sentido de las penas ignotas
siempre nuevamente brillantes de infancias y pudores
silencio arrancado a mi sangre
no lloro más sobre existencias que volaron
cerca de tu mejilla de sombra fosforescente
ilumino el trayecto de mi paso entre las expectativas de cristal

SURES ALCANZADOS – TZARA

INTRODUCCIÓN

Portada primera edición

Apagado el incendio dada, pero nunca superado, separado de las continuas idas y venidas al y del movimiento surrealista, Tzara ha comenzado ya su etapa más personal. Las cuatro partes que componen Midis Gagnés se escribieron entre 1933 y 1937 y aunque con anterioridad aparecieron publicadas fragmentariamente, fueron finamente reunidas en este poemario publicado en 1939 acompañadas de seis dibujos de Henri Matisse. Esta obra junto con los libros titulados : La Face intérieure, Sans coup férir y A haute flamme demuestran la enorme influencia sobre su pensamiento político que acrecentó su militancia y sobre su obra poética que ejerció la tragedia civil española a la que en ellos dedica numerosos poemas. Como afirma en su ensayo-conferencia “la poesía no sería lo que es, si la guerra de España no la hubiese atravesado como un cuchillo”, también de su defensa de la legalidad republicana habla su labor como Secretario del Comité de escritores en Defensa de la Cultura y su presencia en España, en el Congreso de Valencia.

La primera parte de Sures alcanzados está conformada por quince cantos (ensoñaciones) que alternan prosa poética con sus signos de puntuación y largos poemas en verso libre sin puntuar, entre ellos cabría destacar el canto X, un metapoema según palabras de Henri Béhar. Su título Resumen (o compendio) de la noche es definitorio en cuanto a su carácter divulgativo o pedagógico.

La segunda parte La Mano pasa cambia el juego onírico y el poeta regresa al mundo exterior, este cambio se opera de manera más evidente en la tercera parte Cambios prometedores redactados ya durante el desarrollo de la contienda española surge el Tzara en la lucha contra las cadenas opresoras del fascismo y del capital, señala el punto álgido en su trayecto poético. Incluye su estemecedor poema dedicado a García Lorca “En el camino de las estrellas marinas”

La cuarta y ultima parte que da título a la recopilación, con clara inspiración en los sucesos históricos que sufre nuestro país, como lo evidencian dos títulos, Canto de guerra civil y España 1936, marcaría el hito que resume el transcurso de su obra y de su vida desde la provocación dadaista, pasando por el surrealismo dogmático hasta la angustia vital que le seguiría hasta su muerte.

.

Dibujo Matisse

RESUMEN DE LA NOCHE

(1937)

I

dejé al cuerpo desnudarse bajo el viento dentro de los fosos

ya mal entallado paupérrimo chasquido de hueso de cereza

agrietarse a lo largo de los desvanes y de las agriculturas gredosas de hielo

de pizarra de rigidez

sufrimientos nubosos de la ola sin retorno cortada al ras

servil y proverbial

colmenas montañesas donde los frutos van a vibrar con sed de poder

quise adormecer cuestiones insidiosas

sin peso cual tumbas

en cada palbra avanzando las branquias puntiagudas fríamente ricas en

pesca que deslizan venenos y sus recorridos

sospechosos apenas afinados y sin embargo miedos despavoridos los

tentáculos

sin embargo peligrosos por tantos jabalíes por tantos proyectos que el hielo

se rompía y se fundía debajo de los rápidos remolinos de animales

lanudos trenes y bosques pesados sobrecargados de cargamentos

fluviales

noté el sueño ordenado radiante en pleno resbalón matinal

una hermosa ropa de cama colocada sobre la cima de frambuesa o

los pezones de mujeres amadas por las nieves

acumuladas en la amplia corriente renqueante de una memoria

iluminé el fuego quieto del desierto y cuando me sentía vivir sólo en letras

encantadas en las raíces de las cornamentas de ciervos

ningún recuerdo en los cabellos erizados de mica llegó a incrustar su

delicado cohete

sobre el hermoso cuerpo infantil con risa marina que para siempre se

enredó en el hilo de mi soledad

vivos témpanos llevados en brazos humanos el dolor inmemorial crecido

sobre cobertizos de azufre

los gritos afilados en la muela de las lobas

los corazones sacudidos en la hoguera de huesos de barrancos

las ternuras saqueadas los amortiguadores de los trenes los golpes de mar

mitigados en la brasa

son grietas nuevamente reconocidas por infusiones celestes que aparecen

ante los secretos de los vapores entre las miasmas de los buques sin

armas casi arrancados al sol

los cadáveres roen las chispas y como espuma el mar barre pan rallado de

carbón vegetal

así se hunde la infancia en la ceguera de las maternidades siderales

protegida por bosques de muros cada día un día de víctimas y el espanto

de las puertas se cierra en doble crepúsculo sobre sus pasos

insensible y solitario

encerrada en el cráter de un flor extinguida para siempre y rígida cual

desesperación

todo es frío que alarga la expresión extrema del candado

y la muerte ya no habla de la muerte de las palabras tan mimadas en la

sustancia y la fluidez de sus senos universales

la piedra rebota en el lugar del hombre

y el corazón con párpados andrajosos se alza amenazando al mar con toda

su completa certeza metálica

I I

Me gustan las sustancias humanas compactas y enmarañadas, aquellas que, difíciles de desenredar incluso con unos alerones de aurora repentina, encuentran en una ensoñación siempre virgen el olvido de los ojos penetrantes y de las memorias escrutadoras. Muy raras estas mujeres de agua solo aparecen ante las ventosas de los espejos entre las horas inapreciables que unen el indefinible insomnio con el día inexorable. Pero cuando éste cae como una masa huraña y fría sobre la conciencia del hombre, refugio en una vegetación de dulzura submarina, bajo el ojo ambiguo, solo sabe prolongar la resolución de un sonido zumbador, herencia de la noche infantil, a través de túneles frágiles con membranas transparentes y metamorfosis planetarias. Una vibración incoherente de lamentos se rompe como minúsculos cuadrados en sacos de campanillas y de chirridos de bisutería. El sol es su peor enemigo. El viento puede causarle la ebriedad de la que tiemblan los pobres al pie de la escalera cuando unas rocas galvanizadas por las olas se encuentran al alcance de su frenética disciplina. Así el mar, célula del sueño, contiene el mayor número de posibilidades nucleares de donde las apariciones de nubes y de resplandores musculados con figura antropomorfa son capaces de influir sobre las leves modificaciones de sexo de los seres que derivan de ella con la simplicidad de la tormenta. Y todos los cántaros se rompen con un estruendo de montañas secas, mientras que, por capas sucesivas cada vez más aéreas hacia la cima, un sentimiento de vida, culpas implícitas, ilumina con una nueva piedra preciosa la continuidad del encanto humano a través de las cuevas de polvo.

I I I

de la inmensa soledad de una brizna de hierba

abandonada en los labios voraces de los campos

desarrollaré el fuego confeccionado con perlas

las anclas de la noche con alas agrícolas con trenzas de sarmiento

los alóes enmohecidos los muros en carne viva desfiles de hombres

y granizos

hornos oscilantes donde el pan es de piedra y la paz de los helechos se

desmiga eso son grillos de anís y sombra

la ruina de las parras de sombra

de una cierta transparencia con voz estrecha

del tocar objetos macilentos

de una piel dulce de arduo esfuerzo

de un aumento de joyas sin porvenir ni plumas

de un día oscurecido por un bosque de palomas

de una fría ventana y de una melena sin hojas

aguardamos el rayo de sol

el silencio aún no ha alcanzado la estructura íntima de la sombra de cristal

las caras de roca en las crines de agua pálida

el sueño corta a los seres vivos mediante golpes verticales unos son negros

y otros marinos

el rey de las olas aún no ha secado su última lágrima

IV

Brillantes monstruosidades de la pesca, el alma humana ha conservado el recuerdo color de hierro. Asombrosas inmensidades de la vivisección. El musgo de las miradas profundas, las vegetaciones de cuero y los corazones laboriosos de los ríos sin dientes se juntan enun resplandeciente haz de alas que aspiran al conocimiento de las almas de gas. A pesar de la fluidez de la alarma, el arco destila ideas en la aridez y la dificultad. Los mismos vestidos se adormecen sobre las olas solidificadas de alta mar. De las tiendas de campaña y de las carretillas sopla una brisa láctea, mientras que los guijarros, niños de cristal, repiquetean en vano en las puertas de los barriles. Son jugadores de aros de horizonte, troneras de los altos bosques de adolescencia marina, la mirada cruda y de temporada de las jovencitas. Se han rajado los cestos de sienes plateadas de los encantamientos de escama y mediante resplandores de matracas tapizan la tierra de lejanos destinos. Los vendimiadores de enredaderas de luna han quemado las últimas escalas de los zorros en señal de luto y al retirar el relámpago de sus ojos, pétalo a pétalo, han sido conscientes de la nueva claridad.

Tal se erige el rápido paisaje en el anuncio del pozo secreto. Una mano petrificada se descuelga de los dientes del muro y la ensoñación vuelve a caer sobre la tablero amargo. El crimen mismo reincide, piedra a piedra, su estancia de fuego y unas cabezas se desmoronan en la cabeza con un ruido amansado por lluvia y un desgarrón de muselina en el lugar de la infancia. Llevamos maravillas al seno infinito, pero la lucidez de acero humano da fuertes golpes en la materia de la que es objeto. Negra, desmelenada en el fiemo animal, se le han cerrado para siempre todas las salidas. Y qué importa un agua consistente dotada del poderío de los encantos cuando, a través de ella, los colores pierden la fuerza de gritar bajo la ceniza. Medianoche suena a cualquier hora en este cerebro que se aleja en su esfera y se pierde en su propia perspectiva con la inconsciencia de la lentitud que a su vez se aleja y se pierde. El hombre trabaja las horas inciertas, las más visibles no siempre son las que hacen más daño, son las que adornan con perlas la frente de los pájaros. Por una sola habitación abierta, todas las risas se derriten, volverá a pasar el arado.

V

en los suspiros se hicieron horas de piel la viva voz

y en su agua sin remordimiento viví como una canción

impasible una nueva ternura acude a la subasta de las sedas

qué hicimos del amor bajo la mirada

de lavandas cortadas las amarras al nivel de los pies de arena

el silbato procedente de los largos y anchos espacios de oraciones planas

del regreso que presentan a las húmedas y blandas circunstancias de hada

esta negra noche que brilla con una voluptuosidad tan persistente que la

luz se enreda en las astas de los toros

oh botella de los mares locuaces- qué hicimos del amor-

recuperando las rutinas avivando las llamas de las chimeneas

como una gran sencillez enamorada

como una persona no supo mantenerla apartada de las hojas dementes

muros asfixiados por miradas fijas o por el echador de cartas que incluso

pone la vida de pupilas en juego

y la desesperación en el alboroto de los alumnos

un canto calmado y firme en la mejille

unas palabras que agitan al viento unas barcazas bajo botas de

castaño

qué hicimos del amor y la voz enmudeció

igual que un golpe de maza rebota en el vacío

un canto calmo no un desgarro más

un reloj de menos

un zorro más allá

una muñeca de menos

otra a lo lejos

quién soy qué fui

en la puerta de las azaleas una puerta de más

VI

Se trata, a través de los desplomes de la memoria, de seguir paso a paso el prodigioso desarrollo de un coeficiente de ruina que ocupará su lugar en un sistema universal de deterioro y de despiste. ¿Cual es la conducta habitual de una demolición de la naturaleza ambiente en el marco de cada acontecimiento para uso de la vida frutal? Yo no confiaré el cuidado de mi descubrimiento al extraño momento de heroísmo que golpeará, en virtud de la decadencia del cuerpo y de las ataduras sociales, el pecho del cielo, en cada cumbre de una tormenta que ninguna fuerza podría detener. Vosotros, que una singular timidez acuna aún sobre rodillas infantiles, existencias resistentes al juicio de polvo en los afectos errantes entre los viajes latentes y los terrenos de la confusión, ¿oís la voz de cemento de los lobos cuando se estrella contra el muro del mundo? Unos trozos de olas se dispersan entonces en las cañas bajo los ojos y las calas humanas se mojan con las agudas lágrimas del abandono. Las astillas del mar, la arena reciente, ¿dónde huyó la ternura de los objetos nocturnos, unos senos de dulce sol al tacto de dedos de algas? Todavía un cadáver diurno para introducir furtivamente río arriba de este deslizamiento universal de las cosas e inspiraciones. Donde acaba la muralla, vosotros cambiáis la nube en sombra de arnés; el tiempo es libre en la pechera de un campo nuevo.

VII

órbita marmórea en el seno del poniente

crecida como angustia encerrada en el olvido de las columnas

que vive incluso la piel

que cantaba más alto que la flor

sobre las ávidas colinas la leche revivida

al alba loca

calles enteras pavimentadas de rostros que siguen a la llama

rostros contraídos en la muda de ciegos humos

sobre la sangre de sus ecos intenté los primeros pasos de la memoria

escalonada de hoja en hoja a lo largo de ardientes rocas

de ojo en ojo a los rápidos ojales

señales portadoras de ramas y panes

de arrugas de pistas oscurecidas y de patas

rozando la dulce claridad unos dolores que consumen

el chapoteo sin espejismo subsiste como una palabra en el espejo bajo la mirada hundida es el otoño a imagen de la muerte extiende sus alas y

respira más allá de la tumba de hierro

en la caída de las primeras nieves

con los fuegos de las ruedas ríe

las tenazas de las razones supremas posibles

cuya madera salpica la orilla de muérdago

me mantienen en el sitio

arrebatan a la voz ese grave reflejo

en favor de los gritos parecido a las extrañas desnudeces de este mundo

arrojadas a la cara del mundo

de deshielo y cristal

así se enrollan las mantillas fulgurantes de las visiones de disminución y

aumento

se enrollan alrededor de algunas melenas

hasta perder su aspecto

son blancas o negras y no temen al fuego

y ante los ojos de las mordeduras pasan indivisibles

como dientes desgranados por bocas infinitas

en el hilo de su cara

a lo largo de espléndidos recuerdos retorcidos

en capas de mucosas y húmedas sonrisas

el pájaro se elevaba se elevaba bajo la mirada

viviendo dolores minúsculos

llevando su nido y el árbol en su dolor

y joyas y viveros

la presa que encubaba bajo la brasa

la esperanza de fundirse en una risa real

como a la sombra vivida por una luna invernal

no tuvo sueño más áspero más sonoro

que un rebaño de cunas prolongando el rebaño de palomas

la acción de las alas se elevaba se elevaba

ciega y cálida por todas partes como un espejo

sobre un muro de olas una tumba altiva

viejas maravillas maravillas

VIII

La aparente injusticia que me alimentó con su nombre y que, con la indigna aclamación de los dominós, se complació en hacerme creer feas en su esencia a todas las mujeres que amé. Acoplamientos, presiones, ¿no habéis implantado definitivamente en mí esta torpeza esencial de la que ya no puedo separar las ambiguas maneras que invaden mis sentidos cuando se trata de introducirme en la realidad que nos rodea? El silencio se deja coger en su trampa de reflejos, cuando en las zonas donde se bate las vanas imágenes se deslizan alejadas, fijas e insensibles, hacia una vida de bodega provocada artificialmente, como el agua que se deforma en la palma de un océano de mercurio. De nuevo me agarro en este único y sólido islote en la total desilusión de las vacilaciones, al recuerdo de las mujeres, a pesar del delirio insatisfecho, cuyo cortejo de máscaras y de rechazos negruzcos, aún deja en mí la huella de un vacío receloso, en el límite de las apariencias completamente asimiladas.

La juventud cree en su eternidad sin que se pudiese concebir potencial de preocupaciones. Un torno de pozos para diamantes imberbes es la pesadilla con alientos oscuros. Tanto para el mar, tanto para el metal : el sueño ha montado su empresa sobre toda una buena parte del día aéreo, ya expatriado, mientras la víspera se instaura bajo el imperio de la noche, esta conversión en la suma de carbones dulces, para que las lenguas y las lámparas puedan juntarse en la laguna, en señal de muerte, con sus vivos y rudimentarios renacimientos.

Ella huyó de la juventud sobre ruedas aterciopeladas y el ronroneo del animal surgió de las capas minerales, con un hermoso grito de mañana dorada sobre el tramo de la frontera marina de olores sigilosos. Aún no es la carencia de ojos crudos como, con la cabeza hacia adelante, el pájaro se lanza a la chimenea, sino las patas áridas de las zarzas, cuando la desesperación os planta ante la amarga reja del juego donde van unas rápidas sucesiones de vuestras iras contenidas y que, al haber apostado todo a la carta imposible, ya no dudáis de los resultados concretos de esta ronda, las áridas patas de las zarzas, cada vez más difuminadas hacia lo ancho, todavía os mantienen un momento al borde del abismo donde unos ojos brillan y parpadean en señal de dulce e imperceptible adhesión.

IX

el día es caluroso en el descanso del verdugo

no se ha fundido la nieve en los huecos de la carne

nadie quiere nada de ti

de los labios se desprende el nuevo el árbol

tantas hojas recogidas en vano

y tantas señales memorables trazadas sobre los cristales de las crestas

viejos molinos que vuelven de vacío es la espuma de los regresos

cuya agua llena cierra los frenos

saltimbanqui de los infieles

y la calle se ríe de las piedras

igual que una ventana noche de tierra arroja al pie de la muralla las

trampas imperceptibles

disgusto de los supervivientes

como un traidor de hoy en día

con todas las frías abrasiones de caminos

las correas trepan al claro de luna

aún una desesperación actúa en las chapas del recuerdo

no son nubes no es el recuerdo

ni aluviones de miradas recientemente fijas en ti

cuya piel tamizada por orillas se suaviza entre las grietas

donde minúsculos resplandores bullen en la sombra llena de peces

no es la carne abrupta de las colinas desmoronadas

en charcas de época sucia

y ladrillos apilados alrededor de frutos a punto de madurar

intolerable vecindad de rumores soleados

no son campanas otoñales

ni la cuchilla nocturna

ni la rama de fuego flexible

quienes devolverán a los miedos a granel hiedras desnudas en la montaña

la tristeza de perseguir haciendo zalamerías en el puerto de la leyes

las conspiraciones del abismo

mago con zancos

la ola arremangada en la ventana

viento de la risa sale con sangre

es el río

sabe vivir

agitamos humos que sombras cansadas llevan al margen

el orden lento de los estanques a los más miedosos

cuyos los ojos van a pastar la inflexible

somnolencia tanto de estaño

como de animales bajo la cáscara

abre el aire a los sometidos

donde batimos los sueños y el baile en su poso

hasta que se mezcla con el oro

sin sueño y sin humanos va el hilo en tu ausencia

a través de espejismos de un país que oculta otro

te encuentro en la hilera

te sigo la estela

filones de graves destinos se convierten en emblemas del azar

en los herbarios de viejas furias

rutilante voz de cristal

sobre la playa lejos de la mirada al final de los mares caídos

una sola mujer se hunde

madura áspera sin retoque

se descubre en silencio en espejos con pelo largo

el ala enana de una memoria deslumbrante

es todavía un paso vacío una caída de ojos

X

Un movimiento dramático se registra en blanco- sin responsabilidad alguna por su parte y sin garantizar el movimiento de los caudales de sentimiento- sobre los canales que forma, en el río de luz, un alma agrietada llena de amplias resonancias. Y cualquier estabilidad no es siquiera un movimiento imperceptible; también hay que creer que a la apariencia de una hipertrofia sensorial será fácil contraponer eficazmente, sin suprimir detalles, la precipitación cinética y rotativa de imágenes de un mundo acelerado. Tal no es el caso en lo que concierne a los astros, su máxima velocidad que va pareja con su delicada disminución en relación con un punto ideal de observación que nosotros podemos incluso creer poder representar.

El tiempo no sucede igual bajo el diente poderoso de la tormenta que en el colocado, con crujido de helechos, sobre la mesa de operaciones del mundo. El ser se somete fácilmente a la lluvia sin dureza, en la ola de su carencia de altura y disminución auditivas.

El tiempo es un sistema de coordenadas, una relación imprevisible de conjuntos y las infinitas conexiones que presentan entre ellos los objetos y su sensación, tanto por la via animal como por la de los astros, han alejado suficientemente de nosotros el horizonte límite de nuestra consciencia para que, en nuestros movimientos, nada nos impida formular un vago principio de libertad unido en la mayor parte de los casos a una ilusión de inmutabilidad. Asisto al espectáculo de una vida que de repente se desarrolla a una velocidad virtual que no tiene ningún motivo de detenerse, o al de una considerable disminución de puntos de referencia, de una solemne marcha lenta, con un insensato crecimiento de lo que nos rodea o con el de una reducción al infinito de todo lo que existe. Podemos concebir también, por sectores o estratos, la coexistencia de estos movimientos, lo que complicaría notoriamente el problema de iniciales exigencias. Donde acaba el espíritu de continuación del hombre, se prolonga en el individuo, mediante cascadas de luz, la capacidad de sus recipientes sentimentales; es el reino de la decepción que regresa a la aridez triunfante.

Sería difícil convencerme de que un individuo determinado (nombremos a aquel que precisamente está, totalmente despreocupado, sincronizando lo mejor posible estas necesidades orgánicas en el tiempo de que dispone hasta la llegada del autobús) ve, oye, siente, percibe según la misma velocidad y la misma dimensión que yo lo que se desarrolla a su alrededor y que sus relojes, metros y adjetivos no hayan sido, desde su nacimiento, falsificados por la unánime y constante relación de las cosas y los seres a la que ha sometido las normas de sus juicios, Porque, basta suponer que esto sea realmente posible, para saber a priori que nada transpiraría de este secreto conservado contra todo y a su pesar, en razón misma de la perfecta conformidad de este secreto con el secreto incorporado a la existencia de cada ser. Se trata de romper en un punto cualquiera el círculo cerrado, o, no vaya a ser que que bajo condición de dejarse contaminar para siempre por el sueño que desborda el cántaro de la ensoñación, de dejar entrever lo que una danza desenfrenada e inarmónica con todo lo que forma parte de cualquier círculo, consiga lo mismo en su admitida grandeza que en su convencional tiempo, es capaz de suscitar, bajo su ángulo deformado, en el mundo del pensamiento. Sustraerse, por un momento, a la coincidencia de movimientos, desacelerado o acelerado, aumentado o disminuido por volumen y peso, de cosas y seres, sin influencia de narcóticos que, sin embargo, puede habernos dado ya los anticipos necesarios, pero con plena consciencia, me parece deber arruinar el sistema de ideas preconcebidas tanto en las relaciones recíprocas del hombre participante y de la naturaleza participada cuanto en las del hombre no participante y el mundo exterior. Y el hombre que no puede ser concebido, en este sentido, como aislado, estando las leyes de la realidad exterior tal como todas las coordenadas en relación a él deben siempre, en cualquier momento, conjugarse e incluso cuando su inconsciente esta obligado a someterse a ello a fin de que nada obstaculice el orden tiránico, es evidente que todo estado que escapa al control directo de la percepción por métodos objetivos que pertenecen al medio –el sueño, las hipnosis- podrá hacernos prolongar o acortar la vida y no esta excluido que nuevos métodos puedan aun ponerse al servicio de las exploraciones de la consciencia, en cualquier estado de vigilia, ya por intervenciones fisiológicas en la estructura óptica del organismo sensorial, ya por ejercicios intelectuales capaces de doblegar la voluntad adormeciendo precisamente esas facultades de la inteligencia, inflexible y hurañas, que nos dirigen en la vida según reglas esquemáticas.

Las tormentas se suceden en la cabeza del hombre y la ciudad que la guarece por dentro se ahoga bajo el peso del algodón amontonado. Se trata sin embargo de una vida más luminosa que, en el límite de la noción de independencia y con el concurso de su atractivo, se hará inminente y nos deslumbrará por la ligereza de su comprensión de las cosas y de los seres. Se trata de una axiomática de los deseos, de un lujoso envoltorio en la llovizna de sus satisfacciones posibles.

Así más o menos me parece la noche en la fermentación de sus profundos encantos.

XI

cuando la vida se agarra con dificultad a los granos de piel de una tierra

golpeada

golpeada sobre el yunque del sol hoja partida

pelirrojas prolongaciones de montones de senderos en fila india

en tu ser encrucijada de todas las manos que se tienden

unas para coger otras para volar

cuando los labios castigan a los fuegos de las etapas

las ardientes de manchas fraternales acostadas por eclipses

irremediables sobre las alfombras de los altares humanos

tal se acumula la bruma sobre altas dunas

donde paso a paso los presentimientos de una muerte rutilante

te conquistan con sus brazos regulares

como ya ella te vive con remolinos de flor cotidiana

como ya tú hablas en virtud de su implícito rumor ascendente

acaso vas a la llanura acaso rompes las escolleras

para qué esta la raíz atada por donde sube la luz de la orilla

y sea cual sea el sentido profundo del que se queja la marea constante de

carne y sangre

en la base de las cartas que crecen sobre la pradera

océano de malezas

féretros vacíos en la maravillosa espuma

fronteras de los mundos superados últimos túneles absorbidos del fondo de

la tierra

largas melenas de humo cayendo sobre los hombros de las montañas

y tú pequeño rostro en el hueco de la mano

todavía cerrándote para siempre la noche de la tierra

engullido en el mar sin fondo del caracol

te cierras para siempre en el fuego perturbador del día de la tierra

XII

Me llegó la noche como una idea perniciosa. Vidriosa y vindicativa. Nunca, después, me ha dejado. Se trataba para ella, como una cierta adolescencia, de atravesar fácilmente los límites que integran la pasión establecida y los obstáculos que planteaba. Por un lado el mar se hundía en mí como una sustancia ligera y joven, por el otro se erigía la carne misma del amor en la que estaba incluido su fluido e incesante principio de inversión. La simplicidad de una idea no es siempre el mejor garante de su exacta gravitación alrededor de una permanencia deseada, apta par ser fecundada en ella; y, sin embargo, llega frecuentemente para que se le instale provisionalmente en el ala mortal de un día invasor, como durante un viaje no quiere sentirse unido al mecanismo que conlleva el intercambio de memorias entre el visitante y el objeto visitado.

¡Cuántos crueles malentendidos surgen del desconocimiento de esta regla, fueron enterrados bajo los aullidos de los destinos carnívoros, aquellos que serían capaces de suministrarnos al respecto alguna pobre enseñanza! Ninguna dificultad de este tipo para el viajero nocturno. El intercambio de las relaciones de recuerdo solo se hace con el consentimiento tácito de una vela que cubre la apariencia de las dos partes. Incluso la presencia de un objeto, es preciso aproximarlo en su escapatoria, no podría ser ante todo más que un escalofrío de su conocimiento, Y este respingo y esta insinuación, no llegaría a confundir la pureza del movimiento, dejándole suponer un alto y un bajo, ningún desinterés humano le indicaría un antes y un después, porque, al revés de cualquier cosa, la noche no es para mis ojos un fenómeno que tenga un comienzo y un fin, ni siquiera un imagen estática alrededor de la que el día giraría, a su vez, como satélites, con los contenidos del día y de la noche. Parece más bien resumir un estado de conciencia preventivo, por fragmentos, una indefinible sucesión de grados de interferencia entre el hombre y el universo, un estado por el que la conciencia circunstancial del tiempo está determinada, en tanto que problema astral, como un cambio de la periodicidad de algunos fenómenos rítmicos u otros en un fluir general, sin subdivisiones ni medidas, completo y arcaico. Una estampida unida a la estructura menos diferenciada que la del hombre del día, del hombre actual, pero no menos consistente que ella, y que sin embargo no ha perdido el contacto con el individuo particular y el depósito salino de su sufrimiento acumulado ni con sus deseos sin asidero y sin posibilidad de satisfacerse.

