EL ARTE Y LA CAZA – TRISTAN TZARA

Durante los últimos años de su vida, Tzara se dedicó a biuscar significados ocultos en las obras de Villon y Rabelais, y a seleccionar, corregir y ordenar todos sus escritos, no utilizó la palabra ensayos, sobre arte «El poder de las imágenes» y sobre poesía «Las esclusas de la poesía», ambos todavía inéditos, tanto en francés como en otras lenguas, como obras exentas, solo fueron publicados en su día en revistas o resultado de sus conferenciasy sólo aparecen incluídos en sus Obras Completas, edición establecida por de Henrí Béhar para Ediciones Flammarion. Los escritos desechados para la segunda recopilación, los agrupó en un libro que toituló Lampisterias, éste sí publicado en 1963, el mismo año de su muerte, junto con una reedición de los mundialmente famosos 7 manifiestos. De éste libro traduzco el siguiente texto.

EL ARTE Y LA CAZA

La caza al hombre sale de las raíces y los orígenes de su mapa topográfico en el mostrador de descuento: esto se sabe por la dulce y sutil alucinación : el hombre. Es normal y esta muy bien, suficientemente loco en la repetición quien se cuelga siempre una nueva importancia en su última aparición. Pero los resultados de la caza al hombre, que se cotiza en Bolsa, están por explicar. Con brillantez y marco. Aquí crece una espesa barba crece alrededor de la idea clara que me hago, todavía no tiene cuarenta años de existencia y de honesto trabajo. Me da terror la locura y su forma platónica que es al absurdo y la poesía. “Me da horror” ya no tengo la sal desagradable de antaño, esto quiere decir hoy que me fumo un cigarrillo.

Los hombres son impenetrables; aquellos que creen que los hombres pueden ser interpretados como dos manos cruzadas sobre un vientre, están equivocados, mienten y hacen un mal negocio. Los valores son tan elásticos como las leyes de bronce. Los conflictos no existen ya porque estamos en el bolsillo del verano. La malvada especulación sobre el Instituto, que otras veces expresaba una insulto, nos ha arrastrado a ver las cosas al mismo nivel : la Plaza Vendôme que no podría contener la mostaza peyorativa es solo una constatación puramente verbal. Nuestras ideas son claras y no tienen necesidad de expresarse, el deporte que consiste en hacer salir, paralelamente a las ideas, unos alientos que corren y discuten, es conocido por nuestros más sólidos dialécticos. Quieren dominar y tener razón. E incluso las más hermosas mujeres de Francia no consiguieron mostrarse en el Casino de París. El lenguaje está muy gastado, y sin embrago colma completamente sólo la vida de la mayoría de los hombres. No saben más lo que la vida supo contarles. La comicidad y el pequeño aspecto peyorativo son para ellos el sabor del lenguaje, la sal de la vida. Dada intervino brutalmente en esta historieta de limpieza cerebral. Pero los más importantes inventos del mundo han paso desapercibidos : el cepillo de dientes, Dios, el aluminio, Por lo tanto, Señora, tened cuidado y comprended que un producto auténticamente dada no es otra cosa que una etiqueta brillante.

Dada erradicó los matices. El matiz no existe en la palabra, sino en los cerebros de células excesivamente amontonadas de algunas personas atrofiadas. Unas sencillas nociones que sirven como signos a los sordomudos bastan para expresar completamente los cuatro o cinco misterios que hemos descubierto.

Unas activas influencias se hacen notar en política, en el comercio, en el lenguaje. Todo el mundo y lo que hay dentro se ha deslizado un poco a la izquierda con nosotros. Dada ha hundido la cañita en el pan caliente. Poco a poco, de más en más, destruye. Y veremos también algunas libertades que adquirimos día a día hacia el sentimiento, la vida social y moral, recuperar unas dimensiones comunes. Las libertades ya no se consideran como crímenes sino como picores.

Anuncio publicitario

GESTACION DE DADA

La lechería donde se ubicó el CABARET VOLTAIRE

GESTACIÓN DE DADA

(Cinco meses que revolucionaron el arte)

Dada existía antes de dada y antes aún del Cabaret Voltaire, dos años antes, el polifacético escritor libertario de origen autro-húngaro, Emil Szittya había abierto en 1914 el Cabaret Pantagruel en el mismo local y antes también, los futuristas rusos e italianos con Marinetti y sus palabras en libertad como consigna habían convulsionado la poesía convencional y dado origen a la poesía bruitista, y antes también Apollinaire deslumbraba con su obra, y el francés Barzun inventaba el poema simultáneo, y anteriormente a dada, en Mayo de 1915 habían llegado a Zúrich, Hugo Ball, con su bagaje teatral acompañado por su compañera la poeta, actriz y cantante Emmy Hennigs procedentes de Alemania donde ya despuntaban focos predada en Colonia, Berlin cuyo centro fue el Café de los modernos, Hannover con dos tendencias muy marcadas diferenciadas en su discurso político, comunista o libertario, y mucho antes Kandinsky se instalaba en Múnich. igualmente algo antes del Cabaret, Ball, aún en Alemania, había colaborado con Huelsenbeck en varias veladas expresionistas, en la del día 12 de Febrero de 1915, un año antes del nacimiento oficial de dada, celebrada en la Casa de la Arquitectura de Berlín en homenaje a los poetas caídos en el frente, leyeron el importante y precursor texto ¿ Un manifiesto literario?, y luego, ya en Mayo de 1915 la pareja llegó a Zúrich, donde con Tzara entablaron una entrañable amistad, rota después, entre otros motivos, por la disputa del primer manifiesto 1918 y por la paternidad de la palabra Dada, a la que se postulaban los tres, Ball, Huelsenbeck y Tzara, y también antes que Tzara existió un protodadaista, rumano como él, Urmuz, y antes o a la vez se inflamó otro foco en EE.UU en torno a la mítica galería de arte y fotografía, sita en la Quinta Avenida, Studio 291 de Alfred Stieglitz, con señeras figuras como Picabia y Duchamp, y no olvidemos a Arthur Cravan, poeta-boxeador, suizo, sobrino de Oscar Wilde (su tía Constance se había casado con el célebre dandy inglés), quien desde la publicación en París de su revista Maintenant (1912-1915), ni tampoco no recordar a Jacques Vaché, su irreparable pérdida marcó a a Breton de por vida, pero solo tras los escasos cinco meses de existencia del Cabaret Voltaire y merced al enorme trabajo propagandístico y de divulgación de Tzara, que, además de poeta e instigador, era un gran publicista, eclosionó el huevo de la revolución dada y el polluelo se lanzó a la conquista del arte internacional. El Cabaret Voltaire hizo su irrupción en la historia el 5 de febrero de 1916. Lo sucedido desde entonces, durante estos seis frenéticos meses que cambiaron el rumbo del arte está milimétricamente narrado por Hugo Ball en sus memorias tituladas La huída del tiempo. TambiénHuelsenbek, en Avant Dada, y Hans Richter en Historia del dadaismo, y los españolesPere Sousa en Historia ilustrada de dada, y Jose Antonio Sarmiento en Cabaret Voltaire, entre muchos otros, franceses, alemanes…etc, contribuyen enormemente al esclarecimiento de este apasionante y apasionado período.

Este antro, lleno de humo, centro de provocación y fuente de creatividad, generador de iracundias, protestas y alborotos, subvirtió los conceptos culturales burgueses y revolucionará el desarrollo del arte durante los decenios venideros. La Danza de la muerte, alegato antibelicista escrito y cantado por Emmy Hennings, Expresionismo, Cubismo, Futurismo, Bruitismo, poemas simultáneos, poemas negros, los primeros experimentos de poesía fonética, el Ubu rey de Jarry, leído por Arp, las máscaras abundantes diseñadas por Janco, la provocación, el escándalo, la ira de los espectadores,se alternaban y (con)fundían con exposiciones de obras de Modigliani, Picasso, Marinetti, Janco, Van der Rees, Oppenheimer y muchos más, sin embargo apenas existen crónicas periodísticas de tales acontecimientos, solo existen los relatos de los protagonistas, los libros antes mencionados y la publicación del propio Ball, a modo de pequeña antología titulada asímismo Cabaret Voltaire, incluso con versión alemana, que pasó prácticamente desapercibida. A pesar del éxito inicial, la novedad siempre atrae, el Cabaret no tuvo éxito y cerró a principios de Julio de 1916, no por orden gubernativa como cuenta una de tantas leyendas, Lenin jamás pisó ese local, que acompañan a DADA. Fueron solo cinco meses, bastaron para poner patas arriba el mundo artístico internacional.

TZARA – MIENTRAS TANTO

m

Primera edición

Ilustración Henry Matisse

PRESENTACIÓN Y TRADUCCION – Manuel Puertas Fuertes


En 1940, las tropas alemanas ocuparon París, Tzara como otros huye hacia el sur y
allí escribe estos poemas. Pertenece a su época más prolífica, escribió hasta cuatro
obras, aun cuando las situación bélica impidiera su edición. El 24 de Agosto de1946,
justo dos años después de la Liberación, se publica Mientras tanto con un aguafuerte
y cuatro ilustraciones de Henri Laurens.
Retomando temas genuinos de su trayectoria poética, la soledad, en este caso
acentuada por el desasosiego y la amargura de la persecución que le conduce a un
exilio silencioso, pero también, la luz, el fuego devastador y purificador, la
“remasterización” del significado de las palabras, la dotación de un nuevo sentido al
lenguaje y a la paremiología, como demuestran los títulos de poemas como Entre una
cosa y otra, Al margen del mundo, Entre mil…etc.
Ese aislamiento personal, no impide su conciencia social y los poemas se desdoblan
hacia otro, a la manera de Rimbaud, en este caso a un tú. Este continuo balanceo, esa
alternancia entre contrarios, esperanza y desesperación, amor y amargura, vida y
muerte, es una constante en la lírica (dialéctica) tzarista.

ENTRE UNA COSA Y OTRA
el cerrajero bruñe la oscuridad de los siglos
el carpintero a golpecitos maldice el miedo a la muerte
el jardinero planta sábanas sobre colinas de humo
y el ciego recoge el hollín siempre
al espejo del girasol el mecánico le da vueltas
en el sentido contrario al mundo de las enfermeras
van al cine al bosque de las setas
y los inválidos hacen sonar las hojas muertas
cuando el labrador arranca la espina del día
ninguna emoción recorre la palabra del somnoliento
el pastor remueve el gris del yermo
y el marinero no escapa a la ráfaga del tiempo
oh animal valiente en el huevo del dolor
el encantador de brisas cayó bajo su mano
toma posesión de la mañana en el silencio del camionero
y el vidriero proporciona los guijarros
y los niños están muertos los molineros levantados
los locos más numerosos que los candelabros de sus años
corriendo a la escuela sobre el hilo de las modistas
los detectives suben en los graneros del lenguaje
ten cuidado el soplador de vidrio vacía el sonajero
a la ciudad humeante no te acerques demasiado
el pescador despliega la vela del llanto
y viejos rifles reactiva el cartero
en cada mano mortal se desliza un vil individuo
cada invernal viento nos lleva a las puertas de los pasteleros
el deshollinador está allí metido en un lío
y sobre el quepi del general paz y cenizas
el carbonero tiene en la piel ruidos del armario
ni un perro ladra cuando pasa el carpintero
es un farmacéutico viejo vestido de yeso
y su guardián se pelea con la noche
hay panaderos en el bosque de las familias
y zapateros que saben latín celestial
aún son príncipes en la hierba de los gigantes
y el merodeador bate la soledad
no estaba en el pueblo una aureola de yeseros
acaso el andén se pondría guantes de embalsamador
aquí llega cojeando la tos del médico que aumenta
y el coche saca la escalera para la barba
los poceros se dan ánimo
cuando los geómetras rompen el oro del tiempo que corre
y los mineros devuelven la medida de la tierra
y los escolares cargan con su peso
es cierto acaso leñador que el sendero sale de tu cabeza
como al pastor de dientes hermosos
incendia la roca que yace en el foso
y el granjero no le oye con esta oreja
así van los carpinteros a la feria de chismorreos
así desarrollan los actores los subsuelos de los muertos
y los sombrereros sus verdades con lazos
y el músico saca sus consecuencias del trigo sordo
a los dedos del arquitecto nadie escapa
en los ojos de parque el relojero se instala en su banco
el regador de la calle comparte el pésame con la razón
y el cazador de pájaros se ríe con su trampa blanca
el pavimentado puso su cántaro sobre la cabeza
dónde están los jinetes que perforaban las montañas
el posadero enhebra dientes de jabalí
y el criado bebe su último aliento
amantes amantes en cuerpo y alma
los cazadores perdieron parte de la campaña
y los campaneros agudizan el aguacero
señores sepultureros quítense sus sombreros


TENER TIEMPO
el ciego duerme oculta su sueño
espejo el día se arranca de su cuerpo
duro pavimento de ojos muros
para el trayecto de mi olvido
arrojo viento y lo recojo
un punto madurado por la memoria
nieva sobre el mantel blanco
las pesadas manos del tiempo
hay noches de límpidas pieles
que devolvemos como tierra
solamente unas cifras de rostros prohibidos
con la avaricia de lo inmutable
el ciego duerme el amor impera
en el corazón de los cuentos para dormir despierto
en la cumbre de tragedias inseparables
concebí la vida como vida
en última instancia de la luz
cuál es la felicidad sus señales equívocas
que hasta la destrucción
lleva mi sangre terrible
roca llanto o vino adulterado
qué importa la vida es siempre hoja muerta
cabellos dispersos risa con sangre
soy el hierro


RAZÓN DE SER
sobre nuestras cabezas un único pájaro
en nuestras manos la mano voladora
es la misma es temporada
un único viento quema nuestros hombros
y bajo vocales amargas
la memoria sin atrevimiento
el agua viva que fuimos
en el origen de las palabras
hemos plegado las carreteras
las tijeras se pusieron en camino
con el ruido de futuros descubrimientos
quietos los jardines en la penumbra de nuestras bocas
corazón encontrado la flauta llena
niño de fuego sin humo
límpida sin estrenar
existe el sol en los dedos ciegos
que cuentan los mercados de la ciudad
en nuestras cabezas con provisiones
por el griterío de las mareas
entre frutas y batallas
iluminad las palabras de estrellas
quien pierde gana
la inmóvil razón del agua


PERDIDO EN EL CAMINO
conozco una playa cubierta de refinadas armaduras
en otro lugar los terciopelos de ardores corporales
hermosa por tanta ausencia que el mar pasa desapercibido
frente a tumultuosas medias noches de hielo
conocía un rostro donde el cielo celebra consejo
y las manos de galeras gravitan en torno a las nubes
están nubladas pero nada bajo sus restos
detiene el chapoteo de las palabras decapitadas
conocí también la angustia de los cristalinos
es la más dura hablo de juventud de inocencia
leve agua de roca y tú al lado barro
en la linea recta que se trazó a sí mismo el dolor
conocía qué no he conocido ahora el muro de noche
incluso tarde en el abismo se alzan promesas de cristales
mientras el fuego excava al amparo de lo imposible
quedan viejas vidas por desenterrar
podrán acaso aún servir para creer
la chispa con los brazos rotos
para suplicar el olvido de su risa
la miserable calderilla del jardín


CAPITEL
até en el cuello de la juventud
los cascabeles de la soledad
puse tiempo en mi vino
e hice callar la claridad
creer todavía todavía reír
en la transparencia pensada
de la serpiente que rompe el hielo
en el corazón de la angustia virgen
sería acaso solo humo
la pasión al alcance de las manos
la sombra sofocó el grito
de la selva al desnudo
ojo frágil de candado
frente a la serenidad derrotada
en la calle sin rostro
razón de ser no de vivir


MADUREZ
en la profundidad el viento rompe unas campanas
cristales del vacío nadie para escuchar
palabra tu sabor huyó al reino de los humanos
y la canción que seguí hasta las puertas del abismo
desde que la felicidad ya no da volteretas en los labios soleados
el sol encuba su trampa bajo la ceniza de las rocas
sequía todo es sequía donde el tenso arco del agua
tierna agua extraída de la palabra rozará la noche de un hombre
oyes tú acaso blancura de demasiadas vísperas
ese nombre aleteante de rama en rama
en el dintel de cada margen están siempre los mismos
me quedé en el sitio solo mis pasos están en otros sitios
el tiempo anidó lleno de sorderas
donde esponjas apagadas y pesadas sin culpas
representan un amplio desgarro en la memoria
y ecos abundantes se golpean contra el cristal
fuera el paisaje avanza amenazador
las hayas tienen gestos unidos a duros reproches
que arrojan por la ventana manojos de ira
taciturno escuchas removerse el deseo en el corazón del invierno
es un fuego contenido por unas lentas y extrañas manos
marchitos están los lazos de las palabras con los que se iluminaba
la frente de terciopelo con ojos amistosos
nada escapa al resplandor desamparado de su pasión
cada sombra en su alma reconocía la luz
y la presa no pesa mucho en la balanza desequilibrada
goteando tiempo imagen prohibida
que la muerte acecha en lo más profundo de tu risa


AL MARGEN DEL MUNDO
ella va perturbando las sombras por surcos cantantes
que las miradas salpican con su derrota de tormenta
profunda como la flor que cubriría la tierra
de una soledad de mano tendida en la esquina de una calle
tendida en vano – rígida- la vergüenza del rechazo
ya no es capaz de descubrir las viviendas nacientes
donde la muerte agota sus dolorosas lágrimas
a fuerza de rozar el olvido de los supervivientes
ella retira las nasas donde al rechazar el insulto
quedaron apresados los labios que de un pasado hablan
tierno y ligero como graves retrasos
de universo se unieron a las raíces de la infancia
y atando los vientos a unas ventanas muertas
mediante numerosas preguntas frágiles como la hierba
ella solo conocía del tiempo la hoja primera
moviéndose delicadamente en el enjambre de la primavera
ella no teme los hierros de los voraces inviernos
ni los fuegos de los recuerdos lejanas transparencias
donde extravió sus palabras el sufrimiento
ella remueve ausencias en la noche de las canteras
infancia abandonada en las vigas fugaces
el tiemplo sopla a ráfagas por tus bocas de par en par abiertas
se llenaron las palabras con el sentido de su polvareda
y el sol desgarra el desierto de las miradas
pero de bellezas presentes de delicadas melenas
de plantas con algunos aspectos de reinas
de los que vendrán en la abundancia de los días
ella solo conoce el dolor ella rompe la pobreza
eterna entre nosotros por no saber morir
y por no poder más ser ella lleva el peso
de la risa y de la desnudez de su existencia
que borra ya la noche con los cabellos canos de su aspecto


ENTRE MIL
frágil polvo en las risas de los marcos
la muerte duerme en el color de la sangre
llama a las puertas de los rostros
en cada giro un grito se cierra con estruendo
corazón del que habla sin belleza
la imagen misma de la vida
a ti quebradiza desaparecida
me extravié en el camino
tanto quise desorientar tu presencia
y creí llevarte conmigo
pero me quedé en el sitio alrededor de tu cuerpo
y no encuentro ya la salida


MAÑANA A LA VISTA
si digo la verdad de los inocentes
la letra muerta de la desesperación
la regla del juego cada paisaje por turno
vendrá no vendrá semejante a la vida el vacío
si grito más alto que la gran ciudad
nadie me oye
le hombre pende de un hilo
la mentira de la iluminación
la incertidumbre de la mañana depredadora
si siembro el grano de arena se pierde en las olas
grano nutricio de la miseria
si en la soledad del rostro
encuentro el opaco amor ultrajado
el desierto de la venganza triturado en los senos magullados
y la belleza con manos de barro
arrastrada cual brizna de paja
por la luz de tu pasión
esperanza es tu amanecer grande diáfano
sobre el hambre de un espacio con mirada de reptil
la bahía de tus ojos junto a tu existencia
los puños que sujetan las riendas del mar
representas tu orgullo permaneces a la escucha


MUDA
ilimitada vi tu nombre de arena
quemar la vida de las alas con tus razones
negar la curva de años atormentada de amor
el agua enana en la fuente
escucho al día en el fuego mudo
mentir con demasiada luz
tras que se extienda la tierra de tu belleza
y que la noche me llegue a a la boca
ácida como fruto de la consciencia
conduces los ríos con tu batuta
las ciudades se apilan y se dislocan en tu recorrido
una vida de lluvia una flor para la reina
y para la nieve de su voz la pulsera de cielo duro
mujer volada en la piedra
quieta en el borde del espejo y de la vida
tu paciencia perdida en el amanecer de tu melena
el mar oscurecido en tu sueño de yeso
entre tantos peces que la leve ceniza
danza en el sol nosotros payasos y yesos
nos bebemos el vino de sus palabras
de los que aún no se ha dicho todo ni de la aurora ni del dolor
la lana húmeda la razón oscura
ella esta en la roca es el mundo
las campanas tañen en sus pozos profundos
ella es de sal es la transparencia
los grandes ojos abiertos para mejor verse dormir


IMPENETRABLE
el fuego desplegado en la huella del árbol enloquecido por cometas
nada tiene tanta prisa como el ojo para creer
el fuego del mar vertiginoso
la piel tímida y salvaje de su cuerpo interior
para tocar tu soledad con el dedo
una ciudad ahogada de tanto beberla
una mujer deambulando por la transparencia de los viñedos
no le pesa a la falsa consciencia
el metal de agua
para tocar tu soledad con el dedo
aún el fuego y aún su alta rectitud
y mirar para siempre la distancia inapelable sin hojas
allá arriba donde se comen los sables el ruido del diablo
se escucha el aire mismo ante el espejo desnudo
tocar tu soledad con el dedo
y apenas asciende la noche atada al viento
cuando de todos los rostros la más dañina mentira
se abre en la orilla
y tu permaneciste atada al viento igual que a la risa el sufrimiento
para dormir a tu soledad despierta


A UNA MUERTA
se apaga un tejado en la mente de la tarde
todavía un día más en el corazón de la luz perdida
los ojos destejen la vieja trama de la evidencia
donde alrededor de las piedras se excava el mismo rostro
ya no tienen voz los labios de la noche
se cerró la corriente del llanto en el hueco de las olas
y las miradas están solas para convocar el acuerdo
de calles y arroyos en el atardecer del cuerpo
en los cabellos magullados por el alga de la aurora
se aferran aún unas manos que leen doce horas
los huesos se pudrieron y la hierba de primavera
a penas los descubre en las raíces del olvido
así te perdí por el cielo en llamas
a fuerza de buscarme en el margen de los caminos desnudos
en cada uno de mis pasos donde se agarra la esperanza
tu imagen se arranca de las heridas lejanas
en el corazón del largo silencio donde cristalizó una lágrima
único círculo de un mundo desaparecido
se borra hasta los límites de la dicha
el alma de un recuerdo mas firme que el tiempo
acaso aún existen orígenes nuevos y alegres
enterrados en el centro de las tierras cuando estuvimos
en la plenitud de nuestros días antes de muchos otros días
cuando el sol se confunde con el botín de nuestras noches
es el mismo rostro semejante al origen que muere
bajo cada gota de agua una muerte aún muy joven
nada resucita al final del dolor
ni mantiene el abandono en el sendero de la pérdida


DESPERTAR EN LA LEJANÍA
ella siempre canta en un bosque de cabezas
sonriente la cabeza con oro del abismo
el aire del zumbido de los minutos aumenta
y flota pesada la miel letal del tiempo
oigo el elogio del rumor último
cuando el hombre derretía sobre la hierba viva su cristal duro
arranca solamente testimonio intacto oh árbol
el cielo perdido en la frente opaca de este mundo
perdido en la multiplicidad del ser
vivido al nivel de cotidianos exilios
perdido en el ruido entremezclado de animales
vencido por el feroz barullo de la arena muerta
reconocí prado el brillo cargado de corazón
en nuestros amaneceres rotos por el hierro de la calle
y renaciendo en el aliento de su frescor que baila
esa voz la única que quiere que nos acordemos de ella
oculta cubierta por cenizas de nuestra pobreza


TALLO
yo descendía de la montaña
bebí el vino negro de la negativa
la cabra ramoneaba el reflejo del cielo
decepcionada la roca me enseñaba sus colmillos
el pino se mezclaba con la mimosa el duro declive de la certeza
silencio ambulante pájaro
qué hiciste tierra para que mi sed vencida
conquiste la dulzura de sus lágrimas en tus brazos
el canto llega lejos sin etiquetarlo
al centro claro del tiempo
es el sueño entre todas las existencias
sujeto al cuello de los seres nuevos


PROMETIDO A UNO MISMO
arrancada a mi sangre
existencia flor de la tierra en voz baja
escucho las repeticiones actualmente enterradas
pero vivas en las espesuras color de silencio
ya no están los ojos próximos a nuestros rostros
como el calor de la palma de una mano fraterna
para tener limpio el cristal de las sienes
ya desaparecía reabsorbida por el unánime movimiento
la melena de tu recuerdo cuán dulce presencia
blanda tensa agua vapor sobre la montaña
aliento doloroso grabado en la frente
de la infancia terriblemente juguetona de la primavera
luego un nuevo mundo de piedra y cerradura
el halcón real alza su cabeza dorada
entre los fríos esplendores coronados por vida impertérrita
más duras que la muerte las magnitudes del miedo
yo caminaba amigo del viento sobre senderos rebeldes
y pavimentos excesivamente nuevos para este mundo que corre
a perder su silencio en cortos estertores
caminaba sembrando el silencio
sobre corrientes de agua dulce o amarga
se extendían las placas de masivos pasados
allí por donde pasaba retornaba el silencio
estrangulado en la semilla de la noche faraónica
ninguna fiebre en el granito situado entre los muros
mil padres de sus padres pasados de hoja en hoja
retrocedieron la vítrea conciencia de la sonrisa
hasta épocas sin forma entre duras hormigas
entre fuego y hambre transcurre la hora la hierba renace
se desvía el luto por la muerte de los seres queridos
las flores recién nacidas en la colmena de la mañana
abren sus miradas sobre el olvido de uno mismo
y el futuro también engañara al tiempo
césped de juventud descubierto bajo la paja del invierno
sobre la colina de luz se enciende el sentido de las penas ignotas
siempre nuevamente brillantes de infancias y pudores
silencio arrancado a mi sangre
no lloro más sobre existencias que volaron
cerca de tu mejilla de sombra fosforescente
ilumino el trayecto de mi paso entre las expectativas de cristal

TZARA – 2ª Aventura divina del Sr. Antipirina

SEGUNDA AVENTURA DIVINA
DEL SEÑOR ANTIPIRINA
(1.938)
– Obra teatral –
Traducida por Manuel Puertas Fuertes
SEÑOR ABSORCIÓN
campanas y bandejas de paja de cáscara
dilatan las pupilas de pelícano dentado
pese a la agitación del sanguímetro policía del volcán
propenso a la tuberculosis
metalúrgica
y perro guardián
niño coagulado sobre la silla plegable orinal de dormitorio
tu eres mejor como manivela
y aún mejor diente del punto de vista personaje restaurante
se emborracha de ataque serpentín es un sombrero
tu aspirina comprendes lo de allá abajo de quien
de la grabadora daga 37
vulgarmente treintasietelina llamada arturo
SEÑORA INTERRUPCIÓN
plumas y sierras
insecticida radiador
SEÑOR SATURNO
los insecticidas son agrios
acuérdate por ejemplo de la visita a casa del ministro
cinco negras dentro de un coche
EL CEREBRO DESINTERESADO
oh sí padres y facturas
a pesar de todo el honor
SEÑOR ABSORCIÓN
yo me ya
OREJA
el se ya
EL CEREBRO DESINTERESADO
silbato hinchado de limonada sin amor
despertar en leche condensada
encuentra un pez de mujer amarillo gracias aspire
color de linterna opio
las orejas del violín
la hora de la rebanada de ojo del viento
lleva bigotes
SEÑORA INTERRUPCIÓN
y bien mi ojo también lleva bigotes
SEÑOR ABSORCIÓN
salgo por una bomba de goma
medida o perfume
o enciendo porque estoy siempre disponible
SEÑOR ANTIPIRINA
yo exportación
SEÑOR SATURNO
¿tiene usted ranas en los zapatos?
OREJA
b. b. b. b. b. b. b. b. b. b. b. b. b. b. b. b. b. b. b. b. b.
b. b. b. b. b. b. b. b. b. b. b. b. b. b. b.
SEÑOR ABSORCIÓN
las pinza equinas
de los sexos de avestruces saciados
OREJA
suma abonada en destino balbuceó la reina
decoración floral de caseína endurecida
violar los sobres
preparar en la carrera de cabezas redondas la indignación atravesada por hielos
despertar matutino unidos a las
sofías acabadas
memorandum
agria y eventual sonrisa de tapón mecánico
hueso de flauta
rectifica
el líquido con adornos de cuero
en un bolsillo en explosión
de dónde saldrá el recién nacido con fibras de palmera
se levantó resignado sin carrocería y alcanzó lentamente la puerta
yate desguazado en botones de crustáceos
en pie
ovación
hinchado sobrante
ilícito de tic-tac
alumbra
unido
si no
muy muy caro
desfile de policías en botellas
paraguas de parasoles
SEÑORITA PAUSA
pausa
OREJA
y otras materias grasas y esterilizadas
para quitar los curtidos que os afligen haces hervir
y haces túnel
tú %
él largo
SEÑORA INTERRUPCIÓN
para
SEÑOR SATURNO
decididamente decididamente decididamente decididamente decididamente
decididamente decididamente decididamente
la frente descubierta del sol
naturalmente naturalmente
SEÑORA ANTIPIRINA
conozco una cifra de rodillas que no es un poema cepillo jugando
en las bocas de las conchas
sino el domicilio de un artista francés
y una composición en stacatto negro
de balcón vegetal metrónomo en un guiño del ojo
medicamento para las olas pulmonares en un saco
OREJA
le tocaba bordar a ella
SEÑOR SATURNO
El empaquetado de 4 en 4 y 44 cuántos puntos de grifos de mentiras y cabras en
celulosa ¿existe acaso en el cuerpo humano? Drama betún de limpieza
SEÑORA INTERRUPCIÓN
n.n.j.h.n.t.n.j.h.h.h.
SEÑOR ABSORCIÓN
igual que los tirantes de las montañas públicas sostienen la atención
de los pantalones túneles
ella debía arreglárselas
EL CEREBRO DESINTERESADO
el sueño el general el choque múltiple de corazón
el tabaco de uva las narices del estómago en los cabellos grises
los alfileres fríos
el jabón testicular en el café
una costilla de motor con nueces
y el cerebro helado del aviador enamorado
OREJA
evacuan las raíces cardíacas de la enfermedad eclipse y joyas
repertorio
prismáticos
espejo anónimo
rubeola
corbata de los arroyos y marta cibelina con doble culo
SEÑOR Aa ANTIFILÓSOFO
sin la búsqueda de te quiero
que es un boxeador francés
valores marítimos irregulares como la depresión DADA en la sangre del bicéfalo
me deslizo entre la muerte y los fosfatos indecisos
que arañan un poco el cerebro común de los poetas dadaístas
felizmente
porque
oro
mina
las tarifas y la vida cara me decidieron a abandonar los D
esto no es cierto porque a los falsos dada me los arrancaron ya que el reembolso
comenzará apenas
esto es de lo que hay que llorar la nada que llamamos nada
y limpié la enfermedad en aduana
yo caparazón y paraguas del cerebros de mediodía en dos horas de abono
supersticioso que desencadenan los engranajes
del ballet espermatozoide que encontraréis en ensayo general
en todos los corazones de los individuos sospechosos
os comeré un poco los dedos
os pago la renovación del amor que chirría como las puertas
metal
y sois unos idiotas
volveré una vez como vuestra orina
que renace a la alegría de vivir el viento ayudante al parto
y establezco un pensionado de proxenetas de poetas
y regreso una vez más para volver a empezar
y vosotros sois todos unos idiotas
y la llave del auto-cleptómano solo funciona con aceite crepuscular
en cada nudo de cada máquina está la nariz de un recién nacido
y nosotros somos todos unos idiotas
y muy sospechosos de una nueva forma de inteligencia y de una nueva lógica
adaptada a nuestro propio carácter
que no es DADA en absoluto
y os dejáis arrastrar por el Aaísmo
y sois todos unos idiotas
de cataplasmas
con alcohol de sueño purificado
por vendajes
y por idiotas
vírgenes
SEÑOR ABSORCIÓN
siente tus rodillas alejarse
luminosamente
de donde surge la oscuridad escarlata y a veces la luz
y no mira al médico que se acerca con su instrumental
EL CEREBRO DESINTERESADO
madre de lluvias pulmonares por el buitre cotidiano del fusil
OREJA
de su boca se resbalan los escupitajos con forma de faroles
eres amable y fino señor
tus rizos de luz te han sepultado lo sabes en muros de feldespato
pedazo de desgracia
EL CEREBRO DESINTERESADO
yo no os he interrumpido pero eso se pronuncia feeeeeeeeldespaaaaaato
OREJA
eres amable y fino señor
tus rizos de luz te han sepultado en muros de feldespato
pedazo de desgracia
EL CEREBRO DESINTERESADO
badabá badabá badabá gorila
SEÑOR SATURNO
regresa al más interior centro
busca el más interior centro
en el centro existe un centro
y en cada centro hay un centro (bis)
y en cada centro hay un centro…. / …..sobre cada centro hay un centro
SEÑOR ABSORCIÓN
SEÑORA INTERRUPCIÓN
SEÑOR SATURNO Árbol (todos)
OREJA
SEÑOR ANTIPIRINA
EL CEREBRO DESINTERESADO
SEÑOR SATURNO
el médico hurga
SEÑORA INTERRUPCIÓN
silbido hinchado de limonada sin amor – crispación sub-matinal
latente – cuenta corriente de horas fieles tragadas por las
estepas y las grandes lúcidas mentes – siempre legible y flexible
– con un capital de 100.000 francos – Antipirina en pijama
deja caer la palabra gasométrica que había reservado en la punta de los dedos de
su cerebro de lana. Podemos afirmar hoy con seguridad que unas langostas
mecánicas con patas de pájaros trueno de bermellones franceses y de restos de
estatuillas de cerámica y de cartuchos poblaban las circunvoluciones tranquilas
de sus pulmones. Una barba con estalactitas frías y andróginas rodeaba la
pelvis y la manivela con su poder amoroso. Desde el mercurio al cerezo la
naturaleza despliega la estrategia de sus series beligerantes.
Único arrastracueros en el país el árbol se nutrió de su tic nervioso.
El libro abierto como un músculo – a la izquierda el dolor se estabiliza –
la hora en que nos encontramos al final de cada página después de la cena
– sombrero capaz de precisión médica rigurosa mártir amable
oprobio ridículo.
EL CEREBRO DESINTERESADO
en el coche cama acaricié vaselina la
las dimensiones son elásticas el amor mide 4 metros
nuestro amor nuestro cuelga en jirones como un glaciar pútrido
toca madera dispara ponle K.O
SEÑOR Aa
tzaca tzac tzaca tzac resbala tzaca tzac tzacatzac
OREJA
saca despacio la barca feto rojo y que llora
y la mujer salta de la cama boumbarassassa
y la mujer salta de golpe de la cama coumbarassassa
y la mujer salta de la cama boumbarassassa y corre con la lámpara entre las
piernas
SEÑOR SATURNO
mira el péndulo que se convierte en lengua
lágrima de bifurcación que te dirá la temperatura
EL CEREBRO DESINTERESADO
nuestras entrañas son transparentes como los protozoarios largos largos largos
largos largos largos largos largos largos largos largos
OREJA
corre el médico
arranca bruscamente la forma que es :
cabeza de hipocampo hemorroides con los ojos apoyados sobre el casco
frontal, el uno grande abierto como una pelota el otro cerrado como
el barco las orejas respiran líneas rizadas o banderas húmedas,
la risa negra y amplia sin dientes, los brazos salen de las mandibulas uno es
largo como una lamprea los dedos giran molino al viento sobre la parte
central unos pañales sacados del estómago
SEÑOR ABSORCIÓN
uno de sus ojos el mas verde gotea gotea
lo demás es opaco
entre los raíles de un violoncelo agotado nervio de pez interrumpido
baila semigoteó el más hábil el más avisado el más ortodoxo médico
SEÑOR ANTIPIRINA
daddi dadadi dadado moumbimba dadadi
SEÑORA INTERRUPCIÓN
los oficiales bailan las reinas también tienen el dios mío en los riñones
y la fiebre postparto
SEÑOR SATURNO
mira el contenido de nuestros W.C.
los funcionarios se acuestan con los sábados noches
la ducha de la desesperación en el rectángulo brillante tiene buen gusto
los príncipes se mean en las calles
SEÑOR ANTIPIRINA
hemos concentrado la luz en esferas más blancas que la estrechez
de los ángeles
los polos se alejan en elipses pudibundas
mecanismo de escolopendra
id al país de los pederastas y tomad las precauciones necesarias
EL CEREBRO DESINTERESADO
teléfono ya no hay nadie ni obreros ni conciertos ya no hace calor ni frío los
refranes se han agotado los jugos gástricos se han agotado los pararrayos
escupen el rayo y los motores producen colores al óleo que sirven de pastas
dentífricas cuando nos juntamos en altitudes aristocráticas comemos bigotes de
antílope gritamos al fuego
SEGUNDA AVENTURA DIVINA
DEL SEÑOR ANTIPIRINA
(1.938)
– Obra teatral –
Traducida por Manuel Puertas Fuertes
SEÑOR ABSORCIÓN
campanas y bandejas de paja de cáscara
dilatan las pupilas de pelícano dentado
pese a la agitación del sanguímetro policía del volcán
propenso a la tuberculosis
metalúrgica
y perro guardián
niño coagulado sobre la silla plegable orinal de dormitorio
tu eres mejor como manivela
y aún mejor diente del punto de vista personaje restaurante
se emborracha de ataque serpentín es un sombrero
tu aspirina comprendes lo de allá abajo de quien
de la grabadora daga 37
vulgarmente treintasietelina llamada arturo
SEÑORA INTERRUPCIÓN
plumas y sierras
insecticida radiador
SEÑOR SATURNO
los insecticidas son agrios
acuérdate por ejemplo de la visita a casa del ministro
cinco negras dentro de un coche
EL CEREBRO DESINTERESADO
oh sí padres y facturas
a pesar de todo el honor
SEÑOR ABSORCIÓN
yo me ya
OREJA
el se ya
EL CEREBRO DESINTERESADO
silbato hinchado de limonada sin amor
despertar en leche condensada
encuentra un pez de mujer amarillo gracias aspire
color de linterna opio
las orejas del violín
la hora de la rebanada de ojo del viento
lleva bigotes
SEÑORA INTERRUPCIÓN
y bien mi ojo también lleva bigotes
SEÑOR ABSORCIÓN
salgo por una bomba de goma
medida o perfume
o enciendo porque estoy siempre disponible
SEÑOR ANTIPIRINA
yo exportación
SEÑOR SATURNO
¿tiene usted ranas en los zapatos?
OREJA
b. b. b. b. b. b. b. b. b. b. b. b. b. b. b. b. b. b. b. b. b.
b. b. b. b. b. b. b. b. b. b. b. b. b. b. b.
SEÑOR ABSORCIÓN
las pinza equinas
de los sexos de avestruces saciados
OREJA
suma abonada en destino balbuceó la reina
decoración floral de caseína endurecida
violar los sobres
preparar en la carrera de cabezas redondas la indignación atravesada por hielos
despertar matutino unidos a las
sofías acabadas
memorandum
agria y eventual sonrisa de tapón mecánico
hueso de flauta
rectifica
el líquido con adornos de cuero
en un bolsillo en explosión
de dónde saldrá el recién nacido con fibras de palmera
se levantó resignado sin carrocería y alcanzó lentamente la puerta
yate desguazado en botones de crustáceos
en pie
ovación
hinchado sobrante
ilícito de tic-tac
alumbra
unido
si no
muy muy caro
desfile de policías en botellas
paraguas de parasoles
SEÑORITA PAUSA
pausa
OREJA
y otras materias grasas y esterilizadas
para quitar los curtidos que os afligen haces hervir
y haces túnel
tú %
él largo
SEÑORA INTERRUPCIÓN
para
SEÑOR SATURNO
decididamente decididamente decididamente decididamente decididamente
decididamente decididamente decididamente
la frente descubierta del sol
naturalmente naturalmente
SEÑORA ANTIPIRINA
conozco una cifra de rodillas que no es un poema cepillo jugando
en las bocas de las conchas
sino el domicilio de un artista francés
y una composición en stacatto negro
de balcón vegetal metrónomo en un guiño del ojo
medicamento para las olas pulmonares en un saco
OREJA
le tocaba bordar a ella
SEÑOR SATURNO
El empaquetado de 4 en 4 y 44 cuántos puntos de grifos de mentiras y cabras en
celulosa ¿existe acaso en el cuerpo humano? Drama betún de limpieza
SEÑORA INTERRUPCIÓN
n.n.j.h.n.t.n.j.h.h.h.
SEÑOR ABSORCIÓN
igual que los tirantes de las montañas públicas sostienen la atención
de los pantalones túneles
ella debía arreglárselas
EL CEREBRO DESINTERESADO
el sueño el general el choque múltiple de corazón
el tabaco de uva las narices del estómago en los cabellos grises
los alfileres fríos
el jabón testicular en el café
una costilla de motor con nueces
y el cerebro helado del aviador enamorado
OREJA
evacuan las raíces cardíacas de la enfermedad eclipse y joyas
repertorio
prismáticos
espejo anónimo
rubeola
corbata de los arroyos y marta cibelina con doble culo
SEÑOR Aa ANTIFILÓSOFO
sin la búsqueda de te quiero
que es un boxeador francés
valores marítimos irregulares como la depresión DADA en la sangre del bicéfalo
me deslizo entre la muerte y los fosfatos indecisos
que arañan un poco el cerebro común de los poetas dadaístas
felizmente
porque
oro
mina
las tarifas y la vida cara me decidieron a abandonar los D
esto no es cierto porque a los falsos dada me los arrancaron ya que el reembolso
comenzará apenas
esto es de lo que hay que llorar la nada que llamamos nada
y limpié la enfermedad en aduana
yo caparazón y paraguas del cerebros de mediodía en dos horas de abono
supersticioso que desencadenan los engranajes
del ballet espermatozoide que encontraréis en ensayo general
en todos los corazones de los individuos sospechosos
os comeré un poco los dedos
os pago la renovación del amor que chirría como las puertas
metal
y sois unos idiotas
volveré una vez como vuestra orina
que renace a la alegría de vivir el viento ayudante al parto
y establezco un pensionado de proxenetas de poetas
y regreso una vez más para volver a empezar
y vosotros sois todos unos idiotas
y la llave del auto-cleptómano solo funciona con aceite crepuscular
en cada nudo de cada máquina está la nariz de un recién nacido
y nosotros somos todos unos idiotas
y muy sospechosos de una nueva forma de inteligencia y de una nueva lógica
adaptada a nuestro propio carácter
que no es DADA en absoluto
y os dejáis arrastrar por el Aaísmo
y sois todos unos idiotas
de cataplasmas
con alcohol de sueño purificado
por vendajes
y por idiotas
vírgenes
SEÑOR ABSORCIÓN
siente tus rodillas alejarse
luminosamente
de donde surge la oscuridad escarlata y a veces la luz
y no mira al médico que se acerca con su instrumental
EL CEREBRO DESINTERESADO
madre de lluvias pulmonares por el buitre cotidiano del fusil
OREJA
de su boca se resbalan los escupitajos con forma de faroles
eres amable y fino señor
tus rizos de luz te han sepultado lo sabes en muros de feldespato
pedazo de desgracia
EL CEREBRO DESINTERESADO
yo no os he interrumpido pero eso se pronuncia feeeeeeeeldespaaaaaato
OREJA
eres amable y fino señor
tus rizos de luz te han sepultado en muros de feldespato
pedazo de desgracia
EL CEREBRO DESINTERESADO
badabá badabá badabá gorila
SEÑOR SATURNO
regresa al más interior centro
busca el más interior centro
en el centro existe un centro
y en cada centro hay un centro (bis)
y en cada centro hay un centro…. / …..sobre cada centro hay un centro
SEÑOR ABSORCIÓN
SEÑORA INTERRUPCIÓN
SEÑOR SATURNO Árbol (todos)
OREJA
SEÑOR ANTIPIRINA
EL CEREBRO DESINTERESADO
SEÑOR SATURNO
el médico hurga
SEÑORA INTERRUPCIÓN
silbido hinchado de limonada sin amor – crispación sub-matinal
latente – cuenta corriente de horas fieles tragadas por las
estepas y las grandes lúcidas mentes – siempre legible y flexible
– con un capital de 100.000 francos – Antipirina en pijama
deja caer la palabra gasométrica que había reservado en la punta de los dedos de
su cerebro de lana. Podemos afirmar hoy con seguridad que unas langostas
mecánicas con patas de pájaros trueno de bermellones franceses y de restos de
estatuillas de cerámica y de cartuchos poblaban las circunvoluciones tranquilas
de sus pulmones. Una barba con estalactitas frías y andróginas rodeaba la
pelvis y la manivela con su poder amoroso. Desde el mercurio al cerezo la
naturaleza despliega la estrategia de sus series beligerantes.
Único arrastracueros en el país el árbol se nutrió de su tic nervioso.
El libro abierto como un músculo – a la izquierda el dolor se estabiliza –
la hora en que nos encontramos al final de cada página después de la cena
– sombrero capaz de precisión médica rigurosa mártir amable
oprobio ridículo.
EL CEREBRO DESINTERESADO
en el coche cama acaricié vaselina la
las dimensiones son elásticas el amor mide 4 metros
nuestro amor nuestro cuelga en jirones como un glaciar pútrido
toca madera dispara ponle K.O
SEÑOR Aa
tzaca tzac tzaca tzac resbala tzaca tzac tzacatzac
OREJA
saca despacio la barca feto rojo y que llora
y la mujer salta de la cama boumbarassassa
y la mujer salta de golpe de la cama coumbarassassa
y la mujer salta de la cama boumbarassassa y corre con la lámpara entre las
piernas
SEÑOR SATURNO
mira el péndulo que se convierte en lengua
lágrima de bifurcación que te dirá la temperatura
EL CEREBRO DESINTERESADO
nuestras entrañas son transparentes como los protozoarios largos largos largos
largos largos largos largos largos largos largos largos
OREJA
corre el médico
arranca bruscamente la forma que es :
cabeza de hipocampo hemorroides con los ojos apoyados sobre el casco
frontal, el uno grande abierto como una pelota el otro cerrado como
el barco las orejas respiran líneas rizadas o banderas húmedas,
la risa negra y amplia sin dientes, los brazos salen de las mandibulas uno es
largo como una lamprea los dedos giran molino al viento sobre la parte
central unos pañales sacados del estómago
SEÑOR ABSORCIÓN
uno de sus ojos el mas verde gotea gotea
lo demás es opaco
entre los raíles de un violoncelo agotado nervio de pez interrumpido
baila semigoteó el más hábil el más avisado el más ortodoxo médico
SEÑOR ANTIPIRINA
daddi dadadi dadado moumbimba dadadi
SEÑORA INTERRUPCIÓN
los oficiales bailan las reinas también tienen el dios mío en los riñones
y la fiebre postparto
SEÑOR SATURNO
mira el contenido de nuestros W.C.
los funcionarios se acuestan con los sábados noches
la ducha de la desesperación en el rectángulo brillante tiene buen gusto
los príncipes se mean en las calles
SEÑOR ANTIPIRINA
hemos concentrado la luz en esferas más blancas que la estrechez
de los ángeles
los polos se alejan en elipses pudibundas
mecanismo de escolopendra
id al país de los pederastas y tomad las precauciones necesarias
EL CEREBRO DESINTERESADO
teléfono ya no hay nadie ni obreros ni conciertos ya no hace calor ni frío los
refranes se han agotado los jugos gástricos se han agotado los pararrayos
escupen el rayo y los motores producen colores al óleo que sirven de pastas
dentífricas cuando nos juntamos en altitudes aristocráticas comemos bigotes de
antílope gritamos al fuego