Un niño se aísla – con lo que conlleva de brutalidades la anotación del desordenado garabato de una aguja de brújula que dirige su huella animal – en un fondo de decorado convertido en dueño de la nube por un parón momentáneo de la vida y del pulso. Los tartamudeos prolongados de algunos pájaros recientemente transformados en pequeños grupos revoloteadores de agua y vino, los vaivenes de las algas que echan raíz sobre una capa de aire establecido a la altura humana. Y es a la altura del hombre, que trata de hacer válida la constante selección, como hemos disfrazado las recientes banderas de natación del adolescente de mirada bloqueada. ¿Quedan aún burbujas de miedo que asciendan del profundo desprecio por eficaces nasas? La condensación de poca esperanza. El gran significado de un grito sin base. Y todo lo que rodea los recelos de una naturaleza a la que apenas me atrevo creer dotada todavía de una apoyo solidificable, no es más que un vasto encadenamiento de boyas de conocimiento y sutil alusión a una voluptuosidad que aún nunca se ha desmentido en tanto que salvaguarda del unánime atractivo. Discretas, concretas pero invisibles son las figuras peremnes en las que el hombre nocturno ha echado sus raíces. He aquí por qué el eterno retorno de las cosas cumple su bucle cotidiano en las esferas vegetales de los murmullos marinos convertidos en terrestre a la luz de un corto escape de sentidos humanos, en favor de una mínima prohibición.

Así me aparece la noche, como una perpetua entrada en materia.

Y que nadie me encargue la fusión de las madrigueras.

XIII

burbujeantes grupos de juegos sobre las sienes

vosotras vivas deformaciones de soles derrumbados

oh breves generaciones satisfechas

al trote de los caballos en el rechinar de dientes

días y noches manos y manos

la sombra os carga un único pesado paquete sobre la espalda

y la aurora ha muerto la balanza inestable

por la que se regulan las puertas que van de una casa a otra

como la risa y las relaciones entre habitantes

creadores de ciudades incendiarias

y vosotros conductores de olas que gimen

sobre el fuego de los fallecimientos gigantes recipientes

a expensas de las pasiones con sutiles desapariciones ante el amor invasor

alzadas alrededor de juegos necesarios

ruedas de farolas

todavía un cadáver de asfalto en el pañal de las murallas

puestas sobre sí todas las apariencias de la vida que se recuerdan

por diversas migajas colocadas en forma de pájaros

por la soledad de contemplar y del pudor de morir

XIV

Una nueva mirada, lanzada un poco por todas partes, cambia el aspecto de las cosas regaladas alrededor, a la larga. ¿Vives retrasado? ¿Temes la mirada del bosque? ¿Huyes de la pendiente? Ella burbujea en ti.

Al sonreír, al recorrer las rocas de seda, al quejarse con mil monos en apoyo del polvo, al rechinar los dientes en los pórticos de maíz, al retorcer la carne de los armarios sobre un sueño de cigüeña en el aire o al devolver a la nada la crisálida derivada del precioso amor y liberada de los vapores gratuitos de la mañana, a través de guiños y campos, los seres se amontonan en el globo siempre empuñado por la base del destino de circunstancias erosionadas y, mediante racimos o filtraciones, persiguen por las calles desiertas la imagen ausente de la ciudad desagradecida, enrarecida.

Una mujer única que pasa por la cabeza y por la noche recubre su sentido, la madurez de sus cadenas.

Almas tensas, informes de estructuras, relámpagos brutos y deseos de iconoclastas escarchados en el polvorín ambulante del invierno, dulces comerciantes de efectos incomprensibles sobre lazos de bosques, a vosotros, jorobados de luces paternales en los fogones de pan blanco, rechinamientos de los campos en las bisagras de los muebles plegados, albergues de seguridad, cazadores extraviados en la tardanza de las ideas apoyadas sobre las zanjas de las clavijas, envilecidos en las hojas secas y el musgo lavado, yo os saludo, densidades diseminadas sobre el mundo de piedra y sombra, porque sois vida solidaria del dolor y de la ausencia de cualquier voluntad de gloria, mientras el hombre vive en él absurdo y solitario.

Un cuadrado de tela suntuosa, pobre harapo, que se mueve por su propia ondulación de chorlito y de dobladillos de reflejos, una pluma que corre, regresará el rostro en el marco de la ventana. Único deslumbramiento de una memoria ya desposeída de cualquier necesidad de presencia.

XV

hay caminos rápidos como sonrisas

balizas de socorro colgadas de los árboles de la carretera

ramajes ramajes son mujeres pasajeras

conservan sus vidas y ocultan el secreto de su sonrisa

el lento torbellino que les transporta sobre la ola pulida de un día

nadie encuentra la espera distraída

lenta despedazada por encima del borde y de cualquier angustia liberada

rota en la carne viajera

brillante espejo de las pupilas primaverales

así pasa el día una única mujer que pasa

ya la noche se derrama en el agua del olvido con débiles reflejos

las asas del mundo que los hombres aproximan a sus labios

hay una nueva especie de vida que se insinúa por frescas zarzas de noches

jóvenes dentro de la vida

estable prohíbe a los recién nacidos la palabra aprendida

del exterior invadido se confunden su leyes

su memoria en sí misma sepultada por un pozo de petroleo ronronea

el algodón de un espejismo sobre una orilla enferma

que se arrastra hacia algún ojo errante

por terrones extraños

piedras piedras

piedras que llevo en mí piedras lunares

piedras lucífugas piedras medio duras en las que se refugia el amor

piedras donde reposan las duras caricias

angulosas o lisas piedras en el párpado sólido

y vasto desde el centro de la noche hasta el pesado corazón

encerrado en una infancia aún viva

piedras manos calientes

y a la reja de nuevos vértigos vienen en socorro

unos preceptos de aflicción donde el hombre languidece

pronta noche mano irritable

un delicado vuelo incorpóreo pasó por los rescoldos de locuras ausentes

incomprensibles cada vez más irritantes

noche arrojada a la cara de las piedras

abandonada en la frente pura con el incesante sonido de vasos

entrechocándose

donde los astros se alimentan de anfibios rutilantes

noche presa en el hielo

en el límite de lo que hay a la vez de ausente y presente en mí

noche frontera te reconocía en las subdivisiones de las miradas que adoptas

hacia mi memoria terrestre

noches cada vez más delgadas envueltas unas con otras

todas ancladas en los huecos del tiempo como en un tronco una perpetua

huída

bajo la gama marina la paz en fila

arrastrada por amores puntuales tangentes

rodearse de desastres perseguirse sin pies ni cabeza

la inútil repetición de las cosas temibles

que se lanzan al asalto de un mundo brotado de la llama que siembro

LA MANO PASA

DESMADEJADO

la mirada es de agua en el cristal de las ideas

que nos bastan

la acera es de sal el rumor de agua enana

no tengo prisa

cual riachuelo que discurre sobre los labios amados

y todo esta por renacer

en instante de soledad

refugios de los campos guaridas de las rapaces

jovencitas en los árboles y máquinas tragaperras

igual que los días se hacen cortos y la lluvia y los días

no sé porqué

siempre estará blanca la cama de las ideas como arreglo al principio

sólo es martes por cada noche que comienza

estiro los brazos bajo mis párpados

aprieto los puños de noche camino de caza

dolor

hombre dolorido ríe con la reina derrocada

el blanco se arregla para hacer girar la noche entera

entera pero falsa ya miércoles

habría algo

si no me he quedara en la puerta incipiente

una sola linde para una sola espera más cercana

un único día de hormiga

aplastar los vivos recuerdos con manos limpias

los hombres se aprietan contra el frío alrededor de una única claridad

ni terrestre ni salina

ya no tienen martes ni pena

apenas piensan en el atroz regreso de cosas muertos y nacimientos

en instante de implacable soledad

nada renace hombre innexorable borrado de la faz de la tierra

solo la soledad

ACERCA DE UN NEGRO VERANO

La loca de los viñedos se ha abierto la blusa y a través del aire vacilante de las superficies excitadas, ha plantado el nenúfar de plomo sobre el camino.

¿De qué está hecha la imagen universal de la esperanza para que nunca dudemos en utilizar su voz cuando tratamos, en su interior, de hundirnos en la arena, dando tumbos?

¿Y la pureza?

La inmensa protección hacia sí misma, el aspecto de no dejarse arrastrar hasta la orilla.

Existe un silencio, una mirada.

Una mano que os coge del cuello, la pasión temprana que siembra los prados.

El hombre acostado entre los polos del sol y de la noche se anuncia y vibra, el destino girasol de su piel engalanada.

Y cuando uno envejece o se marchita en igualdad de supuestos y cuando los finales le parecen condenados, mil otros semejantes surgen de los agujeros viperinos y palidecen ante una nueva armonía, insufrible.

Perdí en la descomposición de las profecías las ganas y el dolor.

Incluso la esperanza ha prostituido su camino familiar; ya no se mostrará su luz ante mí.

Sin prestar atención a la soledad que me ha apresado en los raros momentos cuando se retiran las trampas. Parecidas a fieles oídos otra vez.

Harían falta grandes degüellos, en masa, de luminosos acontecimientos. La verdad de una puerta vigilada en el cuerpo.

Conocí a la vieja de los viñedos y la muerte de la felicidad. Porque esto me basta para algunos ramajes aún, los grandes supervivientes de los años encanecidos, cargados de vuelo y nieve.

Así pudo hablar impunemente de la tristeza, el lobo. Pero era una verdad incomprensible, igual que era poderoso su sentimiento, la raíz de la exaltación, mientras que la abundancia de la brisa primaveral, de la pesca y de la espada inundaba de una idea intacta y fresca las sombras risueñas sujetas a los postes del país.

LÍMITES DEL FUEGO

Casado con las amplias masas de insumisos, removido en la universal aglomeración de cosas, entregado a los descubridores de graves sufrimientos, a las raicillas humanas congeladas en la meditación y la complicidad de los envidiosos, tu te ves realizar los gestos cotidianos en los estrechos límites de ramas flexibles. Ante el deseo de papel secante, te opones, te inquietas con el viento de una estela siempre en flor. Que no alcance a distinguir de las cosas los fantasmas de las palabras que ayudaron a su derramamiento fuera de mí, es debido a la continuidad de su acción mediadora entre el mundo y mi adolescencia. Y, en adelante, sometido a un sentimiento, troceado y ajeno, de abismo, ¿cómo podía si no soportar con terror su desértico y ferruginoso llamamiento? Todo el espacio terrícola se encabritaba bajo los bancos de nubes. Me rodeé de frágiles hibernaciones, de poderes resecos. ¿Qué queda de humano sobre los rostros lampiños curtidos por lecturas y cortesías astringentes de asuntos de los que constituí un paisaje famélico?

Debilidad tradicional, un día de revolución se dirá que los ojos que hemos buscado estaban desprovistos de la felicidad humana. Y los hombres y la felicidad, siempre he intentado mezclarme con ellos, a falta de la intensa fusión prometida que sin embargo encontramos aún viva en el fondo residual de los cuentos, entre los gérmenes de frío y las puertas salpicadas por infancias.

DESPERTAR

Apresúrate hacia la felicidad inmensa y terrestre, es el corte de los párpados que golpea al bailar contra la pared de la noche. ¡Basta de muerte explícita, muerte alegre utilizada hasta en el esmalte de uñas, juventud perdida en los apóstrofes de la hipocresía! ¡ Basta de alientos apagados de corazones tejidos en cestos sanos! ¡Apresúrate hacia la felicidad humana que esta inscrita sobre tu frente como una deuda imborrable!

Una nueva forma de crudeza estival está a punto de bajar sobre la bruma del mundo en jirones de hierba lenta y de cubrirlo de una delgada capa de felicidad, planeada por un glorioso porvenir intuido en el acero. ¡Apresúrate, por la felicidad humana y brillante te espero alrededor de este mundo descuartizado, como decimos en el lenguaje del asfalto! Hay contratiempos, fuentes selladas, labios sobre panderetas y ojos sin indiferencia. La sal y el fuego te esperan sobre la colina mineral de la incandescencia de vivir.

AÚN MÁS LEJOS

Hay alguien que nos mira.

Hay un amanecer exacto en la entrada de lo anticuado. Hay un agua que sube límpida mientras nos realizamos sin alegría, sin cantidad.

El arado de la cabeza constante.

La colmena de hojas.

Viento, viento. ¿Quién no se precipitaría vivo en el monolito de piensos cuando el gallo se refleja en el desmenuzamiento austral de los signos?

Ato a tu nombre las muñequeras de mi voz, voy a revelar tu nombre que es el de felicidad y la continuidad de los brazos en el asedio del mundo, ahí está la felicidad. No hay vuelta atrás. Los ojos están todos eliminados en la profunda bruma de los senos. Pero nada está aún perdido. Hay un país superior detrás de la amargura de la época, los yugos de una terrible aurora.

LOS BOSQUES DE LA MEMORIA

aún una vida de maleza se alza en el vaso

aún un grito de felicidad se pierde en la mirada

aún un verano de arena para mezclarse con el vacío sufrimiento

manos que miden el abismo

manos fraternales hojas inútiles

jardines de la vida infantil con ceniza leve

cualquier sombra amiga va a pastar en el frescor del umbral cristalino

risas resbaladizas de rayuela

una joven estampida de mundos de insectos

así se arroja el sueño invisible a través de la columna abrazada

y se crispa y se queja rezagado

huyes sombra malsana al frente rebelde

ciudad insensible en el desgarro nocturno

el gran sedimento de castas corruptas

el hierro se acumula mediante el frío alrededor de coronas de peces

tropezándose entre los carámbanos de las duras apariencias

que levantan las botas de los humanos

y la paz destrozada en el embudo de los puentes

los párpados de los palacios se marchitan cuando caen los horizontes

enyesados

sobre el veneno de los caminos

qué le importa a la juventud ascendente el fino nervio del agua hacia

su huída

qué importan la belleza y el fino barniz de rostros y frutos

la eterna recuperación de las tendencias

hastíos producidos pagando con la vida

gruñona paz de las bodegas a medio camino

del ser basado en sol y arrebato

qué importa la ternura surgida de relucientes callejones entre las heridas de

las hierbas

y las hambres recuperadas en las carreteras excesivamente rectas

qué importan las ardientes búsquedas de manos involucradas en labores

metálicas

qué importan los ojos valerosos sobre el hilo de verdad de la última etapa

de la infancia

el tórax de ciudades provinciales pisoteadas bajo la revolución de los

claros refugios

el paso desenfrenado de un orgullo de ruinas

la melena que se mueve en los árboles y de un poste a otro

la parada del merodeador

la cotorra de los salvajes

los senos de la palabra intuida

en la linde de la nieve

la cadena negra del canto

que importan los aromas marinos de cristales delicados

los resbalones intensos sobre las rocas de fulgores

y la risa de los niños qué importan sus carreras ansiosas

sus sueños espolvoreados de tomillo

las cascadas de los reinicios del mundo construidas sobre la fácil aguja de

las zarzas

el oro de las nubes y el cohete de las poderosas dunas

qué importan mis frases y el calor con que querría rodearlas

durante estos inviernos sin fin acumulados sobre los hombros de los

hombres

si existen los hombres todas las frágiles maravillas

de vez en cuando aún hablamos de ello a lo largo de profundos valles

los sonidos graves aunque de este mundo no pueden sobrevivir a la

vergüenza concreta

de verse pisotear en la áspera garganta de los locos

de memoria de hombre

nunca extintos ni vencidos nunca muertos

siempre ante sí sin muerte precoz ni caída

acaso oyes tu los labios súbitos de la muerte cuando congela

las brisas seductoras en los rodeos vegetales de las caricias

los cordones de la gloria de vivir sin fin en los límites de las costuras

que de reino en reino comunican órdenes indescifrables las

miedos matutinos de las prisiones emplumadas que somos

en busca de vecinos adultos y seguros

y el regalo de las barcas se rodea de juventud

que a su pesar sentimos sorda en el reloj de arena la presencia el

nacimiento

en las raíces de los ignotos días desconocidos

es esta tristeza frente a la mía

cubierta de polvo qué importa su prisa por ganar

las próximas aglomeraciones y ya nadie está en el camino para esperarla

cuando la sombra inclinada sobre el hombre actual me parece calmar el

rigor de su sed

y en la ausencia inmemorial escogida entre tantas otras

el instrumento del hombre enemigo no se separa de la mano del hombre

cuando la muerte acecha en los bastones de los transeúntes

cuando rechina en las puertas sin sarcasmos

encadenada y lisa de acero en el timón

regreso a la forma solar de los caminos restringidos

y a los campos que se desgañitan en la vejez de las humaredas

qué importan las esperanzas muy canosas de una verdad espléndida para

perseguir en el polvo

en la cabeza de los hombres diligentes los rastros de los bosques

qué importan las promesas de frescas estructuras diamantinas

rodeadas de dulces alientos de animales incomprendidos y lentos

porque el arma amarga de los trabajos asalariados se establece con pleno

sufrimiento

recoge la antorcha en la miseria del tiempo sin ritmo

mientras brilla el sentido desnudo del amor recorriendo por todos los lados

el infinito de su palabra desbordada

y la felicidad prohibida de la voluntad de conocerse en su cuerpo indeciso

ya el día se queda atascado en la laminadora de cruel encaje

el pesebre salino en el corazón de la tierra

desgarra la presa de las cóleras atadas

a los pasos del gran hombre y a las cortezas de los primeros árboles

surgidos en el reposo del lago

guardián desgajado de la aurora

miradas siempre demasiado lentas para beber

ríos de lámparas

barreras chirriantes de sangre

la sombra inunda papeles secantes de paredes coaguladas

a lo largo de los faros pájaros de monstruosos vuelos melenas recogidas

donde aún se oculta sin fisuras el miedo a morir quieto antes incluso de ser

usado y de haber vivido

clavado en la pared sonora de las vértebras

SOBRE HUELLAS VIGILANTES

en el curso de los caminos leídos en la mano de las novias

camináis zapateros del rey

a través de mil refugios sustraídos a la vida

y sin embargo anclados en la simplicidad de las ruinas en la orilla de los

mares

llenad pechos con la llamada del hierro salvaje de las tempestades

la casa del viento que atravesáis sin humo

sin sombra de razón sin fuego bajo las suelas

la paciencia de la sombra

mediante la furia somete corrientes de agua

acaso hemos comprendido el sentido de la vida creciente

las formas todavía no han cedido a la tromba invasora de las redes de mil

serpientes

los músculos no han flaqueado bajo la nieve

y las cosas observadas no se han esclarecido

por capricho de las hojas vírgenes

debajo de las mordazas que las conservan intactas

porque ya de lo alto de las plantas desnudas sobre el regreso de las águilas

han tragado las llantas de hierro

desgarrador y desgarrado

siempre muy unido a la mirada

jabato de las panoplias lapidarias

alargando el lecho del rio rescatado de piedra en piedra

una hoja de hierba para perseguir

tu cuerpo y la noche forman la cadena

la noche trajo el puente por el que me juntaba contigo

sin amor en las manos

sin defecto bajo la corteza

ni primavera alrededor de las cinturas

la llanura palpó la carne de los muros

y muralla tras muralla persiguió el juego de los días

hacia el centro hasta los huesos

rompió la risa de madera verde

y trastornó el arma del deseo

en corro de felicidad

en el alba de herida

cayó el hogar

calló el sol

suena el clarín

el miedo estremeció al árbol

el sueño ya no puede acercarse

el amigo ya no reconoce el viento

la cabeza oscura

por los mares pastores

leñadores enemigos

desapareció cualquier huella

tronad ciudades dispares

ascended felicidades en pura disminución

desproporcionados lugares de los nidos de pesadilla

una voz rechina en los muebles

el hombre ruge

sus manos son de arena

las miradas vagan por los pajares

colchón de humo

niños de escayola

pensamientos como llamas

es el fuego que amanece sobre el mundo

y reúne por el origen de las cosas con el poder del fuego

multiplicador infinito de las energías amadas y nacientes

a flor de piel captadas en la vida de su propio fuego de recién nacido

GIRASOL DE LOS TRANSEÚNTES

permitidos todos los desplazamientos

paces concertadas

vacíos de ojos decididos

aguas minadas hasta en los reflejos de los tuétanos

adoquines que cambian de sitio las tormentas

ruidos renovados

cifras desnudas espejos giratorios

risueños debastados por la lana de su edad

despojados de terraplenes sonoros de su clase

balizas de buena voluntad a media asta

y a nuestros costados estivales

graneros de espaldas puras

marea para reunir el mundo y la risa prohibida

qué nos queda de la apática transparencia del hambre

es rica bajo los tejados

donde se acoplan las evidencias de muerto

acaso han agitado suficientemente las grietas conquistadas al vacío

la bellezas vanas de la adolescencia

y en el trayecto de lámparas coronadas

sobre la tierra firme

sorprendidas por el terror de las granadas

sobre el mar jadeante

en la maquinaria casi secreta de la noche

entre bombas y lanchas rápidas

sobre los mares adultos de paciencia

se fueron a pique las promesas de felicidad

etapa que transcurre

mano se aferra

estridente la misera nos atraviesa por completo

a través de los demás

sin perderse nunca en el camino

sin abandonar la presa a la deriva

a las dudas a las desbandadas

crezco en su centro

a la sombra de su rostro

su poderío incendiario me ilumina

sólo la veo a ella

corriendo de uno a otro

a lo largo de los caminos y están todos nuestros

en el umbral de los campos

en el cerrojo de los cofres de marineros

en los zapatos de los niños

y en sus juegos con la tierra

gritan las bisagras de callejas estrechas

en el seno de los hogares avara cosecha

esperanza moribunda leche de la granizada

vi en las muñecas de las barandillas escuálidas

al deseo de morir detenerse ante la puerta

vi al caballo parado en la cima de la montaña

la colmena de los placeres desnudos zumbaba sobre lugar no lejos del río

en todas las ventanas se apresuraban las tinieblas

aquí está el perro ocioso

la miga de las nubes ya amasada en algunos sitios

cerebro acaso acabaste de escuchar la marcha de los soldados

media noche pronto se acumula en el hueco de los puentes

como el gallo enciende su chirrido de madera

el sueño alcanza al fin unas islas

unos y otros los segadores se estremecen

entre varios pusieron sus soledades en común

pero cada uno se retiró sobre su miedo y su muerte

así aúlla en el pozo seco

el pan negro de los castigos

también trotan bajo los techos

las cabezas pesadas de los automóviles

piedra al cuello el mañana

y que nos conserva flores tersas

el oro podrido de frías auroras

ya se alza de las ruinas

el amanecer de lenguas sordas

sobre manos empapadas en sangre de panes sumisos

sin tregua alimentados por la vida cuantificada

a penas vida

a penas viva por la vida misma

sucia vida

sucia vida mezclada con la muerte

Dibujo Matisse

CAMBIOS PROMETEDORES

RAMAJES

ramajes de una hoja a otra los labios se encuentran

labios de reflejos postigos de días pequeños

postigos de rostros delgados tan delgados como único retraso de nuestros

ojos

presta su aspecto cogen en ellos espuma de luz

saturados de brasa de colores mudables

están íntimamente unidos a los recorridos de los veleros

y dejan a otras miradas el cuidado de olvidar sus celosas costumbres

ausentes fluyendo las aguas retiran su sustancia frugal

detenidas en las primeras formas las pesadas figuras de las palabras

ya transcurren series en desbandada en la eclosión del movimiento

abandonan en la nada de los alientos la memoria de las partes perdidas

que las componen y trazan su escarcha de líneas

el hombre no se afianza contra natura

ni contra la ruptura de la corriente de las ciudades en seco

con aguas atronadoras y la multitud de manadas animales con sus lados

oscurecidos

me gusta para recoger montones de arena en el desierto

allí donde los muros ya no tienen tejados ni toneles de canto pienso en

la conciencia de las mordazas

que de hombre a hombre cambia sin encontrar límites puros en campo

abierto

no existe un aire despreocupado y ligero

que construyó el énfasis de la permanencia en una llanura de remos y se

graba

la renovación de la extensión espléndidamente erguida frente al océano

con un ala de más o de menos en el frontón de los posibles indultos

sin hojas sin seto en el corazón de luz brillante

que habla en voz alta

le dice a la noche tantas carreras desenfrenadas de tus brincos de loba

de aguas muertas a tus lados

tanto atractivo de ritmo común como es la profundidad de tu pupila

el débil recuerdo de una muerte que es abismo y serrín de roca

y que sin embargo se reanima en hora fijada

y se desenmaraña la espesa melena

le dice al niño ven cogido de la mano

y ya tu mano fría pierde el miedo

hay pétalos de escalas de pétalos de letras

que suben en el lomo del burro de las islas y las islas tienen alas

y los caballos se aparecen sobre flautas móviles

mares viajeros que rompen sin gritar cuidado

trama lentos osarios

conecta el sol con el vigilante de puentes deshilachados

y nadie pasa y la noche cubierta de escamas

se escapa ya golpea golpea carpintero

es domingo y no domingo en la cabeza de las colinas en marcha

indica a la luz a correr de barco en barco

tantos objetivos en camino

tanto se mira en el agua vana el trampero de los puentes hilados

que la luz se borra de la frente del camino

que de risas se envenena la jornada interrumpida

entre los dientes afilados de las lámparas

están unos valles humanos que atraviesa la voz alta

montón de piedras sobre caminos tras caminos

aún no ha alcanzado la montaña

aún no ha cazado la noche de rapiñas

que viven de albergues abandonados

incrustada en las barbas negras de los secretos senderos de cazadores

llega el día sobre nuevos coturnos empinados

y desatado el niño de las trenzas marina de la cama

golpea golpea leñador de la noches estivales

ningún ruido se ha oído en el bosque

no ha quedado voz en su ataúd de manos frías

DUDAS DESPEJADAS

abandoné la noche de las zarzas

por los tejados de frentes suaves

donde se inclina sin memoria la soleada más joven

me gustan los ojos de las muñecas antiguas

cuando se arrastran sobre la ropa de las mareas

cuando resbalan en el sueño de las chispas sobre sus riendas

los viejos ojos de centeno que siembran el otoño

mediante capas lentas

sus zuecos brillantes huyen por la noche de los arrozales

fuma fuma arruga profunda que persigue al labrador

labranza todo es labranza de colinas de corazones enterrados por el

rechinar de dientes

hasta los mares triturados en arresto de azotes son nombres rápidos

las masas de cielo amontonadas en franjas de terrenos bajos

el hombre en la ventana espera o se va se aplasta en el duro sillón de

mimbre

en filas de falsa felicidad las palabras que inquietan en las sienes

huye y en él mismo busca al abrigo de las noches

una llama transparente un juego repentino de postes

pizarra de la infancia espacio de un viaje

el aire móvil de un arroyo reconocido

cordones de eco para inviernos de cuero

mejillas quemadas en el fuego de ventanas sin horizonte

arden las estaciones como martillazos

la vida se escabulle a través de la aguja como el hilo

silenciosa corriente

como rompen los guijarros bajo los tacones primaverales

cuando las aguas se juntan con las voces de los monzones

frioleros sobre la mano del fogón

aunque no se adivinó el pan en el resfriado de los túneles

los silbidos de las chimeneas repetidas

sobre el camino de tus palabras de escribanía

amplio pecho de los carruajes de carreras para llegar al trote de la vida

hablar y protestar sobre la escalera del pozo

cuando los cuerpos se agitan donde el sol se pone

cómo valdrían las medusas de cielo aplicadas contra la mejilla fría

por morenas enamoradas recortadas en el acero

y las pelirrojas penumbras de contornos conquistados a la luz

cuando el hombre no sacudía la nieve de sus noches

una enorme estampida de animales grandes y abundantes

lanzados en desorden rodeando los bosques

es el sol quien trota son los árboles quienes se frotan las cortezas contra los

muros

no son sino vivos brotes de sonrisas en los orfanatos de hojas rugosas

y sutiles mohos que tiñen los rincones oscuros de las habitaciones

desnudas

no existe día que no pueda borrar el verano polvoriento con su ramo de

resedas

el hombre redescubierto en su ceniza miedosa

la mirada desatada del hilo oscuro recorrido durante la noche de los zorros

y la felicidad defendida con la majestuosidad de los quietos confines

de los que se iluminan los procesos diarios de la realidad de vivir

despejadas las dudas iluminadas todas las sonrisas

los días recuperados en los cálidos campos y las luchas lúcidas

y las luchas lúcidas y las consiguientes claridades producidas

EL GIGANTE DE LAS PAREDES

barandilla bajo la lluvia de las ventanas viudas de brotes

los perfiles amigos de las hojas en la bruma

mil resplandores espesan el aire encima de tu cabeza

una sola palabra como una piedra de muerto

baila bajo la mesa con jóvenes manantiales

hasta que estalla la aurora en el negro jaleo de los ojos

venganza exclama violenta la voz de la luz

y el sueño devuelve al balanceo su aliento de ceniza

las armas de los dientes

fuerza de las cascadas

la maleza que aclara al puro niño del viento

en la cresta de las olas que van a su rompimiento

un amplio capote de plumas

y no está el tiempo ya para guantes de niebla

viticultores de riesgos muertos

sobre ojos alterados por el olvido en la miga de pan del bajo bosque

vuestras largas hojas de rocío sobre la arena

pájaros con párpados demasiado abiertos

y campanas de alarma llamad alas intactas

en una lluvia de tela de tramas deshilachadas

llamad remos de fuego en un espacio de hielo

sin tener en cuenta la escarda de las magulladuras conocidas

la hija de paja y el rey transparente

extraviaron en los helechos los terrenos cultivables de sus minas

son desiertos con cuellos calientes

las quemaduras de huesos tras los astutos minutos de polvo

y las dunas con grandes bolsillos de locura que deseamos ser

llamad ventanas a las bocas de plomo

en los portales de ramas ofrecidas

y vuestras palabras de mármol horas más eternas que perecederas

como duras más que rudas vocales de las épocas estacionales

y largas soledades de inviernos resbaladizos u opacos

pasados al cuello de las columnas con sombra llena de telarañas

tal como el sueño vencido en una jornada de espejo

gira sobre sus amplios propósitos deja caer sus eslabones

acaba su vuelo inteligible por encima de las cosas ingenuas e importantes

en el metal de las angustias trascendentales

la vida está cortada en dos trozos de igual esclavitud

que no obstante antes y después se juntan y se derivan

uno solapando al otro sembrando la audacia

y completamente amarrada a la grandeza humana apreciable en tierra

son su accidental presencia y el fin inherente a su camino previsible

el fruto cosechado y el frío recuerdo aguas abajo de la caída de su ola

uno es de plantas lleva su felicidad como forro

y se erosiona al margen de la orilla callada

el otro aprieta las mandíbulas remueve la tierra

entrega al hombre su grava salvaje

extraño en todos los frentes

perdiendo en cada golpe lo que gana en paciencia

viajero indeciso y su dolor andando

la espera de las miradas

y también los puños alzados en plena revolución

ala aterciopelada raíz resquebrajada

mundo repetido en constante poder

llama humana llevada a la cara de la vida segura

y la vida repentina abriéndose paso victoria victoria

solamente cielo levantado por los brazos de este mundo impetuoso

vida en esta tierra a las órdenes de los días luminosos

un hombre se ilumina en la duda espesa de cada uno se explica

sin que la vergüenza le inmovilice en la crueldad intencional

siembra el clamor continuo en los bosques

por frentes bajos y mareas

por locos valles de cabezas magníficas

salvaje se sumerge en la felicidad cerrada con llave

nuevas carnes para despertar mediante el fuego

grita victoria en la línea de fuego de sus labios

cualquier ser encontrado en la reacción del semejante

y cada reacción fundida a la medida de la infinita morada

donde el hombre se impacienta

sólo existe aquella paz que actúa en los adoquines

PRECURSOR DE MIRADAS

El plátano apetece al alma arrancada. Y es verdad que un tráfago de cortezas rígidas se arrastra en alguna parte por ahí. Además, el hombre, como consecuencia de los restos que rodean su turbulencia, querría desembarazarse de ellos. ¡Hacia nuevas alturas! Pero entonces, ¡Bastantes fetichistas que saludan hasta el suelo la inclinación de su vergüenza! ¡Rectificad, miradas caídas sobre la brasa larvada de las insurrecciones! Y vosotras, manos aduladas, pequeñas manos farsantes, qué importan vuestras inquietudes, el torrente ruge y los placeres en baldío escuchan en las puertas del trigo la orden de combate y el orgullo de la marcha.