TZARA – Cine calendario del corazón oscuro

TRISTAN TZARA

Portada primera edición

CINE CALENDARIO DEL

CORAZÓN ABSTRACTO

*

CASAS

(1920)

Traducido por Manuel Puertas Fuertes

PROLOGO

…Tzara ha irrumpido estrepitosamente en el mundo de la literatura, los ecos de sus veinticinco y un poema solo han enpezado de manera suave pero intensa. Breton, en Paris, aparca sus lecturas y se entrega, estupefacto ante esta originalíisima personalidad que va a cambiar el rumbo de la poesía. Tristan sigue en Zurich y prepara su llegada a la capital del arte y de las letras. Todos le esperan, Picabia tiene una habitación para él, y nada más llegar en Junio de 1920 publica Cine Calendario del corazón abastracto / Casas, siguiendo la estela y estilo de sus dos obras anteriores, más maduras las osadías, más medidos los riesgos, ya no recurre a textos incoherentes y comienza a surgir el verdadero Dada, el auténtico creador. En palabras de Behar, pasada la época destructiva nos adentramos en la Metapooesía donde el poema sobre el poema es a su vez poesía.

Entre los poemas de Casas, obra en la que recopila poemas dedicados a amigos y colaboradores destaca Maison Flake, incluido en casi todas las antolgías de Tzara, dedicado al novelista Otto Flake.

1
frasco con las alas de cera candente en flor
mi calendario brinca medicamento astral de inútil mejoría
se disuelve en la bujía encendida de mi nervio principal
amo los accesorios de oficina por ejemplo
a la pesca de diosecillos
don del color y de la farsa
para el capítulo flagrante donde da todo lo mismo
sobre la pista consuelo del alma y del músculo
pájaro grazna
2
con tus dedos crispados alargándose y vacilantes como ojos
la llama llama para apretar
estás allí bajo la manta
los grandes almacenes escupen empleados al mediodía
la calle se los lleva
las campanillas de los tranvías apagan la frase en voz alta3
viento deseo sótano sonoro de insomnio tempestad templo
la cascada
y salto brusco de las vocales
en las miradas que establecen los lugares de los abismos
para llegar a superar vivencias por percibir
convocan a los cuerpos humanos ligeros como cerillas
entre todos los incendios del otoño vibraciones y árboles
sudor de petróleo
4
sobre el teclado cabalgan tus dedos
puedes ofrecerme acaso la gama de hipos
me incliné hacia ti como un puente tendido
cuyos pilares zarandeados por el oleaje no crujen
y existe incertidumbre en forma de decisión helada
desencadenándose en el movimiento soportado por las ruedas
ese es el músculo de mi corazón que se abre y grita
5
bajo la escalera
agazapados en el calor motriz de este aeroplano crucifijo
sombra rosa
familiar en el vaho
acercándose como barco un cigarrillo
y el ácido humo de gasolina sobre el lago
oh manecillas atravesando el reloj peces estriados
suben como ascensores
y el oro de las moscas en activo :
el otro
6
la bruma inyectó el ojo
que en nuestra opinión colorea
de liviana sangre y de licor opaco fatigado
se mecaniza la danza de los ataúdes
o de las páginas multicolores inesperadas dentro de las venas
rueda gris petrificada podada de ramas
saltando desde las cosas a través de la distancia
vi los intervalos de la muerte subterránea7
eximidos de consentimientos demasiado sinceros sobre el diván
fresca cuerda que engarza las piedras de las ideas
o arena de indefinidas formaciones blancas
la menta rodeó tu alma bajo el abrigo
maliciosamente
isótropo luz sentada sobre tejo y diversión
8
las baldosas de tela y de hojarasca acentúan
la excusa de los cuatro paisajes y la diversidad
entre los botes de betún en construcción se desbordan
por encima de la multitud interrumpida por la naturaleza
jardinero de jaspes sanguíneos
aquí hay un globo
cervecería con danza del vientre inesperada se suicidó
un enorme pez
otro
los colores son cifras que matamos y brincan
tiovivo
como todo el mundo
9
las fibras se someten a tu calor estelar
una lámpara se denomina verde y ve
prudente penetración en temporada de fiebre
el viento barrió la magia de los ríos
y yo perforé el nervio
en el límpido lago helado
rompió el sable
y la danza de las mesas redondas de las terrazas
rodea el golpe del mármol escalofrío
nuevo moderado
10
coktail de ginebra del amanecer
el saldo de cuenta de las sombras atrofiadas
luchan los clarines al ritmo del fox-trot
animales muestran la conjuntivitis de acero de las rejas
y los empleados del servicio marítimo
como oportunidades en globo
se arrojan al agua
vestidos de satélites azules y culpables11
viento para el caracol vende plumas de avestruz
vende sensaciones de avalancha
la autoflagelación trabaja bajo el mar
y desiertos desvanecidos al aire libre en jarrones decorativos
la rueda de transmisión trae una mujer demasiado gorda
campos de pergamino agujereados por pastillas
quién comprendió el provecho de los abanicos para intestinos
leve circulación de dinero por las venas del reloj
aparece la obligación del deseo de marchar
12
picores en la garganta de letritas ardientes
algunas gotas de luz fracaso bastan en el espejo
y el mejor cine es el espejo del diafragma
telegrama que llega de cada grado de fría seco
telegrafíame la densidad del amor
para llenar la canción del rabel con tinta china
13
cenicero para fumadores de algas y filtros interinos
de istmos inventarios inventos artificio crimen
lixiviación
los dadaístas al timón de la corriente del golfo cerbatana
llevan bigotes legítimos y latinos
curan las fístulas con lapislázuli
lapislázuli lapislázuli
quién trepa el capicornio atracción de la vacuna fervor tetrarca
y abastece de fisuras fósiles
de erecciones filtradas por el tórax de jesús
pronósticos ataques shackelton del subcerebro
14
signo de la cruz y salud función gimnástica memoria
emana autómata respiratoria inevitable cortesía
la hora avanza en los huesos y deja huellas de silencio
apósito cuidado por defectuosas máquinas cuarteles maxilares
sal acero yeso tabaco antracita menta
me demostraron las nuevas leyes del corazón abstracto
coche de caballos febril y cuatro crujidos acres y macabros en
la barraca
“bajo los puentes de parís”15
en las cuerdas blancas de la media noche atrofiadada
recibes impermeable emisario lunático
bombilla mujer de caucho verde por kilómetros
el engranaje subterráneo del sentido del tacto
16
alto color de los deseos marítimos fría proyección
en diagonal celeste noble y corregida
sobre tu cuerpo grabado por cruces heridas
arrojadas en el cesto de la redacción
mide la elegancia calculada en dólares
gran humareda araña metal feto
17
somnífero profundo que cuece el cuco caqui
campana autodidacta y templada con sudor de humedad cacao
otros licores cerebrales perturban la osa mayor
dentro de los crisoles
estremecerse como bramantes cultivados en el ecuador
el aparato guillotina la marcha familiar de los vagones
18
purgatorio anuncia la gran época
el policía amor que se orina tan deprisa
gallo y hielo se acuestan bajo el ojo galante
gran lámpara se traga virgen maría
calle santiago se van los pequeños bonitos
hacia los sellos de la aurora blanca aorta
agua diabólica llora sobre mi razón
19
entre dos tuberías y la rosa diagonal
abierto el grifo para luz brandy de cereza
la cruz sube desde un cristal guardarropa
violoncelo cocido azul hipermanganato
engranaje embrionario
y las huellas del lapicero tridente20
lámparas hipnotizadas por la mina de sal
hacen palidecer el escupitajo en la boca alerta
vagones fijados al zodíaco
un monstruo muestra su cerebro de vidrio calcinado
ésta es la verdad que huye del saludo cordial
y se asemeja a la tórtola del rag-time
sin oposición al perfume inicial a las especulaciones hípicas
las vocales de sal dientes parados sobre los raíles
retiramos las escaleras
señal
21
el fútbol en el pulmón
rompe las ventanas (insomnio)
en el pozo hacemos hervir enanos
para el vino y la alegría
picabia arp ridemont-dessaignes
buenos días

CASAS
(1920)
CASA FLAKE
haced sonar trompetas el anuncio enorme e hialino animales del
servicio marítimo
avión forestal todo lo que existe cabalga al galope de luz la vida
el ángel tiene caderas blancas (paraguas virilidad)
nieve lame el camino y el lirio virgen comprobado
3/25 de altitud un nuevo meridiano pasa por aquí
arco distendido de mi corazón máquina de escribir para las estrellas
quien te dijo “espuma picada por prodigiosas tristezas-reloj”
te ofrece una palabra que no se encuentra en el larousse
y quiere alcanzar tu grandeza
qué vapor de un tubo de rayo impulsa
en contra nuestra la eterna y multiforme vela
aquí no asesinamos hombres en las terrazas
que se colorean con la sucesión íntima de indolencias
intentamos cosas increíbles
espejos in-cuarto micrografías de almas cromáticas e imágenes
todos llevamos cascabeles-tumulto que agitamos
para las fiestas mayores sobre los viaductos y para los animales
giro de un baile en octava sobre meteoro y violín
el juego de los espejos año que transcurre
bebamos una copa soy l’hermano loco
tinta del cielo lago de hidromiel
vino opaco flake en hamaca
practica la ofrenda tranquila y fecunda
araña el cielo con sus uñas
y el rascacielos es solo su sombra
en bata doméstica
el año estará entre las palmeras y plataneros surgidos del halo en
cubos de agua
simple música vasta productiva apareciendo en buen puerto
y pan carmesí en la futura y múltiple temporada
viejos grabados de reyes cazando hermosamente coloreados
pipa y pelea en el jarrón bajo el el as de picas piar con
los pájaros y los desnudos yermos un barco alerta en el pico
roca motor con chispas de buenas noticias la torre eiffel toca el rabel
aquí cada silla es suave y cómoda como un arzobispo
negocio de ascetismo monjes garantizados de todos los precios-mis
señoras aquí-casa Flake
CRYLOMINE DIEZE
arp tiene un pájaro en el telefonillo
arp es una barba de candelabro
tiene un gonococo como reloj
BOLETÍN
PARA FRANCIS PICABIA
quien salta
con grandes y pequeñas ideas de nueva york a bex
a b espectáculo
para la aniquilación de la vieja belleza & co
en la cumbre de este inevitable irradiador
la noche es amarga 32 hp de sentimientos isómeros
sonidos agudos en montevideo alma desinflada oferta en los anuncios
el viento entre los telescopios sustituyó los árboles de los paseos
noche etiquetada a través de las gradaciones de vitriolo
con olor a ceniza fría vainilla sudor zoológico
crujido de arcos
empapelamos los parques con mapas
el estandarte corbata
perfora los valles de guta-percha
54 83 14 : 4 fórmula para pensar
contiene el pulso laboratorio del valor en cualquier momento
salud estilizada con sangre inanimada de cigarrillo apagado
cabalgata de milagros para superar cualquier lenguaje
desde borneo se comunica el balance de las estrellas
a tu favor
procesión triste o mecánica del calendario
donde caen las fotos sintéticas de los días
«la muñeca en la tumba» ( jon vinea ojo de clorofila)
5º crimen en el horizonte 2 accidentes canción para violín
violación bajo el agua
y los rasgos de la última creación del ser
azotan el grito
VENTILADOR DE BAILE CON BAÑO DE ACEITE
serner es el grito debajo de una puerta
cuota de suscripción
en tabaco de oriente verde y numerado
cordón flexible cable bajo plomo pianola
se franquicia en desinfección de turbina hipótesis
se ruborizó en la boca de burdel enrabietado
NOBLEZA GALVANIZADA / ANDRE BRETON
me esterilizo máscara lento limón campana
buitre se acuesta en el aire negro y rizado
si rompo el jarrón siega aves de éxtasis fijo
entre los frutos juega la velocidad ejerce la incandescencia del tridente
el calor sale se duerme la guirnalda de clavos
salgo coche pequeño
asfalto fuertemente fertilizado
por escritura de algas y venas de vampiro
y la flecha atrae la lluvia
o la guirnalda de payasos en verano y en cabeza
monstruo marino con condecoraciones de hierro de avestruz
sierras de trasatlántico cosquillean huesos de porcelana
escena de grupo de todas las sensaciones festivas
en abanico de vidrio para dulzuras expresables
RUISEÑOR CIVIL / MAYA CHRUSECZ
pliegue mississicri
el tejido irradia pánico bajo la flecha
clima elegante confitería historia libélula
convalecencia combinada cristal semi-blanco cristal
calurosa madre molesta la mandolina
alteración autoverídica y melodina microcardíaca
SHOW FICTICIO Y Y FAMILIAR / RIBEMONT-DESSAIGNES
clgr grtl gzdr
el cansancio
el
pie
cristal en el nervio
una
unida
gasómetro sacerdotal
depilatorio
y
mejor
aquí-yace
hecho
triple hueso
no tiene
a dada
ibidilivi rizididi
lámina
imitación
galvanoplastia
ra
ga
ta
ga
ribaldi
carrera
silbato de tinta amarilla
y bofetada
DESCARRILAMIENTO / SOUPAULT
maquinista de sombras boreales conocidas
la efigie del emperador nos envía flechas o instrumentos de pesca
los arcángeles también tienen necesidades escandalosas
recuerdo colectivo y parásito la fuente en la caja
vendedores de proyecciones escarabajos cabreados y cangrejos
entre el toro y la serpiente está el lirio invierno tubería y embalaje
MALOS DESEOS LLAVE DEL VÉRTIGO
MEDIANTE HIPOGLOSA
señora cogió el galope
silbido en la frontera
limpia simple propio alma estenografiada
acompaña a las raras colecciones de asesinatos con entrada libre
debajo de la mesa y en la nuez
ciervo
busquemos el pulmón empapado de tinta negra
ascensor para animales entrañas de veleros
muelle plátanos cuba
vas
vienes – y siempre es el evangelio frágil oreja
pero creer en el alma orden de correo interno
en el cerebro-cuartel de ágiles instintos
reducir siempre reducir
recibo respuesta él te ama buena voluntad etc
esperamos agotados el brillo entre los dedos
infección satánica amarillea el astro de los calores tropicales
esperamos amigos y otras cosas
tan reprochadas en las vocaciones gramaticales de los equilibristas en
frascos
CRYLOMINE BÉMOL / FRANCIS PICABIA
ágrafa pipa pipi pompon de corazolina
en el camión por la mañana manzanilleaba estrellalito y gravoniza
el porqué translazo de baño señor
vendaje la bisexualidad de los paisajes cardenal amette
con pompón pescado
en los dedos ribemont-dessaignes g r d lubricante
lanza un puño en la cara del balcón tormenta cochecito
¿té o gasolina? esto me es completamente dada
LA COLA DEL DIABLO ES UNA BICICLETA / ELUARD
mordisco ecuatorial en roca azulada
abruma la noche aroma íntimo de cunas amoniaco
la flor es una farola muñeca escucha el mercurio que sube
que muestra el molino de viento colgado del viaducto
anteayer no es la cerámica de los crisantemos quien
vuelve la cabeza y el frío
sonó la hora en tu boca
aún un ángel roto cae como un excremento de buitre
extiende la llave tipográfica en el desierto ajado
jirones de orejas roídas lepra hierro
CASA ARAGON
arp y el árbol con barba
resucitan en la noche libre
en la edición especial australiana para bolsillos del canguro
arp y la barca en el arco
se enmarcan para semiramis
arp el arco y la barca con barba de árbol
cruje-cronómetro