Un nuevo recuerdo se levanta hasta la soberanía del mundo y algunas palabras caídas de los labios bastan para reconstruir los míticos rebaños que se hunden en la garganta de la masacre. Los deseos que se alzan limpiarán en adelante los troncos de las cabezas en busca de imposibles modos de empleo.

La charanga de los tulipanes sobre la carretilla de los andenes.

Soledad, enorme y serena soledad, a la pasión de tus múltiples mesas de resonancia dedico la amarga hoja donde se compromete el porvenir. Ahí se baña el rompedor de hielos. Donde vigila la ceniza de sol.

Ya los valles retumban con las manos juntas en la renovada amistad de las palmas. Y el río. Y el exceso de luz. Y el escaso relincho. Hablamos de la muerte.

REGRESO DE LAS PASIONES

de una sombra dedicada al crecimiento humano

de la hiedra secreta que anuda la huella que los cordones dejan sobre el

suelo

de una piedra deshabitada de una sumisión latente a ejemplo de las plantas

con flores como prueba

de una juventud que recorre la hilera de pasiones hasta el fin

de un caballo de un fusil de un refugio de espuma

y del tamaño del cielo levantado como tienda sobre el polvo

inconmensurable de la matanza

del filón perseguido tarde por la noche en la huella de un canto más

oscuro que la danza

habla sin parar la fidelidad del fuego

a una delgada piel de camino se oye decir espacio

es el mar alrededor de las dudas

un torrente de cacería la rueda de molino

es necesario que entre las penas haya cogido la menos visible

hombre con duros coágulos de la edad en la cabeza

y de la más lejana a la más madura entre todas

la que no puede reproducirse

no oigo la clara voz del ser lento en deshacerse de ella

cuando imita la sorda vida de la revolución indivisible

el revuelo de largas filas de hilos de hijas de la llanura

frente a la tierra negra

o cuando mana puros tizones

para la esperanza de jóvenes tamaño de gigantes

el día en que las fraternales transparencias de las puertas

acojan en el corazón de la cosas los ojos fijos en innumerables extensiones

así se confunden lucha y memoria

en el verano acumulado en la confluencia de los labios sin hogar

el grito adulto de felicidad

y bajo el ala de los nuevos días

época astuta de las efímeras

somnolencias te espío a la deriva

donde se apaga la aureola

y sobre todas las asambleas combates de calle victorias

el hombre como la hierba del país

a efectos de tempestad masiva

alumbra su moderación

por venir por regresar

campanas de fuego

MADRUGADA DE MÁRMOL

tristes llaves país de sonámbulos

cabezas para cortar ríos heridos

miradas sin violencia arrastran sus jirones desamparadas por los canales

olvidan la raíz solar que se ilumina los sentidos de las cosas sus daños

de arena

muy pronto nadie nadie será valorado con el vivo dinero de gotas de lluvia

chozas de fuego en las fronteras arrugadas

abren sin aflojar los dientes de los postigos inmensas luminosidades

en las balsas de hierro del hombre de los bosques

oscuro lugar vertiginoso destino de las risas acumuladas

por millares de hojas volantes reunidas en los pechos de radas

paso a paso y muy pronto por tropas territoriales

por nubes aglutinadas y concentradas al encuentro de mareas densas

el hombre se pone en marcha

recupera la multiplicidad de su ola ascendente

en la corona de los tejados pelean siempre los vientos

el ambiente nocturno es también la mejor parte de su reino

pasa un ala profana de campo

por el portal del cuerpo en el seno de su espejo

y el objetivo se repercute sobre su centro

lúcido terror hasta romper la noche

un resplandor alzad vuestras voces llenas de copas

vuestras hijas de las cascadas engarzadas de finos poderes

la luz reconoce el hueso sin asas en el tartamudeo de conchas

pulidas en la carne angulosa de las montañas

es el sol recuperado en los nombres de los peces

que señalan las muescas de oro en las épocas de alarma

una única mano permanece en su sitio quieta

indica la dirección de la genciana de las praderas

y es suficiente como esto

en tiempos cálidos o tempestad

nadie retiene al hombre lanzado sobre la pista de los espejos

que va directo a su convicción sin aplastar escombros

bramante marea alta y vuestras cicatrices de follajes otoñales

saludad muy bajo hasta el fondo de vuestras medias noches de cráteres

barcos volantes entre el deshielo y la refundición de las cosas las abejas

llenad árboles con el ruido de vuestras autocaravanas

ruedas de piedras bueyes en desbandada caracola de mármol

y tú simple hoja entre gusanos estrellas de gravilla

una última gota un gesto te saludo hoja de hierba

al sol niñita vestida de acero

VÍCTIMA DEL SILENCIO

los ojos pesados por algún baño de paisaje vislumbrado

apenas mezclado con luz cristalizada

y recortado en delgadas láminas de nubes

entre anfitriones aficionados a largas capas de viento

inicia su camino en el aire palpitante del entrechocar de ramas

cualquier vida en su cristal reconoce la más próxima

nociva por creación son todas parecidas

aquella que conserva su lámpara en el limpio paso de los grillos

aquella que corre por las épocas de los golfos

aquella que impasible se arranca las espinas

no es consciente de los jirones abandonados por el camino

la paloma no se preocupa del dolor de su conducta

aquella que el sol abisma en la voz teñida de los mares

aquella de la que se burla el roble

ni demasiado lenta ni feliz se contempla en el fuego de las minas

que las canciones pisoteadas han excavado en el corazón de las plazas

los ríos cargados de años decimos de la sombra en las manos

amargas zarzas en cabecera

ojo bajado sobre el regreso de cosas celosas

campos afligidos en plenilunio

cuerpos endurecidos por el azar de las suturas de caminos

una verdadera batalla

una fuente de placeres

un pozo sin iniciar

durante un mediodía terrestre

DÍA APRENDIZ

A Henri Matisse

suelo mojado el mar cosido al viento

ningún día se le escapa

sin cadenas

ni floración de los ropajes

cuando la juventud echa a suertes entre las nubes

ni siquiera en sueños se pierde

te vi entre la polvareda de llamaradas

loca mezclada con frentes sin maquillaje

fruto de esta arena

y el mundo tapó el embudo de su voz

la pregunta inscrita en sus ramas

que se acumula en los nudos

musgo y ceniza es el nido con garras negras

donde se pierde la delicada urna y pernocta la hora de hollín

la precoz figura

el árbol picoteado por noches autumnales

con dientes de ámbar y la huida siempre en los labios

recorrida en todos los sentidos

el sueño de caza con patas calientes

impulsa los aluviones en su órbita

el oasis tejido en la luz de los gongs

y las danzas donde el oro se infiltra por los lamentos

largas brechas del olvido hijas del desierto devueltas al viento

el sol decimos venció a las grietas

de la difícil noche con el estribillo de los demás

utiliza para coser un dedal

de un ejemplo de gramática que susurra en el cristal

manchas de tinta en los dedos

y la arena de la infancia regresa al trote de las alpargatas

se marchita en las aterciopeladas arrugas de los viñedos

titubeante se esconde entre les cortinas

desgranando el maíz seco de las estampidas

los pájaros se despojan de su ropas centenarias

sin rodeos volverá a pasar la carreta

cargada de rebeldía arrastrando en zarcillos infantiles

las aguas socorridas mediante unas cuerdas cruzadas

crecida en las cunetas con hojas muertas

tomando al asalto los espejismos con manos desnudas

unidas para la lucha

en la noche precedida por la noche de los pesos muertos

CONJUNTO DE ALARMAS

acaso existen inviernos desconocidos

que congelen las sienes cuando caen las palabras

de felicidad de la última frase comprendida

en medio del fuego entre hombres depredadores

la noche aún no ha retirado su amplio cristal

del pecho donde la vid abraza la indiferencia de la muerte

el se dió la vuelta una vez más

detrás del horizonte para ver quien le sigue

y el seguidor se volvió invisible

de tanto pedir prestada la cara de todas las cosas

y multiplicar el sonido de su tristeza

ella navega comparte los guijarros de la voz a hurtadillas

el camino indiferente del instante de tiza

nadie imaginó que fuese posible

entrad molinero de las islas errantes

los cajones están vacíos

poned guantes blancos en las manillas de las puertas

por favor decimos la zarza confía en la lluvia regular

no existe día en que no llegue la angustia

no existe viento sin vagabundo de campo

ni fusil sobre el muro que no llame a la luz

cuando la fatiga cae bajo el arbusto de la luz

que extiende la lámpara

y se aferran a las garras de los muros

los ventanales impregnados mitad de luz mitad de esperanza

ninguna sombra protestó

ninguna ceniza cayó

húmedos hocicos del sueño

acaso así nieva en una cabeza infantil la soledad melodiosa

y el sol ya no sabe llevarla de la mano

sólo los petirrojos son libertades libres

cuchillos en primera línea

humaredas al viento

hormigas de arena

hasta lo necesario

de subterráneo

entre el vino y lavida

venid fresca montaña de oportunidades frías y evidentes

llevad lo que os cae bajo la mano color de espacio

hormigas de sal

silencio de astillas

conquista de crédulos suspiros

instrumentos para romper el miedo natal

caminos por los que avanzan los animales de primaveras prometidas

y gritos nuevos de ciegos que sólo ven los ríos

entre los pasos apresurados aún hay hierba que se extravía

un mundo de silencio de huída

sin preocuparse por los cabellos de las mujeres

ni por casas en su sitio

ni por asesinatos en marcha

tras las zonas de rocío

ATALAYA

cómo cambiar la felicidad y el nacimiento

cómo extraer de los muertos comunes la ayuda sonora

de la caída de las abundancias

de los hierros rápidos de nuestros talones caen gestos y muertos

y la muerte nos reconoce

en las palabras que se sientan a la mesa desde la felicidad de su nacimiento

insertadas de cabezas y pechos

entre los juegos robados a las crueldades de los escaparates

y de los mares donde los niños arrojan el plomo de las nostalgias

miserables harapos de ferias jaurías de sangre

despojados de palabras todo lo que recogemos

la voz última de la época

en los huesos del camino perdido

todos los días regresados después de las nieves

las venas ácidas de paredes y hambres

en medio se reúne la orilla

desolación tras la muerte

esplendores de banco de trabajo

arrancan la carne a trizas

que vende en el corazón

imposible de erradicar

el ojo se atrofia

rayos de hielo

cavan límites

alrededor de los núcleos

en los cursos de músicos

en la noche de los colores

en hornos sedentarios

sobre páramos químicos

en la guarida de las piedras de molino

la sequía de las ciudades

por bandas y valles

orden del fuego

surgid miserias de los cuerpos

en raíces maduras

maldecid sus sonrisas

las hojas divertidas pasan en el viento de chatarra

y su camino se golpea contra los acantilados de la mirada

nada ha sacudido los andamiajes del hombre

listo para desplomarse listo para que el barro se junte con la luz

vinculado por parentescos de recuerdos en el banco de la estrella

ni belleza ni fealdad como la infancia y la piedra

desbordan sobre la vida del agua no conquistaron los encantos fugaces

parcelas de risa derretidas bajo la lluvia

moldead aplastadlas

que el hombre se acuerde de ello

huyeron los orígenes

ARENAS

desgranar los ojos de los días

o perseguir el engaño de las ciudades

es siempre la duda la trampa

lo mismo vale matar moscas

y los collares de los manantiales

colocan en el cuello de la plañidera

la resina del sol

es el pájaro que emprende su vuelo

en la luz de la soledad

también es lo que decimos

en la pendiente del mundo

no es nada es todo el mundo

la aldea de piel de animal

bajo el ángulo materno de las cosas

la montaña enganchada en los colgantes del vestido

del amor por el camino

y por la orilla

vivir vivir en brazos llenos de luz

sin preocuparse por la vida

hijos de la realidad

tú que no te preocupas por ninguna vida

ni tampoco permaneces

y si demasiado ardor yunque

de sol pegado a la pared

incómodo

pierde el sentido del ritmo

el hombre se convierte en aventura

el árbol rompe la playa amarga

llora o ríe

y permanece

no es nada es todo el mundo

brazo arriba brazo abajo

es el viento en la casa

es un hombre que se acuerda

es el fuego que toma su origen

en la luz de la soledad

TIERRA DE DÍA

cuando la mañana zarandeando la mentira del prado

encuentra ya la amistad ya la vida en su camino de regreso

se inclina sobre los puertos que soportan el peso de los países

candados y cascabeles en bandolera

en el nido de lluvias acurrucadas

entre los plumones de los animales sin conocimiento

en la congelación de las cascadas por gradas de inmortalidades

en el umbral de las pupilas surgidas de los sueños de correas

en los lechos de los ríos arrancados de sus bisagras

en desorden a lo largo de lenguas de fuego donde el viento se tensa

como un comienzo de olas

en la repentina incandescencia de la otra cara de las batallas

la carrera de los hombres de alegría joven se separa de las piedras

bajo el choque de los remolinos y los bastones del tiempo

orgullo trémulo de las gotitas sobre la hoja

el día alzado entre los cuernos del antílope

amplio y completo como un sol que vive en tierra

entre los animales y el sueño de los hombres

nada más que los hombres ya sus manos el ácido

despertar en las cuatro esquinas de la angustia resonante

mediante extraños saltos en cálculo mental de crines

el bosque penetrado por pupilas que lo miran

camina hacia el frenesí y la ira

en las muletas de la risa

taller de la melancolía

reír completamente la risa primaveral de las primaveras

y sobre las tumbas que caen ruedan orillas y ribereños

es muy estúpido

rápido muelle de olvido

y los insectos y los fuselajes de los timoneles

en cada tronera con ramas

un barco se balancea y se ve morir el mar

por la noche camino que canta se pega la sangre de los labios de los

senderos

así acaba entonces la ceniza de las alas

por acumularse en el corazón fresco de los viejos sufrimientos

y la noche sorprendida sobre una pata de araña

atornilla la tierra hasta los huesos

un único grito prolongado y se comprende el largo día siguiente

quien sube cárceles en ruinas desciende los rápidos

como un hombre inmerso en el nacimiento de su rebeldía

se levanta alzado por sus propias manos frente al sol de los niños

donde tiembla el futuro por verse pisotear

y se esconde el nuevo poder de los ibis

regresad al centro de nuestras ciudades solidificadas

bosques unidos entre sí por lo descarnado de nuestras límpidas memorias

pasó de la hierba adentro de nuestras corrientes profundas

y sobre los adoquines que pulieron las lentas esperanzas

el oro brota de los frutos mientras va el cántaro al agua

cuando se pone en marcha la serie indomable de cambios masivos

y vencen las cadencias de las palabras en fila de a uno

que los pájaros llenan de alegría redescubierta en los pasos cristalinos de

los primeros

el mundo que otra vez se sostiene en la palma de la mano

EN LINEA

Noche comprada por incertidumbre de velas para saberlo, llena de montañas sarnosas, abriéndose paso mediante enjambres de yeso en los suaves alrededores de los caminos, buena para aquellos a quienes el día maltrata el triste aspecto de sus vidas de farolas, para aquellos cuya fuerza se precipita sobre los discos de una rueda como una infinita dureza de sentimiento, de dolor en la cadena, de muda llorosa (¿acaso la era de las jaulas no imprimió el balanceo de cabezas como el de las ovejas a los osos polares vestidos con el pan de las intemperies?) noche que se alimenta de la miseria de los mulos agotados por la invisible savia que desciende las laderas de los músculos, hace ya demasiado tiempo me dejé engañar por tu torpeza pantanosa y la piel de tu codo acabó por confundir el roce desgastado de mi memoria contra el antiguo fósforo.

Tu acción irritante sólo incide en los pechos cantores debido a la trampa que rodea al día. Ante lo miserable eres la bienvenida en la entrada y en los mendaces graneros. Y esto no acabó con la confusión que siembras. Noche devuelta a las injustas proporciones del topo, deseo rechazar la ayuda mágica de tus sillas eléctricas. Acaso se trata de la muerte, héte aquí serena celestina dispuesta a impartir la justicia de los pábilos. Ayudas al perezoso a apagar la constante lluvia de su sotobosque de cuna. Invitas a lo incierto a retroceder a la infancia de su oscuridad sobre sus pesadas patas delanteras. ¿Qué promesas no hiciste a los amantes de grasas carnales, a los cobardes despropósitos de ranas, a los absurdos óseos de grillos de arena seca?. Unida a los ladridos de todo tipo de bosques, mordisqueando en el lugar de las sustituciones de cielo los campos subalternos, sigues al halcón en su trayecto aprendido. Y cuando el viajero toma prestado el sendero atribuido a su error ejemplar, te incorporas a los ecos malvados, cargando su miedo con todo el peso de la fe en tu poder corrosivo. Héte aquí instalada para siempre. Y la mochila a la espalda atrae estrellas burlonas.

Entonces te odio y las máscaras te destruyen.

Voy a las próximas heridas en la mesa, a las felicidades de las luchas abiertas donde se representa ya la claridad inalterada de los postigos.

EN EL CAMINO DE LAS ESTRELLAS DE MAR

A Federico García Lorca

qué viento sopla sobre la soledad del mundo

para que yo me acuerde de los seres queridos

frágiles desolaciones aspiradas por la muerte

más allá de las grandes persecuciones del tiempo

la tormenta se deleitaba ante su final más cercano

que la arena no suavizaba su dura cadera

y sobre las montañas de bolsillo ígneos

vaciaban con golpes certeros su luz de presa

pálida y breve como un amigo que se extingue

cuyo contorno nadie puede ya expresar con palabras

y ninguna llamada al horizonte tiene tiempo de rescatar

su forma sólo cuantificable con su desaparición

y así de un relámpago a otro

el animal siempre tiende su grupa marga

durante siglos enemigos

a través de campos algunos de exhibición otros de avaricia

y en su ruptura se perfila el recuerdo

como madera que crepita como muestra de presencia

y de dispar necesidad

también existen los frutos

y no me olvido de los trigos

y el sudor que los hizo crecer sube hasta la garganta

sin embargo conocemos el precio del dolor

las alas del olvido y las perforaciones infinitas

en la flor de la vida

palabras que no pueden captar unos hechos

apenas usarlos para reír

el caballo de la noche galopó de los árboles al mar

y reunió las riendas de mil oscuridades benéficas

se arrastró por los setos

donde pechos de hombres detenían el asalto

con todos las protestas colgadas a sus costados

entre inmensos rugidos que se agarraban

huyendo por completo de la fuerza del agua

inconmensurables se sucedían mínimas quejas

no podían ser tragadas y flotaban en la soledad invencible

por donde atravesaban los túneles

los bosques los rebaños de ciudades los mares enjaezados

un sólo hombre en el aliento de múltiples países

reunidos en cascada y deslizándose sobre una ola lisa

de fuego desconocido que a veces se instaura por la noche

por la pérdida de aquellos a quienes congrega el sueño

en su profundo recuerdo

pero no hablemos más de aquellos que estuvieron unidos

a la frágiles ramas con los malos humores de la naturaleza

o incluso de aquellos que sufren los duros golpes

que aguanta la nuca y sobre la alfombra de sus cuerpos

cuando las aves no picotean las semillas del sol

suenan las botas recias de los conquistadores

salieron de mi memoria

los pájaros buscan otras tareas primaverales

en sus cálculos de privilegios

de encantadoras bandadas enloquecidas

con el viento a sus talones

que el desierto les tenga en cuenta

al diablo las sutiles advertencias

diversiones amapolas y compañía

el frío rasca

el miedo asciende

el árbol seco

el hombre gandulea

los postigos golpean

el miedo asciende

ninguna palabra es bastante tierna

para rescatar al niño de los caminos

que se pierde dentro de la cabeza

de un hombre a final de temporada

mira la bóveda

y mira el abismo

herméticos muros

en la garganta humo

el techo se hunde

y el famoso animal sostenido

por el cuidado de los músculos y torcido ante el espasmo

de la fuga vertiginosa del rayo de roca en roca

se desencadena en el ansia de felicidad

el amanecer rehace su mundo

a la medida de su yugo

pirata de los mares

te inclinas a la esperanza

y te levantas y cada vez que saludas al mar ebrio a tus pies

sobre el camino de las estrellas de mar

depositadas en columnas de incertidumbre

te inclinas te levantas

saludos agitados por grupos

y sin embargo es preciso que camines sobre el montón

incluso evitando lo más hermoso es preciso sin embargo que camines

que te inclines

sobre el camino de las estrellas de mar

mis hermanos aúllan de dolor en el otro extremo

es preciso cogerlas intactas

son las manos del mar

que se las ofrece a los hombres por nada

gloriosa ruta sobre el camino de las estrellas de mar

“alcachofas alcachofas” es mi hermoso Madrid

con los ojos de estaño con la voz afrutada

que esta abierto a todos los vientos

olas de hierro olas de fuego

estamos hablando de los esplendores del mar

es preciso cogerlas intactas

las de los brazos rotos devueltas

sobre el camino de las estrellas de mar

donde lleva ese camino lleva al dolor

los hombres caen cuando quieren ponerse en pie

los hombres cantan porque han saboreado la muerte

es preciso sin embargo caminar

camino arriba

el camino de las estrellas de mar en columnas de incertidumbre

pero nos vemos envueltos por la voz de las enredaderas

“alcachofas alcachofas” es mi hermoso Madrid de los ruines fuegos

abierto a todos los vientos

quien me reclama -muchos años- unas ortigas

es una cabeza de hijos de rey hijos de puta

es una cabeza es la ola que se rompe

es no obstante sobre el camino de las estrellas de mar

donde las manos están abiertas

no hablan de la belleza del esplendor

sino de los reflejos de los minúsculos cielos

y los imperceptibles parapadeos de ojos a su alrededor

olas rotas

piratas de los mares

pero es Madrid abierto a todos los vientos

quien martillea la palabra en mi cabeza

“alcachofas alcachofas”

toldos de gritos tensos

ábrete infinito corazón

para que penetre el camino de las estrellas

en tu vida innumerable como la arena

y la felicidad de los mares

que contenga el sol

en el pecho donde brilla el hombre del mañana

ha plantado la señal adelantada de la vida

tal como debe vivirse

el vuelo libremente escogido por el pájaro hasta la muerte

y hasta el final de las piedras y las épocas

los ojos clavados en la única verdad del mundo

de la que centellea la luz cepillando a ras del suelo

SURES CONQUISTADOS

PIES DESCALZOS

qué conciencia es esta

que surge de hombre a hombre

extiende la luz

de las velas donde se inflan

los instantes inestables de los sueños

en el aire de los farolillos

un tejado de dientes apretados

danza sobre tu cabeza

caminas sobre cerraduras

y en flores de lana

encuentras las mallas

de la tierra batida

pero no se abre una puerta

ninguna lámpara merodea

por las salinas movedizas

que las lobas nocturnas

acosan con sus exigencias

al cruzar los puentes

murieron los puertos

la noche bebió

hasta el poso de los recuerdos

nadie pasa por allí

de ceniza infinita

conocemos las miradas

cuento con los dedos

la hermosura de tus pestañas

las palmas de tus tormentas

las sienes de agua fresca

dispuestas en mi mano

cuando la sombra descubrió

la desnudez de tu voz

dentro de las chozas

cubiertas de escamas

senderos de soledad

soledad de la reja

hocico frío donde los cuentos

se encadenaban con el oro del horizonte

empujaban los planes del hombre

al lado de giros crueles

se produjo un estremecimiento

y ante sí la certeza

pesaba la cosecha

de lodo y miseria

cordones del insomnio

ni un músculo

ni una coma

ni un insecto

sólo desastres

removiendo en la boca de los golfos

y la sal de la vivisección

en los bordes del despertador

yo cantaba mordía

que yo sepa

bordeaba mis dudas

vaciaba mis bolsillos

representaba mis años

ARRANCADO AL RIO

tan intenso es el eco de los audaces manantiales

que el cuervo sólo se mezcla con la tierra

dos veces al día es lo que desea

y la sal de vuestros campos

anchas cariátides de las mesetas

pigmenta los destinos de vuestras voces

tantas veces caídos a trozos

en las carreteras de porcelana

recursos dispares

bendiciones rápidas

deliciosas filiales

no sirves de ninguna ayuda

finges con los dedos

falsa belleza

en el recodo de los bosques

quién es éste quién es éste

mercería del dolor

entra quien quiere

martes miércoles

coge lo que puede

martes viernes

quién es éste qué es ésto

la rueda del molino

en el aire de incertidumbre

viviendo de la víctima cotidiana de los hermosos sueños hermosos

luz miserable

en el cuello corbata de ahorcados

y bamboleada por las calles

un pie en el barro de la tumba

quién es éste quién es éste

enguantado desde la raíz de los tiempos

el peso de la peana en el brazo

la loca del pueblo

grita en el río quejumbrosa

mario mario

dos veces diarias

ella viene a la trinchera

a gritar mario mario

se va

como si nunca hubiera venido

y es por eso

que se celebra el mercado

una vez al día mario

y todavía una vez más al día mario

mercado donde los mercaderes

y los vendedores a domicilio y los hortelanos

y los pescados fritos

van por la ciudades

a gritar mario mario

y el tesón al mismo nivel

SOBRE EL CAMPO

en el árbol de tus brazos

en el recinto de tu libertad

en la mirada sin remordimiento

como un defecto facial

que dejaría al descubierto

lágrimas de ventana

la resina de los espejos

donde demasiadas risas desenfrenadas

se sumergieron en el vacío

recibieron en las piedras

los cuellos de los ahogados

en la ola de conquistas

que trae el abismo

en cabeza colgante

torres destruidas

y animales fósiles

agarrados como puertas

en el polvo de los años

se desmorona el hielo

raíz o memoria

y de la infancia de cifras

ramas de vidrio

cinturas de abejas

cosidas con delgadas llamas

a la hora de salida

que conoce el nacimiento la duda repentina

no no es una pérdida de tiempo

en el hueco del dolor

conseguir el retraso

sobre la barca de las huchas

huchas del miedo

no no es el callejón de vino

ni el frontón del olvido

palomar enamorado

de viejas colmenas

que te harán perder la cabeza

en primavera cuando se restregan las ventanas

sobre la huella de los jabalíes

donde terminan los caminos

acumulado en el balcón

hollín pesado de las alas enanas

el pasado

salpicando la alegría pícara

que ofrece el burlón aspecto

se despierta bajo fuego

nadie y nadie

y en ninguna parte la parte del león

ningún orden

las ruinas

la huida

el capullo está en guardia

en el lagar de la paciencia

que las dulces miradas escurren

ante el impulso de la plañidera

noche de techos crecida bajo roca

tronante

ANTE SÍ

a veces hubo llanuras

en la vida que me recorrió

mochila a la espalda

lejanas chicas de líneas

todavía corren a lo largo de las arenas

donde se pierden los amarres

borrando la herida de las ventanas

gané la sangre de las luchas

y el agua llena aprieta la corteza

ventanas sin llamada

en la fauna de miradas

que ofrecemos al merodeador

el agua siempre se congela en la sombra

y la angustia suaviza sus bordes

melena de maíz

bajo la redonda plenitud

del silencio para madurar

nada como el oro de los grillos duros

rayaduras de la infancia

bisagras donde chirría el cubilete

del espacio sin sueño

y los dados del futuro

pero son grandes casas

que se levantaron al alba

manos atadas

en el recinto del miedo

cerca de los puentes donde rezuma la colada

cavan los mares chapas bajas

espadas de vivos rápidos

y sacos en los desvanes

llenaron la angustia de los hombres

hoja a hoja

el dolor encuentra su camino

recién nacidos en los helechos

breves ancianos de corcho

nudos redondos

cabos de las tormentas

en el heno anida el lamento

del camino al barranco

cristales mortales

volquetes de informaciones

la muerte vence la lucha atornilla

el pecho de los días vacíos

ESPAÑA 1936

juventud de pasos en la ceniza

el sol descubre tu sordera matinal

cuando la serpiente se involucra para arar

en las lentas fundiciones de cristal

crestas curtidas de piel y leche

bajo la fuerza masculina de los pájaros

el grito penetró en armas invernales

llorad mujeres si el corazón os lo dicta

los marineros protegerán vuestras lágrimas

y tras las líneas de chatarra

qué es este aclarado de vino blanco

cuyo regreso sopesa la palabra fluida

grandes cuervos en la jarra del mundo

la crueldad de las trampas

que llevan unas manos nutricias

y el aire infatigable

clavado en las campanas

con los zancos de los muertos en alto

en el bullir de las lámparas

llorad mujeres si el corazón os lo dicta

los marineros protegerán vuestras debilidades

en algún lugar

hay un país enganchado al mar

es oro colgado en las tabernas de pescado

los sacos hinchados de la muerte

y las naranjas hacen estallar los atajos

las esferas de relojes

donde la risa de las mujeres es de carne

y donde se precipitan en el pozo de melenas

las noches más puras con el sol al lado

sobre el balancín de las medallas

reid mujeres si el corazón os lo dicta

los marineros juegan a quien muere gana

la tierra de este país es roja y los hombres

son de la sustancia del hierro que el viento hubiera visto

y escogido entre las hojas muertas

sellado a las alas su pasado corre por las calles

la muerte sopla por todas las grietas

las bufandas de lluvia por todas las flautas

por todas las faltas y canciones en rebaño

ascienden como la muerte en la sangre

de aquel que de noche fue identificado para siempre

después de haber confesado su soledad

llorad mujeres sobre carreteras perdidas

los marineros compartirán vuestras lágrimas

la vida brilla hacia adelante

porque caen los candados de las proas

en las estribaciones de piedra quemada y así es la vida

crispando las puertas de los dientes

muy cerca de las mismas comisuras de la muerte

que apenas yace reconociendo terrible origen

huid mujeres de nuevos sufrimientos

los marineros protegerán a vuestros recién nacidos

la vida brilla hacia adelante

su mirada combate con la estela de los bosques

cuando el mar pasa de largo de los brazos que lo rodean

como su futuro basado en el fósforo

la hierba tejida por incrustaciones suaves

su luz infantil

de raíces su lengua mezclada con los terrones de fuego

colchones colchones su dolor chilla en la ventana del río

cielo triturado completamente poblado de somnolencias amigas

tierra batida

nunca sometida

entre las multitudes antiguos entusiasmos

y las fraternidades de los mitos insatisfechos de los hombres

la hoguera de las risas de mañana

CANTO DE GUERRA CIVIL

nieves aunque nos hayamos equivocado

amontonad los entusiasmos

capitanes de niebla

en las miradas acaparadoras

de matojos y mujeres

ahogadas en sus risas

en las madrigueras de las cornamusas

las violentas capas de profundos acontecimientos

crepitad pequeñitas llamas

en las húmedas indolencias

de los efímeros señoríos

bajo el amparo de las palabras

sólo queda un salto despertad visionarios

para que la llama trepe por el parapeto de las cizañas

nieves nieves cubridnos

viento de noche viento de mediodía

piedras todavía y siempre

los cuchillos del granizo

la muerte corre deprisa es más ligera

juventud que la tierra de aquellos que llevamos en nosotros

entonces los seres queridos

llegan a mendigar el silencio

los labios de carne

pegados a los labios de las tumbas

yo escribí este poema

en la soledad de mi habitación

mientras que para aquellos a quienes lloro

la muerte es dulce en ella habitan

CARGAS

corbatas al filo del precipicio

barriendo las talas oscuras

donde aún se amontonan los hombres

del pasado alzad vuestros brazos

agitados por cormoranes

es el mar siempre quien doma

al orden sordo de la vista

cuando la angustia cercana

muerde al margen de las posible cabezas

hasta los límites de lo que vemos

jinetes antiguos

algas en el viento salino de las trenzas

es el corazón despedazado

que endulza la tempestad

químicas que beben las cumbres

y los osos solo buscan el camino

por la sombra de sus difusas

intenciones cosidas de cielo

sobre la mesa de nieve

que surten las manchas de sangre

gira gira luego en redondo

tintineos de abundantes servicios

espada dura hombre callejero

soporta la sombra de este mundo

y los instrumentos de grandes danzas en la espalda

CAMINOS EMPAPADOS

una sombra en la mejilla

no indica la dirección de los caminos

llegar desde lejos no se sabe de dónde

montado sobre el frescor del antílope

paralizado dentro del aire de una amarga rienda

excavado en el color derrotado de la tarde

un solo tejado cubrió la ciudad

no es la sed por alcanzarlo

y el ala súbita levanta

el agua de delicados acantilados

de este mundo saludas

las miradas que localizaron calas

EN EL UMBRAL

viñadores de amplias avalanchas

y vuestras colinas donde trepan los trenes

asombro de ciudadelas

que vigila la hormiga armada

cual humo al margen humano

la razón finge acompañaros

pipa entre los dientes el cielo arde

masca el tomillo de las llaves extraviadas

y huevos de duende

tapizan el camino de cizallas

sin salida con los dientes apretados

van las palabras regresan ebrias

acaso no era ésta la sombra acechante

nunca sabremos

si el más o menos hablador

en la muerte del recién nacido

se ríe rodeando la habitación

o si llora lo que piensa

cae pesado sueño de prado

no es el último

aunque el ala se agite más rápido

no llega a alejarse

de este centro donde la estrella

clava el peso de una taimada muerte

realidades evidencias

SI EXISTE PRIMAVERA

las langostas que van por los campos

tienen cristales sobre el dorso

donde el granizo repiquetea

es la llamada de los amados

en las ventanas es la vida

que diseminan los hombres buenos

tanto hielo en el corazón de fieltro

chimeneas acogedoras valses

se amontona que la ciudad en desorden se cubre

de desconocido – magnífico desconocido

te esperamos en mil casas

cada una lleva su peso

sobre la joroba del recuerdo

te deletreamos sobre las paredes

espiamos tus viejos sueños

que encontramos bajo las palabras

y tú vives inconcebible

en los maullidos de las muchedumbres

y ves en cada mano

como la tendemos a otra mano

tras cada puerta que se abre

por la mañana en el campo

la muerte que se te adhiere

la calle por la que se escapa bajo los adoquines

los pensamientos y se implanta en los brotes

y se instala en los vagones

bajo los ojos de todos bajo los ojos

AL CONTADO

el vacío sopla a través de la calle

suena en las habitaciones oscuras

cualquiera que sea el significado de las cosas

cuyo frío selecciona la apariencia

el mar nos mira de frente

y en el marfil de nuestras miradas

como animales de doma

se escuchan miradas en las miradas

una tras otra en vaharadas

ternura y amistad

dije a la sombra de las ventanas

bajo el párpado del árbol

que un sueño para otros oros

tomó bajo el ala de su llama

dije por el tiempo que corre

a su pérdida a su ruina

caras tristes risas gigantes

graneros robados a los barcos

pozos gesticulantes silencios mundiales

ancianos anclados en peligro de naufragio

amantes niños futuros verdugos

madres de sangre madres en ciernes

o boscajes trémulos de pasado apresurado

siempre un lenguaje único

disperso en los flancos de las flautas

tesoros enmedio de las nubes

de estos hombres que somos

lenguaje de la soledad

a través de los países lúgubres del mundo

el mundo es lúgubre

sus prendas íntimas se ven

confidencias de catacumba

saludos de ciervas montadas con alfiler

tiendas con labios abiertos

con estructuras nevadas

extintos los zoológicos

bajo la lluvia lunas de miel

y miel del recuerdo

como bajo el peso de las ciudades

existe la misma palabra ciega

miles de voces troceadas la ocultan

a quien regresa dentro de los fragmentos

que rechazan la manada de las cosas

y ante nuestras puertas oscurecidas

se dan prisa los mares escritos

sobre el espejo de las margaritas

pasotismo de ovejas

en habitaciones muertas o vivas

sordas tribus de propósitos

que las lámparas en largas hileras

condujeron a las tumbas

es la avenida para pobres

en nuestros esqueléticos acerbos

acechando el nacimiento de voces

el devanado de la sombra

donde nadie encuentra sombra

ni ternura ni amistad

JUGAR CON FUEGO

calas calas rápeles

andamios cambalaches

como se dice penas extraviadas

descended por los campos de la mirada

sobre cada cabeza el sol

enciende la señal de la nada

los rebaños terrestres danzan

contra cualquier razonamiento

en una mesa en sus cuatro esquinas

cuatro cuatro pequeñas niñas

preparan el heno loco del futuro

eclipsan la arrogancia del mar

y el presente entre gavillas

madura en la soledad cosas

muertas o vivas locas sustancias

para cosechar al borde de las cataratas

MAÑANA DE BAHÍAS

vi hombres removidos en el color de las tierras sueltas

y el ala de su sonrisa reinar sobre el aire de los campos

las frutas traían primero el sabor de sus ojos claros

la luz suave socavando el fuego de los cuerpos

desgranaba las noches y sus amargos restos

vi beber en la fuente el pájaro sin memoria

atrapar la nueva ola llevado de mano en mano

niño alborotador de mares tristes y deslumbrantes

vi directamente en la hierba el verano de los supervivientes

de sus vértigos de rocas guiando el auge humano

y luego tanto abracé a la sombra de su sombra

la maravillosa palabra creada en libertad

tanto recuperé en las noches el viejo sueño

que de repetición en repetición

y de un dolor a otro en puro crecimiento

se acumuló tras mis pasos

una vida que lleva con correa mi vida de duro eco

descanso de nuestras huidas

arrogante cristal del amanecer

en la cima de la fidelidad

PARA QUE CONSTE

bajo la hoja mojada

amigo pájaro enguantado del futuro

acaso en las carreteras

perdí el fuego de todas las esclavitudes

cejas fruncidas por momentos

vuestras tormentas justas

trombas nocturnas

en las pezuñas de los campos

alegrad vuestras hojas

los inviernos han terminado

sus mercados de incautos

con los abalorios de las palabras

en faldas de espejos

hermosas pasajeras

faros de antaño

se alzó la luz

y ya acechan fríos

en las profundidades de la transformación

con el sabor del verano

los labios de la muerte

EN EL NACIMIENTO DE LA SOMBRA

los miedos arrancados en el oro de las lentas fraguas

cuando están enterrados

cubrieron el moho de arborescente olvido

la fuerza de las ideas dentro de los mares

ya bajo los haces de sal

se doblegan los látigos refulgentes

de regreso a la superficie terrestre

como las risas de hierro galopan sobre la espuma

cuando la asteria de los lugares

yunque desfigurado

prolonga la endeble belleza de las mujeres bajo la lluvia

más allá del silencio

las líneas punteadas de sus ecos lastimeros

iluminan el hielo

el viento enreda sus alas

para que no alcancemos a ver

donde beben las estrellas

como una amarga fe

e igual que el acebo colonizará salvajes alhambras

el invierno de tu melena

bosque intraducible con campaniles

la vida de los niños responde a la sembradora

con los múltiples abrazos de las correas

con las que el hombre se deja llevar a la singular voracidad de su noche

es preciso decir que cuando el bosque elimina las horas de musgo

despierta zarandeando a los gatitos de sus ruidos

cojeando abrid abrid

vosotros que no abrís ni al ámbar de la carretera

ni los ojos al esplendor donde se bañan

luces de neón en el umbral de olas lisiadas

formad vuestras filas de abejas y campanas

oh hijos infinitos de primaverales triunfos

que las flechas de fuego aún no han sometido

todavía encontrareis la lamparilla de salvia

entrad chillones de orillas el molino no está acostado

como el sol a los pies del dueño

detrás de las mil patas del techo escapaba con el honor

de las viejas gomas de borrar la paja de los encantos

extrayendo sangre del tiempo marfil de nuestras épocas

donde la gran rata roe terca en el candado de la tierra

FIGURA

en los collares de los campos

conté hasta el final de la tormenta

qué hacías en el cuello del día

unida para no saber más

llévanos esperanza

la amargura en el cuello del día

la casa en el centro melena lisa

las manos del jardín abiertas a la lluvia

de noche

la noche dobla su tiempo

en los ojos de la hierba

dile de dónde vienes

con el sueño en la cintura

los niños están cansados

y los caminos desiertos

los llantos llegan muy lejos

reduciendo la esperanza

FRECUENTE

corona de la ciudad la lluvia teje su hierba

no vimos ni fuente ni madera escasa ni colina

el pájaro solo

y el camino ya no sabía hasta donde la ardilla

mordisqueando en el clima seco de la viga

devanaba el hilo de su justicia

en la tiza del recuerdo sordo

y el torreón en mangas de camisa

y la carpintería con profundos refranes de avellanas

y la raíz fija de la amistad

y el camino tierno de una idea zahorí

donde ya se aventura el futuro

en una cama de tilos el pergamino del amanecer con ojos azules

TODA UNA VIDA

como luz batida como luz muerta

como el resplandor de un crimen

la ola de silencio entró en la habitación

no ladra ni piensa acaso nos toma por perros

diez años

diez años después pesan en el batiente de la puerta

un bloque de soledad congeló la memoria

diez años de calles descoloridas diez de dormitorios

donde aún tiembla el río insatisfecho de reinas perleras

diez años

nuestras infancias se vengan diez años la estrella de esclavitud

se inclina hacia el olvido acaso ya no es ya huella

del oleaje nacarado de las melenas

en el abandono de calles discretas y demasiado desiertas

diez años

amargo otoño de lámparas que duermen en el vitral

maldito secreto el almendro con corazón de vitriolo

cruzó mi noche colmada de medida humana

como un incendio que devora la cadera y el salvajismo

once años

DESPUÉS DE TODO

grandes miradas de tormenta

se posaron sobre nuestros hombros

huid canciones errores de arena

manos rápidas de seres queridos

como trenzas de otoño

verificad las cerraduras silencio tras silencio

somos también de los que esperamos

sin previo aviso los que rompen la luz del tiempo

la oscuridad fluye entre los dedos

y poco a poco una lluvia pasajera

disuelve la humedad de la noche

en la sal del futuro cascos de botellas

en la luz de las manos bebiendo en una juerga

calles desiertas orejas expertas

puertas atlánticas en la bruma calcárea de las canteras

el sueño con perfiles de brasa

pierde en el camino la espuma de los cuerpos

esperando esperando ya no quedan minutos

para deleite de las sordas pecadoras

a lo largo de los muros rodillas sangrientas

también somos de los que son temidos

tierra de transparencia conquistada en la toba de serpientes

galopando por cimas de manantiales

tanto peor para la soledad y para la noche de guardia

en talones de salvia primaveras que fuimos

el vidrio estalla cuando se levanta la veda

sonando entre los troncos donde la muerte lame sus patas

en la sombra de de broce no hay ya nada que decir excepto el olvido

AMPLIO PANORAMA

en vano la boca cosida a la tierra

en vano sellada al bloque de hielos bajo el viento

en vano la ciudad se agarra al rio de lodo

en vano la majestad de la sonrisa aparece entre el rechinar de dientes

en vano se hunden en las cosas que suceden

en vano el invierno de los lenguajes sordos

en vano los graznidos estridentes de los cuervos en pie

en vano la belleza estalla en el país de un rostro

en vano aquí la angustia debajo nosotros y nuestros hijos

en vano el relámpago tiende al diablo el oro de su aspecto

en vano nadie nos tiende la mano

en vano los muchachos toman la senda de la guerra

en vano entonces el árbol de los esplendores presentes y maduros

en vano surge en el hombre nada

oh fuentes cantarinas de razones para morir

que al amanecer parecíais puras y vacilantes

en la palma de la mañana los recuerdos son semejantes

bajo la luz masculina que agota las fuentes en vano

HORIZONTE AMBULANTE

cuando lleguen las nubes

la noche rejuvenecerá si se puede decir

se hará un suave celofán

que llevará al cielo como feto de paja

sus armas de fuego – trabajo bien hecho

la noche rejuvenecerá

y cuando la carpa de circo se queme

bajo la mirada no hablaremos más de la delicada acróbata

rejuvenecerá la noche si se puede decir

los caracoles ciegos olfateando en parejas

se fueron a sus campos para buscar tumbas muertas

abandonadas en los huesos del olvido

si se puede decir

acaso no era el orgullo de la noche lo que lleva

a los silencios del carbón a los bosques recorridos

las espuelas de espinas si se puede decir

que contra el árbol cierran los caminos

la noche rejuvenece

ampliad caminos las chimeneas de los barcos

manos en las manos las llamas están abiertas

con las que se trenza el universo de las miradas

rejuvenece la noche plantada de tizones

las palabras se tapan la cara de cenizas

cuando el sol en salto mortal deja de conocerse

en su cuerpo defendiendo

efímeros caballos he aquí vuestros caminos

como íntegros horizontes armados de nuevas zoologías

las tiernas aguas renacen con las sacudidas de los pensamientos de piedra

el circo reventando las muecas de la memoria

BÚSQUEDAS

tejer el mediodía de soledades actuales

artesanos de luz acechados en encrucijadas de uñas

no habríais acaso ya tenido en cuenta unas tierras llenas

que las cigarras se pondrían vuestra armadura de fuego

en la cumbre del deslumbramiento

más lejos más allá de ciudades azucaradas

en los domingos de su pequeñez

estas son las fibras del terror

y acaso yo tocaría el arpa

en la melena de su alejamiento

como el atleta en el centro

la luz atornillada

la muerte levanta las noches

transcurridas en renunciamientos

la noche golpeó en la maternidad de su sentido

dispuesto por capas de buitres su denso silencio

tan repentino tan intenso

como la hora de desprecio

cuya hiedra se enrosca cuando llueve

y dónde se goza la vitela del suave pensamiento

días prohibidos

uso mi memoria para encontrar el filo de vuestros cuchillos

CERCA DEl AMANECER

una tardanza de gran muralla

una mujer de pie cerca de la palabra

el abandono del arado plegado contra el pecho

del sueño hasta las pesadas botas de hayas

un brillo de cereza en el abismo

que los animales llevan en la raíz de sus miradas

y estás ahí sentado de brazos cruzados

qué importa

los perros forman la cadena

cuestionadles las profundidades de las manos llenas

más allá de las tuberías de la tierra

perros torcidos colgados en la elástica noche

tendidos en la memoria de las corrientes torpes

que atraviesan la sustancia de los encintados bosques

alrededor de las granjas sujetas en el cuero de los ataúdes a media noche

tú también de esos fuiste

perros de humos de extravagancias de la muerte

cuando ella olvida en el vuelo minutos sustanciales

animales dormidos como un montón de piedra en la resbaladiza pendiente

vuestras huidas también entre aquellas cuyo sueño nos vence

ladrad a las rápidas fosforescencias de los arrepentidos espejos

del viaje constante de las luciérnagas encerradas en el sótano de boj

existe la noche de amplios desgarros de tumbas

con hermosos dientes luchando contra alfombras de bosques

debajo de los toldos sin poder entrar por la ventana

acaso no habéis liberado estrellas de las tensas ramas

ante la llamada de la amistad

y el único chapoteo de la rana

en el repentino embudo del silencio que el agua chupa desde abajo

lo menos que podemos decir huyó el cristal de la esperanza

viento marino en la angustia de una a otra tregua

blancos son los vacíos claros

mientras que los párpados cerrados

ahogados en la noche se encargan de vigilar la muerte

así se confunden por senderos descalzos

el aire unánime de los transeúntes y la pasión que alborota a los audaces

y sin embargo como un barco solitario

pupila de una vida separada de su destino

imagen arrogante te niegas al afán del mundo

y palpitas a través de todas las puertas

donde un hombre escucha donde la queja de una mujer vela transparente

nada dice lo que se dice decimos

en las flautas quitad la roña de las ocultas infancias

y las infancias de los ríos discurrirán por días siguientes de fuego

nada nos dice

ni piensa como la hoja tierna

seguid vuestro camino

adiós a la tierra húmeda y a los frutos

que el hambre encuentra el mantel puesto

que el viajero rendido a su sueño recuerde sonriendo

farolas de ruidos de abrigos calientes

cosidos en el canto de mirlos en la boca de la luz

olores matinales al quitarse las colchas de los tejados

CRIMINALES

los ojos impregnados de una flexibilidad de paja húmeda

unos pistilos de silencio se iluminan bajo tus pasos

tu andas sobre un alambre tendido en el desierto

deslumbrante entre las pistas de los reyes

en vano el viento la muerte entre los dientes

pasó devolviendo la figura de las rocas

en la ola serena anida tu luz

donde el deseo ilumina la apariencia de las cosas

como el hambre extiende sus alas espantosas

como el árbol se estrangula en sus gritos entre puños duros

como la única preocupación de la ciudad está en manos del ciego

como la belleza solo se juzga con la felicidad del hielo

como los puentes por los que se la reconoce están hundidos

como entre todas la imágenes llega el dolor primordialmente

como el callejón sin salida de los mares conduce a tu soledad

polo de calor envuelto en la carne de tu huida

lo mismo bajo todos los aspectos perpetuamente

agua tierna de un sueño ofrecido alrededor

que calma llamando a cada brizna de hierba por su nombre

nombre de niño

tu estás moldeado en la corteza

tu hablas entre las pestañas de las hojas

eres tú quien aparece en la ventana del viento

entre cada campanada del reloj

hablo del reloj

te sirvo como peregrino

cuando el sol barre el horizonte

hablo del horizonte

y mi dolor está en cada letra

trazado como una raíz dura

que la casa amortiguada con bosques

lleva en la desnudez de su sed de mundos

es el río corto

cuya amistad nocturna es arrancada

tu cruel juventud sobre el pavimento

el primero dice

la sal del olvido

los perros con mandíbulas de estrellas bajo la mesa

una lámpara está de guardia en la lluvia

brazos colgando el silencio por siempre

el segundo dijo amigos a la vista

bajo la roca el ojo es más luminoso

que el miedo no muerde al barco

y si aún no se ha dicho nada

es porque el cronómetro del dolor

lanza con ráfagas de luz

su inocencia arrojada a la sordera de bebederos

encima de peldaños caminas y mercados de esta ciudad

ciudad- apenas pueblo

pueblo no una cabeza en el seno de la noche

desencadenando las terribles máquinas de caza

el primero es ruina

el segundo ha muerto

el segundo es la muerte

soledad cómo podría celebrarte

competir sombra contra amor

INTRODUCCION A LAS OBRAS COMPLETAS DE TZARA – Henri Béhar

Obras Completas de Tzara, Inéditas en castellano. BUSCAN EDITOR
Obras Completas de Tristan Tzara a cargo de Henri Béhar. Ed. Flammarionu

Magnífico prólogo que sirve de introducción en el primer tomo de los seis que componen la extraordinaria labor del profesror Henrí Béhar, quizás el mayor experto en Tzara del mundo

PREFACIO DE HENRI BEHAR – OBRAS COMPLETAS DE TZARA-

La escandalosa irrupción de Tristan Tzara en la aventura espiritual de nuestra época nos habrá servido al menos para deshacernos de las ideas convencionales. A este respecto, más que para cualquier otro, es necesario desconfiar de las imágenes preconcebidas y de las etiquetas simplificadoras. No es solamente, como lo desearían las reseñas de los diccionarios, el fundador de Dada, este terrorista que llegó de Zúrich para poner patas arriba el preclaro genio francés, ni ese ángel negro que sus amigos esperaban. No es, tampoco, el doctrinario adscrito a un partido, tal como lo presentan antiguos compañeros enojados por la firmeza de sus principios. Todavía menos ese “niño perdido” (así se llamaban, antes, a los soldados de vanguardia, encargados de peligrosas misiones de reconocimiento), aislado en el pantanal de la abstracción, que el lector, desalentado por la rudeza de su palabra poética, imagina demasiado simplistamente.

Imitándole profundamente, hay que tener el valor de cuestionarse algunos conceptos que él mismo dejó anclarse en nuestros espíritus. Tal como no existe antipúblico, tampoco anti-arte; al constituir la contestación de los valores adquiridos e inmutables parte integrante de la expresión estética, esto es, en todo caso lo que demostrará la lectura de estas Obras completas. Igualmente, la espontaneidad preconizada por Dada, a la que Tzara permaneció unido toda su vida, no debe ser confundida con la instantaneismo y el balbuceo : el corregía abundantemente sus manuscritos, incluso las obras más descompuestas, lo que no significa arrepentirse, control, censura, sino, más bien, adecuación a un ritmo interior percibido originariamente, entorpecido por las escorias del lenguaje que una relectura consciente se esfuerza en eliminar. Sería necesario describir la estrategia de la variante típica de Tzara, que tiende a reintroducir no lo arbitrario sino la necesidad en poesía. En un plano paralelo, la duda radical que emplea a propósito no autoriza a encasillarlo en una actitud negativa : no existe poeta más convencido de las virtudes esenciales de la humanidad que el autor de Precisamente ahora.