TZARA- Primeros poemas

P

ESTA ES LA INFAME TRADUCCION QUE CIRCULA POR INTERNET …COTEJEN CON LA DE ESTA ENTRADA

PRIMEROS POEMAS (Rumanos)
TRISTAN TZARA
Edición : Claude Sernet . Paris – 1965
Traducción de Manuel Puertas Fuertes

BREVE INTRODUCCION

Dada no había sido aún concebido ni imaginado, no se había producido
fecundación entre contrarios, zigoto futuro. Existían los balbuceos líricos del poeta
adolescente Samuel Rosenstock (Samyro), proto-tzara. Surgía en Bucarest un grupo
de poetas de influencia simbolista, de hecho la revista que publicaban se llamaba
Simbolul, a reseñar Ion Vinea y Marcel Iancu, quien acompañaría a Tristan en el
inicio de la aventura dadaista.

Entre estas influencias cabría destacar los nombres de Eminescu, Minulescu,
etc...todavía con el modernismo a sus espaldas y sobre todo en lo que respecta a las
inquietudes vanguardistas destaca la obra del desconocido Urmuz (Demetru
Dametrescu Bazau).

De esta época y escritos en rumano son estos primeros poemas del futuro Tristan
Tzara. Publicados por primera vez con la anuencia, que no permiso, del autor, por,
Sacha Pana en Bucarest en 1934, fueron vertidos al francés por Claude Sernet y
Colme Voronca en 1963 y que fueron ampliados por Pana consultando los archivos
de Ion Vinea hasta completar el contenido que aquí se traduce al castellano por
segunda vez tras la publicación de la perversión perpetrada por Darie Novaceanu
con la anuencia de Prensas Universitarias de Zaragoza con una inmensa repercusión
en Internet, lo que constituye un delito intelectual de lesa traición (traduttore -traditore), 
aviados estamos, poco Tzara y pésimamente traducido. Como muestra
solo un botón : en el último verso del poema titulado Introducción a D. Quijote,
donde imagina al autor escribiendo las aventuras del caballero andante, tergiversa
totalmente el sentido del poema al confundir libro (livre) con libre (libre). Tristan
Tzara merece más respeto.

Independiente de que renegara de éstos sus incipientes versos juveniles,
observamos ya en ellos un sentido intuitivo, provocador prevanguardista e iniciático
de la futura revolución antiliteraria que supondría toda la vorágine de la actividad
dadaista. Ya aparece en estos poemas un imperio de la metáfora más osada, un
individualismo internacionalistas una alteracíón de la ortografía signada, el tema de
la guerra y de la fraternidad universal, la asunción de la duda y del absurdo como
fuentes creativas, en definitiva los pilares fundamentales que no abandonaría a lo
largo de toda su vida.

Se han consultado fundamentalmente para la elaboración de ésta traducción, las
Obras Completas editadas por Flammarion al cuidado de Henri Behar, la biografía
de François Buot en la editorial Grasset y el prólogo, éste sí interesante, de la
edición de Prensas Universitarias de Zaragoza.

                     + + + + + + + + + + + + + + + + + + + + + + + 


PRIMA EN EL INTERNADO

Prima en el internado, uniforme negro cuello blanco,
Te quiero por ingenua y soñadora,
Por tu bondad y porque lloras y rompes las cartas que carecen de sentido
Y porque te entristeces al estar lejos de los tuyos estudiando
En Monjas* donde falta el calor por la noche.

Cuentas continuamente los días que faltan hasta las vacaciones
Y recuerdas un grabado español
En el que una infanta o duquesa de Braganza
Se sostiene dentro de su amplio vestido como mariposa sobre corola,
Y se divierte dando de comer a los gatos y espera un caballero.
Encima de la alfombra hay loros y otros animalitos
Pájaros caídos del cielo
Y tendido cerca del sillón de luto,
Allí – delgado y temblando – se ve un podenco
Como un manto de armiño resbalado de algún hombro.
Ella quiere recogerlo pero
Algo recuerda acariciando el collar que rodea su cuello
Porque ve al caballero - y eso es todo :
Se acerca al pupitre la hermana Beatriz o Evelina
Profesoras de historia o de griego y latín
O porque cuando se acercan las vacaciones
O porque pasan los días tan despacio ...
Caen hojas y flores como arrancadas de un calendario;
¡Es triste la vida, sin embargo es un jardín!

Y la infanta o la duquesa de Braganza
Se vuelve a dormir o pierde su linaje – porque cuentas
Los días que quedan – desde mañana hasta las vacaciones.
Comienzo mi carta y te escribo : Mi querida prima,
Ayer creía escuchar en mi habitación tu voz tierna y cariñosa.

* Polisemia que redunda en el poema : Monjas es una región rumana cercana a
Moinesti lugar de nacimiento de Samuel Rosenstock (Tristan Tzra)

                       VACACIONES EN PROVINCIAS

En el cielo pájaros quietos
Como restos de moscas
Unos criados cotillean delante de la puerta de la cuadra
Restos de animales, excremento y estiércol florecieron en el sendero

Pasan por la calle el señor de negro con su hija pequeña
Alegría de los mendigos en el crepúsculo vespertino
Y yo tengo en casa una marioneta con cascabeles
Para distraer mi tristeza cuando me engañas

Mi alma es un albañil que regresa del trabajo
Recuerdo con olor a farmacia limpia
Dime vieja criada lo que había antaño y que ya nunca volverá a existir
Y tú prima avísame cuando cante el cuco

Bajemos por el barranco
Que es Dios bostezando
Mirémonos en el lago
Lleno del desove verde de las ranas

Seamos pobres al regresar
Y llamemos a la puerta del extraño
Como el pico de los pájaros en la corteza de la primavera
O mejor no vayamos a ningún sitio
Luto blanco en casa de la hija del vecino

LA TORMENTA Y LA CANCIÓN DEL DESERTOR

                               I

Estalló la luz de los obuses
Y se rompió relámpago en nuestra mano
Igual que la mano de Dios se partió en cinco dedos
Alcanzamos a las tropas y las abatimos
Pisoteamos los cadáveres abandonados en la nieve
Abrimos una ventana a las tinieblas ahogadas
Por valles que succionaron enemigos como ventosas
Y los mataron hasta en la más azul lejanía.

El frio : pulveriza los huesos, roe la carne
Dejemos al corazón que llore.

¿Por qué nos deslizamos por la montaña eviscerada?
Rugiendo la tormenta desencadenó sus leones
En el bosque destrozado
Penetra el viento oscuro hasta el fondo del corazón
Y esperamos de timbales dispersos
Clara y simple una sagrada palabra

Entre leprosas colinas, en un barranco
Como en la órbita de un cráneo
Abrigamos nuestro miedo a las tormentas
Y uno de nosotros empezó a pontificar sin parar
Allá abajo.

Recogí sus palabras – aquellas
Que me atravesaron como licántropos las calmas lunares
Para hacerte collares de dientes de tiburón
Que suscitan torbellinos de pesadillas.
El ojo roído por óxido lanza su fuego
Entramos en la boca de la lejanía
Y en la hilera de colmillos de la fortaleza, los demás
Esperan.

Está tan oscuro que sólo las palabras iluminan.

                                II

Bajo el hollín del abeto, apartado,
Se oye el lamento del desertor
¿Qué rama se convierte en flauta comenzando a llorar?
La espuma del agua helada cristaliza en ramos de sal.
Pulveriza los huesos, roe la carne.

“Con los puños cerrados, el cuello tenso,
Alcanzo la seducción de la noche callada;
Al llorar carámbano de acero en quietud de constelaciones
Afila las espadas del alma.

Amarilleó la luz como en una tulipa
¿De qué sábanas arrancaron las nubes tinieblas azules
Dónde huyo mordido por las serpientes de la lluvia
Para que mi brillo alcance lejanías iluminadas?

Bajo las inmensidades de la tristeza
Así como el trueno asfixiado bajo bóvedas
Soy un viajero con el alma nublada,
Nublada.

Es aquí cruel la añoranza del país;
Pero observa también como floreció, muy sensato,
En sus estelares lenguas de plata,
El niño de las Sagradas Escrituras.

Únicamente para mí la noche no es hermosa.
Lúgubre, la canción del esclavo se congela encima del regimiento
Se diría que unos murciélagos trajeron de un claustro jirones de noche
Únicamente para mí la noche no es hermosa,
Únicamente para mí.

Observa : en polvo y alma se aleja mi cuerpo,
Porque te añoro con la tormenta y el aullido de las sirenas
Más alto que las nubes contra las que se estrellaron los furiosos obuses.

Si los pueblos continúan combatiendo,
¿Por qué cuelga aún tan roja la luna,
Sello de Dios sobre el libro de la paz?

Las granadas despedazan el cielo, pálidos trozos de escudo,
Muerden el hielo de las nubes y, chapas de acero, se hunden en la niebla.
Los árboles se balancean como barcos al tirar de sus amarras,
Los murciélagos deshojan la blanca margarita de la luna,
El viento rompe y dispersa sus pétalos,
Únicamente para mí la noche no es hermosa,
Únicamente para mí.”

La canción -pensamiento interrumpido :
El frio pulveriza los huesos, roe la carne
Dejemos al corazón que llore.

                 VEN CONMIGO AL CAMPO

Edificio en obras con ramas secas como arañas en los andamios
Levántate hacia el cielo con total serenidad
Hasta que las nubes te sirvan como cortinas
Y las estrellas emulen la satisfacción de las lámparas en los balcones llenos de noche

Entre dos castaños llenos como la gente que sale del hospital
El cementerio judío ha crecido entre las piedras;
Más allá de la ciudad, sobre la colina
Como gusanos se arrastran las tumbas.

El remolque de perros amarillo nos espera delante de la estación de tren
En mi se rompen unos juncos con ruido de papel arrugado
Querría desaparecer despacio a lo largo del país
Y ver mi alma vacilar como el funambulista.

Vagan por los bosques
Unos mendigos gitanos con barba cenicienta
Y tenemos miedo al cruzarnos
Cuando el sol frota los senderos con su párpado.

Cabalgaremos jornadas enteras,
Nos detendremos en grises posadas,
Allí se hacen muchas amistades
Y por la noche nos acostamos con la hija del posadero.

Bajo los nogales – donde sopla un viento pesado como un jardín con fuentes
Jugaremos al ajedrez
Como dos viejos farmacéuticos
Y mi hermana leerá la prensa en la hamaca.

Nos desnudaremos sobre la colina
Para que el cura se escandalice y las chicas se diviertan
Nos pasearemos como agricultores con grandes sombreros de paja
Nos bañaremos junto a la rueda del molino
Nos tumbaremos sin vergüenza al sol
Se nos volarán los vestidos
Y detrás nuestro ladrarán los perros detrás nuestro.

              CANTO DE GUERRA

Crecieron en los campos unos espantapájaros
Allí donde se tejen surcos cobrizos
¿Qué vas a arrastrar a los establos
Al oír la corneta de los guardias forestales?

El estiaje
Quemó la hierba en mi alma
Madre,
Tengo miedo

- Como andas por aquí te quema
El viento otoñal.
Noa apresuramos hacia las fronteras
Ante las iglesias no nos santiguamos;
Aunque nuestras enamoradas
Pudiesen convertirse en agua de manantial, en fantasma de ahogados
Para que nos detuviéramos …
Madre,
No dejo de llorar como un final de escala
Es tan duro el camino
Tanto nos apremia.

Y tanto, tanto daño nos hacen las rodillas
Y otras partes …
El viento nos clava sus uñas en los ojos
Para hacer estallar nuestras pupilas como granadas.

Aquí hicieron un alto las tropas al mediodía
Y se dispersaron como el arroyo en un pantano
La tierra está quemada, así pensamos con dolor en su hogar,
Fermenta a fondo como el pecado en un pecho de jovencita
Pero no sacia nuestra sed y huele bien a pan caliente.

Sobre nuestro campamento
Se abatíó la ira de las nubes
Arrastró las carroñas hacia el arroyo
Multiplicada la fuerza de las aguas a la vez que la huida de los pueblos
Azotada nuestras penas, nuestras angustias
Fueron molidas como trigo.

Viejo álamo erguido al borde de la trinchera
Abre tu vientre, derrama tus entrañas
¿Cuán rubia es la hija del posadero de Hirsoveni
Cuántas horas nos quedan aún?

Me dormí con las tristezas del bosque
Descubrí en mí un estanque con suave canto
En cuyo fondo lloro con una voz de santo;
- Hunde más profundamente el clavo del sufrimiento que aún no estoy muerto.

         VOZ

Muro derruido
Me pregunté
Hoy porqué
No se ahorcó.

Lía la rubia
Con una cuerda …
Hubiera colgado
Hermosa madura pera

Hubieran ladrado
Los perros callejeros
Y hubieran venido
Gentes a verla

Hubieran gritado
“Se va a caer”
Yo hubiera cerrado
Puerta y candado

Hubiera puesto la escalera
La habría desatado

Hermosa madura pera
Hermosa chica muerta
Y la hubiera acostado
En una cama bien hecha

         [ LETANIAS]

Cuento al jardín
El destino que has tenido
Y ladran los perros
Y se burlan los vecinos

Hace frío
Afuera nieva
Aúlla el viento como
Un lobo acosado

Campanas de bronce
Paralizan viejos dolores
El tiempo se deshace
En párpados invernales

Lía rubia Lía
Lástima que no puedas ver
Al mar envolverse
En grisáceas nieblas

Lástima que no puedas oír
Cómo las sierras de la luz
En la cuna del mar lejano
Golpean la madera de las barcas varadas

Lástima que no puedas sentir
Cómo los árboles se inclinan para besarte
Y cómo los labios de las olas perdidas
Se juntan para conocer tu rostro

Se ha caído algo
Se ha caído sollozando una estrella
Buena gente rezad
Por ella

                                 ATARDECE

Regresan de las aguas los pescadores con estrellas
reparten comida entre los pobres, ensartan para los ciegos rosarios
salen entre los parques los emperadores a esa hora que parece la pátina de los grabados
y los criados bañan los criados a los perros de caza
la luz se pone unos guantes
ábrete ventana -consecuentemente
y sal del cuarto noche como el hueso del melocotón,
como el cura de la iglesia,
Dios : carda la lana para los sumisos enamorados
pinta pájaros con tinta, renueva la imagen en la luna
- vayamos a coger escarabajos
para encerrarlos en la caja
- vayamos al ríopara hacer vasijas de barro
- vayamos a la fuente para besarte
- vayamos al parque local
hasta que cante el gallo
para que se escandalice la ciudad
-o al desván del establo para acostarnos
el heno pincha allí y se oye el rumiar de las vacas
que luego añoran a sus terneros
marchémonos, marchémonos.

                             DOMINGO

El viento llora en las chimeneas con toda la desesperación de un hospicio
Acércate a mi como una barca a las cañas
Dispón las palabras como las sábanas blancas de las camas de la enfermería
Para que allí abajo podamos llorar tranquilamente y olamos los membrillos y el abeto

Háblame de lejanos países
De gente extranjera
De la isla de los loros
Mi alma está contenta y sorprendida
Como un amigo que acaba de volver del hospital.

En tu voz hay mujeres viejas y buenas
Tu brazo recorre mi pecho como un riachuelo
Me gustan los animales domésticos
En el zoológico de tu alma.

Un hombre inclinado sobre el puente, silba al agua sin pensar en nada
En nuestra casa hace calor, hay alegría como cuando en el redil nacen los corderos
Tu historia se duerme como un niño que mece un elefante de lana
En nuestra casa todo está tranquilo cuando cuando los caballos beben en la fuente.

Y los chicos del internado pasan en largas filas por la calle
Y en cada mirada hay un hogar paterno
Con buena comida y hermanas menores
Con macetas de flores en la ventana.

Cuando anochece el frío se cuela por los pasillos
Como una serpiente larguísima arrastrando su cola sobre las baldosas
El lago esta cosido con hilo blanco
Los ahogados suben a la superficie – los patos se alejan de ellos.

En casa de los vecinos el padre besa a su hija indiferente.
La reprende cuando se va
El lago está encerrado como tras una muchacha las puertas del convento
El gorgoteo de la suicida da miedo – las ranas se afligieron un momento.

Me voy a encontrar un poeta triste y sin talento.

                      FUERA DE LA CIUDAD

El esqueleto que cuelga del mimbre frío
Rechinando los dientes, lo mece el viento
Amigo, silba el viento entre tus huesos
Unas extrañas melodías, y vibra la cuerda.

En el corazón, en la oscuridad llorona
Por la noche los lobos te huyen, se congregan las mariposas
Entran en la cuenca de los ojos como dentro de una flor
La noche se disuelve a tu alrededor como las mariposas.

Si las cuerdas del corazón todavía vibran
Es por que yo soy el arco del violín :
Los caballos relinchan sobre la colina de los molinos de viento
Cae la noche
Desaparecen los corderos como ángeles de la guarda.

Del hospicio salen lloros
Como serpientes amaestradas del baúl de un zoológico,
En el hogar de mi alma fría te hice menos salvaje,
Eres blanca como la calma de un águila real.

-Querrías romperme, columna sagrada
Verme crecer, rosa de invierno
Sentirme en el rezo, roca
En las noches de estío, simple jardincillo.

Te dormí sobre almohadas císneas
Sobre el lago de mis caricias
Arrojé el frágil esqueleto con olor de vergel
Te dormí como la luz de las flores en un búcaro.