Es una rica y compleja personalidad la que de aquí en adelante querríamos dar a conocer, reuniendo la totalidad de sus escritos, editados o no, acaecidos o no. El conjunto de los textos permitirá, mejor que ningún retrato, restituir el hombre que fue, mostrando su gran influencia sobre la materia poética y su inteligencia en la actividad creadora, participantes ambas de una misma singladura.

El afán globalizador que empleamos no se sacrifica a la actual moda de la totalidad ni autojustificación a posteriori de una sociedad que, en vida del autor, no supo reconocer a uno de sus miembros más grandes – nunca escribiremos el Mausoleo de Tristan. De hecho, esta edición, Tzara siempre la había llamado la de su deseos, facilitando su realización por el minucioso archivo de sus manuscritos y de los documentos que le conciernen, mediante la publicación, en tres entregas, de recopilaciones de fragmentos escogidos o antologías que él quería accesibles para todos, y por el reagrupamiento que preparaba de sus artículos críticos y de sus escritos sobre arte. De forma que la imagen de coleccionista viene a insertarse con la del iconoclasta, solapándola sin anularla, Y no podríamos olvidar que al denunciar el arte tradicional, Tzara, uno de los pioneros, descubría paralelamente, la fuerza del arte y de la poesía negros, que contribuía a difundir en nuestro viejo continente.

* * *

Al igual que Tzara demuestra la unidad de Picasso a través de sus variaciones y contradicciones aparentes, podríamos considerar que su trayectoria, en sí misma tan accidentada, se ubica por completo bajo el signo de la unidad, por su preeminente voluntad de construir un edificio poético. Toda su obra tiende a convertirse en un solo poema, un oleaje ininterrumpido, una serie en movimiento, donde cada poemario no es sino un momento integrado en su experiencia, su toma de conciencia de un mundo en evolución, que atestigua su existencia vigilante y su participación en las luchas de nuestra época, sin nunca renegar nada del pasado. Es porque en él, como en el ilustre pintor, todo participa de una visión del mundo profundamente unitaria, al erigirse sobre dos mil años de pensamiento dualista, que conduce como consecuencia a subvertir costumbres y actitudes.

Tzara azota en primer lugar por la convergencia de sus preocupaciones, y por su constancia. Si Dada se distingue al derribar las categorías estéticas y mezclando poesía, invención, crítica filosófica en una única y refrescante respiración, su promotor, en lo que le concierne, no separará nunca la acción poética de la crítica de esa acción. De ahí que sus manifiestos sean

poemas, también sus análisis sobre pintura, sobre poesía e incluso sobre la moda de su época. Lo que escribe sobre la creación de las formas pictóricas vale para la imagen poética, y podríamos confeccionar un centón con sus escritos sobre Arp, Matisse, Picasso que se adecuaría perfectamente a su propia expresión poética. Así los papeles pegados son para él proverbios en pintura, y no le comprenderíamos nada en su paciente investigación de los anagramas en Villon y Rabelais, si no viésemos en ella la misma voluntad de comprender (y luego analizar) un efecto estético en la confrontación de dos materiales de estructura diferente o incluso parecida, cuya cualidad varía según la disposición. El objeto de la cuestión no es el descubrimiento de un lenguaje secreto, que por otra parte nos enseñaría pocas cosas del escritor de la Edad Media, sino de desvelar las relaciones que se establecen entre el código y la inspiración. Mediante la práctica personal como mediante el estudio de las obras de otros, Tzara pretende encontrar los orígenes de la poesía en la expresión colectiva de los pueblos, al margen de cualquier convención. Si afirma que se puede ser poeta sin haber escrito un solo verso nunca, es para añadir inmediatamente: “la necesidad de expresión es inherente a la naturaleza humana”; en otras palabras el individuo manifiesta su emoción estética igual que respira, para él es una función vital como lo es el juego en el espacio privilegiado de la infancia, donde el arte extrae todas sus fibras.

Poeta todavía para mucho tiempo de vanguardia, a Tzara nada le gusta tanto como las artes llamadas primitivas o naturales, de África, de Oceanía, del Occidente antiguo, en cualquier caso anteriores al Renacimiento que él juzgaba como una monstruosidad de la voluntad pensante. Esto es porque “los inicios del arte contienen también los del alma humana”, es preciso pues regresar constantemente a los orígenes para demostrar el poder y la vitalidad de la verdadera inspiración, anterior a cualquier atadura. En este sentido, el arte no es ni un epifenómeno, ni una imitación de la vida; sería más exactamente su doble, inseparable, complementario y contradictorio, como los dos polos de la corriente eléctrica. Nada es más ajeno al poeta de En la brecha que la teoría del arte como espejo, a él que tan bien conoce que, sin expresión artística, la vida no tendría ningún sentido y que a la inversa no existe verdadero arte que no vaya unido a la existencia y no sea producto de una experiencia vital.

Toda su obra abraza una dialéctica, que sugieren los títulos, desde el primero, El Anticabeza (que debía ser el contra-hombre) a El Hombre aproximado hasta Acerca de la Memoria humana. Vemos aquí los tres momentos de una singladura orientada en el sentido de una conquista de sí mismo. Estas tres fases podrían caracterizar su trayectoria poética constituida por oposición luego por construcción dubitativa, para alcanzar, la certidumbre de la madurez si no fuese preciso matizar : con toda razón Tzara rechaza, para una recopilación de sus primeras obras, el título “poemas anteriores a Dada”; al tener la sensación de que su aventura terrestre no podría dividirse en capítulos, cuyas páginas se tergivesarían irrevocablemente. De hecho, no renegó nada del pasado, continuando en hacer aparecer obras dadaistas mucho después del final del movimiento, igual que en la hermosa época dadaista publicaba, en francés, unos versos rumanos dócilmente melancólicos. Así se cambió un destino, a la luz de las deflagraciones de la historia. Éstas no escasearon en esta generación que conoció tres grandes desafíos. Tzara respondió a ello mediante la negación dada (que no es, hay que repetirlo, un nihilismo) y finalmente mediante la negación de la negación, al extraer sin embargo la lección de la incoherencia y la deconstrucción, revaloriza la expresión espontánea. Por eso rechazó identificar, como hacían los surrealistas, la poesía con el mero automatismo. Para él, la poesía no podría escribirse sin un cierto componente reflexivo en el proceso como lo atestiguan las memorables páginas de Cereales y salvado donde se definió, mediante la práctica, la noción de sueño experimental. De igual manera, posteriormente, rechazó la expresión “literatura comprometida”, que connota una amputación del acto poético, cuando, para él, el poeta está totalmente comprometido durante la vida. Partiendo de un acontecimiento, de una experiencia, la poesía habla inmediatamente un lenguaje universal. Y, no más que en los Poemas políticos de Éluard, no encontraremos el vocabulario de las instituciones en este poeta decididamente político, es decir solidario : “Y los hombre y la felicidad, siempre intenté mezclarme con ellos, a falta de la feroz fusión prometida que sin embargo aún encontramos viva en el fondo residual de los cuentos, entre los gérmenes de frío y las puertas entreveradas de infancias” (La mano pasa).

Tal es la locura de Tristan – o mejor su sabiduría, que nos convence de que la tristeza y la alegría se engendran recíprocamente, como la noche y el día, la angustia y la esperanza, la acción y el sueño. Todo está en las premisas, en los Siete Manifiestos Dada que resumen la filosofía del autor y contienen en germen sus actitudes futuras, sus exigencias morales. A aquellos que persisten en en distinguir el espíritu de la materia, Tzara objeta la unidad de los contrarios, perceptible en cuanto se accede a esa zona del absoluto que es terreno exclusivo del poeta – bien entendido, una vez más, que éste es un hombre entre los demás, no un ser excepcional : “Toda mi angustia, y el fuego que la sostiene, la confío a la esperanza de ver un día próximo, gracias a la reducción de los monstruosos antagonismos entre el individuo y la sociedad moderna, expresarse libremente, abiertamente, corrientemente, la ambivalencia de los sentimientos” (Cereales y salvado).

Este profundo arraigo a la vida, a sus contradicciones, explica que Tzara no se haya callado en el momento del trance, que haya clamado su confianza en el poderío devastador del fuego, y que aun esté presente en nuestra conciencia para decirnos El Tiempo que nace, El fruto permitido.

* * *

¿Dónde estáis dioses agarrados alrededor de la arcilla de la palabra?”, pregunta el poeta que libra, con el lenguaje, el eterno combate del individuo contra el Ángel. Sin esperar las consideraciones esclarecedoras de la lingüística contemporánea, con la que coincide en más de un punto, afirma de antemano : “que el lenguaje mismo sea un fenómeno social, es un hecho incontestable” (Cereales y salvado). De ahí el saqueo operado por Dada en el terreno verbal, que se pretende y también es revolución colectiva, ataque deliberado contra la sociedad, como ésta por otra parte lo comprendió muy bien, si creemos sus reacciones escandalizadas. La construcción del futuro solo puede realizarse sobre sobre bases sólidas, con nuevos materiales que no estén corrompidos por la herrumbre del pasado. Ahora bien la expresión, principal herramienta a disposición del hombre, y al mismo tiempo materia esencial de esta proyección, debe ser objeto de una limpieza radical. Para encontrar su libertad, el hombre debe despojarse “de la miseria de las palabras”. Por eso esas operaciones tan desconcertantes sobre el lenguaje, particularmente sensibles en los poemas anteriores a 1925, en los que la sintaxis está voluntariamente dislocada, en los que sustantivos de sentido contrario son intercambiables, en los que las categorías gramaticales están confusamente mezcladas, donde las palabras reaccionan unas contra otras, como en una pila nuclear, en virtud no de su significado sino de su color, su materia, su forma, abriendo la puerta a sonoridades desconocidas, al ritmo profundo de los continentes sumergidos. La poesía ya no está encargada de la emisión de mensajes ni de la comunicación de la angustia y de la miseria humanas, es, más llana o más exquisitamente, un fenómeno vital, en sus formas respiratoria, articulatoria, mímica y gestual. Por un abuso de racionalismo se ha podido creer durante mucho tiempo que el arte debía ”decir” algo. Tzara sabe, como Rousseau, que el lenguaje no nació por la preocupación de de nombrar sino, primordialmente, por la necesidad de expresar sus sentimientos, de manifestar su existencia en el mundo. “ ¡Oh pobreza del lenguaje racionalista!”, exclama con toda razón, denunciando las taras de nuestra lengua, incapaz de continuar y transcribir los progresos científicos, impotente para hacer evidente el principio de indeterminación que, lo sabemos, caracteriza tanto el universo físico como el sentimental :

“y sin embargo los objetos están ahí, consuelo que rodea las sensaciones, solo existen sus nombres que aun siendo putrefactos carcomidos insalubres la luz nos es una suave carga una cálido abrigo

y aunque invisible es nuestra tierna amante” . ( El Hombre aproximado.)

Es necesario, si se es sensible a la realidad del mundo, reinventar el lenguaje al mismo tiempo que se proyectan los caminos principales de la sociedad futura, dejando libre actuación a las fuerzas del sueño y de lo imaginario. La carnicería nacida en un cabaret zuriqués habrá tenido al menos el mérito de abrirles la entrada.

Decíamos que Tzara había vislumbrado perfectamente los elementos de la nueva lingüística, pero hay un punto sobre el que la ciencia no estará nunca de acuerdo, es la teoría de la arbitrariedad del signo. En su último poemario, todavía escribirá :

“Si las palabras solo fuesen signos

sellos de correo sobre las cosa

qué quedaría de ellas

polvo….” (Cuarenta canciones).

Sin embargo, de este lenguaje que le agarró por el cuello toda su vida, Tzara conocía perfectamente sus poderes activos, él que supo pronunciar árbol, viento, mineral y escribir :

“la fugaz salpicadura de un sol radiante”.

Es necesario, en razón a los desprecios e interpretaciones abusivas a las que dió lugar, dar un destino singular a la fórmula tan característica de Tzara : “la idea se construye en la boca” y su variante plástica “la idea se hace con la mano”. Reubicada en su contexto, invoca la espontaneidad del artista que se expresa verbal o gestualmente ante cualquier control de la razón. Tratándose de pintura o de poesía, quiere decir que la expresión se produce al margen de cualquier consideración de forma, norma o valor, al inventar cada artista su propio lenguaje. En un plano general, esto supone que la idea no se forma fuera del cuerpo, que no es objeto de ninguna “revelación” ni “inspiración” que emana de no se sabe qué oscura divinidad. Se hunde así el idealismo estableciendo, con una mera fórmula, el monismo espíritu-materia. Destila de él una evidencia, que el pensamiento solo puede ser formulado por el lenguaje, verbal o gestual. La palabra, el lenguaje de doble articulación, vale también por su materialidad sonora que compromete el ser entero. Constantemente, Tzara jugará con las palabras, las triturará, las pondrá en fila india, las amasará, las proyectará unas contra otras, exprimiendo todo su jugo, dando rienda suelta a la libre asociación que es para él placer musical y forma de liberar la personalidad del poeta.

Porque la poesía, tal como él la concibe, es un medio de conocimiento, al mismo nivel que la ciencia o la filosofía. Al ser una manera de existir, de ello se deriva que la imagen poética (o pictórica) es necesariamente vivida.

El poeta no podría escribir cualquier cosa; obedece a una necesidad interior -que es por otra parte su única norma moral – y con la preocupación de trasladar sus experiencias a otros, de compartir sus riquezas. Aquellas son producto de una síntesis del sueño y de la realidad, o, como dice Tzara siguiendo a Jung, de una alianza del pensar dirigido y del no dirigido, en cierta forma, un sueño despierto. La imagen poética, más concretamente la metáfora, que él equipara a la transferencia del sicoanálisis, denota la presencia del deseo en el centro mismo del lenguaje. La misión social del poeta es la de favorecer ese deseo, desplegarlo e integrarlo en la existencia cotidiana, denunciando sus censuras que son el origen de la represión colectiva. Este lenguaje inmediato solo podrá ser admitido, sospechamos, por una sociedad libre de sus opresores, que habría cambiado simultáneamente el mundo y la vida. Sería vano creer que Tzara haya renunciado nunca a esta doble esperanza. Pero sabiendo cuán engañoso es el lenguaje de los dueños del pensar, se dispuso a soñar una poesía sin palabras ni colores, que fuese una actividad del espíritu, susceptible de explicitarlo y, por efecto de rebote, de actuar sobre él y sobre el mundo. ¿Acaso se pudo conformar con soñar él, que supo cantar

“los bosques frondosos por la amistad del mundo”?

Que la poesía pueda ser conocimiento, esto es lo que extrañaría mucho a los serios teóricos de las sociedades actuales. Sin embargo, ¿quien, mejor que el poeta, podría hablarnos el lenguaje de los elementos? Tzara o los cuatro elementos. Habría que descubrir una temática esencial en su torrencial oleaje poético. Hablando de las fuerzas cósmicas elementales, Tzara rechazó enfrentarse a una vislumbrada edad de oro en la que el hombre decepcionado aspiraría aún inconscientemente. Si existe utopía, solo puede concebirse en la existencia, no como realización de una predicción sino como la concretización de una lucha constante conducida hacia la liberación del individuo y su integración en el universo.

* * *

…”La tierra me tiene estrujado en su puño de tormentosa angustia”, constata el hombre en estado inmaduro, no hay que creer por ello que la poesía de Tzara sólo sea tristeza. ¿Acaso Dada no era, globalmente, sinónimo de humor? Entendámonos sobre este término : no se trata, de ninguna manera, de escepticismo ni de una cualquiera dimisión individual, sino más bien de una exigencia moral. En cualquier caso, es un rechazo a inclinarse, a plegarse a aceptar el hecho vivido, la opinión establecida. Como testimonio ese poema que enarboló los inicios de la República soviética en los peores momentos de la batalla contra el invasor. No entenderemos a Tzara si no lo percibimos en el centro de de cada poema, “la risa de niño de la que nadie se escapaba” (De Memoria de hombre), esa risa de la razón ardiente que opone lo que viene a lo que regresa, esa risa cascada que emana de las fuerzas telúricas y que proyecta su luz espléndida en el curso desolador de las cosas. Expresión de una inocencia original que hace decir, definitivamente :

“la belleza será ingenua o no será”.

TZARA – 2ª Aventura divina del Sr. Antipirina

SEGUNDA AVENTURA DIVINA
DEL SEÑOR ANTIPIRINA
(1.938)
– Obra teatral –
Traducida por Manuel Puertas Fuertes
SEÑOR ABSORCIÓN
campanas y bandejas de paja de cáscara
dilatan las pupilas de pelícano dentado
pese a la agitación del sanguímetro policía del volcán
propenso a la tuberculosis
metalúrgica
y perro guardián
niño coagulado sobre la silla plegable orinal de dormitorio
tu eres mejor como manivela
y aún mejor diente del punto de vista personaje restaurante
se emborracha de ataque serpentín es un sombrero
tu aspirina comprendes lo de allá abajo de quien
de la grabadora daga 37
vulgarmente treintasietelina llamada arturo
SEÑORA INTERRUPCIÓN
plumas y sierras
insecticida radiador
SEÑOR SATURNO
los insecticidas son agrios
acuérdate por ejemplo de la visita a casa del ministro
cinco negras dentro de un coche
EL CEREBRO DESINTERESADO
oh sí padres y facturas
a pesar de todo el honor
SEÑOR ABSORCIÓN
yo me ya
OREJA
el se ya
EL CEREBRO DESINTERESADO
silbato hinchado de limonada sin amor
despertar en leche condensada
encuentra un pez de mujer amarillo gracias aspire
color de linterna opio
las orejas del violín
la hora de la rebanada de ojo del viento
lleva bigotes
SEÑORA INTERRUPCIÓN
y bien mi ojo también lleva bigotes
SEÑOR ABSORCIÓN
salgo por una bomba de goma
medida o perfume
o enciendo porque estoy siempre disponible
SEÑOR ANTIPIRINA
yo exportación
SEÑOR SATURNO
¿tiene usted ranas en los zapatos?
OREJA
b. b. b. b. b. b. b. b. b. b. b. b. b. b. b. b. b. b. b. b. b.
b. b. b. b. b. b. b. b. b. b. b. b. b. b. b.
SEÑOR ABSORCIÓN
las pinza equinas
de los sexos de avestruces saciados
OREJA
suma abonada en destino balbuceó la reina
decoración floral de caseína endurecida
violar los sobres
preparar en la carrera de cabezas redondas la indignación atravesada por hielos
despertar matutino unidos a las
sofías acabadas
memorandum
agria y eventual sonrisa de tapón mecánico
hueso de flauta
rectifica
el líquido con adornos de cuero
en un bolsillo en explosión
de dónde saldrá el recién nacido con fibras de palmera
se levantó resignado sin carrocería y alcanzó lentamente la puerta
yate desguazado en botones de crustáceos
en pie
ovación
hinchado sobrante
ilícito de tic-tac
alumbra
unido
si no
muy muy caro
desfile de policías en botellas
paraguas de parasoles
SEÑORITA PAUSA
pausa
OREJA
y otras materias grasas y esterilizadas
para quitar los curtidos que os afligen haces hervir
y haces túnel
tú %
él largo
SEÑORA INTERRUPCIÓN
para
SEÑOR SATURNO
decididamente decididamente decididamente decididamente decididamente
decididamente decididamente decididamente
la frente descubierta del sol
naturalmente naturalmente
SEÑORA ANTIPIRINA
conozco una cifra de rodillas que no es un poema cepillo jugando
en las bocas de las conchas
sino el domicilio de un artista francés
y una composición en stacatto negro
de balcón vegetal metrónomo en un guiño del ojo
medicamento para las olas pulmonares en un saco
OREJA
le tocaba bordar a ella
SEÑOR SATURNO
El empaquetado de 4 en 4 y 44 cuántos puntos de grifos de mentiras y cabras en
celulosa ¿existe acaso en el cuerpo humano? Drama betún de limpieza
SEÑORA INTERRUPCIÓN
n.n.j.h.n.t.n.j.h.h.h.
SEÑOR ABSORCIÓN
igual que los tirantes de las montañas públicas sostienen la atención
de los pantalones túneles
ella debía arreglárselas
EL CEREBRO DESINTERESADO
el sueño el general el choque múltiple de corazón
el tabaco de uva las narices del estómago en los cabellos grises
los alfileres fríos
el jabón testicular en el café
una costilla de motor con nueces
y el cerebro helado del aviador enamorado
OREJA
evacuan las raíces cardíacas de la enfermedad eclipse y joyas
repertorio
prismáticos
espejo anónimo
rubeola
corbata de los arroyos y marta cibelina con doble culo
SEÑOR Aa ANTIFILÓSOFO
sin la búsqueda de te quiero
que es un boxeador francés
valores marítimos irregulares como la depresión DADA en la sangre del bicéfalo
me deslizo entre la muerte y los fosfatos indecisos
que arañan un poco el cerebro común de los poetas dadaístas
felizmente
porque
oro
mina
las tarifas y la vida cara me decidieron a abandonar los D
esto no es cierto porque a los falsos dada me los arrancaron ya que el reembolso
comenzará apenas
esto es de lo que hay que llorar la nada que llamamos nada
y limpié la enfermedad en aduana
yo caparazón y paraguas del cerebros de mediodía en dos horas de abono
supersticioso que desencadenan los engranajes
del ballet espermatozoide que encontraréis en ensayo general
en todos los corazones de los individuos sospechosos
os comeré un poco los dedos
os pago la renovación del amor que chirría como las puertas
metal
y sois unos idiotas
volveré una vez como vuestra orina
que renace a la alegría de vivir el viento ayudante al parto
y establezco un pensionado de proxenetas de poetas
y regreso una vez más para volver a empezar
y vosotros sois todos unos idiotas
y la llave del auto-cleptómano solo funciona con aceite crepuscular
en cada nudo de cada máquina está la nariz de un recién nacido
y nosotros somos todos unos idiotas
y muy sospechosos de una nueva forma de inteligencia y de una nueva lógica
adaptada a nuestro propio carácter
que no es DADA en absoluto
y os dejáis arrastrar por el Aaísmo
y sois todos unos idiotas
de cataplasmas
con alcohol de sueño purificado
por vendajes
y por idiotas
vírgenes
SEÑOR ABSORCIÓN
siente tus rodillas alejarse
luminosamente
de donde surge la oscuridad escarlata y a veces la luz
y no mira al médico que se acerca con su instrumental
EL CEREBRO DESINTERESADO
madre de lluvias pulmonares por el buitre cotidiano del fusil
OREJA
de su boca se resbalan los escupitajos con forma de faroles
eres amable y fino señor
tus rizos de luz te han sepultado lo sabes en muros de feldespato
pedazo de desgracia
EL CEREBRO DESINTERESADO
yo no os he interrumpido pero eso se pronuncia feeeeeeeeldespaaaaaato
OREJA
eres amable y fino señor
tus rizos de luz te han sepultado en muros de feldespato
pedazo de desgracia
EL CEREBRO DESINTERESADO
badabá badabá badabá gorila
SEÑOR SATURNO
regresa al más interior centro
busca el más interior centro
en el centro existe un centro
y en cada centro hay un centro (bis)
y en cada centro hay un centro…. / …..sobre cada centro hay un centro
SEÑOR ABSORCIÓN
SEÑORA INTERRUPCIÓN
SEÑOR SATURNO Árbol (todos)
OREJA
SEÑOR ANTIPIRINA
EL CEREBRO DESINTERESADO
SEÑOR SATURNO
el médico hurga
SEÑORA INTERRUPCIÓN
silbido hinchado de limonada sin amor – crispación sub-matinal
latente – cuenta corriente de horas fieles tragadas por las
estepas y las grandes lúcidas mentes – siempre legible y flexible
– con un capital de 100.000 francos – Antipirina en pijama
deja caer la palabra gasométrica que había reservado en la punta de los dedos de
su cerebro de lana. Podemos afirmar hoy con seguridad que unas langostas
mecánicas con patas de pájaros trueno de bermellones franceses y de restos de
estatuillas de cerámica y de cartuchos poblaban las circunvoluciones tranquilas
de sus pulmones. Una barba con estalactitas frías y andróginas rodeaba la
pelvis y la manivela con su poder amoroso. Desde el mercurio al cerezo la
naturaleza despliega la estrategia de sus series beligerantes.
Único arrastracueros en el país el árbol se nutrió de su tic nervioso.
El libro abierto como un músculo – a la izquierda el dolor se estabiliza –
la hora en que nos encontramos al final de cada página después de la cena
– sombrero capaz de precisión médica rigurosa mártir amable
oprobio ridículo.
EL CEREBRO DESINTERESADO
en el coche cama acaricié vaselina la
las dimensiones son elásticas el amor mide 4 metros
nuestro amor nuestro cuelga en jirones como un glaciar pútrido
toca madera dispara ponle K.O
SEÑOR Aa
tzaca tzac tzaca tzac resbala tzaca tzac tzacatzac
OREJA
saca despacio la barca feto rojo y que llora
y la mujer salta de la cama boumbarassassa
y la mujer salta de golpe de la cama coumbarassassa
y la mujer salta de la cama boumbarassassa y corre con la lámpara entre las
piernas
SEÑOR SATURNO
mira el péndulo que se convierte en lengua
lágrima de bifurcación que te dirá la temperatura
EL CEREBRO DESINTERESADO
nuestras entrañas son transparentes como los protozoarios largos largos largos
largos largos largos largos largos largos largos largos
OREJA
corre el médico
arranca bruscamente la forma que es :
cabeza de hipocampo hemorroides con los ojos apoyados sobre el casco
frontal, el uno grande abierto como una pelota el otro cerrado como
el barco las orejas respiran líneas rizadas o banderas húmedas,
la risa negra y amplia sin dientes, los brazos salen de las mandibulas uno es
largo como una lamprea los dedos giran molino al viento sobre la parte
central unos pañales sacados del estómago
SEÑOR ABSORCIÓN
uno de sus ojos el mas verde gotea gotea
lo demás es opaco
entre los raíles de un violoncelo agotado nervio de pez interrumpido
baila semigoteó el más hábil el más avisado el más ortodoxo médico
SEÑOR ANTIPIRINA
daddi dadadi dadado moumbimba dadadi
SEÑORA INTERRUPCIÓN
los oficiales bailan las reinas también tienen el dios mío en los riñones
y la fiebre postparto
SEÑOR SATURNO
mira el contenido de nuestros W.C.
los funcionarios se acuestan con los sábados noches
la ducha de la desesperación en el rectángulo brillante tiene buen gusto
los príncipes se mean en las calles
SEÑOR ANTIPIRINA
hemos concentrado la luz en esferas más blancas que la estrechez
de los ángeles
los polos se alejan en elipses pudibundas
mecanismo de escolopendra
id al país de los pederastas y tomad las precauciones necesarias
EL CEREBRO DESINTERESADO
teléfono ya no hay nadie ni obreros ni conciertos ya no hace calor ni frío los
refranes se han agotado los jugos gástricos se han agotado los pararrayos
escupen el rayo y los motores producen colores al óleo que sirven de pastas
dentífricas cuando nos juntamos en altitudes aristocráticas comemos bigotes de
antílope gritamos al fuego
SEGUNDA AVENTURA DIVINA
DEL SEÑOR ANTIPIRINA
(1.938)
– Obra teatral –
Traducida por Manuel Puertas Fuertes
SEÑOR ABSORCIÓN
campanas y bandejas de paja de cáscara
dilatan las pupilas de pelícano dentado
pese a la agitación del sanguímetro policía del volcán
propenso a la tuberculosis
metalúrgica
y perro guardián
niño coagulado sobre la silla plegable orinal de dormitorio
tu eres mejor como manivela
y aún mejor diente del punto de vista personaje restaurante
se emborracha de ataque serpentín es un sombrero
tu aspirina comprendes lo de allá abajo de quien
de la grabadora daga 37
vulgarmente treintasietelina llamada arturo
SEÑORA INTERRUPCIÓN
plumas y sierras
insecticida radiador
SEÑOR SATURNO
los insecticidas son agrios
acuérdate por ejemplo de la visita a casa del ministro
cinco negras dentro de un coche
EL CEREBRO DESINTERESADO
oh sí padres y facturas
a pesar de todo el honor
SEÑOR ABSORCIÓN
yo me ya
OREJA
el se ya
EL CEREBRO DESINTERESADO
silbato hinchado de limonada sin amor
despertar en leche condensada
encuentra un pez de mujer amarillo gracias aspire
color de linterna opio
las orejas del violín
la hora de la rebanada de ojo del viento
lleva bigotes
SEÑORA INTERRUPCIÓN
y bien mi ojo también lleva bigotes
SEÑOR ABSORCIÓN
salgo por una bomba de goma
medida o perfume
o enciendo porque estoy siempre disponible
SEÑOR ANTIPIRINA
yo exportación
SEÑOR SATURNO
¿tiene usted ranas en los zapatos?
OREJA
b. b. b. b. b. b. b. b. b. b. b. b. b. b. b. b. b. b. b. b. b.
b. b. b. b. b. b. b. b. b. b. b. b. b. b. b.
SEÑOR ABSORCIÓN
las pinza equinas
de los sexos de avestruces saciados
OREJA
suma abonada en destino balbuceó la reina
decoración floral de caseína endurecida
violar los sobres
preparar en la carrera de cabezas redondas la indignación atravesada por hielos
despertar matutino unidos a las
sofías acabadas
memorandum
agria y eventual sonrisa de tapón mecánico
hueso de flauta
rectifica
el líquido con adornos de cuero
en un bolsillo en explosión
de dónde saldrá el recién nacido con fibras de palmera
se levantó resignado sin carrocería y alcanzó lentamente la puerta
yate desguazado en botones de crustáceos
en pie
ovación
hinchado sobrante
ilícito de tic-tac
alumbra
unido
si no
muy muy caro
desfile de policías en botellas
paraguas de parasoles
SEÑORITA PAUSA
pausa
OREJA
y otras materias grasas y esterilizadas
para quitar los curtidos que os afligen haces hervir
y haces túnel
tú %
él largo
SEÑORA INTERRUPCIÓN
para
SEÑOR SATURNO
decididamente decididamente decididamente decididamente decididamente
decididamente decididamente decididamente
la frente descubierta del sol
naturalmente naturalmente
SEÑORA ANTIPIRINA
conozco una cifra de rodillas que no es un poema cepillo jugando
en las bocas de las conchas
sino el domicilio de un artista francés
y una composición en stacatto negro
de balcón vegetal metrónomo en un guiño del ojo
medicamento para las olas pulmonares en un saco
OREJA
le tocaba bordar a ella
SEÑOR SATURNO
El empaquetado de 4 en 4 y 44 cuántos puntos de grifos de mentiras y cabras en
celulosa ¿existe acaso en el cuerpo humano? Drama betún de limpieza
SEÑORA INTERRUPCIÓN
n.n.j.h.n.t.n.j.h.h.h.
SEÑOR ABSORCIÓN
igual que los tirantes de las montañas públicas sostienen la atención
de los pantalones túneles
ella debía arreglárselas
EL CEREBRO DESINTERESADO
el sueño el general el choque múltiple de corazón
el tabaco de uva las narices del estómago en los cabellos grises
los alfileres fríos
el jabón testicular en el café
una costilla de motor con nueces
y el cerebro helado del aviador enamorado
OREJA
evacuan las raíces cardíacas de la enfermedad eclipse y joyas
repertorio
prismáticos
espejo anónimo
rubeola
corbata de los arroyos y marta cibelina con doble culo
SEÑOR Aa ANTIFILÓSOFO
sin la búsqueda de te quiero
que es un boxeador francés
valores marítimos irregulares como la depresión DADA en la sangre del bicéfalo
me deslizo entre la muerte y los fosfatos indecisos
que arañan un poco el cerebro común de los poetas dadaístas
felizmente
porque
oro
mina
las tarifas y la vida cara me decidieron a abandonar los D
esto no es cierto porque a los falsos dada me los arrancaron ya que el reembolso
comenzará apenas
esto es de lo que hay que llorar la nada que llamamos nada
y limpié la enfermedad en aduana
yo caparazón y paraguas del cerebros de mediodía en dos horas de abono
supersticioso que desencadenan los engranajes
del ballet espermatozoide que encontraréis en ensayo general
en todos los corazones de los individuos sospechosos
os comeré un poco los dedos
os pago la renovación del amor que chirría como las puertas
metal
y sois unos idiotas
volveré una vez como vuestra orina
que renace a la alegría de vivir el viento ayudante al parto
y establezco un pensionado de proxenetas de poetas
y regreso una vez más para volver a empezar
y vosotros sois todos unos idiotas
y la llave del auto-cleptómano solo funciona con aceite crepuscular
en cada nudo de cada máquina está la nariz de un recién nacido
y nosotros somos todos unos idiotas
y muy sospechosos de una nueva forma de inteligencia y de una nueva lógica
adaptada a nuestro propio carácter
que no es DADA en absoluto
y os dejáis arrastrar por el Aaísmo
y sois todos unos idiotas
de cataplasmas
con alcohol de sueño purificado
por vendajes
y por idiotas
vírgenes
SEÑOR ABSORCIÓN
siente tus rodillas alejarse
luminosamente
de donde surge la oscuridad escarlata y a veces la luz
y no mira al médico que se acerca con su instrumental
EL CEREBRO DESINTERESADO
madre de lluvias pulmonares por el buitre cotidiano del fusil
OREJA
de su boca se resbalan los escupitajos con forma de faroles
eres amable y fino señor
tus rizos de luz te han sepultado lo sabes en muros de feldespato
pedazo de desgracia
EL CEREBRO DESINTERESADO
yo no os he interrumpido pero eso se pronuncia feeeeeeeeldespaaaaaato
OREJA
eres amable y fino señor
tus rizos de luz te han sepultado en muros de feldespato
pedazo de desgracia
EL CEREBRO DESINTERESADO
badabá badabá badabá gorila
SEÑOR SATURNO
regresa al más interior centro
busca el más interior centro
en el centro existe un centro
y en cada centro hay un centro (bis)
y en cada centro hay un centro…. / …..sobre cada centro hay un centro
SEÑOR ABSORCIÓN
SEÑORA INTERRUPCIÓN
SEÑOR SATURNO Árbol (todos)
OREJA
SEÑOR ANTIPIRINA
EL CEREBRO DESINTERESADO
SEÑOR SATURNO
el médico hurga
SEÑORA INTERRUPCIÓN
silbido hinchado de limonada sin amor – crispación sub-matinal
latente – cuenta corriente de horas fieles tragadas por las
estepas y las grandes lúcidas mentes – siempre legible y flexible
– con un capital de 100.000 francos – Antipirina en pijama
deja caer la palabra gasométrica que había reservado en la punta de los dedos de
su cerebro de lana. Podemos afirmar hoy con seguridad que unas langostas
mecánicas con patas de pájaros trueno de bermellones franceses y de restos de
estatuillas de cerámica y de cartuchos poblaban las circunvoluciones tranquilas
de sus pulmones. Una barba con estalactitas frías y andróginas rodeaba la
pelvis y la manivela con su poder amoroso. Desde el mercurio al cerezo la
naturaleza despliega la estrategia de sus series beligerantes.
Único arrastracueros en el país el árbol se nutrió de su tic nervioso.
El libro abierto como un músculo – a la izquierda el dolor se estabiliza –
la hora en que nos encontramos al final de cada página después de la cena
– sombrero capaz de precisión médica rigurosa mártir amable
oprobio ridículo.
EL CEREBRO DESINTERESADO
en el coche cama acaricié vaselina la
las dimensiones son elásticas el amor mide 4 metros
nuestro amor nuestro cuelga en jirones como un glaciar pútrido
toca madera dispara ponle K.O
SEÑOR Aa
tzaca tzac tzaca tzac resbala tzaca tzac tzacatzac
OREJA
saca despacio la barca feto rojo y que llora
y la mujer salta de la cama boumbarassassa
y la mujer salta de golpe de la cama coumbarassassa
y la mujer salta de la cama boumbarassassa y corre con la lámpara entre las
piernas
SEÑOR SATURNO
mira el péndulo que se convierte en lengua
lágrima de bifurcación que te dirá la temperatura
EL CEREBRO DESINTERESADO
nuestras entrañas son transparentes como los protozoarios largos largos largos
largos largos largos largos largos largos largos largos
OREJA
corre el médico
arranca bruscamente la forma que es :
cabeza de hipocampo hemorroides con los ojos apoyados sobre el casco
frontal, el uno grande abierto como una pelota el otro cerrado como
el barco las orejas respiran líneas rizadas o banderas húmedas,
la risa negra y amplia sin dientes, los brazos salen de las mandibulas uno es
largo como una lamprea los dedos giran molino al viento sobre la parte
central unos pañales sacados del estómago
SEÑOR ABSORCIÓN
uno de sus ojos el mas verde gotea gotea
lo demás es opaco
entre los raíles de un violoncelo agotado nervio de pez interrumpido
baila semigoteó el más hábil el más avisado el más ortodoxo médico
SEÑOR ANTIPIRINA
daddi dadadi dadado moumbimba dadadi
SEÑORA INTERRUPCIÓN
los oficiales bailan las reinas también tienen el dios mío en los riñones
y la fiebre postparto
SEÑOR SATURNO
mira el contenido de nuestros W.C.
los funcionarios se acuestan con los sábados noches
la ducha de la desesperación en el rectángulo brillante tiene buen gusto
los príncipes se mean en las calles
SEÑOR ANTIPIRINA
hemos concentrado la luz en esferas más blancas que la estrechez
de los ángeles
los polos se alejan en elipses pudibundas
mecanismo de escolopendra
id al país de los pederastas y tomad las precauciones necesarias
EL CEREBRO DESINTERESADO
teléfono ya no hay nadie ni obreros ni conciertos ya no hace calor ni frío los
refranes se han agotado los jugos gástricos se han agotado los pararrayos
escupen el rayo y los motores producen colores al óleo que sirven de pastas
dentífricas cuando nos juntamos en altitudes aristocráticas comemos bigotes de
antílope gritamos al fuego