            TRISTEZA DOMÉSTICA

En semilla de lirio
te enterré tranquilo
nosotros nos quisimos en viejos campanarios
se deshilachan los años
como viejos encajes

por todas partes te busco Señor
pero sabes que demasiado poco

te enterré en noviembre
cuando los colegiales iban a comer
y no supieron que ibas en la carreta
porque hubiesen llorado

así como se derriban las barricadas conquistadas
el dolor se derrumbó sobre los padres
de papel, ¿tu carne anciana
cómo sería? - triste y amarilla
y te amé en el violín de la decencia

el otoño extendió su herida por el país
se desabrochó el pecho despacio
y se va a desabrochar más su vestido
como el violín de la barca arrancada a sus dueños
va a desabrochar la carne de su cuerpo sanguinolento
que me reclama
nos hemos paseado tantas veces por el rompeolas
entre el viento que impulsa los barcos calafateados
y hunde un gancho en la ceniza de los pulmones
y el rompeolas es un sendero de caracol
en el corazón del Señor
mis pensamientos se van – como las ovejas a la dehesa – hacia el infinito
tristes fragmentos de biografía lloran sobre los campos de caramillos
me ahogo en una desesperación de fenómenos sísmicos
y por las calles corre el viento como un perro acosado

                               * * *

los astrólogos tienen citas secretas
en una de las habitaciones del emperador que son como una colmena
donde elaboran en el futuro acontecimientos preparados
para convertir el amor en dolor

                             * * *

el caballo come serpiente nocturna
el jardín se puso sus decorados imperiales
traje estrellado de novia – deja
que mate tu carne fiel oh noche en el infinito
la loca del pueblo incuba bufones para palacio

                                  DUDAS

Saqué el viejo sueño de su caja como tú sacas un sombrero
Cuando te pones el vestido de muchos botones
Como tú sacas el conejo por las orejas
Cuando regresas de la caza
Como tú elijes la flor entre las malas hierbas
Y el amigo entre los aduladores

Esto es lo que me pasó
Cuando llegó la noche tal un insecto lenta
El remedio que muchos necesitan
A la hora en que enciendo en mi alma un fuego con ramas secas
Me acosté. El sueño es un jardín por la duda cercado
No sabemos lo que es verdad, ni lo que no lo es
Pensamos que es un ladrón y le disparamos con el fusil
Corre el rumor después de que era un soldado
Para mí fue completamente parecido
Por eso te llamé para que me digas – sin error
lo que es verdad- lo que no lo es.

        INSCRIPCIÓN SOBRE UNA TUMBA

Y yo sentía tu corazón puro y melancólico
Como sentimos la luna flotando silenciosa
                  Detrás de las persianas bajadas.
Y yo sentía tu corazón amargado y tímido,
Como un mendigo, con la mano extendida delante de la puerta.
                 Sin atreverse a llamar y entrar,
Y yo sentía tu corazón humilde y frágil
Como una lágrima dubitativa en el umbral de los párpados
Y yo sentía tu corazón afligido y húmedo por el dolor
Como en la mano un pañuelo regado por lágrimas
Y hoy cuando mi corazón ansía perderse en la noche
Sólo tu recuerdo lo retiene
                   Con invisibles dedos fantasmales.

                                    LLAMADA

Cuando te ví, llevabas un collar; en los brazos empolvados
Unas pulseras, y unas serpientes se enrollaban en tus minifaldas,-en los dedos
Unos anillos falsos que brillaban como los ojos de los búhos por la noche
Y tu madre estaba muerta hacía tres o cuatro semanas.

Y las serpientes subían y bajaban como un chorro de agua
Y se arremolinaban alargadas, para mamar con una lengua inocente
Algo prohibido o su propia cola
(En tu alma silencio pero tus ojos lloraban un dolor verdadero).

Noté cómo tu voz pagada
- Cantabas obligada por la borrachera -
Quería llenar el vacío de tu alma
Con la melodía de las horas tardías.

Y tu baile de turbias intenciones
Se precipitaba insistente – maravilla (los adolescentes preguntaban : ¿cuánto cobras?
Tus pechos maduros y enormes
Y nuestras miradas locas.

Cantante, bailarina con talento
Deja que se venda el amor, maldita flor marchita,
Vuelve a ser como antes : de buen comportamiento
Así piensa tu madre con una sencillez de nieve.

Tú quisiste, María, atarte una soga al cuello
Para que tu madre te hubiese amado
El llegó con vestido de domingo
Y limpió las lágrimas de flores de tu rostro.

La luna está roja, María, cómo sería la noche – gris
Ven al campo conmigo
Llorarás primero todo tu dolor con total calma
En una antiguo cuarto oscuro. En un cuarto limpio y tranquilo.

Donde podrás desnudarte por completo
Para dar el consuelo que necesita tu sufrimiento
Quizás quieras libros con ilustraciones para olvidar
O una muñeca en su cuna y cuidados de enferma.

Nos pasearemos en trineo sobre la llanura nevada
Y jugaré con tu corazón de gata
En primavera invitaremos a unos amigos
Y pasaremos días y días de felices.

                             ELEGÍA

El alma antigua, querida, la quisieras flores estivales
Los pájaros durante el invierno permanecen en su jaula

Tal la colina llama al cuerpo del valle acogedor
Así te amo, o como la tierra a la lluvia densa y fecunda

Te espero cada tarde en la ventana desensartando perlas
Colocando los libros, recitando mis versos

Y sonrío cuando en el patio los perros ladran, ladran
cuando vienes a quedarte en mi casa hasta el alba, hasta el alba

Y es más feliz mi corazón que nuestra cálida habitación
Cuando fuera sé que nieva y que las calles se visten de blanco

        ELEGÍA POR LA LLEGADA DEL INVIERNO

Querida (escucha) se lamentan los álamos porque te marchas
Y yo pienso : ojalá no tengas frío
Leva ropa de abrigo y muchos libros para leer
(Una noche hallarás un lirio marchito)

Sé cómo ocurrirán las cosas : (comedia) cogeré un pañuelo limpio
En el que lloraré todo mi dolor, también toseré en él cuando me resfríe
Lo agitaré al aire cuando te alejes – pensamiento sincero
Y recordaré otros tiempos cuando buscaba otra joven por las calles

Piénsalo : quizás nadie te espere allá abajo
Y llorarás, y tendrás remordimientos, la vida es triste, triste
Te acordarás siempre del pañuelo que agitabas
Y que desencadenará en tu jardín un viento terrible
Destrozando las avenidas, erradicando el pensamiento que te lleve a casa

Escucha mis sabios consejos
Permanece silente junto a la mesa y haz tu labor
Aún no terminaste de coser tu vestido de seda
Escucha mis sabios consejos

                              * * *

Amada – llega el invierno y tú te marchas
Y el viejo caballo podrido en el jardín
Ya no tiene crines ni orejas; yo espero la luna llena
Para lanzarme sobre la silla y galopar detrás de tí, luz (Comprendes…)

                                       VIAJE

Se hunde casa tardía
Sobre una tumba de jovencita, lentamente tragada por el humo
Por el cielo manchado y las gallinas apresuradas, la lluvia nos envía señales
Nos gustaría encontrar pobres con cabellos grises, darles limosna

Tus ojos son demasiado grandes, demasiado fríos tus labios
Y con menos frecuencia preguntas al espejo si agradas
Hay aquí cuatro razonables hombres
A punto de irse en cuatro diferentes direcciones

En la carretera hay plantaciones de amapolas, chopos fulminados por rayos
Hay puentes tendidos sobre aguas reales
Sobre arena amarilla como el azufre donde ni siquiera crecen malas hierbas
Al pie de las montañas hay pueblos nuevos y limpios

Con aves en los corrales, con plantaciones llenas de frutos
Campanarios, molinos de viento, residencias señoriales
En el límite de la finca hay colinas despedazadas
Hay trilladoras y graneros repletos.

En la pequeña estación donde sólo nosotros nos apearemos
Nos estará esperando el viejo cochero
Tú me harás preguntas sobre los pueblos y los albergues del camino
Sobre cosas a las que te responderé que no sé

Viviremos en una casa con tejado de paja
Allí anidarán las cigüeñas
Recibiremos invitados, iremos a casa del alcalde, a la escuela
Coleccionaremos insectos del lugar

Viven en nuestro bosque osos, ardillas, ciervos
Está deshabitada la cabaña del guardia
Desde allá abajo se puede divisar todo el pueblo
Y allí esperaremos al cartero de Dumbraveni

Viajo, sin fin, en este tren, con los nervios alterados
Como si ya no pudiese salir de las profundidades, de los pantanos y de las malas hierbas

                   CANCIÓN ANTIGUA

Compuse esta canción a orillas del mar
Escuchadla – y cantádsela a ella si la encontráis
Ella es alta, su mirada buena y serena
Y es rubia como la hierba que notó el estremecimiento de la guadaña

Oh tú te fuiste, te fuiste, querida, era un atardecer de invierno
Y mi corazón es ahora una flor marchita
Una cuartilla – viejo poema arrugado hace mucho tiempo
Y tirado a la papelera debajo de la mesa

Quise proteger tu imagen de la tristeza vespertina
Y colgarlo de un clavo con cuidado cerca del icono
Para poder rezarle cuando llueva en el jardín
O cuando me parezca escuchar por la noche las canciones del olvido

Los polluelos, querida, antes se agolpaban a tu alrededor sin haberles llamado
Como alrededor de una madre, y tu los acariciabas con tiernas palabras
Ya no los alimentarás, no los acostarás más

Solo ahora el viento amontona hojas muertas en círculos alrededor de árboles secos

Oh querida, me duele que te hayas marchado al extranjero
Los polluelos no tendrán ya qué comer, tú estás lejos
Leo en un libro cuán desgraciado soy
Por una vieja calle que viene del hospital pasan enfermeras

Si supieses cuánto siento que no estés en este momento a mi lado
Para preguntarte : Y dónde te duele, has cogido frío, te sientes ya mejor ...

                CANCIÓN DE LA NOVIA

Mi enamorado atraviesa el desierto
Separa jadeando la arena ardiente
En el azulado peñasco del alma
Siento congelarse las garras de la quemadura

Oh, amado mío junta tus manos en plegaria
Escucha zumbar en tus oídos el fin de todo
Paciencia que tu sangre fluya del crepúsculo de la boca
Que te muerdan el cuerpo los recuerdos
Recuerdos a olores familiares de viejos refugios

En los sollozos del atardeces se acaba la luz de tu boca
Vibra la sombra del bosque
Abro el sendero de tu dolor, muñeca
Y en mi corazón como hermosas huellas
Con bordes de heridas como vestidos de jovencitas
En arcoiris cenicientos

Se marchitó la flor del farol
Se rompió su tallo en la humedad de las tinieblas
Se escondió la luz de la luna encima de las nubes
Como el corazón de una abadesa en la antigüedad de un convento

Y yo te encerré en la noche del cementerio
Donde vuelan pájaros férreos
Frágil amor arrancado en silencio de una lápida de tímido lirio
Los árboles son crisantemos de hielo
Y tú en el cielo eres glaciar junto a una hermosa canción.

            INTRODUCCIÓN A DON QUIJOTE

Trote de indómito caballo fue mi vida
Supe recorrer todo el orbe
Amé a una sola joven
Y fui un dormilón por las mañanas

El caballo ya viejo se desplomó hecho pedazos
Mañana roídos por ratones y gusanos
Amor mío : esto no es lo que se enseña en los libros
Quédate sentada silente junto a la mesa y cose.

Luego te contaré lo que te espera
Cose mi idea en un vestido de seda
Hasta que te duelan los ojos –y la novia seas
Y hasta que se convierta en libro mi idea.

   LAS ALMAS POR AHÍ

Las almas por ahí
Son diminutas
Tus ojos
Demasiado endiablados

Chica con cara jovencita
Enmarcada por
Rizos de luciérnagas
Y lazos de albahaca

Hastío
Rueda de molino
Se precipitan por el caz
Todo el pedregal

Su alma estaba
Por la noche en el hospital
Durante el día daba
Clases de piano

Páginas amarillentas
Manos de trémulos árboles
Acariciaron en el internado
Su carne

Amarilla como la espuma
De hielo en la celda
Que el viento os grite
El rugido de la tormenta

Árbol desflorado
Secos tus brazos
Amaron demasiado
Los frutos que cuelgan

Como la muerte extiendes
Por la calle tus dientes
Para que alrededor
Revoloteen

Te veo a través de la ventana
Cómo mueves la cabeza
Tu cuerpo sudoroso
En la nieve blanda

            UN HOMBRE SE AHORCA

Un hombre se ahorca y pasea su mirada
Balancea sus piernas
Se divierte con sus piernas
Se burlaría con sumo placer de su estupidez
Aunque le abandona la vida

Con sumo placer intentaría
Hacerse un nombre y fortuna
Y con raya en los pantalones y un sombrero
Es demasiado tarde y ha de maldecir

Aunque la soga no es deslizante
El señor Wedking
Aún próximo alumbra la lámpara
Pero no está maduro para eso

Observa esto con angustia
Entoces desaparece su infancia
De repente entonces surgen ternura y distancia
Todo se deshace y se realiza, oh Aurelia

                DA VUELTAS ALREDEDOR

Da vueltas alrededor del faro la aureola de los pájaros azulados
En medio de las tinieblas atravesando la lejanía de los barcos
Cayeron en el agua como restos de arcángeles

Se pudrieron el pan y la flor
Yacen en los barracones como gavillas segadas amigos nuestros
Tú sola coses para tu hijo diferentes pensamientos

Solitario el tren arrastra su vapor
Cual huida de animal herido, con las tripas fuera.

HERMANA DE LA CARIDAD

Hermana de la caridad eres buena y rezas ante la imagen
Entona también una plegaria por mí
Es malo estar enfermo y llega el otoño
Cuíadame bien porque viene al hospital mi novia
Con tiernas palabras y pasteles, me espera
En casa puso flores en la mesa para mí
Oh, estoy débil y soy Jesús
Mi corazón se eleva, y leo un libro de sabiduría.

Hermana de la caridad,
Mi novia como ves es tan bella, me ha dicho
Que eres buena y que te invitará a nuestra casa
Yo tocaré el piano, leeré poemas y te volveré a invitar

Soy pobre (es verdad) y me callo porque el médico no me permite hablar
Y cuando me cure te regalaré flores y te amaré

(No me estás escuchando) Soy cristiano ortodoxo
Estoy tumbado en mi cama y me pregunto si fuera hará buen tiempo

Mi dolor está ordenado por filas
Divididas en imágenes que se convertirán en ideas
Si esta noche fuese parecida a la de ayer
Voy a llorar despacio en mi almohada, quizás voy a morir y sufriré

Un nocturno termina en la naturaleza como un pájaro canoro
Y Hamlet tiembla en mi corazón porque hace frio y sopla el viento.

                          INSOMNIO

                                I

Exprime, Señor, el limón lunar
Para que exista la inocencia del cielo
Anúncianos el milagro
Como el pájaro de trapo de la luz
Para la felicidad del alma

Cuando ya no se ven ciudades, cuando la fortuna de los armadores de barcos se hunda
Cuando se amansa la tormenta como un cordero
Cuando la plegaria se arrodilla como ordeñando vacas
Bajan los ángeles con lentos movimientos de nadadores
Apartando la oscuridad

Así protegí de los mosquitos la miel de tu piel
Yo era el jardinero con la frescura de la regadera
Te deseaba con la nostalgia del marinero
Llamé
Luna cabeza rota de muñeca
Y no te despertaste – y por mi sangre galopaban sementales
Yo era un mendigo, tú pan caliente
Yo estaba tras la enfermedad, en el hospital, era una carta
Estaba la casa vacía y yo te esperaba con las ventanas abiertas
Como brillantes figuras de porcelana
Edifiqué durante la noche torres de nieve
Y unos Hamlets temblando por el chirrido de una puerta
Con la ropa colgada de las cuerdas
Forcejeé - lobo enjaulado -
Fui torturado grité pero no morí
Y llegó el amanecer como el tazón de leche por el este

                                               II

Te observo desde hace tanto tiempo con tierna mirada de borriquillo
Que los insectos de mis ojos te hacen daño
Tus cabellos están atados como perritos domésticos
Y tu cuerpo tenso como la piel de los guantes

Duermes a mi lado como un arriate de flores
Eres el silencio de médanos submarinos
Que sueñan encuentros clandestinos con escafandras
De mar penetrados por ballenas para el amor
Y pececillos de colores que circulan como cartas

Abrigo de piel de zorro que se quita a la salida del sol
Se extienden por el aire los blancos halcones de la felicidad
Me gusta el amor entre el heno fresco con ortigas
Y la amistad en las habitaciones con pequeños muebles antiguos

Mañana
Pasearemos por el jardín público
Sé muñeca
Para entender tu mecanismo
Sé felino
Para jugar contigo de otra manera

Sé hermana pequeña
Para cuidarme
Para que no sospeches más que te engaño
Para que con música sea tu Polichinela                       

                                      NOCTURNO

Si observas en medio del parque ves la luna apoyada en el muro del hospital
Tía delicada ovillo de hilo para los inmortales
Maúlla dolor un gato con eclosiones de niño que se mata
Marineros desde hace tiempo sin amor andan buscando, porque estamos en un puerto comercial

Recuerdos de atardecer : en el prado pesados frutos pendían de los árboles
La criada recogía manzanas en una canasta – la pera del sol era sueño
En la ventana : las mujeres que me vieron nacer cosían bondad terrestre
Yo pensaba en nuestra alcurnia de antigua estirpe

Salgo para morir en una posada lejana
De una ciudad donde nadie me conozca
Que solo me acompañe la vieja canción del recuerdo
Como un viejo amigo y como un perro al final de una novela

Amor de hermana -como cuando bebes leche
Hermanita hermanita con olor a naranja
Vienes a resituar mi alma que está colgada afuera en los matorrales
Allí encima de la valla el pajarillo, canta la noche donde el pajarillo canta la noche

                                NOCTURNO
                                  (variante)

Pobre músico que lloras sin instrumento
Ves la luna sobre la espalda del hospital
Tía delicada que llama muy familiarmnente a los ahorcados
Un gato maúlla su dolor con la premura de un niño que se mata
Merodean los marinos en silencio enormes brillos
En el bosque del puerto comercial
                     A través del prisma
Atardece ángeles humildes entre frutos colocados en la caja
La criada llevaba ropa mojada
Amigo mío
Las que me vieron nacer cosían aguas luminosas a la ventana
Acariciar los mantones de las praderas sobre animales dormidos
Yo pensaba en nuestra vieja y noble alcurnia
Me marcho a morir lejos, en una pensión, desconocido
El pueblo lúgubre como el vestido de una chica (lluvia)
Solo, cerca de mí cama, entre cirios paralelos se inclinará
Semejante a mi amigo y al perro del libro de grabados
El recuerdo

Mi hermana, esperas la voz de la orilla que será tu corazón en el metal oscuro
Mi hermana, mi hermana color naranja
Ven a enhebrar mi alma en su sitio en la pulsera
Porque fuera se la comerán las zarzas
Donde pájaro nocturno canta sobre la reja
Donde pájaro nocturno canta con el arcángel
Donde pájaro nocturno canta para los apaches.

                  YAYA, AMIGA

Yaya, amiga tú no me comprenderás, pero escucha
No puedo llorar el dolor en un pañuelo
Las palabras son serias como una procesión de reyes
Por tu alma en los lagos secos, tristes

Te llamé con gran ternura
Tus senos son flores cortadas
Y lanzas de frambuesa con gusto a leche
Almohada nube descansos nocturnos

En tus cabellos existen cortezas de naranjas, en el deseo recuas de caballos
En tus ojos, sol, en tus labios, ganas de comer
La carne con olor a heno mojado
Duraznos maduros, miel de mayo y frescor

Te compraré incondicionalmente unos pendientes
En joyerias judías
Te daré la simiente de flores exóticas
Para que amplíes tus gustos literarios

¿Quieres? Acaríciame, méceme
Murió mi prometida
Pregúntame : quién era
Y dime cuando te marcharás

Yaya, tú no me entenderás
Pero es hermoso existir en una poesía
Entraste insecto florido dentro de
Mi cuerpo con moho y restos de herrería

             CANTA, CANTA TODAVÍA

Canta, canta todavía- solo existe un muro que nos separa
Y és mejor así – no entendemos los erores
Te acompañaré con el violoncelo en mi alma
Y apagaré la luz porque me gusta la oscuridad

Mi vecina es rubia y
Va vestida con un traje color ceniza
Vecina mía, no seas mala - vamos a interpretar una sonata
(Escribí una poesía porque no puedo poner a las palabras melodía)

“Oh, te fuiste, te fuiste hermosa mía durante una tarde de invierno
Nuestro amor de antes es como una ramo de novia marchito
Hoy me encontré en una calle donde vivo una chica
Dependienta en un gran almacén o modista

Le dije que la amaba y me acompañó a casa
Le dije que era hermosa y mis ojos enrojecían por las lágrimas
Soy pobre pero le compraré una preciosa tela para sus vestidos
Y le conté, oh querida mía, cómo durante esa tarde de invierno ...”

Se ruega al lector hacer una pausa aquí
Y reflexionar sobro lo leído
Porque mi vecina se enfada, sin morivoVa a comer una golosina y a acostarse.

                                POEMA MUNDANO

Poema mundano, qué hacer con nuestra vida – problema -
Me aburro; estoy en la labranza otoñal del campo
Y la literatura es el gusano que roe el camino subterráneo
Por donde fluirá el agua para que en verano se haga la cosecha

Fotografía empolvada encima del piano luego recuperada parecida
En la provincia donde los padren impartían clase
Para conservar la fe – y el pensó que sería mejor ir
A la gran ciudad – con diversiones que hacen perder la conciencia.

Alma mía, una mujer casquivana que se va con cualquiera
Las jovencitas no son fieles, tampoco los violines verdaderos
Bailarinas flores del revés bailarinas regadas
Mostradnos el secreto sobrio de la guata

Silencio en el escenario mujer desnuda, en la sala vergüenza, pero ningún
pensamiento sincero y doloroso, ningún actor en peligro de muerte
Lo negro de la luna desciende (deliciosamente) como el gorrión sobre el violín
Y si quieres amor mío si quieres te compraré un capricho.

                 NUBES COLADA LIMPIA
Nubes colada limpia y en la esquina es rosa la luna
Te fuiste de casa me das pena – casa del dolor abandonado
Muchacha bien educada y humilde no siempre va bien aburrirte
Vas a cafeterias cerradas, prometes demasiado en cierto sentido

No sabes donde se encuentra el hijo que tuviste
Es un cuento para entristecer a alguien
De vez en cuando te quiere tu primo
Se lo preguntaste una vez. Es verdad que falleció.

Los rizos alrededor de las orejas como zarcillos de viña
Los labios vino añejo medicina para la anemia
Tu voz con un chirrido de llave
Guarda encerrado tu pensamiento, mujer

Te fuiste, jugaste, cervatilla, aún no te busqué
Tu regreso es un signo de interrogación
El aire fresco me da en la cara, siento batidas de caza
Se soltaron los perros de la locura.

          (SI HUBIESES SIDO MODISTA)
Que hayas sido modista o no no me afecta
Amor provincial al tanto de las escuelas literarias
Tu alma es ingenua y bien asesorada – eso es
Lo importante para el canto sentimental

Amor compartido entre las visitas con debates y conversaciones
Tru esperabas la fórmula declamada de mi declaración
Para encontrar el momento propicio para comparaciones favorables
Versificadas según la regla antigua y ordenadas en arriates como flores

Te confundiste, te confundiste, incomprensión :
Pensaste que tenías vergüenza de empezar por un trémolo de mandolina,
Sabías lo que pasó - solo estoy enamorado de tí
No busqué y soy feliz por nuestro amor sin principio ni fin

La primavera completó su paseo en coche y yo voy a caballo
Cantante en nuevas cuerdas de los campos y traigo el ladrido del perro por la noche
Que recibe a su rey vencedor con nieves y flores

                         HASTÍO

Estas son unas orillas de mar muerto
Bosques de betún nubes de piedra
El horizonte aquí esta vacío de navíos
Aguas de algas de ballenas de corales
No hay peces en las aguas ni serpentean perezosamente las algas
Y me duele me duele como los cantos de sirena

Sobre las colinas amarillas
Pululan numerosas especies de animales
En las ciénagas verdes
En las fábricas abandonadas con fantasmas de humo
Alma completamente enferma
¿Querrías perderte?

Laderas de arcilla
Bebieron la nieve de muchos inviernos
Y yo quiero besarte, abrazarte
Con caricias de larva

SEMBRÉ EN TU CUERPO

Sembré en tu cuerpo, muy querida mía, la flor
Que esparcirá pétalos sobre el cuello, las mejillas, las manos
Y mañana hará germinar tus senos – la primavera
Me gustan tus cejas, tus ojos con destellos metálicos
Y tus brazos que ondulan como serpientes, olas, el mar

Con tu cuerpo querría construir palacios, jardines arquitectónicos
Y monumentales paraísos terrenales
Y enterrarme en tu carne cuando muera
Y en su tierra inhumarme cuando muera

En tu melena respiro el olor de racimos de naranjas
En tu mirada ojerosa veo el sol y en los labios las ganas de comer
Con tus dientes querría separar el alma de la carne
Y transformar tus uñas en garras

Querría morder tus senos como muerden el pan
Los hambrientos que recogen monedas en las calles asfaltadas
Querría que floreciese tu mirada con jardines arquitectónicos
Y aumentar tu pensamiento con sueños terrenales, yaya.

               EN LOS AGUJEROS HIERVE VIDA ROJA
Titulilla
Titulilla
tu hermano
chilla
y le dices
con la mano entre las hojas del libro
píntame con cal la fe
arde sin cirios en el alambre
Titulilla
                           Tu hermano grita
                           Tú le dices
                           entre las páginas del libro húmeda
                           la mano
                           píntame con cal la fe
                           arde sin luz en el alambre
                           entre dolores
                           hay organismos y lluvia
                           en los troncos hierve la vida
                           roja

En los agujeros hierve vida roja
se quiere que compute como silencio las alegrías
Me dijiste que tuviese piedad de ti
y yo no lloré tanto porque estabas en mi casa, pero hubiese deseado llorar en el tranvía
Me dijiste quiero irme
las perlas de la torre de tu garganta me eran frías tambor resbalando sobre los corazones
Los insectos de los pensamientos no me pican, oh
y si quieres, me reiré como una cascada y como un incendio
díselo : pensamiento desértico
me callo y yo sé
que quisiera
ser violoncelo

Cuando sostengo tu abrigo para salir, se diría que no eres mi hermana

en el acero de hielo
suena
¿duermes cuando llueve?

Los criados, en la hacienda, lavan a los perros de caza
y el rey se pasea con su séquito que recuerda a los pichones
la torre cubierta (con el patético prisionero) también lo vi en el mar
en las zanjas abrid a continuación la corriente eléctrica
Señor Señor
Perdonadme

jueves octubre
titulilla te haré un poema pero no te rías
Nos rodean cuatro ruedas y las llamamos luz en los reverberos del rezo
y tú hablabas con los elefantes en el circo, como la luz
ya no quiero que estés enferma, sabes
esta mañana De por qué quieres silbar teléfonopara mi no quiero no quiero y esto me oprime Demasiado

esta mañana
de bronce tu voz temblaba sobre el hilo
el amarillo se encerraba en el pabellón como la Sangre
la dueña se convirtió en verde verde y se extendió como niebla en cascabeles
mira, una luz que podría ser negra
llora
sobre lirios de acero y de sal me dirás una vez más lo buena que era tu madre
soy línea que se dilata quiero creer en un tubo de hojalata
digo esto para entretenerte

no podría parecer en absoluto un ángel de cera
o lluvia nocturna y catálogo de automóviles

unas cortinas deslizan LÁGRIMAS INMENSAS
cabezas equinas sobre el asfalto
así se rompen los juguetes de cristal entre estrellas encadenadas a los animales

y querría seguir en los glaciares
con la raíz
con mi enfermedad
con la arena que hormiguea en el Cerebro
porque soy muy inteligente
y en lo oscuro

De PORCELANA la canción al piano
andando – la canción en pensamiento
el árbol se rompe por alimento como una lámpara

LLORO querría elevarme hasta el cielo, más alto que el manantial
que serpentea alto porque no hay más
la gravitación de la tierra en la escuela
mi mano fría y seca pero acarició la explosión del agua

y todavía vi algo (también en el cielo) como
se bloquea el agua en frutos y en el pegamento
y me pongo serio cuando pienso en lo que me ocurrió
Titulilla
titulilla
titulilla

BUEN MOMENTO -TZARA

Páginas de La bonne heure, ilustracion de Braque

TRISTAN TZARA

BUEN MOMENTO

(1.955)

Adaptado al castellano por Manuel Puertas Fuertes

PRESENTACIÓN

Obra contemporánea de Mémoire d’homme, se terminó de componer con toda seguridad en Septiembre de 1949, poesía de madurez, por tanto, ya alejada de postulados dadas y surrealistas.

Se publicó con otro título en el número 4 de Marzo de 1950 de la revista Le Temps de la poésie, y se editó como libro en 1955 con una portada de Georges Braque

Texto introspectivo, subraya la profunda vergüenza humana ante el caos del mundo, cuyos dirigentes carecen de todo tipo de sentimientos y son seres sin escrúpulos que nos conducen inexorablemente al abismo y a la destrucción.

Las imágenes tan potentes, concisas, puras y desnudas como acostumbra a construir Tzara, arrastran en un torbellino luminoso hacia el interior de uno mismo, como clama claramente el verso inicial ( “te asomas en el pozo abierto de lo más profundo de tu pecho”, en la creencia, siempre, de un posible tránsito hacia un mundo donde el reparto de la riqueza, la justicia social y la libertad fuesen sus soles rectores.

Como en toda la obra tzarista hay una constante contraposición dialéctica, un balanceo cruel y maravilloso a la vez, entre la alegría por la vida y la desazón ante la muerte.

I

te asomas en el pozo abierto en lo más profundo de tu pecho

en el centro del remolino respiratorio girando alrededor de tu

mirada

el sueño te atrapa en las entrañas de su remordimiento

cada noche una puerta de perros muestra dientes amarillos de miedo

entre los idiomas incomprendidos

una muerte fugaz arañada

cállate angustia al borde del pacífico mudo

que las innumerables voces tejen de nuevo el mar de precipicios

el parto de un mundo vigoroso llevado a la cima de la inocencia

cada noche por nuevos caminos

recuerdo mil brillos pasaron por mis manos.

cultivé una ceniza opaca con frutos pesados

para que la frente bañada en la luz de los pájaros

mediante la frescura del cielo alcance la serenidad ártica

las palabras cargadas de jardines

la sustancia de su verdad

recuerdo ventanas de oro abiertas al árbol amigo

en la habitación con párpados de cristal

cada hora llenaba su juego profundo

mañanas mañanas de estas miradas

existía el caminar por un sol de pared cruel de tanto blanco

cómo sangraban la luz los cuchillos

los ojos fijos en el presente ya no necesitaban ver

nuestros desnudos interiores rescindían de palabras potentes

ligeros ligeros con llamas recientes

los deseos en el centro de la transparencia

todo el fuego del futuro ofrecido en cada cara risueña

supe reír con mil imágenes en la cabeza

de palacios o arroyos

coronar de inmensas cúpulas el sueño maduro

las infancias recorridas por rebaños de animales salvajes

con perspectivas volcadas en un universo de botellas

la materia nevada con retraso

por qué te amé tanto mi juventud mi razón

mi amor frente al sol mi pensamiento mi miedo mi alegría

fui atrapado por tu caminar

entre las ramas en la hiedra

la melena de la noche satisface

goteando de tu silencio

se gastaron mis instantes en la huella de tus pasos

y tu sombra sobre la mía descansaba lentamente

copos de días felices

cristales de domingos blancos

ocultando sus risas en las comisuras de los manantiales

uno a uno llegaban a derretirse

en la palma de las existencias

​tiempos pasados ​​transcurridos

donde la sangre fue humillada por vivir tanto apartada del mundo

ya no sabemos contarlos

se llevaron las orillas

sin saber a dónde va el río

sin brújula

las manos vacías bajo los puentes

y los ojos siempre llenos de promesas de victoria

a altas horas de la noche recuerdo

que vimos despuntar en las cumbres la ardiente floración

profundidad de una edad madura

II

frutas arruinadas

muros destrozados

nieve muerta

horas manchadas

pasos cerrados con candado

rompieron las calles

la vergüenza de vivir

inunda mi mirada

hogares apagados

risa desdentada

sitios aplastados

vejez hostigada

vislumbrada en el hogar

toda la miseria

para caminar encima

caballos destripados

en la arena de las cabezas

postigos robados

casas abiertas

niños fuera

palabras de paja

como única verdad

colchón vacío

para no dormir

ni reír ni soñar

frio en las entrañas

hierro en la nieve

que quema en la garganta

qué hiciste qué hiciste

de las cálidas manos de ternura

acaso perdiste el cielo

en la cabeza por el mundo

en la piedra en el viento

la amistad y la sonrisa

como los perros abandonados

como perros

III

manzanas ya está aquí el invierno

cubríos con blanco sueño

encended mil velas

en los cascabeles de las palabras

y de rama en rama la estrella

descifrando los nombres surgidos

bajo el espejo del armario

a cada cosa prepara su sitio

el grosor de la conciencia

aún una oportunidad de claridad

a través de los gemidos

un calor producido para creer

en la manzana y la estrella

para la coronación pura

de nuestras canciones arbóreas

viburnos habla el invierno

habla habla sin saber

enterrando el olvido

en la sordera de las calles

el ojo agita el juego de las nieves

nos cubre de insolencia

y secreta la llamada de una mujer

llega al final del recuerdo

no busquemos más mi huella

bajo el dolor de los márgenes

los graneros de los enamorados

lamparas muertas saqueadas

el silencio el difícil de hallar

desgranado en el hilo de los faros

hierro salvaje oh carbón oh voces

es la época

de las promesas de los nacimientos

a la esperam de los combates preparados

LA CARA INTERNA -TZARA

PRESENTACION

Largo poema compuesto durante los años 1937 y 1942 en tres etapas diferentes que se reflejan en cada una de las tres partes en que está dividido. La primera influida por los acontecimientos de la guerra civil española, la segunda escrita ya en el Sur pocos días después de la declaración de guerra contra Alemania y la última redactada en Souillac donde Tzara se refugió durante la invasión alemana y formó parte de la Resistencia. A pesar de ello el poema tiene una indiscutible unidad. El poeta discreto y secreto abre su alma y muestra los sentimientos de horror que le producen los terribles y luctuosos sucesos. En este texto aparecen citados lugares geográficos Coilloure, Vlatav, Hardchin, Aravis….refrendando cierto carácter autobiográfico.

Tzara fue entrevistado durante las jornadas del Comité Nacional de Escritores por Yves Benot y según demuestra ese testimonio, mientras escribía este poema, tenía también entre manos los dos poemarios siguientesA Haute flamme y Mémoire d’homme. Es este un ciclo donde abundan pues los hechos históricos, las terribles aventuras de la época, se identifica plenamente con la causa de la República española y reniega del imperialismo soviético en Checoslovaquia, que pasó de la dictadura nazi a la comunista, cita las ciudades de Vltava y Hardchin, pero tal y como es una constante en él, siempre reivindicará la esperanza en la solidaridad humana y el triunfo del amor.

La obra apareció, editada por Seghers, en 1953 llevando en la portada una litografía de Fernand Léger, como era costumbre en Tzara cuyas primeroas ediciones fueron siempre acompañadas por obras de los pintores más importantes de la época, el elenco es absolutamente asombroso.

Ilustración Fernand Léger

LA CARA INTERNA ( PRIMERA PARTE)