TZARA – Cine calendario del corazón oscuro

TRISTAN TZARA

Portada primera edición

CINE CALENDARIO DEL

CORAZÓN ABSTRACTO

*

CASAS

(1920)

Traducido por Manuel Puertas Fuertes

PROLOGO

…Tzara ha irrumpido estrepitosamente en el mundo de la literatura, los ecos de sus veinticinco y un poema solo han enpezado de manera suave pero intensa. Breton, en Paris, aparca sus lecturas y se entrega, estupefacto ante esta originalíisima personalidad que va a cambiar el rumbo de la poesía. Tristan sigue en Zurich y prepara su llegada a la capital del arte y de las letras. Todos le esperan, Picabia tiene una habitación para él, y nada más llegar en Junio de 1920 publica Cine Calendario del corazón abastracto / Casas, siguiendo la estela y estilo de sus dos obras anteriores, más maduras las osadías, más medidos los riesgos, ya no recurre a textos incoherentes y comienza a surgir el verdadero Dada, el auténtico creador. En palabras de Behar, pasada la época destructiva nos adentramos en la Metapooesía donde el poema sobre el poema es a su vez poesía.

Entre los poemas de Casas, obra en la que recopila poemas dedicados a amigos y colaboradores destaca Maison Flake, incluido en casi todas las antolgías de Tzara, dedicado al novelista Otto Flake.

1
frasco con las alas de cera candente en flor
mi calendario brinca medicamento astral de inútil mejoría
se disuelve en la bujía encendida de mi nervio principal
amo los accesorios de oficina por ejemplo
a la pesca de diosecillos
don del color y de la farsa
para el capítulo flagrante donde da todo lo mismo
sobre la pista consuelo del alma y del músculo
pájaro grazna
2
con tus dedos crispados alargándose y vacilantes como ojos
la llama llama para apretar
estás allí bajo la manta
los grandes almacenes escupen empleados al mediodía
la calle se los lleva
las campanillas de los tranvías apagan la frase en voz alta3
viento deseo sótano sonoro de insomnio tempestad templo
la cascada
y salto brusco de las vocales
en las miradas que establecen los lugares de los abismos
para llegar a superar vivencias por percibir
convocan a los cuerpos humanos ligeros como cerillas
entre todos los incendios del otoño vibraciones y árboles
sudor de petróleo
4
sobre el teclado cabalgan tus dedos
puedes ofrecerme acaso la gama de hipos
me incliné hacia ti como un puente tendido
cuyos pilares zarandeados por el oleaje no crujen
y existe incertidumbre en forma de decisión helada
desencadenándose en el movimiento soportado por las ruedas
ese es el músculo de mi corazón que se abre y grita
5
bajo la escalera
agazapados en el calor motriz de este aeroplano crucifijo
sombra rosa
familiar en el vaho
acercándose como barco un cigarrillo
y el ácido humo de gasolina sobre el lago
oh manecillas atravesando el reloj peces estriados
suben como ascensores
y el oro de las moscas en activo :
el otro
6
la bruma inyectó el ojo
que en nuestra opinión colorea
de liviana sangre y de licor opaco fatigado
se mecaniza la danza de los ataúdes
o de las páginas multicolores inesperadas dentro de las venas
rueda gris petrificada podada de ramas
saltando desde las cosas a través de la distancia
vi los intervalos de la muerte subterránea7
eximidos de consentimientos demasiado sinceros sobre el diván
fresca cuerda que engarza las piedras de las ideas
o arena de indefinidas formaciones blancas
la menta rodeó tu alma bajo el abrigo
maliciosamente
isótropo luz sentada sobre tejo y diversión
8
las baldosas de tela y de hojarasca acentúan
la excusa de los cuatro paisajes y la diversidad
entre los botes de betún en construcción se desbordan
por encima de la multitud interrumpida por la naturaleza
jardinero de jaspes sanguíneos
aquí hay un globo
cervecería con danza del vientre inesperada se suicidó
un enorme pez
otro
los colores son cifras que matamos y brincan
tiovivo
como todo el mundo
9
las fibras se someten a tu calor estelar
una lámpara se denomina verde y ve
prudente penetración en temporada de fiebre
el viento barrió la magia de los ríos
y yo perforé el nervio
en el límpido lago helado
rompió el sable
y la danza de las mesas redondas de las terrazas
rodea el golpe del mármol escalofrío
nuevo moderado
10
coktail de ginebra del amanecer
el saldo de cuenta de las sombras atrofiadas
luchan los clarines al ritmo del fox-trot
animales muestran la conjuntivitis de acero de las rejas
y los empleados del servicio marítimo
como oportunidades en globo
se arrojan al agua
vestidos de satélites azules y culpables11
viento para el caracol vende plumas de avestruz
vende sensaciones de avalancha
la autoflagelación trabaja bajo el mar
y desiertos desvanecidos al aire libre en jarrones decorativos
la rueda de transmisión trae una mujer demasiado gorda
campos de pergamino agujereados por pastillas
quién comprendió el provecho de los abanicos para intestinos
leve circulación de dinero por las venas del reloj
aparece la obligación del deseo de marchar
12
picores en la garganta de letritas ardientes
algunas gotas de luz fracaso bastan en el espejo
y el mejor cine es el espejo del diafragma
telegrama que llega de cada grado de fría seco
telegrafíame la densidad del amor
para llenar la canción del rabel con tinta china
13
cenicero para fumadores de algas y filtros interinos
de istmos inventarios inventos artificio crimen
lixiviación
los dadaístas al timón de la corriente del golfo cerbatana
llevan bigotes legítimos y latinos
curan las fístulas con lapislázuli
lapislázuli lapislázuli
quién trepa el capicornio atracción de la vacuna fervor tetrarca
y abastece de fisuras fósiles
de erecciones filtradas por el tórax de jesús
pronósticos ataques shackelton del subcerebro
14
signo de la cruz y salud función gimnástica memoria
emana autómata respiratoria inevitable cortesía
la hora avanza en los huesos y deja huellas de silencio
apósito cuidado por defectuosas máquinas cuarteles maxilares
sal acero yeso tabaco antracita menta
me demostraron las nuevas leyes del corazón abstracto
coche de caballos febril y cuatro crujidos acres y macabros en
la barraca
“bajo los puentes de parís”15
en las cuerdas blancas de la media noche atrofiadada
recibes impermeable emisario lunático
bombilla mujer de caucho verde por kilómetros
el engranaje subterráneo del sentido del tacto
16
alto color de los deseos marítimos fría proyección
en diagonal celeste noble y corregida
sobre tu cuerpo grabado por cruces heridas
arrojadas en el cesto de la redacción
mide la elegancia calculada en dólares
gran humareda araña metal feto
17
somnífero profundo que cuece el cuco caqui
campana autodidacta y templada con sudor de humedad cacao
otros licores cerebrales perturban la osa mayor
dentro de los crisoles
estremecerse como bramantes cultivados en el ecuador
el aparato guillotina la marcha familiar de los vagones
18
purgatorio anuncia la gran época
el policía amor que se orina tan deprisa
gallo y hielo se acuestan bajo el ojo galante
gran lámpara se traga virgen maría
calle santiago se van los pequeños bonitos
hacia los sellos de la aurora blanca aorta
agua diabólica llora sobre mi razón
19
entre dos tuberías y la rosa diagonal
abierto el grifo para luz brandy de cereza
la cruz sube desde un cristal guardarropa
violoncelo cocido azul hipermanganato
engranaje embrionario
y las huellas del lapicero tridente20
lámparas hipnotizadas por la mina de sal
hacen palidecer el escupitajo en la boca alerta
vagones fijados al zodíaco
un monstruo muestra su cerebro de vidrio calcinado
ésta es la verdad que huye del saludo cordial
y se asemeja a la tórtola del rag-time
sin oposición al perfume inicial a las especulaciones hípicas
las vocales de sal dientes parados sobre los raíles
retiramos las escaleras
señal
21
el fútbol en el pulmón
rompe las ventanas (insomnio)
en el pozo hacemos hervir enanos
para el vino y la alegría
picabia arp ridemont-dessaignes
buenos días

CASAS
(1920)
CASA FLAKE
haced sonar trompetas el anuncio enorme e hialino animales del
servicio marítimo
avión forestal todo lo que existe cabalga al galope de luz la vida
el ángel tiene caderas blancas (paraguas virilidad)
nieve lame el camino y el lirio virgen comprobado
3/25 de altitud un nuevo meridiano pasa por aquí
arco distendido de mi corazón máquina de escribir para las estrellas
quien te dijo “espuma picada por prodigiosas tristezas-reloj”
te ofrece una palabra que no se encuentra en el larousse
y quiere alcanzar tu grandeza
qué vapor de un tubo de rayo impulsa
en contra nuestra la eterna y multiforme vela
aquí no asesinamos hombres en las terrazas
que se colorean con la sucesión íntima de indolencias
intentamos cosas increíbles
espejos in-cuarto micrografías de almas cromáticas e imágenes
todos llevamos cascabeles-tumulto que agitamos
para las fiestas mayores sobre los viaductos y para los animales
giro de un baile en octava sobre meteoro y violín
el juego de los espejos año que transcurre
bebamos una copa soy l’hermano loco
tinta del cielo lago de hidromiel
vino opaco flake en hamaca
practica la ofrenda tranquila y fecunda
araña el cielo con sus uñas
y el rascacielos es solo su sombra
en bata doméstica
el año estará entre las palmeras y plataneros surgidos del halo en
cubos de agua
simple música vasta productiva apareciendo en buen puerto
y pan carmesí en la futura y múltiple temporada
viejos grabados de reyes cazando hermosamente coloreados
pipa y pelea en el jarrón bajo el el as de picas piar con
los pájaros y los desnudos yermos un barco alerta en el pico
roca motor con chispas de buenas noticias la torre eiffel toca el rabel
aquí cada silla es suave y cómoda como un arzobispo
negocio de ascetismo monjes garantizados de todos los precios-mis
señoras aquí-casa Flake
CRYLOMINE DIEZE
arp tiene un pájaro en el telefonillo
arp es una barba de candelabro
tiene un gonococo como reloj
BOLETÍN
PARA FRANCIS PICABIA
quien salta
con grandes y pequeñas ideas de nueva york a bex
a b espectáculo
para la aniquilación de la vieja belleza & co
en la cumbre de este inevitable irradiador
la noche es amarga 32 hp de sentimientos isómeros
sonidos agudos en montevideo alma desinflada oferta en los anuncios
el viento entre los telescopios sustituyó los árboles de los paseos
noche etiquetada a través de las gradaciones de vitriolo
con olor a ceniza fría vainilla sudor zoológico
crujido de arcos
empapelamos los parques con mapas
el estandarte corbata
perfora los valles de guta-percha
54 83 14 : 4 fórmula para pensar
contiene el pulso laboratorio del valor en cualquier momento
salud estilizada con sangre inanimada de cigarrillo apagado
cabalgata de milagros para superar cualquier lenguaje
desde borneo se comunica el balance de las estrellas
a tu favor
procesión triste o mecánica del calendario
donde caen las fotos sintéticas de los días
«la muñeca en la tumba» ( jon vinea ojo de clorofila)
5º crimen en el horizonte 2 accidentes canción para violín
violación bajo el agua
y los rasgos de la última creación del ser
azotan el grito
VENTILADOR DE BAILE CON BAÑO DE ACEITE
serner es el grito debajo de una puerta
cuota de suscripción
en tabaco de oriente verde y numerado
cordón flexible cable bajo plomo pianola
se franquicia en desinfección de turbina hipótesis
se ruborizó en la boca de burdel enrabietado
NOBLEZA GALVANIZADA / ANDRE BRETON
me esterilizo máscara lento limón campana
buitre se acuesta en el aire negro y rizado
si rompo el jarrón siega aves de éxtasis fijo
entre los frutos juega la velocidad ejerce la incandescencia del tridente
el calor sale se duerme la guirnalda de clavos
salgo coche pequeño
asfalto fuertemente fertilizado
por escritura de algas y venas de vampiro
y la flecha atrae la lluvia
o la guirnalda de payasos en verano y en cabeza
monstruo marino con condecoraciones de hierro de avestruz
sierras de trasatlántico cosquillean huesos de porcelana
escena de grupo de todas las sensaciones festivas
en abanico de vidrio para dulzuras expresables
RUISEÑOR CIVIL / MAYA CHRUSECZ
pliegue mississicri
el tejido irradia pánico bajo la flecha
clima elegante confitería historia libélula
convalecencia combinada cristal semi-blanco cristal
calurosa madre molesta la mandolina
alteración autoverídica y melodina microcardíaca
SHOW FICTICIO Y Y FAMILIAR / RIBEMONT-DESSAIGNES
clgr grtl gzdr
el cansancio
el
pie
cristal en el nervio
una
unida
gasómetro sacerdotal
depilatorio
y
mejor
aquí-yace
hecho
triple hueso
no tiene
a dada
ibidilivi rizididi
lámina
imitación
galvanoplastia
ra
ga
ta
ga
ribaldi
carrera
silbato de tinta amarilla
y bofetada
DESCARRILAMIENTO / SOUPAULT
maquinista de sombras boreales conocidas
la efigie del emperador nos envía flechas o instrumentos de pesca
los arcángeles también tienen necesidades escandalosas
recuerdo colectivo y parásito la fuente en la caja
vendedores de proyecciones escarabajos cabreados y cangrejos
entre el toro y la serpiente está el lirio invierno tubería y embalaje
MALOS DESEOS LLAVE DEL VÉRTIGO
MEDIANTE HIPOGLOSA
señora cogió el galope
silbido en la frontera
limpia simple propio alma estenografiada
acompaña a las raras colecciones de asesinatos con entrada libre
debajo de la mesa y en la nuez
ciervo
busquemos el pulmón empapado de tinta negra
ascensor para animales entrañas de veleros
muelle plátanos cuba
vas
vienes – y siempre es el evangelio frágil oreja
pero creer en el alma orden de correo interno
en el cerebro-cuartel de ágiles instintos
reducir siempre reducir
recibo respuesta él te ama buena voluntad etc
esperamos agotados el brillo entre los dedos
infección satánica amarillea el astro de los calores tropicales
esperamos amigos y otras cosas
tan reprochadas en las vocaciones gramaticales de los equilibristas en
frascos
CRYLOMINE BÉMOL / FRANCIS PICABIA
ágrafa pipa pipi pompon de corazolina
en el camión por la mañana manzanilleaba estrellalito y gravoniza
el porqué translazo de baño señor
vendaje la bisexualidad de los paisajes cardenal amette
con pompón pescado
en los dedos ribemont-dessaignes g r d lubricante
lanza un puño en la cara del balcón tormenta cochecito
¿té o gasolina? esto me es completamente dada
LA COLA DEL DIABLO ES UNA BICICLETA / ELUARD
mordisco ecuatorial en roca azulada
abruma la noche aroma íntimo de cunas amoniaco
la flor es una farola muñeca escucha el mercurio que sube
que muestra el molino de viento colgado del viaducto
anteayer no es la cerámica de los crisantemos quien
vuelve la cabeza y el frío
sonó la hora en tu boca
aún un ángel roto cae como un excremento de buitre
extiende la llave tipográfica en el desierto ajado
jirones de orejas roídas lepra hierro
CASA ARAGON
arp y el árbol con barba
resucitan en la noche libre
en la edición especial australiana para bolsillos del canguro
arp y la barca en el arco
se enmarcan para semiramis
arp el arco y la barca con barba de árbol
cruje-cronómetro

TZARA- Primeros poemas

P

ESTA ES LA INFAME TRADUCCION QUE CIRCULA POR INTERNET …COTEJEN CON LA DE ESTA ENTRADA

PRIMEROS POEMAS (Rumanos)
TRISTAN TZARA
Edición : Claude Sernet . Paris – 1965
Traducción de Manuel Puertas Fuertes

BREVE INTRODUCCION

Dada no había sido aún concebido ni imaginado, no se había producido
fecundación entre contrarios, zigoto futuro. Existían los balbuceos líricos del poeta
adolescente Samuel Rosenstock (Samyro), proto-tzara. Surgía en Bucarest un grupo
de poetas de influencia simbolista, de hecho la revista que publicaban se llamaba
Simbolul, a reseñar Ion Vinea y Marcel Iancu, quien acompañaría a Tristan en el
inicio de la aventura dadaista.

Entre estas influencias cabría destacar los nombres de Eminescu, Minulescu,
etc...todavía con el modernismo a sus espaldas y sobre todo en lo que respecta a las
inquietudes vanguardistas destaca la obra del desconocido Urmuz (Demetru
Dametrescu Bazau).

De esta época y escritos en rumano son estos primeros poemas del futuro Tristan
Tzara. Publicados por primera vez con la anuencia, que no permiso, del autor, por,
Sacha Pana en Bucarest en 1934, fueron vertidos al francés por Claude Sernet y
Colme Voronca en 1963 y que fueron ampliados por Pana consultando los archivos
de Ion Vinea hasta completar el contenido que aquí se traduce al castellano por
segunda vez tras la publicación de la perversión perpetrada por Darie Novaceanu
con la anuencia de Prensas Universitarias de Zaragoza con una inmensa repercusión
en Internet, lo que constituye un delito intelectual de lesa traición (traduttore -traditore), 
aviados estamos, poco Tzara y pésimamente traducido. Como muestra
solo un botón : en el último verso del poema titulado Introducción a D. Quijote,
donde imagina al autor escribiendo las aventuras del caballero andante, tergiversa
totalmente el sentido del poema al confundir libro (livre) con libre (libre). Tristan
Tzara merece más respeto.

Independiente de que renegara de éstos sus incipientes versos juveniles,
observamos ya en ellos un sentido intuitivo, provocador prevanguardista e iniciático
de la futura revolución antiliteraria que supondría toda la vorágine de la actividad
dadaista. Ya aparece en estos poemas un imperio de la metáfora más osada, un
individualismo internacionalistas una alteracíón de la ortografía signada, el tema de
la guerra y de la fraternidad universal, la asunción de la duda y del absurdo como
fuentes creativas, en definitiva los pilares fundamentales que no abandonaría a lo
largo de toda su vida.