I

en la raíz de la ciudad en medio de la longevidad de piedra

vi a la melancolía tejiendo la piedra

alrededor de los nidos de luces salvajes

los labios del miedo mezclados con el sueño del centeno

amor dentro de tu bosque amor en tus senderos

caída de una golondrina juventud de arcilla

recoges los trozos finos fragmentos de arbusto

noche tras noche oscurecen las hojas

qué fue de nosotros hombres con recuerdos del cristal

caídos de los relojes como puñaladas

pulidos bajo las nubes durante mediodías con cabeza de espinas

a penas aflorando nuestras palabras que resbalan por el talud

tú nos mantienes equidistantes entre el dulzor de vivir y la angustia

de perder en la arena los días y los jardines

puse en el agua durante la noche la amarga sensación del trébol

debajo del ala del pájaro plegable acabada la talla

las gaviotas rozaron las carrascas de mis años febriles

qué queda de amor de los días con ceniza en la boca

dan vueltas sin poder alcanzar el puerto de atraque

las cuerdas de la luz se pudrieron esperando

me acuerdo era el fuego de madera seca

en la habitación prestada de otros recuerdos

y la amistad conservaba aún su manera de ser

desfigurada que vive entre las cañas de la palabra traicionada

me acuerdo en la cripta en las temporadas de Melusinas

el pasado se disuelve más rápido que el negro lazo del odio

hasta en los ganchos donde se estiba la decepción de la leyenda

la mano tendida en vano muerta por haber roto los puentes

no me quejo, no juzgo

todo está ahí basado en la infancia

viajero apresurado viajero de humo

deja caer el descanso estrellado por unas pocas monedas

tu puedes estirar la mano amarga en los caminos

los pájaros abandonaron su inocencia

todo está ahí basado en la infancia coronada

la sorpresa en cada curva

el amanecer pasa la amistad pasa como el amanecer

sobre la soledad de la isla fundada en mí mismo existe el amor

solo en el fuego de la soledad perceptible a solas

hablando a lo desconocido por la voz de los espejos

que cada uno se reconozca allí y nadie se encuentre

como el humo sutil de los valles tu recorres el campo

cubriendo con una realidad atroz el guijarro del año

que yo planté en medio del país cargado de espuma

demasiada muerte acumulada sobre la ruta de nuestras paciencias

a nuestro alrededor depositabas tus huevos secretos

desesperación o embeleso qué importa deseo satisfecho

querían acaso vivir aquellos que la muerte arrojó desnudos

en montones desollados entre las peladuras del espacio

ella me abandonó fuera de su círculo estrecho

todas las razones de hundirme en el acero de su costado

estaban cerca de mi como caza atrapada por la luna

a fuerza de apretar de estrujar de desgastar

la vida me pareció radiante

el amigo murió

la casa abandonada

quién canta bajo los ladrillos apilados donde un corazón en ascuas

vive de piedra en piedra

allí ya no sopla el viento

una mujer me habló tierna y violenta

la vida vino a pasar de nuevo ante mis labios

con su sabor a pureza con el olvido del tiempo

entonces el fuego se marchó entre los hombres

España madre de todos aquellos a quienes la tierra no dejó de morder

desde que en la muerte averiguaron la crueldad de vivir

el poder del sol en las vigas de viejos panes

ya no queda risa que no se haya licuado en sangre

las campanas callaron con los ojos abiertos de par en par

muñecas terroríficas llevan a los niños a la cama

el hombre se despojó de la miseria de las palabras

los campos muestran sus colmillos las casas apagadas

permanecen en pie mortajas secándose al sol

desapareced imágenes de piedad bajo los dientes desnudos

las bestias hacen sonar la calderilla de los traidores

cuando la zarza espantosa del sable entra en la ciudad

y ya no queda risa que no sea una rueda de fuego

los llantos borraron el recato de las mujeres

con hojas de hiedra con el resplandor de los muertos

silencio hermana de leche silencio ante la muerte

silencio hecho de silencio en la cuna de los brazos

por todas partes el vacío de la mirada que nadie conoce

la ternura gira en círculo alrededor de un bloque de labios

así fue el destino del hombre lo vi más pálido

en el ocaso del día como un fruto caído en tierra

y mezclé mi voz con las llamas dispersas y duras

de las que aliento tras al aliento se alzaba en la sombra

un muro para proteger el silencio de mármol

llegando pastores de blancos rebaños de signos eternos

viejo acurrucados en las lenguas de los surcos

niños ebrios de mar

el amor y la belleza como granos de arena

constructores de vergeles de campos visionarios

portadores de paquetes el dolor es ligero

qué importa el dolor cuyo nombre se desconoce

cuando brilla el sentido más que el resplandor de la misma vida

modelado de amor por descabelladas huídas

la tela de araña deja escapar su fruto

constructores de ciudades milenarias

llegados de las libres dimensiones de la marea de los niños

el hombre aún recuerda los pasos de hojas muertas

delante del toro de medianoche azuzando el jaleo de fes violentas

el desprecio en la corola revestida con baldosa

bajo el sello de las ortigas y los trapos primaverales

las nubes cuajadas a contracorriente de los rebaños

y tu plomizo lenguaje ya desnuda el mundo

navío del sol que corta las cortinas de la lluvia

mi fuerza ciega me llevó lejos

hubiera tenido la luz para mí

en la carretera de Joigny abrazado al sol

estoy acaso protegido por una apariencia en movimiento

once años mortales transcurrieron sobre mí

y el brezo no esperó el precio de su ímpetu

no esperó la recompensa de su calma

para significar en la vida las pompas de la renovación

mientras que a rachas descorteza áspera montaña

superé en carrera la inmortalidad de la ilusión

locura de la esperanza en la cima de lo que fue

y que nunca fue nunca acero nunca viento

nada se mueve aullad temas más duros que las esperanzas

las puertas son paredes

deshaceros suaves crestas resbaláos a lo largo de las escarchas

solo hay una transparencia la desnudez del dolor

y tu estás ahí visible en la infancia coronada

la soledad en cada curva

ya no quedan castillos en España

solo los niños arrancan el poder de las pendientes

y los huesos pegados a la tierra de España

precoz que sustituye la dulzura maternal

besé el sillar natal en el límite de la vida

Madrid flor entre las flores eternas

dolor ya nunca tu nombre debería ser pronunciado

asumiste el aspecto salvaje sobre las orillas del ser

de la indignidad del cuchillo en la garganta

que es entonces el canto lastimero

que tiñe de rojo las capas lívidas de los amantes separados

muerte cuyo tiempo se pagó

sierva de la roca hambrienta

vengo de lo alto de fuentes incomprensibles

con diferentes recuerdos parsimoniosos detrás de mí

mojados y verdosos surgidos de un agua miserable

lejana cuya huella racional perdimos

vengo de las maravillosas aguas maravillosas

su tumulto elegía entre el vino y la montaña

por grandes fondos circulaba la conciencia vencida

el orden ya no necesitaba la paz de las cosas

yo bajaba de las alturas de la ausencia de las cosas

entonces de repente se hizo una brecha de luz

la encrucijada de caminos me tomó con la fuerza de sus brazos

con un salto de fiera liberada de las esclavitudes

un puente me atravesó en pleno pecho

una mano delicada trazaba la escritura invisible

y corriendo de uno a otro descubría las luces nocturnas de la amistad

los seres fieles a su primer pasto

son puentes invisibles que unían los pechos

comprendí la existencia humana en su relevancia terrestre

la vaga audacia masticando en las estrellas de sus cabezas

el sufrimiento tácito de los siglos al hombro

y extraviada la extraña melodía como de una flor de montaña

el solitario final que no sabe donde sentar la cabeza

vi la miseria en todas las ventanas

pero el miedo no se rompió contra el muro de silencio

que ya la traición en las fronteras sangrientas

reconocía los límites de sus máscaras

la insaciable sed feroz

traición también sentí en la aversión del hermano

la plaga del olvido se cerró en su puerta

vi la miseria en todas las puertas

vi la vergüenza del hombre hacerse pasar por hombre

vi de cerca la crueldad hecha hombre

la fealdad inexpresable del hombre ante su objetos de presa

enredada en la sequedad de saberse amurallada

vanidad de todas las vanidades

vi la miseria en todas las ventanas

más lejos vi unos ojos claros

ojos claros de constructores de ciudades

constructores de desbordantes ciudades

daban sus vidas y sus muertos como trigo

la sustancia misma de la que resplandeció la carne del hombre

la felicidad venía siempre a florecer en sus manos llenas

cómo creer en la perfección en el quebradizo encaje

traición mentira de la debilidad arenas movedizas

acaso no aparecisteis cuando se alzaba la total confianza

flor ofrecida donde podía descansar la paz en su razón de hierro

mientras ya no había problema en la flor ofrecida

cuando la seguridad parecía flotar

semejante a la pelusilla de la endrina separada de su carne

en el aire quién no habría sido otra cosa que la ternura de hombre a

hombre

como solo pueden respirarla los que se cargaron de poesía sin

desfallecer

sabemos que el animal empuja al hombre en su elección en la raíz

la angustia endurece su piel

mientras va el destino al desastre nosotros lo sabemos muy

intensamente

y sin embargo no dejé de ver construir las virtudes infantiles de ojos

claros venideros

así os vi así vinisteis

así iré a reunirme en el escondite de la cigarra

llegada al alba lo será en la luz

las águilas de las palabras conocen la destrucción del abismo

de donde surge el incendio en la cuna de las canteras

cultivables

otras semillas pueden buscar su comida de arena

en mí mismo siempre brillan unos ojos unos ojos la vívida libertad

del descubrimiento

demasiado tarde dijo una voz sujeta a las fauces de hielo

era ayer apenas hocico florecido por la última frescura

hoy huele a nuevas cosechas

me enseñaste el desdén hacia el candor mi alegría mi alegría de los

muertos

sobre las rodillas llevo sus señales la insolencia del fracaso

y tu siempre estas ahí infancia coronada

la sorpresa en cada curva

así pasan los años, las risas y los arados

pasan los amores su angustia por sobrevivir

pasad fila de animales sin forma

flores bellezas amantes de la tierra

pasad recuerdos muertos al sol de los tamboriles de granizo

que hablan de tristeza que hablan de felicidades

los niños crecieron otros llegan sobre la nieve

a coser paso a paso el amor con la alegría

constructores de ciudades inmemoriales

grandes frondosidades vosotros constructores de verano

rostros radiantes en frentes de plenitud

como frutos intactos a la medida humana

increíbles existencias de los cuatro rincones del mundo

constructores de silencio en el comienzo del mundo

estáis allí cuatro puntos cardinales de la verdad de fuego

transparencias encontradas en las fuentes del romero

y bajo el vestido de fiestas escondite de la cigarra

estas ahí caminas con el bosque humano

con la cadencia de los hechos cuyos dueños somos nosotros

cada cara surgiendo en el recodo del relámpago

soldada a la felicidad que tiene sitio en la memoria

sin embargo hermanas perdidas hermanas esperadas los arándanos

van a los campos a agitar brisas ácidas

MORDERSE LA LENGUA -TZARA

Portada de Picasso

MEMORIA HUMANA es el título de un libro de Tristan Tzra, del que traducimos aquí el primer poema de la tercera parte : Le boeuf sur la langue – Morderse la lengua.

Esta obra, dividida en cuatro partes, fue comenzada en septiembre de 1947 en Saint-Jannet y terminada en agosto de 1949 en Saint-Guénolé y se publicó en 1950 con 9 litografías de Picasso, al que escribió una carta en julio de 1949 dándole unas orientaciones para las ilustraciones y que por su carácter esclarecedor resumimos.

“Además del placer real que tus cuadros me han producido, también me han proporcionado nuevas motivaciones para continuar con mi trabajo. Es muy importante para mi la idea de hacer este libro contigo. Llevo trabajando en él tres años y consta de cuatro partes :

1.- Le Temps détruit. Es la salida sin sin causa ni destino, los impulsos desordenados que no pueden llevar a la satisfacción.

2.- Le Déserteur. Aquel que huye de la realidad de la vida y muere en el bosque.

3.- Le Boeuf sur la langue. Los recuerdos para ser eliminados deben ser conducidos a la consciencia. Pagando el precio de esta negación, la vida puede tomar un sentido.

4.- Le Poids de la terre. La revolución se origina en la memoria colectiva de los hombres no en la del individuo. La dirección de esa nueva salida está determinado por la conquista de la libertad que es amor.

MORDERSE LA LENGUA

I

La vida se descubre con los dientes. Así las rocas que apuntan en la bahía hablan de edad y la multitud de las existencias pisotea negligentemente sus aguas. En sucesivas muertes, enormes mandíbulas calcáreas acumulan su abandono, confundiéndose con él.

Tierra resumida, tus heridas dan risa y los cuerpos caen al polvo entre la indiferencia de los huesos. Tanto mejor para aquellos que el encarnizamiento de vivir comprometió en la senda del olvido.

Ha llegado el momento de desenterrar los recuerdos. Las picaduras del pasado aún arden debajo de la piel.

Desembalad a plena luz del día el fuego roto de vuestros armarios, el mediodía será capaz en todo caso de clavar abundantemente con alfileres la colección de mariposas en la caja heterogénea de jaulas y violines.

Solamente entonces la salida tendrá sentido, separadas las escorias, evaporado el tiempo, la meta consolidada. Estará forrada por una valentía que, superando los sentimientos, habrá alcanzado el recuerdo ostentoso común a los hombres en el trayecto de su solución. Esta ya se ejerce en las cuerdas futuras de las victoriosas ensenadas.

La libertad tiene este precio y la fuerza del amor marca sus grados.

Realidad terrenal, en el apogeo de la desnudez conquistarás la amistad de los hombres. Al filo del mediodía ya no podemos contar las espigas del resentimiento.

TZARA. TRISTAN CORBIERE

TRISTAN CORBIÈRE Y LOS LÍMITES DEL GRITO
El hombre tiende a ser comprendido, no solamente por medio de lo que
dice o piensa, anhela ser comprendido en la totalidad de su profunda
personalidad. Aunque las palabras, los gestos o los actos contribuyen a esta
comprensión, queda no obstante una parte individual difícilmente
simplificable que intentamos explorar o clarificar, mediante diversos
métodos o artificios.
El arte procede de esta voluntad de expresión del hombre. Siendo todo,
por otra parte, connatural en cada individuo, ¿por qué extraño proceso
reviste, entre algunos seres privilegiados, el carácter de una total
abnegación, de un don para una causa que no es sino su propia vida y que,
sin embargo, mezcla en torno suyo vidas paralelas, pesadas capas de
memoria, intraducibles aspiraciones hacia libertades apenas presentidas?
La grandeza de la poesía se mide por su universalidad. Emanada de lo
particular, abarca la generalidad del conocimiento humano. Las
correspondencias que despierta no son de tipo cuantitativo, la poesía es
intensidad y transparencia del pensamiento. Tiende a convertirse en vida,
se acerca a ella imitando su apariencia y su evolución esencial. La poesía
lleva al pensamiento al terreno de las sensaciones e, igual que él, no podría
existir fuera del lenguaje. Pero ella crea su propio lenguaje, lo mismo que
cada individuo adapta el suyo a sus necesidades particulares.
La voluntad de expresión, en Tristan Corbière, alcanzó una especie de
exasperación verbal, que lejos de ser desorden, es, al contrario, el
desarrollo coherente de su pensamiento poético. Aunque su poemas actúan
como antorchas, un constante movimiento los recorre de cabo a rabo. Ante
cada uno de ellos hay un interlocutor mudo. Corbière se dirige al mar, a
objetos, a seres invisibles. Este solitario entre solitarios vive en un mundo
violentamente comunicativo donde las imprecaciones y las evocaciones se
mantienen en él como compañeros y testigos. Tiene el temperamento de
los que luchan por conservar intacto su aislamiento, de no ver en esto sino
el despecho de un amor excesivamente grande hacia los hombres, una
imposible comunión en el terreno de los intercambios afectivos.
Las brumas de su Bretaña natal hicieron mucha mella en Courbière.
Durante mucho tiempo confinaron su recuerdo en lo pintoresco de un
regionalismo algo poco convencional. Llevaría tiempo depurar su memoria
de las leyendas con que sus contemporáneos, ante la beata incomprensión
de su obra, le ridiculizaron sin precisar sus límites. Aunque Courbière se
divertía en escandalizar a su entorno, es preciso creer, que éste, a su vez, se
vengó de los demasiado crédulos biógrafos del padre. El Romanticismo
facilón, a base de turismo, del que Bretaña se vio afectada, es tanto obra
de algunos gacetilleros como de pintores que, acudidos en masa no
descubrieron en ella sus valores originales, la tomaron como pretexto para
satisfacer su sensibilidad desviada.
*
No obstante, Tristan Corbière fue el más pintor de los poetas, pero de
ninguna manera en el sentido descriptivo o alegórico que en cierta época,
que también fue la suya, era considerado el más seguro criterio del arte de
pintar. Su poesía se sitúa en las fronteras de la pintura – sabemos que su
visión del mundo hubiera podido también tomar prestados los cuadros
donde formas y colores se superponen en una cohesión plástica – porque,
en la materia verbal de la que se sirve, las superposiciones y las
transparencias de imágenes y tonos deben necesariamente concurrir a
construir la entidad poema donde el motivo, el tema del pintor son
reemplazados por el hecho o el acontecimiento. Courbière agita esta
materia verbal en la densidad de las frases hechas, de las locuciones, de las
invocaciones y a veces incluso de los fragmentos de frases de uso corriente
o personal, tal como parecen subsistir de sus relaciones con sus amigos o
hacer alusión a circunstancias desconocidas para nosotros.
Si se quisiese buscar en el mundo de las artes pláticas una
correspondencia con su poesía, es a las telas de Courbet – en lo que
contienen de verdad – y a las de Manet – pienso sobre todo en la
inspiración que anima su concepción – a las que intentaríamos
aproximarla. No es por azar que los nombres de estos dos pintores se citan,
al lado de Rembrandt y de Rafael, en El corto Idilio. (1)
Igual que en el nacimiento de la nueva pintura, la preocupación por la
verdad de Courbet y de Manet está en reacción contra el Romanticismo,
Corbière rechazó las quimeras románticas para encontrar en el
reconocimiento de lo real, actualizado en cada momento, un alimento
frecuentemente amargo, pero siempre preciso y sensato. El nombre de
Baudelaire no acabó de brillar en medio del sinuoso modernismo de este
siglo XIX que sólo fue estúpido ante los ojos de los tradicionalistas
retrógrados. Como él, o tras él, Courbière sintió profundamente la
necesidad de oponer la realidad del mundo, tal como se manifestaba, a las
ilusiones de los románticos. Por esta percepción, vivida íntimamente, de la
evolución de las ideas, la poesía de Courbière se halla en el camino de la
de Rimbaud (2) y la de Verlaine (3), encuentran a veces en germen unos
ecos e incluso tonalidades familiares.
Sin embargo, en oposición a estos dos últimos, Corbière aún no está
completamente desligado del Romanticismo, habría que rebuscar sus
razones innatas en la raíz de su juventud, en la cristalización de su
temperamento contrariado.
*
Un ser tierno y entusiasta, calentando su joven sensibilidad cerca del
seno maternal, del que, más tarde, no podrá separarse sino por una especie
de destierro, así recala Corbière a los quince años, interno en el instituto de
Saint- Brieuc, soñando con la placidez de la infancia y del universo que el
se había construido en recuerdo del paraíso familiar. ¿En que momento de
su adolescencia se produjo el choque decisivo que provocó su inclinación
a la huida y, en consecuencia, la extraña violencia que quedó grabada en su
personalidad? La historia no nos informa (o aún no) (4) acerca de las
primeras decepciones, quizá amorosas, -comunes a todas las adolescencias
sensibles- que debieron concienciar a Corbière lo que se achacaba como
una desgracia física -imagen que no le abandonará jamás – y su estado
enfermizo, éste real, dándole la sensación de que en lo sucesivo la muerte
formaría parte de su ser, como el reverso de una moneda acuñada en su
honor.
Es difícil reprochar razonablemente a un padre solícito una falta que no
ha cometido. Y sin embargo, a pesar del manifiesto afecto, a pesar de lo
absurdo activado por un destino azaroso, podemos entender que un ser que
ve alzarse ante él muros y barreras sea capaz de hacer responsables a sus
padres por haberle traído al mundo. Tristan Corbière sometió los
movimientos contradictorias de su embarazosa consciencia a este oscuro y
latente arreglo de cuentas. La carta del padre a Corbière en el instituto, de
una amistosa severidad, publicada por R. Martinau (“los consejos te
cansan, la moral te rebota, lo sé”) no basta para explicar el resentimiento
de éste que muy pronto aprenderá a amar amarillo y a reír rechinando los
diente. Y la reputación de aventurero de su padre que, aún adornada,
ejercía sobre su imaginación una atracción innegable, pudo, haber
producido en el espíritu de Tristan Corbière, cuando tuvo la certeza de que
fue fraudulenta, un efecto corrosivo cada vez más profundo que nunca fue
objeto de explicación por su parte. ¿Acaso, a lo largo de su corta vida, no
llevó la contraria o lo que él tenía el derecho a considerar como la
“carrera” de su padre? Éste al renunciar a su actividad literaria para
aburguesarse y enriquecerse, ¿no quedó como culpable de traición ante los
ojos de su hijo? Incluso la sinceridad de Tristan Corbière, es decir, la
decisión de escribir sólo lo que vio, conoció o sintió por sí mismo, es una
protesta contra la impostura del padre para quien el talento y la fantasía
son los atributos del arte de escribir y no la substancial identificación que
el poeta preconiza con las profundidades de la vida : la aventura vivida.
La admiración de Tristan Corbière por la obra novelística de su padre y
la dedicatoria de los Amores Amarillos al autor del Negrero no solamente
no excluyen su resentimiento, sino que lo confirman y completan. (5)
En esta ambivalencia, donde adhesión y oposición se rearsorben en un
conflicto constante y productivo, me parece que reside uno de los
principales determinantes del espíritu de rebeldía de Tristan Corbière, tal
como él se definió en el camino de la poesía.
Lo mismo que para Rimbaud que guarda en secreto la ruptura
sentimental causada por la infatigable tiranía de su madre, el drama de
Corbière no hubiera envenenado la vida del poeta hasta tal punto si no
hubiese sido disimulado entre los dolorosos pliegues de su conciencia, En
los dos, la voluntad de alcanzar un absoluto moral, contrapartida de un
compromiso en el terreno práctico, decidió la exasperación de sus actos
desde entonces dirigidos hacia la justificación de su rebeldía. Terror y
respeto son los términos antitéticos que ni uno ni otro pudieron conciliar.
La incompatible homogeneidad de los contrarios conduce frecuentemente
a esta especie de desgarros cuya tensión afectiva, comparable a una tara,
hace olvidar su origen. Los síntomas vergonzosos, malditos y, de cualquier
manera, hundidos en los subterráneos de la vida moral afectan al sujeto
con el exceso de prohibiciones, el mostrarse de otra manera bajo aspectos
altivos y provocadores, siendo la mas corriente en el ámbito del
comportamiento.
Las sensibilidades heridas como la de Corbière descubren una vía de
escape en la actividad compensatoria, en la creación imaginaria de un
mundo maravilloso. El sentimiento insoportable de ahogo que
experimentan estos seres se debe al ambiente en que viven y que ellos
tratan de negar. De ahí, el tono explosivo, entrecortado, jadeante, que, al
reproducir un sonido frecuentemente reivindicativo, dota a la poesía de
Corbière de su agudo carácter de maldición con respecto al mundo,
maldición detenida en el límite inefable del grito.
La imposibilidad de gritar, por medio de palabras, la falta del padre, la
del mundo, Corbière no sabe resolver al desviarla en provecho de una
experiencia exclusivamente literaria. El grito, última expresión del hombre
acorralado por su propia insuficiencia, el grito estrangulado en la garganta,
el grito, resorte reducido a la impotencia y sin embargo única posibilidad
de manifestarse cuando la razón y el sentido de las cosas han dejado de
actuar útilmente – cuando la belleza y la fealdad mismas pierden sus
derechos de existencia – el grito se convierte entonces en una protesta sin
réplica y en la afirmación de una verdad implacable, definitiva.
La poesía de Tristan Corbière tiende hacia ese grito igual que siempre se
mantiene cerca de la verdad de las cosas y de los seres, de su propia
verdad, de la verdad sentida, despojada y desvelada por él, y que, gracias a
su esfuerzo por hacerla comunicable, adopta el tono altamente patético
pero sin embargo impreso del aspecto desdeñoso propio de los
conquistadores solitarios.
*
Para el poeta, conquistador de su soledad, cada acto es una conquista y el
conocimiento poético solo se conquista al precio de muchas renuncias y de
pudores violados. Si el poeta no siente que en esa lucha por el
conocimiento ha bordeado la muerte, – la muerte espiritual, la pérdida de
conciencia, – la apuesta por la poesía no vale una cerilla. Toda la diferencia
entre los fabricantes de versos y los poetas arraigados en la determinación
de su ser completo está implícita en este peligro al que éstos últimos
exponen su conciencia en cada momento. Su revancha sobre sus
contradicciones internas se obtiene así al margen de la angustia.
El humor interviene en este punto crítico del proceso imaginativo como
una justificación de los fracasos sufridos ante la realidad del mundo
objetivo. Erigido contra el poeta, tomándolo como principal diana, el
sentimiento de escarnio es proyectado sobre el mundo circundante. El
poeta puede de esta manera participar en el caos general, en lo absurdo de
un mundo que se tiene como serio, pero que no sabe integrar las
aspiraciones del poeta a la belleza y a la felicidad.
Sin ignorar sus diferencias, la trayectoria dialéctica de Corbière me
parece emparentar muy íntimamente con la de su contemporáneo
Lautréamont. Los movimientos de adhesión al sentimiento común y de su
rechazo, del amor por el hombre y del asco al considerarlo, se resuelven
glorificando las fuerzas anónimas de la naturaleza – el mar o el océano más
singularmente, – compensación reconfortante en su representación de la
justicia mancillada. Aunque esta solución no implica en su espíritu la huida
frente a la realidad, es indiscutible que se trata de huida y en esto tanto
Lautréamont como Corbière son deudores del Romanticismo en vía de
superación. Si Lautréamont reaccionó de una forma romántica contra el
romanticismo en su Prefacio a las Poesías, tomando postura
polémicamente hacia la desolación y la tristeza en beneficio del bien, sin
no obstante desligar de la actualidad de su acción el carácter
eminentemente moderno de la realidad circundante, Corbière se colocó de
entrada en la línea de Baudelaire bajo la iluminación del presente
constantemente renovado, en la vanguardia de los destructores de ídolos, y
de los innovadores audaces.
*
Proveniente de una familia acomodada, si no rica, Corbière renunció a
las prerrogativas y a la forma de vivir de su clase. Con una cierta
ostentación, se adaptó a la vida sin exceso de los más humildes, sin no
obstante rechazar las ventajas ofrecidas por la situación material de sus
padres. Chocó de frente con las costumbres de la burguesía que le
consideraba un tránsfuga. Al desclasarse, Corbière no solamente puso de
manifiesto su desprecio con respecto a sus semejantes, sino que, por medio
de exageraciones y mistificaciones, creó a su alrededor ese espacio de
silencio, de temor respetuoso y esa distancia que el poeta necesita para
hacer coincidir el contenido de su vida con el sentido de su poesía. ¿No
podríamos aventurar que el principal móvil de los poetas denominados
”malditos” consiste en la tendencia a reunir su vida y su poesía en la única
expresión de una realidad ambivalente?
La soledad que Corbière se habilitó, con la conciencia celosa de un
maníaco de la huida, es su manera de singularizarse en relación a su medio
para poder permanecer mejor en contacto con la naturaleza tal como la
concibe al margen de la mezquindad de las gentes. Éste es el marco donde
su libertad puede ejercerse, – esa búsqueda de la libertad que es el punto de
partida de numerosas manifestaciones de rebeldía- la libertad que las
ataduras sociales o familiares han amputado y que se trata de restaurar a
cualquier precio. No obstante la libertad del poeta no puede expresarse en
el absoluto. Exige, en el ejercicio de su función, ser confrontada con otras
libertades donde pueda entrar en juego la rivalidad, quiere ser confirmada
en su fundamento y, para desarrollarse, necesita estar incluida en un
sistema social que, con exactitud, el poeta construye con todas las piezas
sobre nuevas bases, sobre la base de convenciones y limitaciones en
muchos puntos semejantes a las del clan primitivo. Corbière encontró, de
modo natural, en el grupo de artistas reunidos en la pensión del Gad, ese
medio propicio, favorable para la creación de una vida frenética. A pesar
de la exigua expresión que podía ofrecer a su imaginación a través de la
cohesión debida a una efímera complicidad – ciertamente por debajo de la
inteligencia de sus intereses comunes- Corbière creyó ver en este grupo la
ocasión de participar en una vida en la que su libertad ya no tenía que
tropezarse contra la incomprensión de sus conciudadanos. Su odio del
burgués, de la banalidad y tranquila satisfacción que otorga la posesión de
bienes, era seguramente compartido por sus compañeros de fatigas. Igual
que los Bosingos, igual que en general los poetas señalados por su
formación asocial, Corbière pudo canalizar su rebeldía al descubrir en su
producción poética una salida acogedora. En este terreno, su modo de vivir
podía insertarse armoniosamente en una imbricación de costumbres
superior a la que, convencional y organizada, rechaza la pureza como un
cuerpo tóxico inasimilable para siempre.
¿Influye el recuerdo de los Bousingos en el pensamiento de Corbière o
es necesario comprender el proceso instruido contra la sociedad como un
fenómeno constante, propio de una categoría de artistas cuya preocupación
de constituirse un universo moral esta en las antípodas de la que rige a su
alrededor? Sea lo que sea, Corbière se quedó en París para encontrar la
apasionante vida iniciada en Roscoff – el amor por la rubia Marcela (6) era
parte de ella pero en cualquier caso debía serle secundario- y, aunque
apenas conocemos nada o casi de los Brenner, Degesne, Hamon,
Lafenestre, Dufour, etc, la carta a este último demuestra suficientemente
que estamos ante un grupo constituido que, según las leyes de la bohemia,
debía disponer de sus tabúes, de su jerga y de sus normas iniciáticas. En
cuanto a su facultad de atracción, está bastante poderosamente ejercida
sobre Corbière porque se le supuso dotada de virtudes indiscutibles.
*
La actitud antiburguesa de Corbière no tiene sin embargo nada de
revolucionaria. Una ya antigua tradición, vigente entre los poetas libres,
exigía esta postura anarquizante que los Joven-Francia, desde 1830, habían
puesto de moda. Degenerada ¿no se había convertido hasta las vísperas de
la última guerra, en una especie de profesión de fe de tipo radicalsocialista? Aunque el antimilitarismo de Corbière es explícito en La
Pastoral de Conlie (fechada en el 70), el autor no hace ninguna alusión al
pretendido complot realista de Gambetta, parece un error, toma en serio. Y
es así que unos cincuenta mil Bretones fueron recluidos en ese lamentable
campo de concentración de la llanura de Conlie. El antimilitarismo de
Corbière no supera la naturaleza sentimental de su simpatía humana y,
según la exacta reseña de M. Le Dantec, el poema se parece al de
Rimbaud, París se repuebla. Sin embargo es difícil desvelar hacia qué
tiende el pensamiento ideológico de Corbière si jamás estuvo allí.
Evidentemente, la guerra muestra su abominación y la acción de Gambetta
parece una traición. Pero lo que podemos añadir es que la pasión de
Corbière alcanza en este poema una cima donde, más allá de los sarcasmos
y del hastío, el amor que profesa a los hombres no tiene nada de
contemplativo.
+
Los acontecimientos no dejan indiferente a Corbière. Los hay que,
personales, están disueltos en la materia poética hasta perder su aspecto
anecdótico, como otros que, objetivos, le dominan y le dejan bajo la
influencia de una verdadera posesión. En la mayoría de sus poemas, una
especie de de diálogo interior se disputa sus entonaciones oratorias, tanto
es así que necesitan, si no una interpretación mímica, al menos un arte de
recitar que desenrede la madeja de su concepción expresiva. Para la
interpretación de estos poemas – de los que concebimos que podrían
fácilemente caer en la declamatoria o la enfática- su abundante puntuación
es un complemento indispensable. Junto a estos poemas para recitar – que
en algo evocan ciertos poemas de Charles Cros y sus Monólogos – existen
los que, menos numerosos, pero no menos significativos, como los
Rondeles para después están más cerca del canto oral que del recitado.
Corbière en estos poemas simplificó la puntuación y en Gritos de ciego,
destinado a ser cantado con un aire popular, la suprimió por completo. A
este respecto, no me parece inútil recordar que siguiendo a Apollinaire los
nuevos poetas renunciaron a la puntuación, deseando así que el tono del
poema esté contenido en su estructura y no en su explicación. Optaron, si
puede decirse, por la profundización verbal del canto, frente al poema
expresivo con base de movimiento oratorio.
Es verdad que los poetas actuales rechazaron el estilo de la mayoría de
los poemas de Corbière que, entrecortados por períodos, les parecían
destinados a no tomar forma sino a través de la declamación. Y esto no
podría justificar su desconocimiento del espíritu de Corbière; en favor de
la luz que proyecta, el misterio poético de su obra, al transgredir la función
técnica, resiste al frío análisis igual que perduró a la acción del tiempo.
Mucho más que el cinismo estéril, la lucidez de Corbière, su implacable
odio a la impureza, libera en él el torbellino poético, más allá del cual todo
es ternura y dulzura. En la medida en que Corbière pretende hacerse pasar
por un monstruo – transformada su alta estatura en una mueca inestable,-
la ironía colérica de alguno de sus poemas se dedica indiferentemente a lo
que ama como a lo que le repugna. Pero no hay que caer en la trampa de la
apariencia. Corbiére sabe perfectamente distinguir entre lo que ama y lo
que detesta. Solamente por una coquetería desdeñosa ante su propia
mirada el amor que se le ofrece le parece inaceptable. Nunca éste podría
existir a la medida de su grandeza auténtica. Por lo demás, se mofa de su
fealdad. Se mofa de ella cruelmente, y se mofa también en el sentido de
que le da lo mismo no parecerse a los demás. Su belleza va por otro lado,
lo sabe y se enorgullece de ello. Siempre entre polos opuestos Corbière
hace oscilar su suplicio, aunque la insolencia que anuncia le arrebata
cualquier poder emocional. Su pudor agresivo le impone estos cambios de
espíritu que sin embargo no alcanzan a desfigurarlo.
La poderosa novedad que se manifiesta en esta poesía domina desde gran
altura su significado; pone al desnudo la conciencia del poeta recogida en
estado naciente, en cada estado de su desarrollo. Fija en una originalidad
típica, representativa de una categoría humana, la figura atractiva de
Tristan Corbière se confunde con su poesía. En la línea de los Bousingos,
Baudelaire, Lautréamont y Rimbaud, por sólo citarles a ellos, al
desembocar en la formación del Nuevo Espíritu de Apollinaire, indican a la
poesía actual la dirección a seguir, Tristan Corbière, en la encrucijada
donde nos encontramos, alza una requisitoria contra los nuevos pontífices
a punto de constituirse y nos recuerda que la libertad sólo puede tener su
punto de salida y de llegada en el amor humano.
UNOS INÉDITOS DE TRISTAN CORBIÈRE
A veces los poetas poseen un don maravilloso : mucho tiempo después
de su muerte, consiguen hacer revivir su conciencia en la conciencia de los
hombres, revelándose ante ellos bajo el encanto de un nacimiento
imprevisto, renovando por eso y completándola, la imagen que se había
formado en concordancia con su obra. Pero la imagen de un poeta
desaparecido ¿no está abocada a cambiar a lo largo del tiempo? Cambia
con el tiempo mismo y las heridas y la felicidad de las que
alternativamente está impregnada la historia, cambia con la historia tal
como los hombres la han llevado hasta en lo más profundo de su memoria,
hasta en sus carnes y hasta en esa vida secreta de la imaginación que sin
embargo da una forma al mundo atribuyéndole su carácter de etapa en un
continuo devenir.
Tristan Corbière jamás ha estado tan vivo como en estos últimos tiempos
y se podríamos preguntarnos a qué es debido el renovado interés que se
manifiesta respecto a él. En primer lugar existe la fuerza misma de la obra
de Corbière, de alguna manera su juventud, que se nos impone, porque, en
algún momento de una época poética, debe necesariamente, gracias a la
madurez de su determinación, ocupar un lugar privilegiado al lado del de
sus precursores. Existe también la necesidad, en nuestra época que siente
secretamente el peligro de una nueva especie de deshumanización del
hombre (mucho más insidiosa que el descerebramiento por el que Jarry
ya preveía el aborregamiento de cabezas especialmente virulento durante
la guerra de 1914), en una época en que la voluntad de tomar a los
hombres por imbéciles, de reducir su nivel de inteligencia, reviste las
formas más embrutecedoras, cínicas o infantiles (constatar el número de
Collares de guerra), en esta época existe la necesidad -¿qué digo yo? el
apetito, un verdadero hambre- de sentirse en contacto con hombres reales,
con poetas cuya obra compleja está lejos de haber agotado la multiplicidad
de facetas que constituye la riqueza misma de la vida.
Tristan Corbière es uno de esos hombres cuyo poderoso carácter
enriqueció la vida; aunque da razones para amarla, no es ciertamente
reduciéndola a sus bocetos funcionales, sino exaltando la totalidad de su
expresión en el plano de la realidad sensible, tal como esta realidad se le
revelaba sin maquillajes ni retoques.
En este sombrío fin de año donde se habla de un oscuro porvenir, donde
estamos amenazados por todo tipo de descomposiciones, y donde el de los
valores espirituales y morales comienza ya a producirse, nos es de un gran
consuelo poder poner en juego nuestro optimismo haciendo revivir la
memoria de los poetas que no tienen otra cosa que ofrecernos más que la
frescura de su visión del mundo, la belleza de su lenguaje y la infinita
profundidad de su conocimiento del hombre.
No son soluciones a problemas actuales lo que pedimos a la obra de
Corbière. Ni siquiera una enseñanza. Sin embargo es más bien una
enseñanza que una solución a las desgracias contemporáneas lo que
Corbière nos propone, si tomamos en consideración no tal o cual máxima,
tal verso o tal opinión, sino el testimonio que nos ofrece el conjunto de su
vida y de su poesía, tan íntimamente ligadas que no podrían separarse, el
testimonio de la plenitud de los sentimientos humanos en un mundo donde
la libertad del poeta prefigura el reino de la libertad real de los hombres.
No hay que tomar al pie de la letra las profecías de los poetas, están
inscritas en sus vidas como una proyección sobre el devenir histórico y, a
pesar mismo de las intenciones expresadas o de la falta de intenciones,
constituyen una verdad a la que podemos referirnos con toda confianza,
por que sólo en la verdad existe seguridad.
Estamos equivocados si creemos que el amor por la vida es un
sentimiento común que no es de ninguna manera necesario resaltarlo
porque está presente en cada individuo. Aunque es verdad que todo
hombre ama la vida, la conciencia de este amor sólo tiene un pequeño sitio
en un mundo que cuida mucho más sus prerrogativas materiales que la
alegría de vivir. ¿Sería posible predicar esta obras de muerto, por llegar,
por preparar, por pensar, si para cada individuo el amor por la vida tuviese
el sentido categórico, indiscutible, de un sentimiento sobre el que no
podríamos transigir? A los poetas les concierne el papel de despertar esta
conciencia del hombre : los sueños actuales pueden ser traducidos al
lenguaje de la vida, ya no son imágenes en palabras destinadas para
nuestro regocijo, porque sabemos que podemos transformarlas en
imágenes de la realidad palpable, en imágenes de felicidad.
NOTA
En el prefacio a la reedición de los Amores Amarillos de Tristan
Corbière, yo señalaba la existencia de un ejemplar suyo enriquecido por
dibujos, anotaciones, correcciones, poemas inéditos y variantes. Yo había
emitido la hipótesis de que este ejemplar, que actualmente es propiedad de
Matarasso, debía servir para preparar una nueva edición del libro y que
estaba allí probablemente la recopilación que el poeta, como lo había
escrito, tenía la intención de hacer aparecer con el título de Mirlitons.
Ahora sabemos que este documento infinitamente precioso contiene,
intercaladas entre las páginas del libro, 42 hojas escritas a mano por
Tristan Corbière.
M. Jean de Trigon había publicado tres importantes fragmentos de un
cuaderno de Corbière que también pertenecía a M. Matarasso. Son,
acompañados por reproducciones de los manuscritos, tres fragmentos
importantes de variantes de : Al Vesubio, A Roskoff, y Ver Nápoles y morir.
Posteriores a la aparición del volumen en 1873, estas versiones, cuyo
estado de contracción de la expresión poética es ostensiblemente el
resultado de un trabajo de depuración, hacen pensar que Corbière bien las
podía considerar como definitivas.
Sobre el famoso ejemplar de los Amores Amarillos, Mll. Ida Levi
publicó un muy interesante estudio en una revista de lengua inglesa. Una
variante del Aduanero vio por primera vez allí la luz, junto a otra variante
del poema perteneciente al doctor Bodros. Restituye en sus versiones
originales París diurno y París nocturno. Cuyo texto publicado por J.
Ajalbert en 1890 en Le Figaro, y frecuentemente retomado por otros,
presenta algunos errores. El ejemplar igualmente contiene el borrador de
una prosa, reseñable porque constituye un intento de crear un lenguaje
hablado, elíptico y rápido, y, con el título de Mirliton y el subtítulo Pierrot
Colgado, un poema de cinco estrofas escrito a lápiz del que Mlle Levi sólo
pudo descifrar el segundo cuarteto :
Se acabó la comedia
¡A la morgue los amores!
Paremos al medio-día
La actual rutina.
Y lo que nos parece de un interés primordial es el descubrimiento de un
prefacio inédito, ya reseñado por mí, escrito en la contratapa (que Mll.
Levi, sin razón, piensa que está escrito en versos libres, pero del que aquí
encontraremos su transcripción correcta) y dos sonetos que en lo sucesivo
podremos colocar en la obra de Corbière a continuación de sus más
hermosos y conmovedores Rondeles para después.
I
Desfile (olvidado)
¡Paso, por favor, provincianos de París y Parisinos de Carcasona!
¡Y tú, vete, libro mío. Que una mujer te cacaree, que un Culo-cuaderno te
azote, que un enfermo te sonría!
Quédate peor, tus medios te lo permiten. Diles a los del oficio que eres un
monstruo de artista.
Para los demás : 7 francos con 50
Vete, libro mío, y no vuelvas más a mí.
LLAMADAS
(1) En el Tren del pobre, Courbet es también citado opuesto a Rafael, mientras en Señorita
amable, Corbière se compara con un personaje pintado por Rembrandt.
(2) “En humo cazó entonces ella

La Eternidad …”(Barco de vapor.)
(3) “La hora es una lágrima – Tú lloras,
¿Corazón mío? … Canta todavía, va. No cuenta.”
(Horas.)

(4) Los documentos que peryenecieron a la familia Vacher-Corbière de Morlaix,
actualmente propiedad de M.H. Matarrasso, y que no se nos ha permitido consultar,
contienen, entre otras, las cartas de Corbière a su familia. Se escalonan entre los catorce y
quince años de su vida ( de 1.859 a 1.861).
M. Le Dantec escribió que una vez aparecido el libro, Corbière se desinteresó de Los
Amores amarillos. El ejemplar que pertenecía al poeta y que forma parte del conjunto de
documentos mencionados, parece contradecir esta afirmación Está enriquecido por nuevas
versiones , por poemas poemas intercalados y, escrito en la contraportada, por un prefacio
en prosa. ¿Estamos ante una nueva edición que preparaba Corbière o sería esto la colección
titulada Mirlitons de la que había hablado?
(5) ¿Por qué Corbière llamaría, según R. Martineu, a su madre “su esposa” y a su cuñado
“su yerno”, si el no se identificaba con su propio padre a quien mató en su afecto para poder
conservar su admiración juvenil por él? Las extravagancias que indispusieron a la burguesía
al respecto, podían también haber sido destinadas a provocar la cólera del padre como
justificación, posterior, de su resentimiento hacia él, resentimiento compensado por el amor
a su madre.
(6) Mientras los biógrafos de Corbière se muestran todos de acuerdo para decir que ArminaJoséphine Cuchiani era rubia, M. Le Dantec, en su excelente edición de Los amores
amarillos (2 vol. Émile-Paul, 1942) afirma, llevándonos la contraria, que era “una bonita
morena de ojos azules”. Creo qiue el color de los cabellos de de Marcelle tiene su
importancia en la mistificación poética que Corbière se creó. Seguramente, los versos “fue a
gritar hambre – a casa de una vecina rubia …” pueden no ser tomados literalmente, sino la
figuración de contrastes, en la imaginación completamente visual de Corbière, cambiando el
moreno “rembranesco” con el que se identifica, por el rubio “rafaélico” podría
corresponderse con una realidad válida.
(7) He reunido aquí los nombres de pintores que, sabemos, tuvieron relaciones de amistad
con Corbière, sin poderse confirmar que todos formaran parte del grupo parisino. De
Camille Dufour que parece haber sido el jefe de la banda, no conocemos casi nada. Nadie
duda que las investigaciones en este sentido aportarían elementos interesantes sobre la vida
del poeta.