Se han consultado fundamentalmente para la elaboración de ésta traducción, las
Obras Completas editadas por Flammarion al cuidado de Henri Behar, la biografía
de François Buot en la editorial Grasset y el prólogo, éste sí interesante, de la
edición de Prensas Universitarias de Zaragoza.

                     + + + + + + + + + + + + + + + + + + + + + + + 


PRIMA EN EL INTERNADO

Prima en el internado, uniforme negro cuello blanco,
Te quiero por ingenua y soñadora,
Por tu bondad y porque lloras y rompes las cartas que carecen de sentido
Y porque te entristeces al estar lejos de los tuyos estudiando
En Monjas* donde falta el calor por la noche.

Cuentas continuamente los días que faltan hasta las vacaciones
Y recuerdas un grabado español
En el que una infanta o duquesa de Braganza
Se sostiene dentro de su amplio vestido como mariposa sobre corola,
Y se divierte dando de comer a los gatos y espera un caballero.
Encima de la alfombra hay loros y otros animalitos
Pájaros caídos del cielo
Y tendido cerca del sillón de luto,
Allí – delgado y temblando – se ve un podenco
Como un manto de armiño resbalado de algún hombro.
Ella quiere recogerlo pero
Algo recuerda acariciando el collar que rodea su cuello
Porque ve al caballero - y eso es todo :
Se acerca al pupitre la hermana Beatriz o Evelina
Profesoras de historia o de griego y latín
O porque cuando se acercan las vacaciones
O porque pasan los días tan despacio ...
Caen hojas y flores como arrancadas de un calendario;
¡Es triste la vida, sin embargo es un jardín!

Y la infanta o la duquesa de Braganza
Se vuelve a dormir o pierde su linaje – porque cuentas
Los días que quedan – desde mañana hasta las vacaciones.
Comienzo mi carta y te escribo : Mi querida prima,
Ayer creía escuchar en mi habitación tu voz tierna y cariñosa.

* Polisemia que redunda en el poema : Monjas es una región rumana cercana a
Moinesti lugar de nacimiento de Samuel Rosenstock (Tristan Tzra)

                       VACACIONES EN PROVINCIAS

En el cielo pájaros quietos
Como restos de moscas
Unos criados cotillean delante de la puerta de la cuadra
Restos de animales, excremento y estiércol florecieron en el sendero

Pasan por la calle el señor de negro con su hija pequeña
Alegría de los mendigos en el crepúsculo vespertino
Y yo tengo en casa una marioneta con cascabeles
Para distraer mi tristeza cuando me engañas

Mi alma es un albañil que regresa del trabajo
Recuerdo con olor a farmacia limpia
Dime vieja criada lo que había antaño y que ya nunca volverá a existir
Y tú prima avísame cuando cante el cuco

Bajemos por el barranco
Que es Dios bostezando
Mirémonos en el lago
Lleno del desove verde de las ranas

Seamos pobres al regresar
Y llamemos a la puerta del extraño
Como el pico de los pájaros en la corteza de la primavera
O mejor no vayamos a ningún sitio
Luto blanco en casa de la hija del vecino

LA TORMENTA Y LA CANCIÓN DEL DESERTOR

                               I

Estalló la luz de los obuses
Y se rompió relámpago en nuestra mano
Igual que la mano de Dios se partió en cinco dedos
Alcanzamos a las tropas y las abatimos
Pisoteamos los cadáveres abandonados en la nieve
Abrimos una ventana a las tinieblas ahogadas
Por valles que succionaron enemigos como ventosas
Y los mataron hasta en la más azul lejanía.

El frio : pulveriza los huesos, roe la carne
Dejemos al corazón que llore.

¿Por qué nos deslizamos por la montaña eviscerada?
Rugiendo la tormenta desencadenó sus leones
En el bosque destrozado
Penetra el viento oscuro hasta el fondo del corazón
Y esperamos de timbales dispersos
Clara y simple una sagrada palabra

Entre leprosas colinas, en un barranco
Como en la órbita de un cráneo
Abrigamos nuestro miedo a las tormentas
Y uno de nosotros empezó a pontificar sin parar
Allá abajo.

Recogí sus palabras – aquellas
Que me atravesaron como licántropos las calmas lunares
Para hacerte collares de dientes de tiburón
Que suscitan torbellinos de pesadillas.
El ojo roído por óxido lanza su fuego
Entramos en la boca de la lejanía
Y en la hilera de colmillos de la fortaleza, los demás
Esperan.

Está tan oscuro que sólo las palabras iluminan.

                                II

Bajo el hollín del abeto, apartado,
Se oye el lamento del desertor
¿Qué rama se convierte en flauta comenzando a llorar?
La espuma del agua helada cristaliza en ramos de sal.
Pulveriza los huesos, roe la carne.

“Con los puños cerrados, el cuello tenso,
Alcanzo la seducción de la noche callada;
Al llorar carámbano de acero en quietud de constelaciones
Afila las espadas del alma.

Amarilleó la luz como en una tulipa
¿De qué sábanas arrancaron las nubes tinieblas azules
Dónde huyo mordido por las serpientes de la lluvia
Para que mi brillo alcance lejanías iluminadas?

Bajo las inmensidades de la tristeza
Así como el trueno asfixiado bajo bóvedas
Soy un viajero con el alma nublada,
Nublada.

Es aquí cruel la añoranza del país;
Pero observa también como floreció, muy sensato,
En sus estelares lenguas de plata,
El niño de las Sagradas Escrituras.

Únicamente para mí la noche no es hermosa.
Lúgubre, la canción del esclavo se congela encima del regimiento
Se diría que unos murciélagos trajeron de un claustro jirones de noche
Únicamente para mí la noche no es hermosa,
Únicamente para mí.

Observa : en polvo y alma se aleja mi cuerpo,
Porque te añoro con la tormenta y el aullido de las sirenas
Más alto que las nubes contra las que se estrellaron los furiosos obuses.

Si los pueblos continúan combatiendo,
¿Por qué cuelga aún tan roja la luna,
Sello de Dios sobre el libro de la paz?

Las granadas despedazan el cielo, pálidos trozos de escudo,
Muerden el hielo de las nubes y, chapas de acero, se hunden en la niebla.
Los árboles se balancean como barcos al tirar de sus amarras,
Los murciélagos deshojan la blanca margarita de la luna,
El viento rompe y dispersa sus pétalos,
Únicamente para mí la noche no es hermosa,
Únicamente para mí.”

La canción -pensamiento interrumpido :
El frio pulveriza los huesos, roe la carne
Dejemos al corazón que llore.

                 VEN CONMIGO AL CAMPO

Edificio en obras con ramas secas como arañas en los andamios
Levántate hacia el cielo con total serenidad
Hasta que las nubes te sirvan como cortinas
Y las estrellas emulen la satisfacción de las lámparas en los balcones llenos de noche

Entre dos castaños llenos como la gente que sale del hospital
El cementerio judío ha crecido entre las piedras;
Más allá de la ciudad, sobre la colina
Como gusanos se arrastran las tumbas.

El remolque de perros amarillo nos espera delante de la estación de tren
En mi se rompen unos juncos con ruido de papel arrugado
Querría desaparecer despacio a lo largo del país
Y ver mi alma vacilar como el funambulista.

Vagan por los bosques
Unos mendigos gitanos con barba cenicienta
Y tenemos miedo al cruzarnos
Cuando el sol frota los senderos con su párpado.

Cabalgaremos jornadas enteras,
Nos detendremos en grises posadas,
Allí se hacen muchas amistades
Y por la noche nos acostamos con la hija del posadero.

Bajo los nogales – donde sopla un viento pesado como un jardín con fuentes
Jugaremos al ajedrez
Como dos viejos farmacéuticos
Y mi hermana leerá la prensa en la hamaca.

Nos desnudaremos sobre la colina
Para que el cura se escandalice y las chicas se diviertan
Nos pasearemos como agricultores con grandes sombreros de paja
Nos bañaremos junto a la rueda del molino
Nos tumbaremos sin vergüenza al sol
Se nos volarán los vestidos
Y detrás nuestro ladrarán los perros detrás nuestro.

              CANTO DE GUERRA

Crecieron en los campos unos espantapájaros
Allí donde se tejen surcos cobrizos
¿Qué vas a arrastrar a los establos
Al oír la corneta de los guardias forestales?

El estiaje
Quemó la hierba en mi alma
Madre,
Tengo miedo

- Como andas por aquí te quema
El viento otoñal.
Noa apresuramos hacia las fronteras
Ante las iglesias no nos santiguamos;
Aunque nuestras enamoradas
Pudiesen convertirse en agua de manantial, en fantasma de ahogados
Para que nos detuviéramos …
Madre,
No dejo de llorar como un final de escala
Es tan duro el camino
Tanto nos apremia.

Y tanto, tanto daño nos hacen las rodillas
Y otras partes …
El viento nos clava sus uñas en los ojos
Para hacer estallar nuestras pupilas como granadas.

Aquí hicieron un alto las tropas al mediodía
Y se dispersaron como el arroyo en un pantano
La tierra está quemada, así pensamos con dolor en su hogar,
Fermenta a fondo como el pecado en un pecho de jovencita
Pero no sacia nuestra sed y huele bien a pan caliente.

Sobre nuestro campamento
Se abatíó la ira de las nubes
Arrastró las carroñas hacia el arroyo
Multiplicada la fuerza de las aguas a la vez que la huida de los pueblos
Azotada nuestras penas, nuestras angustias
Fueron molidas como trigo.

Viejo álamo erguido al borde de la trinchera
Abre tu vientre, derrama tus entrañas
¿Cuán rubia es la hija del posadero de Hirsoveni
Cuántas horas nos quedan aún?

Me dormí con las tristezas del bosque
Descubrí en mí un estanque con suave canto
En cuyo fondo lloro con una voz de santo;
- Hunde más profundamente el clavo del sufrimiento que aún no estoy muerto.

         VOZ

Muro derruido
Me pregunté
Hoy porqué
No se ahorcó.

Lía la rubia
Con una cuerda …
Hubiera colgado
Hermosa madura pera

Hubieran ladrado
Los perros callejeros
Y hubieran venido
Gentes a verla

Hubieran gritado
“Se va a caer”
Yo hubiera cerrado
Puerta y candado

Hubiera puesto la escalera
La habría desatado

Hermosa madura pera
Hermosa chica muerta
Y la hubiera acostado
En una cama bien hecha

         [ LETANIAS]

Cuento al jardín
El destino que has tenido
Y ladran los perros
Y se burlan los vecinos

Hace frío
Afuera nieva
Aúlla el viento como
Un lobo acosado

Campanas de bronce
Paralizan viejos dolores
El tiempo se deshace
En párpados invernales

Lía rubia Lía
Lástima que no puedas ver
Al mar envolverse
En grisáceas nieblas

Lástima que no puedas oír
Cómo las sierras de la luz
En la cuna del mar lejano
Golpean la madera de las barcas varadas

Lástima que no puedas sentir
Cómo los árboles se inclinan para besarte
Y cómo los labios de las olas perdidas
Se juntan para conocer tu rostro

Se ha caído algo
Se ha caído sollozando una estrella
Buena gente rezad
Por ella

                                 ATARDECE

Regresan de las aguas los pescadores con estrellas
reparten comida entre los pobres, ensartan para los ciegos rosarios
salen entre los parques los emperadores a esa hora que parece la pátina de los grabados
y los criados bañan los criados a los perros de caza
la luz se pone unos guantes
ábrete ventana -consecuentemente
y sal del cuarto noche como el hueso del melocotón,
como el cura de la iglesia,
Dios : carda la lana para los sumisos enamorados
pinta pájaros con tinta, renueva la imagen en la luna
- vayamos a coger escarabajos
para encerrarlos en la caja
- vayamos al ríopara hacer vasijas de barro
- vayamos a la fuente para besarte
- vayamos al parque local
hasta que cante el gallo
para que se escandalice la ciudad
-o al desván del establo para acostarnos
el heno pincha allí y se oye el rumiar de las vacas
que luego añoran a sus terneros
marchémonos, marchémonos.

                             DOMINGO

El viento llora en las chimeneas con toda la desesperación de un hospicio
Acércate a mi como una barca a las cañas
Dispón las palabras como las sábanas blancas de las camas de la enfermería
Para que allí abajo podamos llorar tranquilamente y olamos los membrillos y el abeto

Háblame de lejanos países
De gente extranjera
De la isla de los loros
Mi alma está contenta y sorprendida
Como un amigo que acaba de volver del hospital.

En tu voz hay mujeres viejas y buenas
Tu brazo recorre mi pecho como un riachuelo
Me gustan los animales domésticos
En el zoológico de tu alma.

Un hombre inclinado sobre el puente, silba al agua sin pensar en nada
En nuestra casa hace calor, hay alegría como cuando en el redil nacen los corderos
Tu historia se duerme como un niño que mece un elefante de lana
En nuestra casa todo está tranquilo cuando cuando los caballos beben en la fuente.

Y los chicos del internado pasan en largas filas por la calle
Y en cada mirada hay un hogar paterno
Con buena comida y hermanas menores
Con macetas de flores en la ventana.

Cuando anochece el frío se cuela por los pasillos
Como una serpiente larguísima arrastrando su cola sobre las baldosas
El lago esta cosido con hilo blanco
Los ahogados suben a la superficie – los patos se alejan de ellos.

En casa de los vecinos el padre besa a su hija indiferente.
La reprende cuando se va
El lago está encerrado como tras una muchacha las puertas del convento
El gorgoteo de la suicida da miedo – las ranas se afligieron un momento.

Me voy a encontrar un poeta triste y sin talento.

                      FUERA DE LA CIUDAD

El esqueleto que cuelga del mimbre frío
Rechinando los dientes, lo mece el viento
Amigo, silba el viento entre tus huesos
Unas extrañas melodías, y vibra la cuerda.

En el corazón, en la oscuridad llorona
Por la noche los lobos te huyen, se congregan las mariposas
Entran en la cuenca de los ojos como dentro de una flor
La noche se disuelve a tu alrededor como las mariposas.

Si las cuerdas del corazón todavía vibran
Es por que yo soy el arco del violín :
Los caballos relinchan sobre la colina de los molinos de viento
Cae la noche
Desaparecen los corderos como ángeles de la guarda.

Del hospicio salen lloros
Como serpientes amaestradas del baúl de un zoológico,
En el hogar de mi alma fría te hice menos salvaje,
Eres blanca como la calma de un águila real.

-Querrías romperme, columna sagrada
Verme crecer, rosa de invierno
Sentirme en el rezo, roca
En las noches de estío, simple jardincillo.

Te dormí sobre almohadas císneas
Sobre el lago de mis caricias
Arrojé el frágil esqueleto con olor de vergel
Te dormí como la luz de las flores en un búcaro.

            TRISTEZA DOMÉSTICA

En semilla de lirio
te enterré tranquilo
nosotros nos quisimos en viejos campanarios
se deshilachan los años
como viejos encajes

por todas partes te busco Señor
pero sabes que demasiado poco

te enterré en noviembre
cuando los colegiales iban a comer
y no supieron que ibas en la carreta
porque hubiesen llorado

así como se derriban las barricadas conquistadas
el dolor se derrumbó sobre los padres
de papel, ¿tu carne anciana
cómo sería? - triste y amarilla
y te amé en el violín de la decencia

el otoño extendió su herida por el país
se desabrochó el pecho despacio
y se va a desabrochar más su vestido
como el violín de la barca arrancada a sus dueños
va a desabrochar la carne de su cuerpo sanguinolento
que me reclama
nos hemos paseado tantas veces por el rompeolas
entre el viento que impulsa los barcos calafateados
y hunde un gancho en la ceniza de los pulmones
y el rompeolas es un sendero de caracol
en el corazón del Señor
mis pensamientos se van – como las ovejas a la dehesa – hacia el infinito
tristes fragmentos de biografía lloran sobre los campos de caramillos
me ahogo en una desesperación de fenómenos sísmicos
y por las calles corre el viento como un perro acosado

                               * * *

los astrólogos tienen citas secretas
en una de las habitaciones del emperador que son como una colmena
donde elaboran en el futuro acontecimientos preparados
para convertir el amor en dolor

                             * * *

el caballo come serpiente nocturna
el jardín se puso sus decorados imperiales
traje estrellado de novia – deja
que mate tu carne fiel oh noche en el infinito
la loca del pueblo incuba bufones para palacio

                                  DUDAS

Saqué el viejo sueño de su caja como tú sacas un sombrero
Cuando te pones el vestido de muchos botones
Como tú sacas el conejo por las orejas
Cuando regresas de la caza
Como tú elijes la flor entre las malas hierbas
Y el amigo entre los aduladores

Esto es lo que me pasó
Cuando llegó la noche tal un insecto lenta
El remedio que muchos necesitan
A la hora en que enciendo en mi alma un fuego con ramas secas
Me acosté. El sueño es un jardín por la duda cercado
No sabemos lo que es verdad, ni lo que no lo es
Pensamos que es un ladrón y le disparamos con el fusil
Corre el rumor después de que era un soldado
Para mí fue completamente parecido
Por eso te llamé para que me digas – sin error
lo que es verdad- lo que no lo es.

        INSCRIPCIÓN SOBRE UNA TUMBA

Y yo sentía tu corazón puro y melancólico
Como sentimos la luna flotando silenciosa
                  Detrás de las persianas bajadas.
Y yo sentía tu corazón amargado y tímido,
Como un mendigo, con la mano extendida delante de la puerta.
                 Sin atreverse a llamar y entrar,
Y yo sentía tu corazón humilde y frágil
Como una lágrima dubitativa en el umbral de los párpados
Y yo sentía tu corazón afligido y húmedo por el dolor
Como en la mano un pañuelo regado por lágrimas
Y hoy cuando mi corazón ansía perderse en la noche
Sólo tu recuerdo lo retiene
                   Con invisibles dedos fantasmales.

                                    LLAMADA

Cuando te ví, llevabas un collar; en los brazos empolvados
Unas pulseras, y unas serpientes se enrollaban en tus minifaldas,-en los dedos
Unos anillos falsos que brillaban como los ojos de los búhos por la noche
Y tu madre estaba muerta hacía tres o cuatro semanas.

Y las serpientes subían y bajaban como un chorro de agua
Y se arremolinaban alargadas, para mamar con una lengua inocente
Algo prohibido o su propia cola
(En tu alma silencio pero tus ojos lloraban un dolor verdadero).

Noté cómo tu voz pagada
- Cantabas obligada por la borrachera -
Quería llenar el vacío de tu alma
Con la melodía de las horas tardías.

Y tu baile de turbias intenciones
Se precipitaba insistente – maravilla (los adolescentes preguntaban : ¿cuánto cobras?
Tus pechos maduros y enormes
Y nuestras miradas locas.

Cantante, bailarina con talento
Deja que se venda el amor, maldita flor marchita,
Vuelve a ser como antes : de buen comportamiento
Así piensa tu madre con una sencillez de nieve.

Tú quisiste, María, atarte una soga al cuello
Para que tu madre te hubiese amado
El llegó con vestido de domingo
Y limpió las lágrimas de flores de tu rostro.

La luna está roja, María, cómo sería la noche – gris
Ven al campo conmigo
Llorarás primero todo tu dolor con total calma
En una antiguo cuarto oscuro. En un cuarto limpio y tranquilo.

Donde podrás desnudarte por completo
Para dar el consuelo que necesita tu sufrimiento
Quizás quieras libros con ilustraciones para olvidar
O una muñeca en su cuna y cuidados de enferma.

Nos pasearemos en trineo sobre la llanura nevada
Y jugaré con tu corazón de gata
En primavera invitaremos a unos amigos
Y pasaremos días y días de felices.

                             ELEGÍA

El alma antigua, querida, la quisieras flores estivales
Los pájaros durante el invierno permanecen en su jaula

Tal la colina llama al cuerpo del valle acogedor
Así te amo, o como la tierra a la lluvia densa y fecunda

Te espero cada tarde en la ventana desensartando perlas
Colocando los libros, recitando mis versos

Y sonrío cuando en el patio los perros ladran, ladran
cuando vienes a quedarte en mi casa hasta el alba, hasta el alba

Y es más feliz mi corazón que nuestra cálida habitación
Cuando fuera sé que nieva y que las calles se visten de blanco

        ELEGÍA POR LA LLEGADA DEL INVIERNO

Querida (escucha) se lamentan los álamos porque te marchas
Y yo pienso : ojalá no tengas frío
Leva ropa de abrigo y muchos libros para leer
(Una noche hallarás un lirio marchito)

Sé cómo ocurrirán las cosas : (comedia) cogeré un pañuelo limpio
En el que lloraré todo mi dolor, también toseré en él cuando me resfríe
Lo agitaré al aire cuando te alejes – pensamiento sincero
Y recordaré otros tiempos cuando buscaba otra joven por las calles

Piénsalo : quizás nadie te espere allá abajo
Y llorarás, y tendrás remordimientos, la vida es triste, triste
Te acordarás siempre del pañuelo que agitabas
Y que desencadenará en tu jardín un viento terrible
Destrozando las avenidas, erradicando el pensamiento que te lleve a casa

Escucha mis sabios consejos
Permanece silente junto a la mesa y haz tu labor
Aún no terminaste de coser tu vestido de seda
Escucha mis sabios consejos

                              * * *

Amada – llega el invierno y tú te marchas
Y el viejo caballo podrido en el jardín
Ya no tiene crines ni orejas; yo espero la luna llena
Para lanzarme sobre la silla y galopar detrás de tí, luz (Comprendes…)

                                       VIAJE

Se hunde casa tardía
Sobre una tumba de jovencita, lentamente tragada por el humo
Por el cielo manchado y las gallinas apresuradas, la lluvia nos envía señales
Nos gustaría encontrar pobres con cabellos grises, darles limosna

Tus ojos son demasiado grandes, demasiado fríos tus labios
Y con menos frecuencia preguntas al espejo si agradas
Hay aquí cuatro razonables hombres
A punto de irse en cuatro diferentes direcciones

En la carretera hay plantaciones de amapolas, chopos fulminados por rayos
Hay puentes tendidos sobre aguas reales
Sobre arena amarilla como el azufre donde ni siquiera crecen malas hierbas
Al pie de las montañas hay pueblos nuevos y limpios

Con aves en los corrales, con plantaciones llenas de frutos
Campanarios, molinos de viento, residencias señoriales
En el límite de la finca hay colinas despedazadas
Hay trilladoras y graneros repletos.

En la pequeña estación donde sólo nosotros nos apearemos
Nos estará esperando el viejo cochero
Tú me harás preguntas sobre los pueblos y los albergues del camino
Sobre cosas a las que te responderé que no sé

Viviremos en una casa con tejado de paja
Allí anidarán las cigüeñas
Recibiremos invitados, iremos a casa del alcalde, a la escuela
Coleccionaremos insectos del lugar

Viven en nuestro bosque osos, ardillas, ciervos
Está deshabitada la cabaña del guardia
Desde allá abajo se puede divisar todo el pueblo
Y allí esperaremos al cartero de Dumbraveni

Viajo, sin fin, en este tren, con los nervios alterados
Como si ya no pudiese salir de las profundidades, de los pantanos y de las malas hierbas

                   CANCIÓN ANTIGUA

Compuse esta canción a orillas del mar
Escuchadla – y cantádsela a ella si la encontráis
Ella es alta, su mirada buena y serena
Y es rubia como la hierba que notó el estremecimiento de la guadaña

Oh tú te fuiste, te fuiste, querida, era un atardecer de invierno
Y mi corazón es ahora una flor marchita
Una cuartilla – viejo poema arrugado hace mucho tiempo
Y tirado a la papelera debajo de la mesa

Quise proteger tu imagen de la tristeza vespertina
Y colgarlo de un clavo con cuidado cerca del icono
Para poder rezarle cuando llueva en el jardín
O cuando me parezca escuchar por la noche las canciones del olvido

Los polluelos, querida, antes se agolpaban a tu alrededor sin haberles llamado
Como alrededor de una madre, y tu los acariciabas con tiernas palabras
Ya no los alimentarás, no los acostarás más

Solo ahora el viento amontona hojas muertas en círculos alrededor de árboles secos

Oh querida, me duele que te hayas marchado al extranjero
Los polluelos no tendrán ya qué comer, tú estás lejos
Leo en un libro cuán desgraciado soy
Por una vieja calle que viene del hospital pasan enfermeras

Si supieses cuánto siento que no estés en este momento a mi lado
Para preguntarte : Y dónde te duele, has cogido frío, te sientes ya mejor ...

                CANCIÓN DE LA NOVIA

Mi enamorado atraviesa el desierto
Separa jadeando la arena ardiente
En el azulado peñasco del alma
Siento congelarse las garras de la quemadura

Oh, amado mío junta tus manos en plegaria
Escucha zumbar en tus oídos el fin de todo
Paciencia que tu sangre fluya del crepúsculo de la boca
Que te muerdan el cuerpo los recuerdos
Recuerdos a olores familiares de viejos refugios

En los sollozos del atardeces se acaba la luz de tu boca
Vibra la sombra del bosque
Abro el sendero de tu dolor, muñeca
Y en mi corazón como hermosas huellas
Con bordes de heridas como vestidos de jovencitas
En arcoiris cenicientos

Se marchitó la flor del farol
Se rompió su tallo en la humedad de las tinieblas
Se escondió la luz de la luna encima de las nubes
Como el corazón de una abadesa en la antigüedad de un convento

Y yo te encerré en la noche del cementerio
Donde vuelan pájaros férreos
Frágil amor arrancado en silencio de una lápida de tímido lirio
Los árboles son crisantemos de hielo
Y tú en el cielo eres glaciar junto a una hermosa canción.

            INTRODUCCIÓN A DON QUIJOTE

Trote de indómito caballo fue mi vida
Supe recorrer todo el orbe
Amé a una sola joven
Y fui un dormilón por las mañanas

El caballo ya viejo se desplomó hecho pedazos
Mañana roídos por ratones y gusanos
Amor mío : esto no es lo que se enseña en los libros
Quédate sentada silente junto a la mesa y cose.

Luego te contaré lo que te espera
Cose mi idea en un vestido de seda
Hasta que te duelan los ojos –y la novia seas
Y hasta que se convierta en libro mi idea.

   LAS ALMAS POR AHÍ

Las almas por ahí
Son diminutas
Tus ojos
Demasiado endiablados

Chica con cara jovencita
Enmarcada por
Rizos de luciérnagas
Y lazos de albahaca

Hastío
Rueda de molino
Se precipitan por el caz
Todo el pedregal

Su alma estaba
Por la noche en el hospital
Durante el día daba
Clases de piano

Páginas amarillentas
Manos de trémulos árboles
Acariciaron en el internado
Su carne

Amarilla como la espuma
De hielo en la celda
Que el viento os grite
El rugido de la tormenta

Árbol desflorado
Secos tus brazos
Amaron demasiado
Los frutos que cuelgan

Como la muerte extiendes
Por la calle tus dientes
Para que alrededor
Revoloteen

Te veo a través de la ventana
Cómo mueves la cabeza
Tu cuerpo sudoroso
En la nieve blanda

            UN HOMBRE SE AHORCA

Un hombre se ahorca y pasea su mirada
Balancea sus piernas
Se divierte con sus piernas
Se burlaría con sumo placer de su estupidez
Aunque le abandona la vida

Con sumo placer intentaría
Hacerse un nombre y fortuna
Y con raya en los pantalones y un sombrero
Es demasiado tarde y ha de maldecir

Aunque la soga no es deslizante
El señor Wedking
Aún próximo alumbra la lámpara
Pero no está maduro para eso

Observa esto con angustia
Entoces desaparece su infancia
De repente entonces surgen ternura y distancia
Todo se deshace y se realiza, oh Aurelia

                DA VUELTAS ALREDEDOR

Da vueltas alrededor del faro la aureola de los pájaros azulados
En medio de las tinieblas atravesando la lejanía de los barcos
Cayeron en el agua como restos de arcángeles

Se pudrieron el pan y la flor
Yacen en los barracones como gavillas segadas amigos nuestros
Tú sola coses para tu hijo diferentes pensamientos

Solitario el tren arrastra su vapor
Cual huida de animal herido, con las tripas fuera.

HERMANA DE LA CARIDAD

Hermana de la caridad eres buena y rezas ante la imagen
Entona también una plegaria por mí
Es malo estar enfermo y llega el otoño
Cuíadame bien porque viene al hospital mi novia
Con tiernas palabras y pasteles, me espera
En casa puso flores en la mesa para mí
Oh, estoy débil y soy Jesús
Mi corazón se eleva, y leo un libro de sabiduría.

Hermana de la caridad,
Mi novia como ves es tan bella, me ha dicho
Que eres buena y que te invitará a nuestra casa
Yo tocaré el piano, leeré poemas y te volveré a invitar

Soy pobre (es verdad) y me callo porque el médico no me permite hablar
Y cuando me cure te regalaré flores y te amaré

(No me estás escuchando) Soy cristiano ortodoxo
Estoy tumbado en mi cama y me pregunto si fuera hará buen tiempo

Mi dolor está ordenado por filas
Divididas en imágenes que se convertirán en ideas
Si esta noche fuese parecida a la de ayer
Voy a llorar despacio en mi almohada, quizás voy a morir y sufriré

Un nocturno termina en la naturaleza como un pájaro canoro
Y Hamlet tiembla en mi corazón porque hace frio y sopla el viento.

                          INSOMNIO

                                I

Exprime, Señor, el limón lunar
Para que exista la inocencia del cielo
Anúncianos el milagro
Como el pájaro de trapo de la luz
Para la felicidad del alma

Cuando ya no se ven ciudades, cuando la fortuna de los armadores de barcos se hunda
Cuando se amansa la tormenta como un cordero
Cuando la plegaria se arrodilla como ordeñando vacas
Bajan los ángeles con lentos movimientos de nadadores
Apartando la oscuridad

Así protegí de los mosquitos la miel de tu piel
Yo era el jardinero con la frescura de la regadera
Te deseaba con la nostalgia del marinero
Llamé
Luna cabeza rota de muñeca
Y no te despertaste – y por mi sangre galopaban sementales
Yo era un mendigo, tú pan caliente
Yo estaba tras la enfermedad, en el hospital, era una carta
Estaba la casa vacía y yo te esperaba con las ventanas abiertas
Como brillantes figuras de porcelana
Edifiqué durante la noche torres de nieve
Y unos Hamlets temblando por el chirrido de una puerta
Con la ropa colgada de las cuerdas
Forcejeé - lobo enjaulado -
Fui torturado grité pero no morí
Y llegó el amanecer como el tazón de leche por el este

                                               II

Te observo desde hace tanto tiempo con tierna mirada de borriquillo
Que los insectos de mis ojos te hacen daño
Tus cabellos están atados como perritos domésticos
Y tu cuerpo tenso como la piel de los guantes

Duermes a mi lado como un arriate de flores
Eres el silencio de médanos submarinos
Que sueñan encuentros clandestinos con escafandras
De mar penetrados por ballenas para el amor
Y pececillos de colores que circulan como cartas

Abrigo de piel de zorro que se quita a la salida del sol
Se extienden por el aire los blancos halcones de la felicidad
Me gusta el amor entre el heno fresco con ortigas
Y la amistad en las habitaciones con pequeños muebles antiguos

Mañana
Pasearemos por el jardín público
Sé muñeca
Para entender tu mecanismo
Sé felino
Para jugar contigo de otra manera

Sé hermana pequeña
Para cuidarme
Para que no sospeches más que te engaño
Para que con música sea tu Polichinela                       

                                      NOCTURNO

Si observas en medio del parque ves la luna apoyada en el muro del hospital
Tía delicada ovillo de hilo para los inmortales
Maúlla dolor un gato con eclosiones de niño que se mata
Marineros desde hace tiempo sin amor andan buscando, porque estamos en un puerto comercial

Recuerdos de atardecer : en el prado pesados frutos pendían de los árboles
La criada recogía manzanas en una canasta – la pera del sol era sueño
En la ventana : las mujeres que me vieron nacer cosían bondad terrestre
Yo pensaba en nuestra alcurnia de antigua estirpe

Salgo para morir en una posada lejana
De una ciudad donde nadie me conozca
Que solo me acompañe la vieja canción del recuerdo
Como un viejo amigo y como un perro al final de una novela

Amor de hermana -como cuando bebes leche
Hermanita hermanita con olor a naranja
Vienes a resituar mi alma que está colgada afuera en los matorrales
Allí encima de la valla el pajarillo, canta la noche donde el pajarillo canta la noche

                                NOCTURNO
                                  (variante)

Pobre músico que lloras sin instrumento
Ves la luna sobre la espalda del hospital
Tía delicada que llama muy familiarmnente a los ahorcados
Un gato maúlla su dolor con la premura de un niño que se mata
Merodean los marinos en silencio enormes brillos
En el bosque del puerto comercial
                     A través del prisma
Atardece ángeles humildes entre frutos colocados en la caja
La criada llevaba ropa mojada
Amigo mío
Las que me vieron nacer cosían aguas luminosas a la ventana
Acariciar los mantones de las praderas sobre animales dormidos
Yo pensaba en nuestra vieja y noble alcurnia
Me marcho a morir lejos, en una pensión, desconocido
El pueblo lúgubre como el vestido de una chica (lluvia)
Solo, cerca de mí cama, entre cirios paralelos se inclinará
Semejante a mi amigo y al perro del libro de grabados
El recuerdo

Mi hermana, esperas la voz de la orilla que será tu corazón en el metal oscuro
Mi hermana, mi hermana color naranja
Ven a enhebrar mi alma en su sitio en la pulsera
Porque fuera se la comerán las zarzas
Donde pájaro nocturno canta sobre la reja
Donde pájaro nocturno canta con el arcángel
Donde pájaro nocturno canta para los apaches.

                  YAYA, AMIGA

Yaya, amiga tú no me comprenderás, pero escucha
No puedo llorar el dolor en un pañuelo
Las palabras son serias como una procesión de reyes
Por tu alma en los lagos secos, tristes

Te llamé con gran ternura
Tus senos son flores cortadas
Y lanzas de frambuesa con gusto a leche
Almohada nube descansos nocturnos

En tus cabellos existen cortezas de naranjas, en el deseo recuas de caballos
En tus ojos, sol, en tus labios, ganas de comer
La carne con olor a heno mojado
Duraznos maduros, miel de mayo y frescor

Te compraré incondicionalmente unos pendientes
En joyerias judías
Te daré la simiente de flores exóticas
Para que amplíes tus gustos literarios

¿Quieres? Acaríciame, méceme
Murió mi prometida
Pregúntame : quién era
Y dime cuando te marcharás

Yaya, tú no me entenderás
Pero es hermoso existir en una poesía
Entraste insecto florido dentro de
Mi cuerpo con moho y restos de herrería

             CANTA, CANTA TODAVÍA

Canta, canta todavía- solo existe un muro que nos separa
Y és mejor así – no entendemos los erores
Te acompañaré con el violoncelo en mi alma
Y apagaré la luz porque me gusta la oscuridad

Mi vecina es rubia y
Va vestida con un traje color ceniza
Vecina mía, no seas mala - vamos a interpretar una sonata
(Escribí una poesía porque no puedo poner a las palabras melodía)

“Oh, te fuiste, te fuiste hermosa mía durante una tarde de invierno
Nuestro amor de antes es como una ramo de novia marchito
Hoy me encontré en una calle donde vivo una chica
Dependienta en un gran almacén o modista

Le dije que la amaba y me acompañó a casa
Le dije que era hermosa y mis ojos enrojecían por las lágrimas
Soy pobre pero le compraré una preciosa tela para sus vestidos
Y le conté, oh querida mía, cómo durante esa tarde de invierno ...”

Se ruega al lector hacer una pausa aquí
Y reflexionar sobro lo leído
Porque mi vecina se enfada, sin morivoVa a comer una golosina y a acostarse.

                                POEMA MUNDANO

Poema mundano, qué hacer con nuestra vida – problema -
Me aburro; estoy en la labranza otoñal del campo
Y la literatura es el gusano que roe el camino subterráneo
Por donde fluirá el agua para que en verano se haga la cosecha

Fotografía empolvada encima del piano luego recuperada parecida
En la provincia donde los padren impartían clase
Para conservar la fe – y el pensó que sería mejor ir
A la gran ciudad – con diversiones que hacen perder la conciencia.

Alma mía, una mujer casquivana que se va con cualquiera
Las jovencitas no son fieles, tampoco los violines verdaderos
Bailarinas flores del revés bailarinas regadas
Mostradnos el secreto sobrio de la guata

Silencio en el escenario mujer desnuda, en la sala vergüenza, pero ningún
pensamiento sincero y doloroso, ningún actor en peligro de muerte
Lo negro de la luna desciende (deliciosamente) como el gorrión sobre el violín
Y si quieres amor mío si quieres te compraré un capricho.

                 NUBES COLADA LIMPIA
Nubes colada limpia y en la esquina es rosa la luna
Te fuiste de casa me das pena – casa del dolor abandonado
Muchacha bien educada y humilde no siempre va bien aburrirte
Vas a cafeterias cerradas, prometes demasiado en cierto sentido

No sabes donde se encuentra el hijo que tuviste
Es un cuento para entristecer a alguien
De vez en cuando te quiere tu primo
Se lo preguntaste una vez. Es verdad que falleció.

Los rizos alrededor de las orejas como zarcillos de viña
Los labios vino añejo medicina para la anemia
Tu voz con un chirrido de llave
Guarda encerrado tu pensamiento, mujer

Te fuiste, jugaste, cervatilla, aún no te busqué
Tu regreso es un signo de interrogación
El aire fresco me da en la cara, siento batidas de caza
Se soltaron los perros de la locura.

          (SI HUBIESES SIDO MODISTA)
Que hayas sido modista o no no me afecta
Amor provincial al tanto de las escuelas literarias
Tu alma es ingenua y bien asesorada – eso es
Lo importante para el canto sentimental

Amor compartido entre las visitas con debates y conversaciones
Tru esperabas la fórmula declamada de mi declaración
Para encontrar el momento propicio para comparaciones favorables
Versificadas según la regla antigua y ordenadas en arriates como flores

Te confundiste, te confundiste, incomprensión :
Pensaste que tenías vergüenza de empezar por un trémolo de mandolina,
Sabías lo que pasó - solo estoy enamorado de tí
No busqué y soy feliz por nuestro amor sin principio ni fin

La primavera completó su paseo en coche y yo voy a caballo
Cantante en nuevas cuerdas de los campos y traigo el ladrido del perro por la noche
Que recibe a su rey vencedor con nieves y flores

                         HASTÍO

Estas son unas orillas de mar muerto
Bosques de betún nubes de piedra
El horizonte aquí esta vacío de navíos
Aguas de algas de ballenas de corales
No hay peces en las aguas ni serpentean perezosamente las algas
Y me duele me duele como los cantos de sirena

Sobre las colinas amarillas
Pululan numerosas especies de animales
En las ciénagas verdes
En las fábricas abandonadas con fantasmas de humo
Alma completamente enferma
¿Querrías perderte?

Laderas de arcilla
Bebieron la nieve de muchos inviernos
Y yo quiero besarte, abrazarte
Con caricias de larva

SEMBRÉ EN TU CUERPO

Sembré en tu cuerpo, muy querida mía, la flor
Que esparcirá pétalos sobre el cuello, las mejillas, las manos
Y mañana hará germinar tus senos – la primavera
Me gustan tus cejas, tus ojos con destellos metálicos
Y tus brazos que ondulan como serpientes, olas, el mar

Con tu cuerpo querría construir palacios, jardines arquitectónicos
Y monumentales paraísos terrenales
Y enterrarme en tu carne cuando muera
Y en su tierra inhumarme cuando muera

En tu melena respiro el olor de racimos de naranjas
En tu mirada ojerosa veo el sol y en los labios las ganas de comer
Con tus dientes querría separar el alma de la carne
Y transformar tus uñas en garras

Querría morder tus senos como muerden el pan
Los hambrientos que recogen monedas en las calles asfaltadas
Querría que floreciese tu mirada con jardines arquitectónicos
Y aumentar tu pensamiento con sueños terrenales, yaya.

               EN LOS AGUJEROS HIERVE VIDA ROJA
Titulilla
Titulilla
tu hermano
chilla
y le dices
con la mano entre las hojas del libro
píntame con cal la fe
arde sin cirios en el alambre
Titulilla
                           Tu hermano grita
                           Tú le dices
                           entre las páginas del libro húmeda
                           la mano
                           píntame con cal la fe
                           arde sin luz en el alambre
                           entre dolores
                           hay organismos y lluvia
                           en los troncos hierve la vida
                           roja

En los agujeros hierve vida roja
se quiere que compute como silencio las alegrías
Me dijiste que tuviese piedad de ti
y yo no lloré tanto porque estabas en mi casa, pero hubiese deseado llorar en el tranvía
Me dijiste quiero irme
las perlas de la torre de tu garganta me eran frías tambor resbalando sobre los corazones
Los insectos de los pensamientos no me pican, oh
y si quieres, me reiré como una cascada y como un incendio
díselo : pensamiento desértico
me callo y yo sé
que quisiera
ser violoncelo

Cuando sostengo tu abrigo para salir, se diría que no eres mi hermana

en el acero de hielo
suena
¿duermes cuando llueve?

Los criados, en la hacienda, lavan a los perros de caza
y el rey se pasea con su séquito que recuerda a los pichones
la torre cubierta (con el patético prisionero) también lo vi en el mar
en las zanjas abrid a continuación la corriente eléctrica
Señor Señor
Perdonadme

jueves octubre
titulilla te haré un poema pero no te rías
Nos rodean cuatro ruedas y las llamamos luz en los reverberos del rezo
y tú hablabas con los elefantes en el circo, como la luz
ya no quiero que estés enferma, sabes
esta mañana De por qué quieres silbar teléfonopara mi no quiero no quiero y esto me oprime Demasiado

esta mañana
de bronce tu voz temblaba sobre el hilo
el amarillo se encerraba en el pabellón como la Sangre
la dueña se convirtió en verde verde y se extendió como niebla en cascabeles
mira, una luz que podría ser negra
llora
sobre lirios de acero y de sal me dirás una vez más lo buena que era tu madre
soy línea que se dilata quiero creer en un tubo de hojalata
digo esto para entretenerte

no podría parecer en absoluto un ángel de cera
o lluvia nocturna y catálogo de automóviles

unas cortinas deslizan LÁGRIMAS INMENSAS
cabezas equinas sobre el asfalto
así se rompen los juguetes de cristal entre estrellas encadenadas a los animales

y querría seguir en los glaciares
con la raíz
con mi enfermedad
con la arena que hormiguea en el Cerebro
porque soy muy inteligente
y en lo oscuro

De PORCELANA la canción al piano
andando – la canción en pensamiento
el árbol se rompe por alimento como una lámpara

LLORO querría elevarme hasta el cielo, más alto que el manantial
que serpentea alto porque no hay más
la gravitación de la tierra en la escuela
mi mano fría y seca pero acarició la explosión del agua

y todavía vi algo (también en el cielo) como
se bloquea el agua en frutos y en el pegamento
y me pongo serio cuando pienso en lo que me ocurrió
Titulilla
titulilla
titulilla

MAISONS. TZARA

MAISONS- TZARA

Con este título, en su época dada..Tzara dedicó estos poemas a sus coetáneos

Casa de Tzra diseñada por Adolf Loos

a

CASAS

(1920)

CASA FLAKE

haced sonar trompetas el anuncio enorme e hialino animales del

servicio marítimo

avión forestal todo lo que existe cabalga al galope de luz la vida

el ángel tiene caderas blancas (paraguas virilidad)

nieve lame el camino y el lirio virgen comprobado

3/25 de altitud un nuevo meridiano pasa por aquí

arco distendido de mi corazón máquina de escribir para las estrellas

quien te dijo “espuma picada por prodigiosas tristezas-reloj”

te ofrece una palabra que no se encuentra en el larousse

y quiere alcanzar tu grandeza

qué vapor de un tubo de rayo impulsa

en contra nuestra la eterna y multiforme vela

aquí no asesinamos hombres en las terrazas

que se colorean con la sucesión íntima de indolencias

intentamos cosas increíbles

espejos in-cuarto micrografías de almas cromáticas e imágenes

todos llevamos cascabeles-tumulto que agitamos

para las fiestas mayores sobre los viaductos y para los animales

giro de un baile en octava sobre meteoro y violín

el juego de los espejos año que transcurre

bebamos una copa soy l’hermano loco

tinta del cielo lago de hidromiel

vino opaco flake en hamaca

practica la ofrenda tranquila y fecunda

araña el cielo con sus uñas

y el rascacielos es solo su sombra

en bata doméstica

el año estará entre las palmeras y plataneros surgidos del halo en

cubos de agua simple música vasta productiva apareciendo en buen puerto

y pan carmesí en la futura y múltiple temporada

viejos grabados de reyes cazando hermosamente coloreados

pipa y pelea en el jarrón bajo el el as de picas piar con

los pájaros y los desnudos yermos un barco alerta en el pico

roca motor con chispas de buenas noticias la torre eiffel toca el rabel

aquí cada silla es suave y cómoda como un arzobispo

negocio de ascetismo monjes garantizados de todos los precios-mis

señoras aquí-casa Flake

CRYLOMINE DIEZE

arp tiene un pájaro en el telefonillo

arp es una barba de candelabro

tiene un gonococo como reloj

BOLETÍN

PARA FRANCIS PICABIA

quien salta

con grandes y pequeñas ideas de nueva york a bex

a b espectáculo

para la aniquilación de la vieja belleza & co

en la cumbre de este inevitable irradiador

la noche es amarga 32 hp de sentimientos isómeros

sonidos agudos en montevideo alma desinflada oferta en los anuncios

el viento entre los telescopios sustituyó los árboles de los paseos

noche etiquetada a través de las gradaciones de vitriolo

con olor a ceniza fría vainilla sudor zoológico

crujido de arcos

empapelamos los parques con mapas

el estandarte corbata

perfora los valles de guta-percha

54 83 14 : 4 fórmula para pensar

contiene el pulso laboratorio del valor en cualquier momento

salud estilizada con sangre inanimada de cigarrillo apagado

cabalgata de milagros para superar cualquier lenguaje

desde borneo se comunica el balance de las estrellas

a tu favor

procesión triste o mecánica del calendario

donde caen las fotos sintéticas de los días

«la muñeca en la tumba» ( jon vinea ojo de clorofila)

5º crimen en el horizonte 2 accidentes canción para violín

violación bajo el agua

y los rasgos de la última creación del ser

azotan el grito

VENTILADOR DE BAILE CON BAÑO DE ACEITE

serner es el grito debajo de una puerta

cuota de suscripción

en tabaco de oriente verde y numerado

cordón flexible cable bajo plomo pianola

se franquicia en desinfección de turbina hipótesis

se ruborizó en la boca de burdel enrabietado

NOBLEZA GALVANIZADA / ANDRE BRETON

me esterilizo máscara lento limón campana

buitre se acuesta en el aire negro y rizado

si rompo el jarrón siega aves de éxtasis fijo

entre los frutos juega la velocidad ejerce la incandescencia del tridente

el calor sale se duerme la guirnalda de clavos

salgo coche pequeño

asfalto fuertemente fertilizado

por escritura de algas y venas de vampiro

y la flecha atrae la lluvia

o la guirnalda de payasos en verano y en cabeza

monstruo marino con condecoraciones de hierro de avestruz

sierras de trasatlántico cosquillean huesos de porcelana

escena de grupo de todas las sensaciones festivas

en abanico de vidrio para dulzuras expresables

RUISEÑOR CIVIL / MAYA CHRUSECZ

pliegue mississicri

el tejido irradia pánico bajo la flecha

clima elegante confitería historia libélula

convalecencia combinada cristal semi-blanco cristal

calurosa madre molesta la mandolina

alteración autoverídica y melodina microcardíaca

SHOW FICTICIO Y Y FAMILIAR / RIBEMONT-DESSAIGNES

clgr grtl gzdr

el cansancio

el

pie

cristal en el nervio

una

unida

gasómetro sacerdotal

depilatorio

y

mejor

aquí-yace

hecho

triple hueso

no tiene

a dada

ibidilivi rizididi

lámina

imitación

galvanoplastia

ra

ga

ta

ga

ribaldi

carrera

silbato de tinta amarilla

y bofetada

DESCARRILAMIENTO / SOUPAULT

maquinista de sombras boreales conocidas

la efigie del emperador nos envía flechas o instrumentos de pesca

los arcángeles también tienen necesidades escandalosas

recuerdo colectivo y parásito la fuente en la caja

vendedores de proyecciones escarabajos cabreados y cangrejos

entre el toro y la serpiente está el lirio invierno tubería y embalaje

MALOS DESEOS LLAVE DEL VÉRTIGO

MEDIANTE HIPOGLOSA

señora cogió el galope

silbido en la frontera

limpia simple propio alma estenografiada

acompaña a las raras colecciones de asesinatos con entrada libre

debajo de la mesa y en la nuez

ciervo

busquemos el pulmón empapado de tinta negra

ascensor para animales entrañas de veleros

muelle plátanos cuba

vas

vienes – y siempre es el evangelio frágil oreja

pero creer en el alma orden de correo interno

en el cerebro-cuartel de ágiles instintos

reducir siempre reducir

recibo respuesta él te ama buena voluntad etc

esperamos agotados el brillo entre los dedos

infección satánica amarillea el astro de los calores tropicales

esperamos amigos y otras cosas

tan reprochadas en las vocaciones gramaticales de los equilibristas en

frascos

CRYLOMINE BÉMOL / FRANCIS PICABIA

ágrafa pipa pipi pompon de corazolina

en el camión por la mañana manzanilleaba estrellalito y gravoniza

el porqué translazo de baño señor

vendaje la bisexualidad de los paisajes cardenal amette

con pompón pescado

en los dedos ribemont-dessaignes g r d lubricante

lanza un puño en la cara del balcón tormenta cochecito

¿té o gasolina? esto me es completamente dada

LA COLA DEL DIABLO ES UNA BICICLETA / ELUARD

mordisco ecuatorial en roca azulada

abruma la noche aroma íntimo de cunas amoniaco

la flor es una farola muñeca escucha el mercurio que sube

que muestra el molino de viento colgado del viaducto

anteayer no es la cerámica de los crisantemos quien

vuelve la cabeza y el frío

sonó la hora en tu boca

aún un ángel roto cae como un excremento de buitre

extiende la llave tipográfica en el desierto ajado

jirones de orejas roídas lepra hierro

CASA ARAGON

arp y el árbol con barba

resucitan en la noche libre

en la edición especial australiana para bolsillos del canguro

arp y la barca en el arco

se enmarcan para semiramis

arp el arco y la barca con barba de árbol

cruje-cronómetro

REVERDY – TZARA

En este artículo Tzara muestra su sensibilidad ante la obra de Reverdy y su simpatía personal hacia él. A pesar de las diferencias entre la estética egocéntrica de Reverdy y la diversidad cósmica de Dada, aun reprochando su sicologismo, fue Tristan prácticamente el único en apreciar el valor literario y lírico de la novela en verso “El ladrón de Talan” (o de talento) que Reverdy publicó por sus propios medios y que agradeció a Tzara los elogios recibidos.

PIERRE REVERDY : “El ladrón de Talento”

(Artículo de Tristan Tzara publicado en Dada 2 en Zurich en Diciembre de 1917)

Un libro sorprendente, casi la novela que se hubiera soñado. Desde el Renacimiento el arte fue : la anécdota como centro, como principio, es decir historia narrada al ricachón para despertar en él un “sentimiento”; 64 % de piedad. el resto : humildad,etc, + olvido de un incómodo instante en que se cerró un buen negocio. La mitad de los escritores sabe esto y se aprovecha de ello, la otra mía todavía intenta cocer el huevo de la anécdota para hacer de él arte, especulan con la fugaz tradición de algunos siglos. Pero sirve al mismo vientre, que no ha deseado ni previsto.

El renacimiento fue la era infernal del cínico. Para el arte fue un burdel, la anécdota y el coqueteo compartieron su territorio. La ilusión se convirtió en fin y el hombre pretendía superar a Dios. Y los problemas de la vorágine de la vida la volvieron interesante y productiva. Nosotros queremos continuar la tradición del arte negro, egipcio, bizantino, gótico y destruir en nosotros la sensibilidad atávica que nos legó la detestable época que derivó del cuatrocento.

La novela de Reverdy es un poema. Los episodios están cuidadosamente arropados por una sustancia que desconocemos. De otra manera el choque entre los elementos sería brutal. Y en el huevo dorado arde una vida difícil. Unas líneas rectas salen de esta carne, nos penetran y nos unen. Para Reverdy la acción transformada en escolopendra avanza lentamente dentro del organismo de la novela y cien abejas nos aportan en pequeñas dosis, mediante miles de picaduras invisibles, los ecos y los hechos y los inoculan uniformemente en nuestra sangre.

El Ladrón de Talan es sobre todo un irradiador de vibraciones y las imágenes que se descargan en todos los sentidos (efecto casi eléctrico al pasar) se juntan a su alrededor; por esa razón la obra de Reverdy es CÓSMICA. Y este halo ambulante y siempre en renovación nos deja una impresión nublada y el sabor amargo de que el hombre es su centro y puede, en su pequeño mundo, llegar a ser dueño y señor.

Lo que denomino “cósmico” es cualidad esencial de una obra de arte. Dado que implica orden que es condición necesaria para la vida de cualquier organismo. Elementos múltiples, diferentes y distantes están, más o menos intensamente, concentrados en la obra; el artista los recoge, los selecciona, los coloca, hace de ellos una construcción o una composición. El orden es una representación de una unidad regida por facultades universales, la sobriedad, la pureza de la precisión.

Existen dos principios en lo cósmico :

1.- Dar la misma importancia a cada objeto, ser, material u organismo del universo.

2.- Realzar la importancia del hombre, agrupar a su alrededor, para subordinarlos, a los seres, objetos, etc.

El núcleo de este último principio es u método sicológico; el peligro : la necesidad de CORREGIR a los hombres. Se trata de dejarles lo que quieran llegar a ser, unos seres superiores. El poeta se deja arrastrar al azar por el legado y la impresión. En cuanto al primer principio, esta necesidad adquiere una forma nueva : ubicar a los hombres al lado de los demás elementos, tal como son, hacer a los hombres MEJORES. Trabajar en común, anónimamente, en la gran catedral de la vida que estamos fraguando; moderar los instintos del hombre que, si se acentuase excesivamente la personalidad, adquirirían las proporciones de la mezquindad y del cinismo.

Reverdy, reagrupando alredor del hombre las respiraciones, las relaciones entre los elementos, crea estados casi materiales, que permanecen estancados a lo largo de todo el trayecto de los diferentes personajes, y casi se le asfixia, al final del libro, en esa atmósfera cuyos secretos de descomposición conocemos si hemos seguido atentamente el recorrido de las etapas recorridas. Reverdy dedica una gran cualidad de esta novela en darnos una fuerte emoción, con sobriedad en la elección de medios, en esto es serio y honesto. Se acerca al primer principio sin pretensión moral, porque deja a todos los elementos, excepto al hombre, manifestarse simultáneamente. Reverdy contarpone al arte por el arte : el arte para la vida. Nosotros contraponemos allí el arte para la diversidad cósmica, la totalidad, lo universal y queremos ver, inherente a ella, la vida lenta que existe y duerme incluso en lo que habitualmente denominamos muerte. Pero teorías y fórmulas son relativas y flexibles – bajo el ángulo del absoluto se convertirían en estrictos dogmas y fanatismo – y no deseamos hacerlo.

Es necesario leer la novela de Reverdy, cuya poesía es sabia y serena, como el testimonio de una tranquilidad que crece y se acumula en su propio poderío. Cascada que caería desde lo alto como un incendio productivo, un gran árbol con frutos múltiples y diversos.